El primer día del año hacía mucho sol a pesar de que el aire era frío, y alguien me regaló un libro del poeta Tomas Tranströmer (Nobel de literatura 2011). Se trata de la antología, Deshielo a mediodía [edit Nórdica, traducción Roberto Mascaró]. No había leído nada de él hasta hoy. Lo he estado leyendo en el interior de un coche, y después en una silla y después en otra silla, más cómoda, de escay marrón, decolorado donde las piernas se apoyan; parecían surcos. Bajo ese forro reside la espuma o alguna otra clase de fibra, muy blanca porque nunca ha visto el sol.
Y me gustó mucho Deshielo a mediodía.
[copio a brazo. Por algún motivo que se me escapa, el procesador de texto no me permite hacer el espaciado correcto entre las estrofas, así que pongo un * en esos lugares]
I
Aquí estuve a punto de perecer una tarde de febrero.
El coche resbaló de lado en el hielo, avanzó
por la senda contraria. Los coches enfrentados
-sus focos- se acercaron.
*
Mi nombre, mis bolsillo, mi trabajo
se liberaron y se quedaron silenciosos atrás,
cada vez más lejos. Yo era anónimo
como un muchacho en un patio de colegio rodeado de enemigos.
*
El tráfico contrario tenía luces poderosas.
Me iluminaban mientras yo conducía y conducía
en un terror transparente que fluyó como clara de huevo.
Los segundos crecieron – en ellos se podría encontrar lugar -
se hicieron grandes como pavellones de hospital.
*
Uno podía casi quedarse
y respirar un instante
antes de ser destruido.
*
Entonces apareció un apoyo: un grano de arena que ayudó
o un maravilloso golpe de viento. El coche se soltó
y reptó rápido a través de la ruta.
Un poste fue golpeado y quebrado -un tono claro-
voló en la oscuridad.
*
Hasta que llegó la calma. Yo seguía en el asiento
y ví que alguien llegaba entre la nevisca
para ver qué había sido de mí.
II
He andado por ahí largo tiempo
en los helados campos de Östgötland.
No se veía a nadie por ningún lado.
*
En otras partes del mundo
hay quienes nacen, viven, mueren
en continuo tumulto.
*
Ser siempre visible – vivir
en un enjambre de ojos -
debe de dar una expresión particular al rostro.
El rostro cubierto de arcilla.
*
El murmullo sube y baja
mientras ellos se reparten entre sí
el cielo, las sombras, los granos de arena.
*
Necesito estar solo
diez minutos por la mañana
y diez minutos por la tarde.
-Sin programa.
*
Muchos.
*
Uno.
(Soledad, de, Tañidos y huellas, 1966)












Los premios Nóbel suelen ser injustos y arbitrarios (no lo recibieron Jorge Luis Borges ni Graham Greene, por citar algunos grandes literatos no premiados; pero en cambio sí se concedió a José Echegaray y a Jacinto Benavente, a quienes nadie lee -y con razón-). No obstante, debo reconocer que en poesía el premio Nóbel sí ha tenido una utilidad, porque nos ha permitido descubrir a Tomas Tranströmer, a quien de otra forma tal vez nunca habríamos leído. Y antes nos permitió conocer los versos maravillosos de la polaca Wislawa Szymborska, para mí la poeta (me niego a escribir “poetisa”) más interesante de la actualidad.
Hola, Zumo, comparto.
Todavía no he leído nada de Transtömer, solo las noticias que dieron en la tv y alguna entrevista. Pero, este poema me gusta mucho. Creo que la poesía es el arte que irrumpe más salvajemente en los sentidos, es un arte térmico, feromónico y sináptico, puede sentirse muy, muy cerca comulgando como una voz interior propia o muy, muy lejos como una voz ajena. Leer poesía es algo salvaje, por eso no me gusta toda la poesía ( aunque la valore y pueda ser de gente muy renombrada). Para mí la poesía es algo así como los perfumes, algo muy personal, un código privado. Se puede aprender a valorar, pero no creo que nadie pueda amar toda la poesía.
