
El 1 de enero me levanté tarde. Hice un café, levanté las
persianas, hacía sol pero mucho viento. Encontré en la despensa un sobre de
unos polvos que decía que si los mezclabas con agua podías hacer tortitas. Hice
la mezcla mientras la sartén se calentaba al fuego. Me pregunté si tendría a
mano la película El Nadador, basada en un cuento de John Cheever. Casi todos
los 1 de enero la veo, y si no los 2 de enero, o los 3 de enero, o cuanto antes
pueda. Burt Lancaster atraviesa una colina nadando de piscina en piscina, todas
las piscinas de las casas de su urbanización, hasta llegar a la suya.
Hay un río, un río de piscinas que une la casa más alejada
con la suya, dice.
En cada piscina se va encontrando gente de toda clase, amigos y enemigos,
también desconocidos, improvisa poemas, habla de un sol del que se habla
Biblia, y de repente se lanza a la piscina y la atraviesa y se va descalzo a otra piscina. Una pieza de
Land Art en versión Hollywood, [inevitablemente, siempre que veo esa película me acuerdo de aquella canción tan perfecta de Radio Futura, también llamada El Nadador]. Eché la masa en la sartén. Nunca había hecho
tortitas, fue fácil. Cuando las volqué a un plato aparecieron unas superficies
muy raras; me parecieron extraordinarias. No sé qué son, pero me gustan.
Naturalmente, no las comí. Las puse boca abajo en el escaner y las escaneé,
después le pasé un paño al escaner con un producto antigrasa. Las miré muchas
veces. Parecen fósiles, o fractales. No sé. Realmente tienen una geometría misteriosa. Después recogí las copas y botellas de la noche anterior, y vi El Nadador, Burt
Lancaster de piscina en piscina inventando frases de la Biblia. Aún hacía viento. Anochecía en Mallorca. Un
día casi perfecto.












sí, parece que Amstrong hubiera pisado tu torta. Yo me empaché de crêpes ayer mismo. No las miré, me las zampé. Hacía mucho que no comía crêpes. El documental de Lynch es una maravilla…Yo nadaba como Burt Lancaster, too much, hasta que me lesioné para siempre. También hay una canción de Family que se llama "Nadadora". Muy bonita. saludos
Ah, entonces viste docu de "Lynch (ONE)"?
Ingrid, la Nadadora. Suena bien.
Gran grupo Radio Futura, también Ariel Roth, nunca se habla de él y más o menos eran de la misma quinta.El nadador, bien, muy bien, todo muy bello, muy perfecto.
Maravillosa geometría. Calentamiento diferencial, fósiles acelerados y deshidratados, fractales replegados irregulares donde los bordes se siguen expandiendo, restos de una explosión de masa sobre la sartén, huellas del impacto de dos meteoritos sobre un casquete polar donde el hielo se derrite rápido y escapa arañando la superficie.
Es la tercera vez que me hablan sobre la peli.
Pendiente.
Venga, buen año.
Creo que el docu era el que pasaron en Sitges en el especial David Lynch, en una maratón que terminó a las 5 de la madrugada. Como mínimo en aquel Lynch explicaba todo su proceso creativo, cómo hizo Eraserhead, montando él los decorados, luego salían sus hijos: "cuando pasa una hormiga tenemos que apartarla, sino se convierte en materia plástica de mi padre". Recuerdo cosas así, y que me encantó, no sé si es el mismo. Mhm… La letra de la canción de Family (es muy cursi, pero con la música quedaba muy muy bien):
"Suele aparecer cuando ella está nadando,
es tan clara su intención como el agua.
Hoy también llegará recién peinado,
pasará por delante sin poder disimular su amor.
Ella suele descansar con los pies en el agua,
tiene azul el corazón de nadadora.
Volverá con su piel color membrillo,
bordeando en equilibrio toda la piscina por amor.
