Esto me pasa por hablar.
Estoy llegando a mi portal después de hacer varios recados tontos de lunes por la mañana y suena mi móvil. Lo rescato del fondo del bolso, entre chapas y marcapáginas de Y punto. (no voy a ser menos que mi madre, faltaría más) y, como sé que en el ascensor se perderá la cobertura (la vida moderna y los edificios viejunos es lo que tienen), me quedo sentada en un banco frente a la puerta mientras hablo.
Son los de la editorial, me llaman por dos asuntos de vital importancia:
Uno: ¿Les doy permiso para decirle mi edad a la prensa? Parece ser que los periodistas que han recibido la novela no paran de llamar preguntando por qué no aparece mi fecha de nacimiento en la nota biográfica.
Dos: ¿Podría participar en la grabación de un vídeo promocional de la novela? Tendría que explicar el argumento y, al parecer, mostrarme un poco graciosa. Ya se sabe, hay que vender el libro y…
Por el rabillo del ojo veo a mi portero, me contempla fijamente (se cree que, como soy mujer, no debo de poder hacer dos cosas a la vez: hablar por teléfono y echar un vistazo a mi alrededor para darme cuenta de que me observa, pero se equivoca: incluso puedo hacer la proeza de respirar también si me concentro). Menea la cabeza con parsimonia y rostro serio, primero a un lado, después a otro, como negando. Desde de que sabe que he escrito una novela me mira de otro modo, como con pesar, y sé que ahora mismo está preguntándose para sus adentros cómo, con lo pequeñaja que soy, he podido ser capaz de escribir un libro. Se rasca la cabeza sin dejar de acecharme, seguro que ahora está pensando que me lo ha escrito alguien, que lo he fusilado de Internet.
Termino la conversación diciendo que sí a todo (qué le vamos a hacer, soy una mujer pública y, además, fácil) aunque me pregunto:
Uno: Si habrá una crisis en el sector periodístico, un cese temporal de la actividad, una huelga de brazos caídos, un plantón general de redactores que se niegan a trabajar hasta que sepan mi edad, una negativa tajante de los críticos a valorar mi novela en tanto no se les informe de si su autora tiene 25 o 50 años.
Dos: Si a todos los autores, académicos incluidos (y de éstos en Alfaguara tienen a puñaos), les piden en sus respectivos vídeos promocionales que se desinhiban y hagan un poco el mono ante la cámara.
En el fondo da lo mismo, me digo tras guardar el teléfono. Yo soy payasa de serie, así que sólo se trata de ser yo misma tras la cámara. Tal vez por eso, mientras paso junto al portero, le saludo alegremente y le cuento (sí, para provocar) que mañana voy a grabar un vídeo promocional para anunciar mi novela, ésa de más de 600 páginas.
Preso del asombro, se le cae la escoba. Le espío por el espejo del portal mientras se agacha con esfuerzo para cogerla. No puede, tiene demasiada barriga. Es como una tortuga que quisiera hacer el intento de verse el ombligo.
Disfruto como una enana.
Mañana le cuento que me van a dar el Nobel. A ver qué cara pone.


Podríamos jugar a adivinar tu edad… quizás seas de esas a las que a veces se les presume una minoría de edad… Yo ando en los 28 y a veces me acusan de tener quince. Dios mío, anda que no he cambiado yo desde entonces…
Felicidades por tu libro. No creas, no lo he leído, pero debo felicitarte porque debutas en esto y mil historias raras con las editoriales habrás sufrido.
Dame suerte, yo todavía ando en la fase del registro…
Salud
Hola Mercedes,
soy Esca, ¿te acuerdas? ¡que sorpresa tan buena! he visto tu libro en la web de la fnac, he visto Mercedes Castro y he dicho: ¿y si fuera ella?, aquella chica prometía. La verdad es que pensé en ti instantáneamente.
Me habías dejado una vez algunos capítulos de algo que estabas escribiendo: una niña que escribía a su padre emigrante o algo así.
Enhorabuena, no he leído tu libro, pero lo haré. Ya simplemente que escribas y que te publiquen me parece una excelente noticia.
Me alegra saber de ti, y que sea tan buenas noticias.
Un bico.
Yo no revelaría tu edad, Mercedes. El que quiera que la busque en la web (se puede encontrar, lo juro por la patita del niño Jesús) y practique como si fuera un investigador criminal de esos que tanto nos gustan.
