Feria del Libro de Madrid.

He pasado calor, mucho calor, como soy novata no fui pertrechada por abanico ni miniventilador a pilas y claro, he sudado la gota gorda, pero no por los rigores del Sol en El Retiro, no, señores, sino porque, como me dijo mi mamá justo antes de salir de casa el sábado por la mañana, “Hay que demostrarle a los lectores que una sabe apreciar su esfuerzo, Mercediñas, que si ellos han tenido la santa paciencia de leerse las se-is-cien-tas y pico páginas de tu novela, ¿no vas a tener tú cinco minutos para escribirles una dedicatoria en condiciones a ellos?”.

Por eso me propuse mejorar, ya que no en ventas o éxito sí al menos en la extensión de mis dedicatorias al ínclito Ken Follet, que vale que dicen que firmó 2.050 ejemplares en tres horas, pero no pasaba de poner su nombre en cada libro y sanseacabó, mientras que yo me extendía y me extendía y volvía a contarles mi vida por escrito a cada uno de los lectores que, tan majos y tan amables, quisieron que les firmara un ejemplar de mi novela.

Sí, amigos, y por eso parecía que siempre tenía gente. Lo aprendí del difunto José Hierro. Se iba todos los años a El Retiro con una caja de rotuladores Carioca y, sacando la lengüilla fuera, se esmeraba en hacer unos dibujos preciosos para cada admirador de árboles con todas sus hojas, y pájaros, y mariposas volando que, al menos, sus buenos cinco minutos le llevaban.

Yo, por desgracia, me olvidé la caja de lápices Alpino en casa, pero al menos, ya que no obras de arte, les daba a los míos conversación, que en eso soy una crack. Y juraría que hasta se iban contentos, aunque no sé por qué algunos se echaban las manos a la cabeza como si les doliera… Debía de ser el sol, es que cómo se les ocurre venir sin gorro.

En todo caso, y por eso es por lo que escribo este post, estuve en la Feria del Libro de Madrid, firmé este sábado y este domingo pasados en turnos de mañana y tarde ¡y sobreviví!

Lo más curioso es que no vino nadie a pegarme ni a darme con el libro en la cabeza de canto, no, la gente fue de lo más amable, vinieron algunas policías nacionales y ertzainak a darme las gracias por escribir sobre ellas, antiguos amigos, compañeros de trabajo, lectores de blogs que habían oído hablar bien de mí, que se fiaban de las críticas (ilusos), que se dejaban recomendar por buenos lectores que ya habían digerido “Y punto.” y que, ahora, se daban el capricho de llevárselo firmado… Hubo un momento maravilloso en que se me vinieron de golpe casi más de veinte personas a la caseta y creí llorar de la emoción. Luego resultó ser uno de esos chaparrones repentinos y veraniegos que nos asolan por estas fechas en Madrid y se resguardaban en mi toldo. Algunos, por disimular, hacían que miraban el libro y le daban la vuelta para leer la contra la mar de interesados… Pero en cuanto volvió a salir el sol lo dejaron sobre la mesa y se fueron tan contentos a por “Un mundo sin fin” o “El juego del ángel” y me dejaron con el sabor en la boca del pringado que cree que le ha tocado la lotería de hoy cuando en realidad está mirando un boleto del sorteo anterior.

Allá ellos. Yo, con mis colegas en la caseta, con la charleta y el buen rollo y sin nadie que me abra la novela para que no pierda tiempo buscando donde firmar, sigo siendo feliz.

Mil gracias a todos.

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9 comentarios para “Feria del Libro de Madrid.”

  1. SuperSantiEgo dice:

    Y bien guapiña que estaba además en la casetica, que yo la vi.

  2. juani dice:

    Si te esmeras en las dedicatorias, Mercediñas, se agradece.
    ¿Le dije que me enamoré locamente de usted?

