1)
El Hacedor (de Borges), remake, uno de los libros del año según diario Público (pinchar para ampliar)
2)
En Crt+Alt+Supr (corto y pego, lo destacado en negrita no es mío)
A falta de menos de 100 páginas para terminar la lectura de El rey pálido, novela póstuma de David Foster Wallace, sé ya que lo que en el prólogo afirma Michael Pietsch, compilador del material, contra todo pronóstico es cierto: El rey pálido trata del aburrimiento. Y de economía. Centenares de páginas dedicadas a explicaciones técnicas acerca del modo en que funciona la Agencia Tributaria estadounidense. Personajes al servicio de ese cuerpo abstracto. Sólo el último autor de lo que se dio en llamar posmodernismo podía hacer algo así, ironizar con la economía que vendría, no hablar del aburrimiento sino “mostrarlo” en casi 600 páginas tal como se mostraría una metafísica del tiempo muerto. No es la épica del humano intervenido en El proceso, sino el kafkiano proceso del propio Proceso (Económico-Administrativo), descrito con la minuciosidad de un Faulkner o un Benet aplicados a la creación de un territorio llamado Agencia Tributaria. Decididamente, Wallace, siempre adelantado, en sus últimos años ya veía la actual “broma infinita”. Hay mucho humor, pero siempre al servicio del aburrimiento. En un pasaje un tipo pergeña su obra teatral, que ha de ser “totalmente realista”: un actor revisa “formularios y retenciones”, pasa páginas en silencio, sólo eso. Al principio el público se incomodaría; a la media hora todos deberían haber abandonado la sala. La contemplación de la Realidad es lo más aburrido. La Realidad es un tipo que repasa declaraciones de la renta en una sala vacía. AFM
3)
Nuevo blog de Gabi Martínez, quien está haciendo una literatura de viajes híbrida, interesantísima:











Bueno, me alegro que se reconozca la importancia de tu libro El Hacedor en este 2011, lo que no comparto es que lo denominen experimento, no creo que haya sido un acto de investigación de lenguaje literario por tu parte, no creo que haya existido esa intención por tu parte, creo yo. Tú eres el único que lo sabe.
Respecto a Foster Wallace y su magnífica muestra de lo que es el aburrimiento en esa obra, creo que esa soledad de sentirse inmerso en el absurdo aburrimiento estéril (no en el aburrimiento constructivo) de un mundo (en este caso eligió la economía) de necesidades innecesarias, de absurdas burocracias, fue probablemente lo que rondaba habitualmente en su cabeza, la absurda y solitaria abstracción de lo material inmaterial. Me viene a la memoria “Días de radio” de Woody Allen y esta escena: http://youtu.be/yPVbOoRNeeE
Saludos
Hola, Sonja, buenísima escena (creo que es de Annie Hall), un absurdo perfecto, o cómo un hecho normativizado y legitimado por un corpus teórico, llevado a otro terreno da lugar a un absurdo que, aún así, en la cabeza del niño tiene total sentido.
Un operación parecida a lo que dices de DFW en este libro.
Saludos
Sí. Se me fue la pinza, es de Annie Hall.
Positivo que reconozcan el cuerpo secuestrado, me alegro. Con mayor tiempo y difusión hubiera logrado una repercusión más acorde a sus logros narrativos.
Sonja, que bueno enlace… ji, ji, ji…
El año se va terminando y en este post solo veo cosas buenas. Una gran señal extraterrestre.
Público es un periodico que no tiene anuncios de prosti y que no se casa con nadie, ha sido un año duro de lidiar pero generar polemicas aunque uno no quiera viene bien a la literatura. No le falta razón a Woody niño , el meteorito anda cerca y la flotilla interestelar está llegando por si falla Apofis, la vida es breve. Salut
Hola, Pájaro, espero que algún día el horizonte se despeje; no digo más.
Fran2, bueno, la ficción de que lo bueno supera a lo malo parece congénita, de otro modo supongo que nos hubiéramos extinguido hace tiempo.
Colom, el niño Allen tiene razón, sus pronósticos son multiusos. A lo mejor el universo no se expande, sino que viene hacia nosotros.
Saludos
felicidades por tu libro y por tus reconocimientos.
buenísima escena…allen siempre da en el clavo.
feliz año !
Gracias, marta. Lo mismo digo para ti.