Paris Hilton y el amargo don de la riqueza.

Estos días he estado reflexionando muy seriamente (sí, lo sé, es algo
insólito en mí, pero a veces resulta que hasta me pongo intensa y todo) y, como
los niños que de pronto descubren que los bebés no vienen de París, he asistido
atónita a cómo se tambaleaban los cimientos de mi mundo. Y es que verdades que
daba como buenas, o que ni siquiera cuestionaba, se me han revelado.

Todo fue por culpa de Paris Hilton.

No os preocupéis y cerrad la boca, please, que
ahora mismo me explico:

Estaba yo en la estación de Atocha esperando
para subirme al tren y me agencié una revista del corazón que dejó olvidada en
un banco una viajera anterior (aunque, ahora que caigo, esto es lo que se dice
siempre: «El porro no es mío, mamá, se lo guardo a un amigo»; «La revista no la
compré yo, me la encontré sobre un banco»; «Yo no le maté, pasaba por allí y el
asesino me pidió que le sujetara la pistola un momento…»).

De modo que abro la revista y me veo a Paris
Hilton con su párpado caído y su mohín de barbie tonta en un ranking de guapas
y rubias jacas norteamericanas.

Pero a ver, ¿esa tía no es fea? A mí siempre
me lo ha parecido. Pero claro, va tan divina y tan manicurada y pedicurada que,
oh milagro, de pronto da el pego y como se ha gastado una pasta en ropa los de
las revistas la toman por bella y la colocan entre las mejores vestidas. Hay
que ver, reflexiono, lo que puede el dinero, las feas ahora son unánimemente
aceptadas como guapérrimas sólo porque sus bragas son de marca.

Ahí fue cuando se me cayó la venda: tal y como
estamos en el mundo en general, la Gloria Literaria, la Inteligencia, el
Instinto Empresarial, la Clase y el Gusto, el Buen Corazón y, en definitiva,
cualquier concepto susceptible de ser escrito con mayúsculas, vienen a
parecerse mucho, peligrosamente, a la belleza de Paris Hilton.

Todo se compra: una cara bonita y un buen
cuerpo con cirugía estética; el puestazo en una empresa tras pagar por un
máster (del universo) millonario; la distinción se vende en las boutiques de la
Milla de Oro; la bondad se alquila una subasta de ong’s dispuestas a concederle
el título de buenazo del año al que más pasta ponga en sus obras de caridad y
los laureles de la alta literatura vienen de la mano del marketing del bueno
pagado a precio de oro en cualquier suplemento literario.

Paris, hija, disfruta de tu belleza. No es que
te la hayas ganado, es que la has comprado.

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7 comentarios para “Paris Hilton y el amargo don de la riqueza.”

  1. Jagoba dice:

    Me gusta leer este blog cada mañana antes de empezar las clases en la facultad. Ánimo y suerte con el libro

  2. SuperSantiEgo dice:

    ¿Y por León no vas a pasar?

  3. Lunera dice:

    Esta pobre lo único que ha comprado con todo el dinero que tiene, es ropa cara, bolsos de diseño y joyas de lujo, porque belleza, clase y elegancia no tiene ni una miajita!
    Me apunto las firmas en El Retiro y me pasaré a verte.

  4. Berni dice:

    Hola, Mercedes.

    Espero que cuando vengas a Málaga te pases por nuestra librería (Librería Luces, http://www.librerialuces.com). Nosotros no llevamos caseta este año a la Feria del Libro, pero estamos muy cerca de donde se celebra.

    Aún no me he terminado tu libro pero para cuando vengas posiblemente ya lo haya finiquitado (entre otras cosas porque estaré de vacaciones y tendré más tiempo para leer :D ).

    Todavía no está indexado en nuestra página web porque estamos de pruebas, pero puedes ver mi comentario en nuestro blog a fecha de 24 de mayo(www.librerialuces.com/blog).

    Espero que sigas escribiendo novelas como "Y punto". Un saludo.

    Berni

  5. Vero dice:

    Ay chica¡¡¡ Pensé que era la única que se había dado cuenta de que la Paris tiene el ojo "revenido"…. :)
    Muchos besos y nos vemos en tu firma. Ya estoy organizando la quedada con las ex-pasianas.

  6. Clovis dice:

    Menos mal que alguien por una vez está de acuerdo conmigo sobre el careto de Paris. Manicurada, pedicurada… y rasurada sin paliativos, como lijosa (según comentamos en http://blogmildred.blogspot.com/2008/03/bajarse-del-coche.html).
    Se le alaba el gusto.

    Felicidades por el blog

  7. Lara dice:

    ¡Hola Mercedes!
    Es la primera vez que hago un comentario en tu blog, pero supongo que alguna vez tendría que ser la primera.
    Hace tiempo que ‘caí’ por casualidad por aquí y después de leer unas cuantas entradas, me compré tu libro sin dudar. Me lo he empezado a leer y, aunque aún ando por el principio, me encanta como escribes.
    Iré a la Feria del Libro de Madrid (en un principio para ver a Buenafuente, para ser sincera) y me encantaría pasarme por tu ’stand’ y que me echaras una firmita al libro (¡que espero terminar para el día 14!).

    Un beso desde Ávila.

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