Hoy también llegará recién peinado,
pasará por delante sin poder disimular,
sin poder disimular su amor."
ala, ¡buenos días!
una versión de la canción de La buena Vida, me gusta más la de Family, es un poco más densa, hay algo de electrónica sutil también:
http://www.goear.com/listen/b580ed5/nadadora-la-buena-vida
Anda que no mola. Son esas cosas inesperadas que tienen un sentido; que ocurren y se dejan ver con algún fin clarísimo.
Es como lo del tipo de las piscinas. Una y luego otra. En esta así, y en la otra "asá", pero al final las nada, y con ellas forma un todo, que es el trayecto. Con las tortitas pasa lo mismo, Si las miras bien y las comparas entre ellas verás que no son tan distintas. Unas hacen una forma, otras algo distinto, pero entre ellas forman un todo. Es como una especie de geometría conceptual. Esta vez hay líneas entre ellas pero no hay puntos fijos. Algo así como los fractales naturales.
Una vez unos colgaos de mi uni – los frikis que nadie quiere conocer, los "gafapastas" que viven en el pasillo o en la aula de practicas de arquitectura de computadores – descubrieron que aplicando una tensión variable a una figura hecha con fractales conseguian irrradiar la honda hertziana al aire. La resistencia era importante, no era la antena mas óptima del mundo desde el punto de vista clásico, pero si era optima para las nuevas modulacines en las que prima poder usar diferenciales de fase. Pues con las tortitas pasa lo mismo, como con el nadador tambien.
Te has currado tus tortitas, que aunque no te han servido para comertelas, has podido escanearlas y entender que te ofrecen un juego nuevo. El nadador descubrió que quizá lo de nadar de piscina en piscina no ofrecía ninguna utilidad que no ofreciera el llegar a casa desde la calle, pero en cambio podía hablar con todo el vecindario, y de paso vacilar de crol ante la chica guapa, no?
Pues eso, que la vida – si quieres – son tortitas, fractales, o piscinas… únicamente depende del uso que les des.
salut, i feliz 2010 amigo
Enric
Veo que las tortitas os dan para tanto como a mí. Todos vemos geometrías raras, impactos de meteoritos, huellas Armstrong, derivaciones a hormigas de Lynch, a frikis que juegan a crear ondas electromagnéticas a partir de figuras fractales. ¿Qué tendrán las tortitas que las galletas no tienen? Tienen un 1 de enero, eso es lo que tienen. Todo un año en potencia concentrado en esas masas circulares.
Saludos
PD: El Nadador, muy recomendable, no es lo que parece, la cosa se va liando.
Cuando he visto esas maravillas de la creación me han parecido setas. Agustín, escanea una seta y verás que interesante. Pero si aún te atreves a más, haz la mezcla de las tortitas con menos agua y añade colorantes alimenticios [sin mezclarlos entre ellos, que caigan y ya está].
Definitivamente tiene que ser muy divertido compartir una resaca contigo.
Feliz 2010
Agustín, el otro día compré la Rolling sólo porque salías en la página 3 ó 4. Si sigues saliendo en la Rolling me arruinarás. Por cierto, en el número de diciembre de la GoMag salía un disco de The city’s last noise. No tenía ni idea de que existieran. Son realmente buenos, os los recomiendo a tod@s
mmm… ¿Qué problema había si luego te las comías?
Aparte, mira el homenaje de hoy de Google. Acabo de leer recientemente Nocilla Experience, y pienso que eso te hará gracia. Aunque no se si tanto como las tortitas, jjeje
Yo también me levanté muy tarde, como casi todo el mundo. También salí al exterior ventoso -y el viento me sorprendió aún medio dormida-, y también hice algún experimento casero con la comida. Es curioso como después de una noche movida lo ves todo con otros ojos, como renaciendo de una catástrofe, o como pisando la superficie lunar. Los supermercados cerrados y la ausencia de gente también contribuyeron a dicha sensación de tercera fase. Pero lo más curioso es como cualquier cosa un poco valorada vuelve hacia uno en este estado de ingravidez como algo que puede llegar a ser esencial: una lata de atún, una película querida, la televisión anunciando nuevos capítulos de nuestra sere favorita, etc.
