Baldessari + MUERTE Y RESURRECCIÓN en el plato

“Tuve este viejo lápiz en el salpicadero de mi coche durante mucho tiempo. Cada vez que lo vi, me sentí incómodo, ya que su punta era roma y sucia . Siempre tuve la intención de afilarlo y finalmente no pude soportarlo más y le saqué punta. No estoy seguro, pero creo que esto tiene algo que ver con el arte.

El otro día, con ocasión de su gran retrospectiva en el MACBA de Barcelona, había estas dos  interesantísimas entrevistas al artista californiano Baldessari:

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Intente/ser/no-artista/elpepicul/20100210elpepicul_3/Tes

http://www.elcultural.es/version_papel/ARTE/26570/John_Baldessari

La idea que personalmente me gusta -y sobre todo, me vale- de arte como un juego que, por serio que sea, no deja de ser un juego en el sentido de que quien sacraliza algo lo fosiliza y lo pierde; una idea acerca de la que hemos debatido aquí muchas veces. Y recordé entonces un post que no llegué a poner en su día, sobre la comida etc (que si no recuerdo mal sale algo de él en Postpoesía). Son ideas que, creo, planean sobre lo mismo y que ahora me apetece ponerlas.

(por cierto, ya está colgado el último trailer previo de la novela Los muertos, de Jorge Carrión. Muy bueno)

Resurrección en el plato

Encontré esto en Internet, Circuit Snacks. Circuitos electrónicos simulados hechos con comida. En este caso dulce. A mí me interesa mucho la comida, quiero decir las relaciones entre la comida y el imaginario social. De qué manera comemos cada día simbólicamente. Tengo la impresión de que gran cantidad de actos cotidianos son un símil de el acto de comer alimentos. También está el asunto de cocinar las materias primas. Creo que el acto de comer, sentarse frente a un plato de alimentos cocinados nos resulta tan atractivo porque la materia prima, cuando la compramos en el súpermercado, la recibimos muerta, y cocinarla y servirla equivale a resucitar en el plato aquella vaca muerta, aquel pescado, o unas hortalizas. Hay un rito de muerte-resurrección, un orden temporal particular, distinto al del reloj, que nos hace sentir en cierto modo destructores y sanadores, destructores y sanadores, en un ciclo loop que se repite varias veces al día durante toda nuestra vida. Un ciclo que une lo peor de la vida (la muerte) con lo más sublime (crear vida desde lo muerto).
Eso se rompe cuando compramos comida ya cocinada (platos preparados, carne que sólo precisa calentarse,  etc), en ese proceso no resucitamos nada porque lo que compramos ya está resucitado; la fábrica, la multinacional o pequeña industria de barrio, se han encargado de hacerlo por nosotros. Hoy la mayoría de los alimentos son así, así que parece que vivimos en un perpetuo presente, en el que la muerte y la resurrección se han anulado en nuestras cocinas, una curva de tiempo horizontal, plana. Siempre se dice que la posmodernidad introdujo un nuevo tiempo social, un presente continuo, una anulación de la Historia. Creo que, de ser eso cierto, la comida tiene mucho que ver.

Descontextualización

Una manera  [supongo que la única] de recuperar el proceso de muerte-resurrección en este tipo de alimentos que compramos cocinados es descontextualizándolos. Cuando usamos,  por ejemplo, galletas, chocolates, golosinas,  fideos, pan, etc, para hacer un circuito eléctrico, de alguna manera estamos haciendo resucitar esos alimentos. Al ver el circuito eléctrico hecho con comida, ese objeto es algo totalmente nuevo, nos parece que hemos hecho revivir en otra naturaleza algo que creíamos que antes de ese proceso estaba muerto. Es como un proceso de muerte-resurrección paralelo al de siempre.

De alguna manera, esto enlaza con el aura perdida de la obra de arte. Desde que el tan citado Walter Benjamin hablara de que la mecanización y reproducción de las piezas de arte les hacía perder a éstas la unicidad que les daba su “aura”, su singularidad, desde entonces el arte, por ejemplo las fotografías, ¿se convierte en algo común, cotidiano, no más vulgar o maravilloso que un microondas o unas zapatillas de deporte? Tengo la impresión de que casi la única manera hoy posible de dotar de aura a un objeto es descontextualizándolo para que, en esa nueva naturaleza extraña, adquiera un sentido hasta ese momento impensable. Y nada hay más común que la comida.