    Un beso

    Juani

  3. Lunera dice:

    Gracias a usted, señora mía. Que estaba usted guapísima y estupendísima. Como estaba tan bien acompañada, no me quedé mucho rato de charla, pero ya otro día que esté más desamparada, le doy palique.
    La dedicatoria, preciosa. Como es la primera firma que pido en la vida, es la mejor!
    Besos

  4. Luis dice:

    A mí la novela en su conjunto me ha gustado. Y punto. Agradecerle el esfuerzo porque es difícil mantener el interés del lector durante más de 600 páginas. Por supuesto, hay cosas que no me han gustado, por ejemplo como resuelve usted la trama a lo "Extraños en un tren", esperaba algo más. Pero en lineas generales me parece una buena novela. Parece que ha calado entre las mujeres de la policía y la ertzaina, cosa que no es de extrañar. Entre usted y Lorenzo Silva se están repartiendo las fuerzas de seguridad (Chamorro me pone, je, je). Un Saludo.

  5. Caín dice:

    ..qué calor..
    Pues nada niña. Que ahí andúve por los madriles como un provinciano más, pero siempre en fechas en las que se trabaja (manías, ya ves).

    Así que ahí ando, con mi ejemplar virgen,haciendo peso en la mochila, a la espera de que nos casen las fechas, y le metas un "bic".

    Nos vemos…supongo.

    PD- Y del resto de fechas del verano, no se sabe nada aún??

  6. María dice:

    Jaja, qué bueno. Siempre me hace sonreír esa forma de escribir tuya, debe ser porque se parece a mi soliloquio interno, ese tipo de humor que saca lo que uno lleva, sin complejos.

  7. Chío dice:

    Hola!

    Estoy por la mitad de "Y Punto" Y, desde ya, me declaro una admiradora incondicional de Clara Deza. Aún no sé bien por qué compré el libro, ya que en los últimos tiempos estaba absorta en la obra de Saramago. Sin embargo, un sábado cualquiera, echando un vistazo a Babelia, ahí estaba la recomendación, y se quedó grabada en mi retina.

    Tiempo después, en Atocha, al día siguiente de que me suspendieran mi examen de oposición, sentí la imperiosa necesidad de buscar ese libro. Repito que no sé por qué, pero tenía que hacerlo.

    Y cómo me alegro ahora de haberlo hecho. Un libro (un gran libro) que me ha impedido dejarme caer y uno de los personajes más intensos, humanos y bien construidos que he tenido la posibilidad de conocer. Gracias.

    Sin duda, habría hecho una visita a su carpa de haber estado alli!

  8. Vero dice:

    ¡¡¡Hola mi amol¡¡¡
    Al final nos fuimos sin despedirnos, y mira que te llamamos para que os pasarais los tres a tomar una caña. Cuando volvimos a la caseta ya te habías ido….
    Me encantó conocer a tus dos amores, pero la que más disfrutó de la feria fue Piluli….
    Te cuento que el otro día en el curro (nada parecido a Espasa, por fin¡¡¡¡) un compañero que se parece mogollón a Engelberto me dijo: ¡Qué casualidad¡ ¿Sabes que he visto tu nombre en un libro? …… que la gente se lea tu libro no es de extrañar… ¡¡¡pero que se lean también las dedicatorias y me identifiquen allí¡¡¡ He disfrutado de mis 2 minutos de fama gracias a tu libro.
    Bueno, a lo que iba, que el pseudo Engelberto se ha leido tu libro, que su mujer también, y que les ha gustado mucho. Y yo no hacía más que decir, ¡y yo la conozco¡ jajajaja
    Y muchos besos y me achuchas a Clara, que tengo ganas de volver a verla. Espero que no haga falta que escribas otro libro para hacerlo realidad.
    Muchas gracias por tu dedicatoria. Me pareció preciosa.

  9. Jesús dice:

    Enhorabuena!
    Hola, soy Jesús (hemos compartido alguna comida con Eliseo hace tiempo). Te he visto y reconocido en una entrevista en tribunal tv.

    Felicidades por el éxito de la novela y espero que vengan muchas más.
    http://www.jesushurtado.com

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