Tengo muchas ganas de ver estas dos expos: Nos hicimos la ilusión de avanzar directamente (Espai Social Caja Madrid, Barcelona), y El ranchito, resultado de un proyecto de investigación colectivo de “alternativas a los formatos habituales de exhibición”, que se abre hoy en El Matadero, Madrid.
[Aparte, están esas concomitancias -que que sólo son detalles mínimos y llamativos de cada exposición-, con ciertos trabajos de Baldesari. Me interesan por cuanto resultados similares pueden usarse para proyectar discursos estéticos diferentes]














¿Y por qué tapar las caras?
Me recuerda esa frase de Machado, por boca de su heterónimo Juan de Mairena:
“Lo esencial del Carnaval no es ponerse careta. Lo esencial es quitarse la cara”.
¿Cómo seríamos, como actuaríamos todos si fuéramos inidentificables y anónimos: si no tuviéramos cara?
A mí, la primera pareja con los círculos, me recuerda a los porcentajes en color que heredan los hijos: un poco del rojo, un poco del verde y mucho del azul, ahora tendría que deducir a que corresponde cada color y ya sabes que en asociación de ideas estoy pez, pero voy a probar: rojo rebeldía, verde esperanza y azul, que es lo que más heredamos, resignación. En cualquier caso estamos conectados por colores y de éstos por impulsos cerebrales, y ya no doy para más, jajaja.
El rostro, Zumo, debe de ser de las cosas más extrañas que existen. (“Año Cero: Rostridad”, que decían Deleuze y Guattari). Artaud también expresó lo raro del rostro, en tanto -cito de pura memoria, o sea, mal,-: “es una máscara de muerte, aún no ha dicho todo lo que sabe”.
Artaraz, a mí esa primera imagen me sugiere lo mismo, la equipartición cultural y genética ejercida sobre los descendientes; el imparable proceso de mezcla. Pero, ni idea. No estoy familiarizado con la obra de Erick. Espero poder ver toda la expo.
Saludos!
Apropiacionismo de imágenes. Una de las reivindicaciones de Baldessari. Fantástico.
1.Bueno, yo creo que más que tapar, los círculos sustituyen una identidad concreta por una identidad genérica que puede ser cualquiera. Creo que muestran la idea del mestizaje, la mezcla que al fundirse hombre y mujer crean en un hijo, traspaso de información genética. Me gustan los círculos para expresar la individualidad del ser humano. Y el juego con los colores primarios de la luz, rojo, verde y azul, ya que a partir de su mezcla surgen los demás colores (esto le da más significado a la obra. Espero que la obra de Meyenberg pase por Madrid.
2. Es muy interesante esta obra de cabecera de la exposición. Parejas interconectadas. La del amarillo con el azul al 50% y la otra, un trayecto azul alcanzando al rojo. Relaciones. Conexiones. Un trabajo colectivo. Otros formatos de exhibición. Esa seguro que la veré. Están hasta abril del 2012.
3. Bloody Sunday me ha parecido siempre una obra tan extraña como atractiva. De nuevo los círculos generalizando rostros, pero en este caso la actitud de los cuerpos es lo más importante porque nos dan una escena. Arriba dos hombres parecen agredir a un tercero, rojo (quizá símbolo de lo sangriento) . Mientras tanto, abajo una pareja comparte íntimos momentos en una cama. Sin embargo el rojo se repite en el rostro de la mujer…¿los rojos quizá son pareja o víctimas? A saber…Solo Baldessari lo sabe.Es lo fascinante de contemplar las obras de arte (sobre todo el arte conceptual)…son una fuente estimulante de ideas.
Si cuando miramos a alguien nuestro rostro se transformara en el suyo y viciversa, no nos reconoceria ni nuestra familia, seria una ecolalia facial que nos llevaria a un caos mágico y psicodelico. El único antidoto seria llevar todos caretas y vivir en un eterno carnaval
Solo vengo para dejar un pequeño regalo que seguro guardareis a buen recaudo para disfrutarlo allá donde vayais:
http://www.buzzfeed.com/provincialelitist/great-films-uploaded-to-youtube-in-2011
Vuelvo a ver las imágenes sin caras, y ahora me recuerdan unos versos de Quevedo:
“Arrojar la cara importa,
que el espejo no hay por qué”.
Acertado nombre el del post: Discurso (fluir en todas direcciones, como la poesía).
En la sección de ciencia de El Mundo aparece el titular El CERN acorrala la ‘partícula de Dios’.
Me llama la atención esta frase del artículo: A pesar de que rige nuestra vida cotidiana, los físicos aún no son capaces de saber por qué la mayoría de las partículas elementales tienen masa. Pero si no la tuvieran, la realidad sería muy diferente. No existiría la materia que conocemos, la que nos forma como seres humanos. Las partículas no pesarían nada y circularían por el universo a una velocidad cercana a la de la luz.
Y esta otra: De hecho, los investigadores no persiguen a la partícula de Dios en sí, sino a estas otras en las que se transforma.
(Por lo menos ya sabemos que esta partícula tiene una masa cercana a los 125 gigaelectronvoltios y que los científicos defensores de la supersimetría están muy contentos.)
Ayer me encontré a Urdangarín con un punto rojo en el rostro. Estaba irreconocible.
Se dice que la cara es el espejo del alma, pero Ferlosio sostiene que no, que la cara es el alma propiamente dicha!
A colación de los rostros tapados…
http://tinypic.com/r/9vayra/5
Saludos
Sonja, Bloody… es una de la obras de Baldesary que más me gustan. Como si fuera el propio inconsciente del beso que lo sostiene, o algo así. La foto de ese link que pones me recuerda a una peli de Chris Marker, Recuerdos Del Porvenir.
Colom, ¿te parece poco carnaval éste?
Luis R, hacía tiempo. Siempre de que vengas deja maravillas como esta.
Zumo, esos clásicos. El rostro, siempre distinto y siempre lo de siempre. Lo que venimos diciendo.
Programa, sí sí, esta partícula en concreto no la ven, sino los productos de su descomposición, sus huellas. En las exposiciones, un punto rojo al lado de un cuadro, significa que ya está vendido.
Refree, coincido totalmente con Ferlosio. El alma está en la piel. Lo que ves, lo que hay.
saludos! Vivan los viernes.
La imagen que tomé es de Carta de una desconocida de Max Ophüls, adaptación de la novela de Stefan Zweig con el mismo nombre (1948). Con Joan Fontaine y Louis Jourdan,
La que tú dices es muy buena también,
Chao.
Sí, Agustín (me troncho), un punto rojo, sí.
Vivan!
Qué gran peli, Carta a una Desconocida. Joan Fontaine, en fin, sin comentarios.
Puntos rojos. Vistos desde el cielo, parques de bomberos.
Existe otra versión china del 2004, con el toque de la mirada oriental dirigida por la directora y guionista Xu Jing, también muy buena. Pero en este caso me quedo con la mirada norteamericana, el clásico.
Saludos.
A mí, la verdad, es que no me atraen lo más mínimo estas obras. En cuanto a los rostros, son ecuaciones.
Finalmente, siempre me gustó más la japonesita Joan Fontaine, que su hermana.
que buenos son los PUNSETES,