La página con las instrucciones de elaborado de los circuitos:

http://www.evilmadscientist.com/article.php/circuitsnacks

fg

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29 comentarios para “Baldessari + MUERTE Y RESURRECCIÓN en el plato”

  1. Mario dice:

    Hola Agustín,
    Sí, lo que pones ya salía en Postpoesía, pero al releerlo me he vuelto a plantear una pregunta que ya me hice en su día, a raiz precisamente de la lectura de algunos capitulos de postpoesía.?porqué crees que la voluntad de ciertos autores de integrarse dentro de un conjunto más amplio que el de su propio oficio (escritor) no es una constante histórica sino un fenómeno que se guadiana? Estoy trabajando sobre ello y la pregunta me tiene intrigado… tengo mis teorías, claro, pero me interesa tu opinion.
    Un saludo,
    M.

  2. agustín dice:

    Pues ahora que lo dices, no sé, es interesante. Puede que cuando hay grandes cambios que convulsionan las sociedades, aparecen cosas nuevas que la gente se siente tentada a probar: curiosidad, nuevos caminos, nuevas formas de expresión que queremos traer a nuestras ya preexistentes inquietudes. Supongo que eso después se vuelve normal y cada disciplina se organiza en un corpus que acepta esos cambios, hasta que hay una nueva época de convulsiones y vuelve a pasar lo mismo. Imagino que son ciclos normales.

  3. Mario dice:

    Lo de los ciclos tiene su lógica. seguiré investigando, a ver qué encuentro. Ciertamente, hay paralelismos interesantes, como p.ej. la presencia de manifiestos. Lo pensaba el otro dia leyendo el tuyo con Vilas. Otro fenómeno que se guadiana. Una época los tiene, luego no hacen falta y luego otra vez si…

  4. agustín dice:

    Sí. Bueno, los manifiestos que hacemos Vilas y yo más bien son "amanifiestos" -ni siquiera antimanifiestos- porque creo que no manifiestan nada.
    Saludos

  5. mary dice:

    Tienes razón en lo que dices sobre la comida, pero al presentar un circuito de chuches no se obtiene, curiosamente, el efecto deseado. El aroma, el sabor, la vista y el tacto resucitan eso que está más que muerto, transmiten sensaciones vivas que nuestros sentidos procesan. Es como las fotos de los platos combinados de algunos restaurantes. Me recuerdan los juegos de cocinillas con plastelina de cuando era pequeña – fideos rojos, huevos fritos azules y verdes y tacitas de té de plástico color chicle -.

  6. el procrastinador dice:

    Supertramp siempre.
    Paradigmático, y al ver el circuito (creo que ya lo exploré) me ha venido un cortocircuito neuronal que me ha llevado a esto: http://biblioweb.sindominio.net/memetica/memes.html
    Lo de la plastilina es un lujo y resucitar un placer.
    Me compré las cinco primeras temporadas de Lost y estoy enganchadísimo.
    No me quiero entretener mucho que tengo la mañana torera.
    Entraré después.

  7. mary dice:

    I don’t have permission to access on this site, Procras. What a pity.

  8. el procrastinador dice:

