Chicles de Buenos Aires

Hoy, en Buenos Aires, fui a una librería impresionante, El Ateneo Grand Splendid, al menos como escenario. Es un antiguo y majestuoso teatro reconvertido, tal cual, en librería, de la que dicen que es la 2ª librería más bella del mundo. Como si quitaras las butacas y, sin más, plantaras estanterías con miles de libros. Allí me regalaron, Julio Cortázar, cartas a los Jonquières (Alfaguara), libro que consta de la reunión de las cartas que Cortázar, recién llegado a París, envió a sus amigos, el matrimonio Jonquiéres. Una de la primeras, fechada en el 8 de noviembre de 1951, habla del momento en el que Cortázar se va de Buenos Aires:

“(…) ocurrió que me fui muy poco tranquilo, rodeado de sombras, incapaz de quitarme de los ojos, (al menos como espectáculo) la imagen de todos ustedes en el barco y en el muelle. Irse no es nada, la cosa es darse cuenta que hay mecánica del chicle, que te has quedado adherido y te vas estirando”

De inmediato recordé un párrafo de Postpoesía (Anagrama, ensayo),  en ele que hablo de chicle:

“(…) cuya metáfora más plausible me parece el chicle, el chicle como idea de lo que da vueltas sobre sí mismo en una cavidad resonante sin llegar a consumirse en su infinita emulación de alimento simulado (no en vano, a esta época se la ha llamado con frecuencia, de la mano de Baudrillard y seguidores, la era de la simulación), el objeto por antonomasia que ha conseguido desprender de él al tiempo, el paradigma de lo infinitamente transformado sin degradación o pérdida porque no se atiene a tiempo alguno salvo al que él mismo funda y destruye en ese perpetuo amasarse entre la lengua y los dientes; lo que cambia pero no evoluciona según un patrón de línea.”

Es curiosa la diferencia entre la utilización de las dos imágenes del chicle. En mi texto es símil de lo que no tiene raíz, lo que flota. En el texto de Cortázar en chicle es un brillante sinónimo de raíz, pegamento, árbol. Me hizo gracia pensar cómo un mismo objeto va cambiando de representación. Identidad dura vs identidad blanda. Árbol vs radicante.

Fui a ver una de las casas donde vivió Borges. El portal, sólo el portal. Me puse allí y miré durante un buen rato el portero automático, el cristal de la puerta y sus reflejos, y las baldosas del suelo, bastante gastadas. Eso, sin duda, era el chicle de Cortázar. Además de mi silueta y de la calle, y de la gente y de los  coches que pasaban, se reflejaba en ese cristal del portal una cámara de vídeo vigilancia que había en una tienda de enfrente. Ésa cámara sin duda era el chicle de Postpoesía.

Estuve pensando en esto casi todo el día. No por llegar a conclusión alguna. Sólo por conservar la sensación que produce el hueco de esa diferencia.

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7 comentarios para “Chicles de Buenos Aires”

  1. Banús dice:

    Con el desorden de nuestras palabras acotamos la realidad a nuestra realidad.

    Un saludo.

  2. Programa 3.6 dice:

    Lo mejor que se me ocurre es callarme.

    Saludos!

  3. Luis dice:

    Yo hubiera querido tener las obras completas de Borges y Cortázar en un volumen del formato Pléiade de Gallimard.

    Los editores siempre están en otras cosas. Yo creo que los volúmenes de cuentos completos de Alfaguara son para crear casas de escritores fracasados.

  4. agustín dice:

    El desorden de la palabras: pongamos que pactamos un orden.
    Programa 3.6, hay aquí en la tele un canal llamado Canal Historia (así, con mayúsculas), que trata de “los extraterrestres nos vigilan”, “el Yeti y otros monstruos”, etc. Eso sí que es desontextualzación de la palabra Historia.

    Luis, no comparto ese prejuicio.

    saludos

  5. Programa 3.6 dice:

    Conozco el CANAL DE HISTORIA.
    Sí, la verdad es que esos documentales y los de avistamientos de OVNIS, los del Monstruo del Lago Ness, y otros similares son pura descontextualización de la palabra.
    Las primeras civilizaciones también descontextualizaban su historia mediante mitos y si nos paramos a pensar un poco, cada concepto que utilizamos es una deconstrucción del mundo que después inventamos con el lenguaje (pegando esos fragmentos).
    Vosotros los escritores sois unos magníficos descontextualizadores .Me estaba leyendo anoche €RO$ de Porta y me estaba quedando gratamente sorprendido de la imaginación sin límite de este tipo (cuando digo imaginación me refiero a la capacidad para cortar y pegar, para investigar y para desarrollar).
    Te pondría una cita de Derrida ahora pero me tengo que ir a comer y no tengo tiempo para buscarla.
    Te paso el enlace del CANAL DE HISTORIA
    http://www.alacarta.canaldehistoria.es/site/home/?sess_id=#/20
    En vuestro show Fdez&Fdez 2.0, cualquier ortodoxo (de esos que recitan poesía en las librerías mientras la dependienta se corre) diría que lo vuestro es pura descontextualización de la palabra, la imagen y el sonido; pero pienso que si no se deconstruye la realidad y se vuelve a montar (el hombre funciona con montajes), todo es muy aburrido.
    Bueno, ahora sí que me piro.

    (En el libro de Hiperespacio se explica muy bien las visiones de los científicos del Todo y los Deconstructores aunque no los llama así)

  6. Programa 3.6 dice:

    Saludos

  7. Ex-Ciro dice:

    ¿Se puede piratear? Je,je…; que es broma. Oye, por cierto, al Fernández “talibán” le sienta muy bien el sombrero, ya mismo empieza a pensar con él en lugar de con la cabeza… ahora que si es para evitar los golpes de calor….

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