Saludos ingrávidos,
Marta
A mí la película del Nadador me parece una maravilla, fabulosa (en pleno sentido de la palabra). Y aprovechando que mentáis a David Lynch, diré que me recuerda horrores a Mulholland Drive. Ambas películas son un sueño nacido de la mente de su protagonista, una fantasía que arrnaca en lo idílico e ideal para poco a poco deformarse por culpa de un pavoroso sentimiento de culpa que gobierna en el subconsciente. Ese final de película ante la puerta cerrada es lo más desolador que el cine americano haya dado nunca.
Eso sí que es hacer un cine visionario y anticipatorio. Y eso que se ve que el rodaje fue de todo menos plácido.
Qué ganas dan de colarse en uno de esos cócteles piscineros y en technicolor al ver estas lluvias inagotables.
La geometría será interesante, pero Agustín, vaya fistro de tortitas. Algo falló, intento adivinar: dudaste al dejar caer la masa en el centro de la sartén, echaste un poco, y luego otro poco. O le diste la vuelta antes de tiempo, cuando los bordes aún no estaban bastante hechos, y se desaparramó.
Deja que se caliente la sartén con algo de mantequilla o aceite, pero poco, muy poco, deja caer la masa en el centro, sin detenerte hasta que forme un círculo entre diez y quince centímetros de diámetro. Antes, claro, asegúrate de haber mezclado bien la harina con el agua, sin grumos. Se puede añadir una yema de huevo, o mezclar el agua con leche. Yo no lo hago, si te sirve de algo. Sila masa queda ligera (menos cantidad de harina) la tortita saldrá más fina, como un crêpe. Si es más espesa, se parecerá más a un bizcochito. Una vez en la sartén, deja que se cueza la tortita, saldrán burbujas en la parte de arriba, por los lados notarás que pasa del estado líquido al sólido. La masa, por arriba, debería estar algo -algo- cocida, le das la vuelta y no se desparramará como si fuera lava de Lanzarote. La parte que estaba abajo debería tener un color marrón canela o chocolate en el centro, según el punto de cocción, y más clara (color tortita) por fuera. Unos segundos más y la sacas de la sartén. Los vagabundos del Dharma no hacían más que comerlas con sirope de arce, lo probé y me pareció muy pesado, debe tener alguna grasa vegetal potente. Yo uso sirope de chocolate, sirope de fresa y nata. Mis hijo sólo chocolate y nata, mi mujer y mi hija sólo nata.
Un ritual olvidado de los domingos por la mañana. Aún me queda caja y media de harina para tortitas por ahí.
Antes de nada, me han dicho hoy que en ese "infierno florido" que es FaceBook alguien ha hecho un club de fans llamado, "Yo también vivo con miedo a que no me guste el último capítulo de Lost". Qué risa.
Borde, creo que hice todo al revés. Pero bueno, por ahí tengo un artículo que se llama Apología Del Error… ¡El próximo 1 de enero seguiré tu receta!
A: sí, salí por unos discos que me pidieron. Lo colgaré pronto.
Pereirico, no creas, no me gusta compartir resacas con nadie, me pongo nervioso y de mal humor.
¿?, no me las comí porque las puse en el escaner. Soy escrupuloso.
Marta, esa sensación creo que es compartida: 1 de enero, calle desierta, encuentros en la 3ª fase. Pero unos amigos que tienen un restaurante en la playa me han dicho que estaba lleno de familias paelleras. Los comprendo. Yo haré igual de ahora en adelante.
C´est, pues el final de la peli, gustándome, para mí es lo que ha envejecido un poco. Creo que se pasan sobrecargando la escena, como con demasiado afán de conmover al espectador, cuando, en realidad, el espectador ya lo sabe todo, esa escena final ya está dada en el resto de la película sin tener que dramatizarla tanto. Bueno, es mi visión. Lo mismo me ocurre con otra peli que me parece obra maestra: Quién Teme a Virgina Woolf.
Ah, conexión con Lynch, visto así, lo veo.