    ¿Qué son los memes?
    Introducción general a la teoría de memes

    Jordi Cortés Morató
    jorcor@telepolis.com
    “Un carro con ruedas radiadas no sólo lleva grano u otras mercancías de un lugar a otro; lleva la brillante idea de un carro con ruedas radiadas de una mente a otra”.1 Quienes vieron por primera vez este nuevo invento lo asimilaron por imitación y lo difundieron: la idea “rueda radiada” se transmitió por imitación aunque los carreteros pensaban que lo importante de su carga era el grano. La transmisión cultural, los procesos de formación y circulación de ideas que se imponen más o menos rápidamente en una época o en una sociedad determinada, siguen unos caminos que no son reductibles solamente a los que describen las teorías clásicas de la información o de la comunicación —que estudian los canales, los sistemas de codificación, los medios de comunicación, etc.—, y que no se reducen tampoco a los mecanismos de difusión o transmisión cultural estudiados por los antropólogos o los sociólogos,2 sino que supone además un proceso de asimilación mental y afectivo que se efectúa en interacción con el medio cultural, y que manifiesta los rasgos propios de un proceso evolutivo. Desde esta perspectiva, la transmisión cultural empieza a ser estudiada por la biología y, especialmente, por la etología,3 que no tienen reparo en hablar, en sentido fuerte, de evolución cultural más que de mera transmisión cultural. Este estudio se efectúa en el seno de una concepción amplia de la cultura entendida de manera informacional: una cultura es información transmitida entre miembros de una misma especie, por aprendizaje social mediante la imitación, por la enseñanza o por asimilación.4

    También desde el ámbito de la semiología se empieza a señalar que la transmisión cultural se sustenta en procesos que impregnan el conjunto del tejido social y que van más allá de las consabidas presiones de los medios de comunicación. Así, recientemente, Umberto Eco5 señalaba que “desde hace varios decenios circula la teoría según la cual los medios de comunicación no siempre crean opinión, sino que refuerzan la que ya circula. [...] Tomemos el ejemplo de la muerte de Lady Diana. [...] Lo que sucedió con su muerte no fue un efecto determinado por los medios de comunicación, [...] los medios de comunicación lo reforzaron, pero dicho efecto surgió de forma independiente. [...] Los medios de comunicación interactúan con otros flujos de ideas y sentimientos que atraviesan el cuerpo social”.

    La cuestión es, ¿cómo se desarrollan y transmiten estos flujos de ideas?, ¿por qué razón se adueñan rápidamente de amplias capas de la población, incluso a miles de kilómetros de distancia, de manera relativamente independiente de los medios de comunicación, como señala Eco? La cultura se transmite entre individuos de una misma especie (en este sentido cabe hablar también de cultura animal, como lo prueban, por ejemplo, los estudios sobre el aprendizaje y transmisión de los cantos de muchas aves) y en este proceso de transmisión —en el que, obviamente, tiene un papel destacado los media— se produce un proceso evolutivo. Desde hace tiempo varios autores han señalado las similitudes entre la evolución cultural y la evolución biológica. Popper, por ejemplo, señalaba las semejanzas entre el proceso del progreso científico y la selección natural, y mucho antes Leslie White también hizo consideraciones parecidas para el conjunto de la cultura. Pero desde Richard Dawkins6 se ha dado un paso más, ya que este autor considera la evolución cultural análoga a la evolución biológica y, en general, análoga a todo proceso evolutivo. Según Dawkins para que se dé un proceso evolutivo se requiere:

    1.abundancia de elementos diferentes,

    2.herencia o replicación, y
    3.idoneidad diferencial o número de copias en función de su interacción con el medio.

    A su vez, la herencia o replicación precisa longevidad, fecundidad y fidelidad de las copias de los elementos o unidades que se replican. Ninguno de estos elementos hace referencia específica a entidades biológicas, por lo que, en general, describen las bases de cualquier proceso evolutivo, biológico o no. Pues bien, de la misma manera que la vida evoluciona por la supervivencia diferencial de los genes, —entidades reproductoras de los organismos vivos, sometidos a selección natural—, la cultura evoluciona mediante la supervivencia diferencial de replicadores culturales, a los que Dawkins llama “memes”, o unidades mínimas de información y replicación cultural, y que se someten también a un proceso de selección.

    El neologismo “memes” fue creado por Dawkins por su semejanza fonética al termino “genes” (introducido en 1909 por Wilhelm Johannsen para designar las unidades mínimas de transmisión de herencia biológica) y, por otra parte, para señalar la similitud de su raíz con memoria y mímesis. Según Dawkins, nuestra naturaleza biológica se constituye a partir de la información genética articulada en genes, y nuestra cultura se constituye por la información acumulada en nuestra memoria y captada generalmente por imitación (mímesis), por enseñanza o por asimilación, que se articula en memes. Otros autores han señalado una idea semejante y han propuesto otros términos para designar estas unidades mínimas de información cultural. Así, por ejemplo, E.O. Wilson y C.J. Lumsden han propuesto el término culturgen, y aunque en las obras de dichos autores hay un más amplio tratamiento cuantitativo de la transmisión de los culturgenes, se ha acabado imponiendo la terminología de Dawkins, aunque no todos los defensores de la teoría “memética” compartan todas las tesis de dicho autor.

