Acabo de despertarme en Miami, Hotel Hilton, planta 16, son las 5:30am hora local. He venido a la Feria del Libro de Miami -hoy una conversación con Jorge Volpi, pasado mañana una lectura de textos- y a dar una conferencia en la Universidad.
No ha amanecido. Echo agua a la cafetera. Abro un cajón en busca del Nuevo Testamento, en todos estos hoteles hay un Nuevo Testamento, los colecciono. Aquí, en lugar de Sagradas Escrituras, está la autobiografía de Conrad Hilton –bisabuelo de Paris Hilton-
La hojeo, es chula, como una novela de esas de kiosko de tanto fascinan a Robert Juan Cantavella, pero en autobiografía épico-americana, una historia de orígenes modestos y trayectoria de ganadores. Hasta tiene fotos; eso es raro.
La foto del primer Hotel Hilton, en la polvorienta Cisco, Texas.
Otra en la que 3 mujeres posan en una de las primeras vías de tren -que es como salir hoy en una foto enseñando el iPhone-. La del medio, una Hilton, con un vestido blanco que se confunde con el fondo, extraña ya, apuntando ya.
La casa Encantada de Bell Air en L.A., que es muy bonita.
Me detengo en el retrato de Mary Laufersweiler Hilton –en torno a 1885-. Paris Hilton guarda un asombroso parecido con ella, su tatarabuela -no así con su bisabuela, ni con su abuela; la evolución a veces da esos saltos generacionales, retrocesos, reversibilidad del tiempo-. He estado mirando mucho tiempo a esta tatarabuela. Tiene algo. Tiene algo que rescata a Paris Hilton. Rescatada por un pasado que no es suyo.
Ya ha amanecido, y llueve.
En CSI Miami nunca llueve.
Me llama la atención que la vida de Paris Hilton pueda cifrarse en el índice de capítulos del libro de la vida de su bisabuelo, Conrad Hilton.
Por ejemplo, los extremos del arco, primer y último capítulo:
Capítulo 1: You´ve Got to Dream
(…)
Capítulo 14: There Is an Art to Living
En el avión que me trajo, vine leyendo el magnífico libro, Borges y la matemática, (Seix Barral) del novelista y matemático, Guillermo Martínez. En un capítulo habla de los Objetos Recursivos, entidades que guardan la información del todo al que pertenecen: el cuento, El Aleph, el cuento, Del Rigor de la Ciencia, etc. También dice que, en cierto modo, el ser humano es un objeto recursivo, ya que basta una sola célula para crear un clon.
Su cara en la de su tatarabuela.
El índice de su vida en el índice de la autobiografía de su bisabuelo.
Paris Hilton, Objeto Recursivo.
Hace tres años, cuando Eloy y yo empezamos a hacer nuestro Afterpop Fernández&Fernández, yo leía un texto -mío-, que terminaba diciendo: “…estamos hablando de Paris Hilton, la Placa Madre de la CPU Global”.
Hasta ahora no lo había entendido.




















Sobre el objeto recursivo, me cito descaradamente:
¨Dame un momento. Mirá. Corte en el texto. Hacia su profundo. Imagen microscópica. Sangre. ¿Hasta dónde es líquida? ¿Hasta dónde es sangre? En el detalle está la diferencia. En la diferencia, lo otro. Lo otro, en la sangre. Me fluye lo inesperado: esa cualquier cosa.¨
El anterior es un fragmento de un viejo posteo:
http://instantesde.blogspot.com/2008/05/topografa-de-una-intensidad.html
Abrazo.
Hotel en Miami. Planta 16.Desde ahí arriba las noches se tienen que vivir de forma distinta. Esas luces doradas parecen burbujas de champan, Se me ocurren muchas cosas que se pueden hacer con unas vistas semejantes, entre objetos recursivos y ambientes también recursivos. Seguro que estás en muy buena compañía.Los grandes magnates, los grandes imperios. Está bien que dejen libros en las habitaciones, aunque sean textos biográficos de la saga dueña y señora de la firma del éxito (a mí me gusta llevarme los pequeñas libretas de notas) Mola la foto de la tatarabuela, es verdad que Paris (la heredera genética y material ) guarda gran parecido. Pero la mirada fuerte y luchadora de la tatarabuela no tiene nada que ver con la de la frágil y anodina Paris. Quizá cuando más se multiplica el objeto recursivo heredero más van perdiendo gravitación los primeros hasta convertirse en burbujas de champan (debe ser relajante ser burbuja, sobre todo si es sólo a veces).