Salud,
Ricardo
Mercedes de verdad estoy encantado con la novela, con clara y el vito y ramon y con tu blog. deberias inventarte una edad, ni aproximada ni lejana sino eso, inventada. love
Hoy fui a una libreria en Cd. de México y no tienen el libro.. ya leí y releí las páginas gratuitas de Alfaguara…. Y punto.
BuuU! quiero leer la novela completa… auxilio socorro! Una Tijuanense pidiendo ayuda para leer y punto.
Saludos y felicidades por el éxito.
Una persona que tiene el desparpajo de presentar en su novela la profesión de corrector de estilo como mucho más apasionante, dónde va a parar, que la de policía, merece estar en los altares de aquellos que vivimos del ingrato "arte" de la corrección.
Una escena estupenda, sí, señora. Y eso no tiene nada que ver con tu edad ni con grabar vídeos promocionales, eso tiene que ver con escribir. Que es de lo que se trata, ¿o no?
Imaginate dentro de muuuuuuuuchos años a lo Barbara Carland, con los labios llenos de carmín y rodeada de gatos… ¿Edad? ¿qué es eso de "edad"?…¡Menuda vulgaridad!
Hola, Mercedes, mi querida amiga de preciosos ajos azules y amplia sonrisa, la de la carcajada ruidosa, la del color turquesa.
Soy Anabel, y hoy estoy más hinchada que nunca -no por los kilos, no; ya sabes que nunca los tuve y aunque algo más gordita, sigo sin serlo-, como un pavo, por el orgullo que siento por haber tenido el placer de conocerte, de convivir unos años fantásticos contigo (a pesar de las novatadas fueron mágicos) y por haber tenido siempre la corazonada de que llegarías lejos porque valías un huevo, de que serías alguien importante. Siempre lo hemos sido, en todo caso; nunca hemos dejado de ser importantes.
De verdad que me has hecho vivir este día de forma diferente, y ante las perspectiva de pasar otro día rollo de trabajo esperando que llegue la tarde para ver a mis "hombrecitos" que estoy haciendo crecer en todos los sentidos, como mi gran proyecto, recordarme que hay mujeres impactantes como tú, que pasan por el mundo pisando fuerte, y que sí son de esas heroínas que pueden con todo, y todo lo hacen bien.
Que te quiero mucho, que ya no sé si estaré a la altura de pasar una larga noche charlando contigo como antaño en que éramos tan jóvenes y teníamos cantidad de sueños, de tiempo, de alegría a flor de piel. Pero que podemos intentarlo si tú quieres y puedes, aunque sea en un parque viendo como juegan nuestros peques. En los parques es en donde paso mis mejores ratos últimamente.
Sólo quiero que me digas si tu pequeña/o tiene tus mismos ojos y tu misma blanca piel.
Hasta pronto y mis más sincerísimas enhorabuenas por tu novela, que voy a comprar ahora mismo. No prometo leerla hoy pero sí hacerlo al ritmo que mis días y noches me permitan, con el cariño y la admiración sincera que te he tenido siempre.
De parte de otra "payasa" de por sí.
Hola Mercedes:
Supe de tu existencia por medio de la entrevista que te hicieron en Radio3.
Estoy deseando cobrar para ir en busca de tu libro a la pequeña librería de mi pueblo.
Llevo muchos meses releyendo joyas de la literatura, del derecho y del revés, desentrañando el esqueleto, llegando a la esencia…Pero necesito leer literatura actual, de autores innovadores, y que por supuesto, aprecien "el trabajo de escribir"…Y no encontraba a una autora que me inspiraba esa confianza, hasta que escuché tu entrevista.
Espero que disfrutes de tus logros, y que sigas trabajando para los futuros
Un saludo
Leticia
Lamento no haber hecho el curso de lectura diagonal para cepillarme las 632 páginas en lo que lo hacen el resto de los blogers, pero, eso sí, me está aprovechando de lo lindo.
Hoy he empezado a leer tu libro. Solo tengo tiempo en el metro cuando voy a Alcobendas a hacer que trabajo.
Algun dia lo terminare… Aunque no se cuando!!
Estoy deseando leer tu novela, cuanta razón en lo del escritor desnuda sus tripas…….. estoy escribiendo sobre oficios de un pueblo, un pueblo donde pasáron los históricos sucesos de Casas Viejas, personajes, situaciones tengo un blog el blog de pepesanson , me encantaria tu opinion y que tengas todos los éxitos en tu novela
Saludos J.Benítez