    Desde la perspectiva de la teoría de los memes podemos decir que poseemos dos tipos distintos de procesadores de información: a) el genoma o sistema de genes situados en los cromosomas de las células de cada individuo, que determina el genotipo, y b) el cerebro y el sistema nervioso, que permite el procesamiento de la información cultural. La información genética de nuestro genoma se puede dividir en unidades mínimas de información que son los factores hereditarios o genes, que se transmiten sexualmente de una generación a otra mediante su replicación. La información cultural se transmite de cerebro a cerebro (por enseñanza, imitación o asimilación) y puede dividirse en unidades simples (tales como una idea, un concepto, una técnica, una habilidad, una costumbre, una manera de fabricar un utensilio, etc.), que, no sin cierta ambigüedad, Dawkins llama memes.

    La tesis “fuerte” de Dawkins es que los rasgos culturales también se replican. Si los rasgos genéticos se transmiten por replicación de los genes, los rasgos culturales se transmiten por replicación de los memes o unidades de información cultural. Por analogía con la agrupación de los genes en cromosomas, se considera también que los memes se agrupan en dimensiones culturales, que pueden aumentar con nuevas adquisiciones culturales. La gran diferencia es que, mientras los cromosomas son unidades naturales e independientes de nuestras acciones, las dimensiones culturales son construcciones nuestras. Así, la cultura no es tanto un conjunto de formas de conducta, sino más bien información que especifica dichas forma de conducta.

    Para el conjunto de los memes se dan las características propias de todo proceso evolutivo: fecundidad (algunas ideas son especialmente efectivas, como la idea de Dios, por ejemplo), longevidad (muchas de ellas persisten durante mucho tiempo: la monogamia, o la fe, por ejemplo) y fidelidad en la replicación (carácter conservador de las tradiciones y de muchas creencias y supuestos, especialmente las transmitidas verticalmente: de padres a hijos o de maestros a alumnos). A su vez, se dan en un amplio campo de variación, se replican a sí mismas por mecanismos de imitación y transmisión de cerebro a cerebro y engendran un amplio abanico de copias que subsisten en diversos medios. Con ello tenemos el marco general de un proceso evolutivo que Dawkins compara con la evolución biológica, e incluso llega a aceptar que los memes deben ser considerados como estructuras vivientes no sólo metafóricamente, sino técnicamente. Los memes alternativos, que pueden servir para efectuar la misma función, son llamados alelomemes o memes homólogos. A su vez, los memes pueden agruparse formando macromemes, que constituyen un sistema de muchos memes estructurados e interrelacionados que forman un objeto cultural complejo, tal como una lengua, una teoría, una mitología, etc. En general, la mayor parte de las construcciones teóricas que sustentan la teoría de la evolución de las especies (como las nociones del pool de genes, de deriva genética, etc., son aplicadas por los defensores de las tesis de Dawkins a la teoría de los memes).

    De la misma manera que los genes se replican a sí mismos sin proseguir ninguna finalidad más que la de autorreplicarse (y, evidentemente, no son conscientes de dicho proceso), los memes (como otros replicadores: el ARN, ciertos polímeros y cristales, los virus informáticos, etc.) tienden a replicarse sin perseguir tampoco ninguna finalidad: las ideas buenas no son propiamente buenas si no son capaces de ser, al mismo tiempo, buenas replicadoras de sí mismas.7 De esta manera, los memes son indiferentes a la verdad, como los genes son ajenos a cualquier teleología. El peinado de Lady Di (que Dennett pone como ejemplo) no es bueno en sí mismo, pero ha demostrado ser un buen replicador, aunque, como todos los memes propios de la moda, tiene poca longevidad, ya que el meme auténticamente importante es el de la moda misma. No obstante, puede suceder que una característica cultural evolucione de una determinada manera solamente porque es ventajosa para ella misma. Esto permitiría afirmar, 8 en contra de la concepción tradicional que defiende que “las personas creían la idea X porque X era considerada verdadera”, que se debería más bien afirmar que “el meme X se extendió entre personas porque X era un buen replicador”, lo cual explicaría por qué, a pesar de la verdad de una idea ésta no es aceptada, o por qué, en otros casos, a pesar de su manifiesta falsedad (como las creencias astrológicas) lo es.