Recursivo post también, que una cosa te lleva a otra y al final en cada una está el todo. Como siempre, conexiones inesperadas. Escalofriante la asociación la que haces de la secuencia del índice del libro de su bisbuelo y la propia vida de Paris. Ya veremos cómo escribe ella su último capítulo. El parecido de tatarabuela, es cierto, sobre todo ojos y cejas y nariz.
El fondo de la noche.
“To Texas Via Paris, France” se lee en una fotografía. Ese título de capítulo también tiene su miga.
El peinado de la tatarabuela se las trae. Ya me gustaría ver a Paris Hilton llevándolo con esa entereza.
Diego, gracias por el link, curioso ese post antiguo, también te vino del fondo de a noche. El tatarabuelo de tus posts.
Sonja, dices bien, creo. Las luces de edificios como burbujas de copas que nunca se apagan ni se gastan. Pero compañía de magnates, ninguna. Esos están en Palm Beach.
Maka, sobre todo eso: cejas y nariz, y boca también, antes de operarse.
Fran, el peinado imposible de la tatarabuela; ahora que lo dices, ya también apuntaba maneras. Una excéntrica en el Far West.
No me refería a compañía de magnates, je.
Me estaba fijando más en la foto del Primer Hotel Hilton. Es increíble pensar en como serían los días de los viajantes en ese hotel en Cisco, Texas. En pleno Far west paseando por los alrededores ellas con sus sombrillas y ellos con sus revólveres, o sentados bajo esos largos porches de madera mientras tomaban almuerzos . Desde luego el factor prisa allí no tenía lugar, seguro. Sólo la calma y cierto tedio espectante de la acción que probablemente llevaba la llegadas de otros visistantes. Mola.
[...] sí, se aburren los escritores en los lejanos hoteles, se aburren bastante. [...]
parís, texas
¿Afterpop de Fernández & Fernández? ¿Qué es eso? Yo tengo el Afterpop que editó Anagrama, pero sólo figura como autor Eloy Fernández Porta. ¿Colaboraste en ese libro?
Aclaro: soy argentino. Eso significa que no escuché el nombre “Agustín Fernández Mallo” hasta hace muy poco, cuando surgió la controversia del último libro. Empecé a seguir este blog hace apenas una semana. Perdón si pregunto cosas que ya fueron explicadas.
Hola!
Bueno, aquí te dejo aquel Seguimiento Nocilla del que te hablé hace unos días. Espero que te resulte divertido. Empezaré una saga de seguimientos, el próximo será Emil Cioran.
http://www.youtube.com/user/Sonjacasta?blend=13&ob=5
*espero no resultar pesada es que me hace ilusión que veas mis ideas. Que le vamos a hacer.
Saludos.
estos textos tan magníficos merecerían formar parte de un libro. sí, sé que soy a veces un poco antiguo. Pero una colección de artículos como estos sería una gozada.
Abrazos
Carmelo
Trop, ahí estaba ya Wenders. ¿Podemos imaginar que él y Shepard tomaron de ahí el título? Sería la bomba.
Hola, Salvador. Dices bien. Afterpop Fdez&Fdez es el nombre que pusimos Eloy y yo al dúo que tenemos de spoken word. Sólo eso. Naturalmente, el libro Afterpop es de Eloy 100%.
Aquí verás vídeos que te lo aclararán:
http://blogs.alfaguara.com/fernandezmallo/2011/05/31/concierto-en-kosmopolis-editado-por-natxo-medina/
Gracias.
Sonja, gracias por lel vídeo. Simpático seguimiento, con esa factura hallada y ese texto manuscrito en la solapa, a cada cual más misterioso. Muy chula la música. Me pone contento que El Hacedor se lea tanto.
Carmelo, gracias, pero uno nunca sabe qué sentido tiene pasar esto a papel. De todos modos, algo saldrá pronto, porque la Univ de Valladolid va a editar en pocos meses un libro que recoge textos que he ido publicando en revistas y algunos de este blog, acompañados de aparato crítico. Cuando se edite ya aviso por aquí.
Saludos!