Buscaré más sobre Transtömer, gracias. (En un principio huyo siempre de los bombardeos mediáticos, los dejo reposar como un pastelillo recién hecho)
CANSADO de todos los que llegan con palabras PALABRAS pero no lenguaje PARTO hacia una isla cubierta de nieve LO salvaje no tiene palabras LAS palabras escritas se ensanchan en todas las direciones ME encuentro con huellas de pezuñas de corzo en la nieve LENGUAJE pero no palabras fdo, TRANSTROMER
SI , la huella del animal salvaje es la escritura
Es muy bueno, mayormente los nobeles se dan a los mejores, aunque hay muchos mejores, afortunadamente
[...] De cómo sentado en una silla de escay marrón el moderno Fernández Mallo disfruta al viejo Tranströmer. [...]
Sonja, comparto: “un arte térmico”. Inducción.
Colom, las huellas, comparto también; a veces sale un Nobel que nos sorprende, para eso deberían valer los premios; es de agradecer.
Saludos
Sólo para avisar de un notición literario. Acantilado traduce y publica un relato de Stefan Zweig, “Las hermanas”, hasta ahora inédito en español. Yo lo compré ayer y hoy empiezo a devorarlo.
Mmmm…Buena noticia ZUMO. Hoy por la tarde iré de compras a la FNAC, así que echaré un vistazo…Tengo todo de Zweig. Mi favorito es Momentos estelares de la humanidad…Gracias.
Una preciosidad, Agustín, Feliz 2012.
Escay… hacía mil años que no oía esta palabra. Me has retrotraído a mi más tierna infancia, Agustín.
Saludos y buen año a todos
Gracias por el aviso, Zumo, Acantilado siempre cuidando su catálogo.
Gracias, Artaraz. Idem.
Mary, sí, lo cierto es que hacía siglos que no me sentaba en una superficie de eskay ; hasta creo que tuve una cazadora de tal material y todo.
Cágate, lorito!
No conocía a este tronco y no sé si es porque es muy bueno o porque lo leía con un velo de skay.
Me estoy acordando cuando entré en un estanco de un pueblo de galicia que linda con Portugal y pedí un Nobel y va el cachondo y deja en el mostrador una foto de Cela, todo orgulloso de.
Saludos
Sonjacasta, “Momentos estelares de la humanidad” está muy bien, pero para mí lo mejor de Zweig es su obra narrativa. Te sugiero el cuento “Mendel el de los libros” y la novela “Impaciencia del corazón”. Son dos obras maestras.
Por cierto, ¿sabes por qué Zweig, pese a ser uno de los mejores escritores que ha dado la humanidad, no es tan conocido como debiera? Pues porque en Alemania fue censurado (y hubo de exiliarse) por el nazismo (ya que Zweig era austríaco judío), y curiosamente a la vez en el mundo anglosajón (EEUU e Inglaterra) se le marginó por su origen germano (el apellido Zweig es alemán).
Pero desde hace unos años estamos asistiendo a una puesta en valor de su obra en todo el mundo, con la reedición de sus libros, tanto narrativos como ensayísticos.
Donde esté el escay que se quite la polipiel. Vamos, sin duda.
Saludos
Velaquí o alter-ego sen éxito algunhas semanas despois de Alvedro-Barajas. Fica rexistrado o meu email para o que queiras facer con el. Apertas,
PD: Metín o N.Lab na lista dos Reis, malo será que non se estiren…
Programa, eso es humor gallego y lo demás son cosquillas. El velo de eskay (que, por cierto, no sé si se escribe así), lo teníamos todos, ya que poca gente conocía al Transformer este.
Mary, la (el) polipiel tiene la ventaja de que tampoco nadie sabe si es “el” o “la”; confusión total de géneros. A la (el) polipiel nunca llegué. Eso ya era rozar el grado cero de los tejidos. Y eso sí que no.
Gracias, Marcelino; has hecho un buen encargo de Reyes (creo!)