    Ahora bien, en la medida en que —a diferencia de los genes— los memes son creación humana, interaccionan con el medio cultural que selecciona los memes en función de su idoneidad, lo que permite que, en general, coincidan los buenos memes (los buenos replicadores) con los memes buenos (que pueden ayudarnos o que permiten el progreso). De esta manera el medio cultural actúa como selección para determinar aquellos memes que pueden sobrevivir. Por supuesto, al igual que muchas mutaciones genéticas son dañinas para la especie, razón por la que no prosperan, y muchas otras son indiferentes para la supervivencia, también en los memes se producen variaciones dañinas y muchos otros memes resultan superfluos o indiferentes. Ya que el medio cultural puede estar dominado por grupos sociales, esta idea recuerda vagamente la tesis marxista: “la ideología dominante es, en cada caso, la ideología de la clase dominante”. Pero, a diferencia de la tesis marxista, la idoneidad de los memes que permite su supervivencia, escapa al control de un grupo social determinado y sigue leyes propias y autónomas.

    Al igual que los genes necesitan un vehículo para replicarse (las cadenas cromosómicas), los memes también precisan un vehículo y un soporte. El vehículo es el cerebro. Su soporte puede ser variado y no necesariamente biológico, por ejemplo: los libros, las cintas magnéticas, los discos de ordenador, las partituras musicales, etc. Así como los virus parasitan el mecanismo genético de las células, los memes actúan como parásitos de nuestros cerebros, que se convierten en medios para la difusión de aquellos. La difusión de los memes actúa, pues, de manera parecida a la transmisión de las epidemias y, como en el caso de éstas, pueden dar lugar a memes endémicos. Parafraseando (y caricaturizando) la tesis de los sociobiólogos según la cual un organismo es el medio del que se valen los genes para perpetuarse, o una gallina es el medio del que se vale un huevo para engendrar otro huevo; un cerebro humano es el medio del que se valen los memes para propagarse y replicarse.9 Esta conclusión poco halagüeña para la soberbia individual debe ser considerada en el marco de la concepción evolutiva e interaccionista del yo: un individuo es, a la vez, el producto de la evolución biológica y de la evolución cultural efectuada en interacción con otros yoes, tesis que forma parte de la revolución en contra del narcisismo antropocéntrico, como lo fue en su día la revolución copernicana, el darwinismo o la teoría freudiana del inconsciente. Desde este punto de vista esta tesis se vincula a la concepción estructuralista de la muerte del sujeto y al fin del dualismo y del racionalismo cartesiano.

    La teoría de los memes está siendo desarrollada por varios investigadores, que la unen a las tesis de Lumsden y Wilson o que las vinculan con los estudios de Luca Cavalli-Sforza. Además del mismo Dawkins, F.T. Cloak, J.M. Cullen, E. Moritz, A. Lynch y algunos otros autores, son los representantes de esta concepción de la transmisión y evolución cultural. Como explicación de la evolución de la cultura todavía aparece como una pre-teoría en fase de acumulación de datos y de elaboración de un aparato matemático suficiente. Los estudios de Cavalli-Sforza y Marc Feldman proporcionan una buena base de partida para el estudio cuantitativo de la transmisión y evolución cultural, aunque estos autores no defienden exactamente la teoría “fuerte” de los memes de Dawkins. En cualquier caso estos estudios iniciados desde la perspectiva de la genética, la sociobiología y la etología son la primera aproximación no meramente cualitativa al proceso de la transmisión y evolución cultural, y pretenden ampararse en la tradición científica (un buen meme, por cierto) del evolucionismo. Pero mientras los procesos evolutivos biológicos se rigen por el modelo darwiniano, la evolución de la cultura, con intervención humana directa, parece seguir más bien un modelo de tipo lamarckiano de transmisión de caracteres adquiridos, lo que permite una evolución rapidísima —potenciada por la velocidad casi instantánea de los medios de comunicación— comparada con los procesos darwinianos. En cualquier caso, la constitución genética humana está determinada por unos 3.000 millones de nucleótidos procedentes del DNA materno y por unos 3.000 millones más procedentes del DNA paterno. Pero las neuronas del sistema nervioso son 10.000 veces más numerosas y las conexiones entre ellas todavía muchísimo más. De ahí que intentar la creación de un modelo matemático (meme respetable donde los haya) que permita entender la evolución cultural sea todavía una empresa harto dificultosa que, no obstante, empieza a ser acometida por los autores mencionados y por los teóricos de la inteligencia artificial (en este sentido van los estudios de D. Dennett, D. Davidson y otros filósofos que defienden la “memética”).

    Por otro lado, vista desde la perspectiva de la filosofía, la doctrina de los memes tiene antecedentes en tesis clásicas. En cierta forma puede verse como un peculiar desarrollo de la teoría de las ideas platónicas; de la teoría averroísta del entendimiento agente; como una interpretación de la filosofía del espíritu de Hegel o de la teoría de la ideología de Marx, o de la diferencia husserliana entre noesis y noema; e incluso se podría relacionar con las tesis orteguianas sobre las generaciones. Pero su proximidad mayor es con la teoría de los tres mundos de Karl Popper y su defensa de un conocimiento objetivo sin sujeto cognoscente. No obstante, de manera semejante a estas teorías, se mueve todavía en el terreno de las analogías y las metáforas, al menos hasta que consiga un desarrollo cuantitativo y matematizado, y sea capaz de establecer con mayor precisión (como pasa con a la teoría del mundo 3 de Popper) qué debe entenderse propiamente como meme. ¿El meme de la teoría de los memes se demostrará un buen meme? ¿Será capaz de replicarse hasta convertirse en una teoría respetable?

    ——————————————————————————–

    1

    Daniel Dennett, La conciencia explicada, Paidós, Barcelona, 1995, p.217.

    2

    “La transmisión cultural ha sido muy poco estudiada, cosa que no deja de sorprenderme, porque el antropólogo cultural debería considerarla como su pan de cada día” L. y F. Cavalli-Sforza, Qui som. Història de la diversitat humana. Ed. Enciclopèdia. catalana, Barcelona, 1994, p.244.

    3

    Las obras principales pertenecen al campo de la sociobiología y son: Richard Dawkins, El gen egoísta, Labor, Barcelona ,1979, y Salvat, Barcelona, 1986; Richard Dawkins, The Extended Phenotipe, C.A. Freeman, San Francisco, 1982; Richard Dawkins, Destejiendo el arco iris, Metatemas, 2000 (capítulo12); Richard Dawkins, The Blind Watchmaker, Paperback, 1996 (traducción castellana agotada en Labor, Barcelona); Edward O. Wilson, Sobre la naturaleza humana, FCE, Madrid, 1983; Edward O. Wilson, Sociobiología. La nueva síntesis, Omega, Barcelona, 1980; Charles Lumsden y Edward O. Wilson, Genes, Mind and Culture: the Coevolutionary Process, Harvard Univ. Press., 1981; Durham, William H., Coevolution: Genes culture, and human diversity, Stanford University Press, 1991. Desde otras perspectivas biológicas destacan:. Cavalli-Sforza y Marc Feldman, Cultural Transmisin and Evolution, Princeton Univ. Press., 1981; Luigi L. Cavalli-Sforza, Gens, pobles i llengües, Proa, Barcelona, 1997; Bonner, J.T., The Evolution of Culture in Animals, Princeton Univ. Press., 1980. En el ámbito de la filosofía las obras más interesantes son: Daniel Dennett, La conciencia explicada, Paidós, Barcelona, 1995; Daniel Dennett, La peligrosa idea de Darwin, Galaxia Gutemberg, 1999; Daniel Dennett, Richard Dawkins y otros, La tercera cultura, Tusquets, 1996. Susan Blackmore, The Meme machine, [La máquina de los memes, Paidós, 2000] Oxford University Press, Oxford, 1999. En contra de estas tesis puede verse el libro de Richard Barbrook, Media Freedom, y sus intervenciones en Internet.
    4

    En este sentido, defendido entre otros por Jesús Mosterín (Filosofía de la cultura, Alianza, Madrid, 1976), un instrumento, una vasija, un arco, una rueda radiada, etc., no son propiamente objetos culturales en sentido fuerte. Sí lo son, en cambio, las técnicas de fabricación de dichos instrumentos, o las ideas en que se basan. Contra esta postura se ha manifestado Marvin Harris, en Teorías sobre la cultura en la época posmoderna, Crítica, Barcelona, 2000, que considera que la filiación última de la teoría ideacional de la cultura es el platonismo.

    5
    L’Espresso, Roma, 22 de noviembre de 1997. Citado por El País, 23-XI-1997.

    6

    El gen egoísta, Salvat, Barcelona, 1986, p.281 y ss.

    7

    Por otra parte una idea puede ser "buena" pero si no logra replicarse adecuadamente desaparece. En otro ámbito diríamos que las ideas o memes que sobreviven no lo hacen por ninguna bondad intrínseca, sino porque no logran imponerse, de la misma manera que la Historia la hacen los vencedores sin que les importe demasiado la verdad de lo que narran.
    8

    Daniel Dennett, op. cit., p. 218.
    9

    Daniel Dennett, op. cit., p. 215: “un investigador no es más que la manera que tiene una biblioteca de crear otra biblioteca.”

    p.d: Espero que Agustín no me mande a freir espárragos por haberte puesto todo el texto, Mary.

  9. mary dice:

    Gracias Procras. Y decía yo que me olía a Popper…
    Saludos

  10. el procrastinador dice:

    Todo huele a Popper…
    De nada, preciosa.
    Más saludos.

  11. Ingrid dice:

    el "Pencil" también es un poco AMANIFIESTO, otra cosa es que luego lo exhiban y entre en la retórica de los espec(tac)ular. El Pencil, en realidad, parte de teorías estéticas muy clásicas, pero la forma de exponerlo, ah, eso ya no…

  12. erremegé dice:

    Curioso Procras, justo ahora me estoy leyendo un libro sobre los memes de susan blackmore, creo que es una bena teoría, que de momento está por desarrollar, pero que desde luego tiene futuro. horizontalidad de información, rápida difusión, copia y pega, pero también transformación, sobre todo imitación. Y virus, muchos virus. Dawkins, un genio, Dennet, un filósofo, Cavalli-sforza, un investigador. todos producto de la evolución memética como nosotros, y el lápiz, por fin, afilado.

  13. el procrastinador dice:

    Primero punta Roma, después Afilada y por último Rota, o sea, RAR.
    Sí, Ingrid: lo especular y lo espectacular. Espectáculos y espejos. Cosas iguales y distintas, Lógicas y analógicas.
    Todos deberíamos a-manifestarnos.
    Decía Venturi: "Prefiero esto y lo otro". (Meme cojonudo, demostrable al máximo).
    Cuando Bernard Tschumi ofreció colaboración en el proyecto del parque de La Villette a Derrida, éste dijo que se lo tenía que pensar, que esa mezcla arquitecto-filósofo era muy rara. Colgó el teléfono. Se lo pensó. Joder!, merde! o Fuck! (no me acuerdo lo que dijo), pero si la filosofía siempre ha bebido de la terminología arquitectónica. Voy a llamar a este tío que es un crack. Oye Tschumi, que sí, que colaboramos…venga que vale. Después llega Adriá y dice: que me deconstruyo la tortilla, y después planto en el menú una momia de salmonete (raspa de salmonete rebozada) con un par.
    O sea, que Adriá fue el primero en resucitar a una momia.
    El mundo es maravilloso, especular y espectacular.

    Sigo.

  14. el procrastinador dice:

    Erremegé, todos maravillosos, meméticos, magníficos.
    Está estupendo eso de sacar punta. Sacra punta.
    ¿Este blog es un Meme?

    (Para los graciosos de turno diré que un meme no es lo mismo que un memo. Por si aparecen)

    Saludos a tos.

  15. agustín dice:

    Gracias, Mary por ese link al complemento del lápiz!
    Gracias Procras por toda esa biblia. Siempre he sido muy fan de los memes. Me los creo bastante como modelo que explica cosas, no como cosa.
    Erremegé, todos esos que citas: artistas.
    Hola Ingrid, sí, es la manera de exponerlo, y una sensación de casual, ¿no?
    Saludos!

  16. A dice:

    COMIDA AL SILENCIADOR
    así se llama la comida hecha al motor del coche según la TV

  17. A dice:

    comida al silenciador

  18. agustín dice:

    ¿Según qué TV?

  19. José Miguel dice:

    Buenas he leido los tres nocillas, y carne de pixel, y ahora estoy encaprichado en leer, yo siempre regreso a los pezones, pero esta agotado en tiendas, editoriales, m apetece mucho leerlo, si pudieras darme alguna idea de donde encontrarlo, gracias, y felicitaciones porque tu mundo me ha llenado, estoy pensando hacer un arbol con zapatillas en mi jardin, y ya he introducido a mis alumnos, en la creación de un nuevo mundo, gracias por adelantado.un abrazo

  20. Ingrid dice:

    sí, sí, y no sólo lo casual, sino también el factor humano con su cogito y sus interrogantes y su falibilidad. Cuando hablaba de la forma de exponerse, también me refería al texto, al hecho de poner el texto ahí. Ya no es Art & Language y su conceptualismo (con complicadas teorías semióticas, cognitivistas, etc. de fondo), casi estamos ante el diario íntimo (aunque haya una conciencia de espectador del texto). Tampoco es en balde el "objet trouvé" que se use para el caso. Ni la acción que relata. No sé…ala, saludos!

  21. agustín dice:

    Hola José Miguel. El problema es que ese libro está agotado. De momento, no se encuentra. Pero circulan muy bien Joan Fontaine Odisea y Creta Lateral Travelling, esos se encuentran. Gracias por tus palabras, celebro mucho todo lo que dices.

    Comparto eso contigo, Ingrid. Tiene un punto de "diario" que hoy llamaríamos blog.

    Saludos.

  22. miguel dice:

    Hola Agustín. Quería preguntarte si sabes que es imposible conseguir tus libros en formato digital (llevo un mes buscandolos por lo legal y lo criminal) para esos aparatejos que se llaman lectores electrónicos (e-readers dirán algunos) y de ser así si tienes pensado hacer algo al respecto, siempre y cuando tu tengas algún tipo de control sobre el tema y no se limite todo a las editoriales. Sincéramente, creo que se está empezando a perder una gran oportunidad.

  23. jordi folgado dice:

    no fué en el 61 que manzoni ya propuso la "mierda de artista"?
    está la posmodernidad interesada en la digestión? en la cagada? en el compost? no quiero ser desagradable pero no és al final el deshecho que soltamos por el culo lo único digno de aura? i si no, que tal el momento en que nuestro cuerpo interacciona (la digestión) con lo cultural que le metemos decorado en la forma el color o sabor que queramos?
    disculpame si te parece que lo que digo no viene a cuento.

  24. mary dice:

    Jaja! Everything is Ska, Jordi.

  25. agustín dice:

    Hola miguel, no, de momento mis libros publicados no están en ese soporte. Pero, por lógica, tarde o temprano lo estarán.

    Jordi, mírate esto:
    http://www.alfaguara.santillana.es/blogs/elhombre/2/blog-post/258/comida%5B2%5D+-ruina-contemporanea%5B5%5D-=-la-basura/

    saludos

  26. jordi folgado dice:

    gracias Agustín, veo que si que venia a cuento.

  27. [...] Luis Borges][El hacedor, remake][Descontextualización][Postpoesía][Arquelogía][John Baldessari][Analogía][Teoría de [...]

  28. agustín dice:

    Gracias, 13 minutos, por ese link.
    Un saludo

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