Éste es mi cierre de Zulueta, en VP un colaborador (y gran realizador de videoclips) ha colgado una entrevista que le hizo a Zulueta en el 2002 y que salió en el Culturas. No tiene pérdida, por lo que se cuenta, y porque al final hay un link con el audio original, aquí va:
http://venuspluton.com/magazine/biblioteca/article/el-regreso-del-vampiro
un fragmento curioso:
En la génesis de su propio estilo, Zulueta cree que hay dos influencias importantes. Por una parte, Francis Bacon. "Cuando vi una de sus primeras grandes exposiciones en París recuerdo que me impresionó una barbaridad". Por otra, los libros de ilustraciones de los estudios de Walt Disney. "Todos los bocetos de Walt Disney, simplemente a lápiz, con los colores sugeridos, de cómo apuntar el movimiento, son fabulosos. Eso es lo más bonito que he visto en mi vida. Todo eso me parece a la altura de lo de Bacon o más. Y esto es lo que no quiero decir, pero lo que yo pretendo es meter eso en todo lo que hago"
además de Lynch como influencia, claro…, ahí lo cuenta…
La peli es buena, pero el cuento original de John Cheever es sencillamente maravilloso, una versión maxi-single de la Odisea homérica. No os lo perdáis.
Feliz Año Nuevo
Gracias, Ingrid, esclarecedora entrevista. También está muy bien esto:
<<Su regreso a Madrid viene acompañado de diversos encargos gráficos (carteles, publicidad, portadas de discos) influidos tanto por el cómic underground y psicodélico como por las sucesivas portadas de los Beatles, ya sea la línea clara de Revolver, el célebre collage del Sargent Pepper’s o el diseño de personajes de Yellow Submarine. "Los Beatles están en el origen de todo, desde las fotos que les hizo Avedon hasta las portadas una a una. Pero eso es algo que ahora no se puede comprender">>
Qué tal David. Gracias por la recomendación, no leí el cuento. Si tú dices que es maravilloso, no puede ser de otra manera.
¡Feliz noche de Reyes!
Oye, Agustín, qué te parece que el Rockdelux no reseñe los Nocillas ni entre lo mejor del año ni de la década. Les has hecho algo o es que no eres lo suficientemente raro-alternativo-indie-desconocido para ellos??
Yo de resaca me como a mi madre empaná rellena de pajaritos fritos, y con mucho pan y mucha mayonesa, por supuesto. Ya tienes que ser escrupuloso para no comerte esas tortitas, Agustín, aunque estuvieran pasadas por el escaner vuelta y vuelta y mal hechas, como bien te dice Borde, que se ve que sabe tela de tortitas (gracias por las indicaciones). Supongo que algo comerías, que tenías un plan B, porque ver "El nadador" da hambre. Las piscinas abren el apetito, al menos a mí.
Estoy con David, ese cuento es imprescindible. Todo Cheever lo es. La peli me la dormí hace tiempo y no la vi entera, tengo que verla.
Y me voy a la cama ya, que me da cosa toparme con los Reyes Magos, y más con los camellos.
Que sean buenos los regalos, que los paquetes lleven algo dentro eh!!??
Hace poco leí el cuento de Cheever. Extraordinario. La inicial intranscendencia trivial se va haciendo cada vez más oscura. Es tremendo y siniestro.
La película la vi hace muchos años en la 2 y la tengo muy olvidada. Me la pongo en tareas pendientes, y ya van…
Carlos tiene razón, lo de la Rockdeluxe es muy fuerte.
Por lo de Lost, yo ya no vivo con la preocupación de si odiaré el siguiente capítul…bueno sí.Sobretodo en aquellos capítulos donde siempre parecía que al segundo siguiente algien iba a matar a Michael Emerson [Ben],todos decían ‘Voy a matar a Ben porque…’ Era horrible ,y al final Ben acabó chillándole a Jack que ya estaba bien, que todos querían matarlo. Gradioso Michael
Qué buen material para empezar una década. Me gusta esa estética de Zulueta fumando y mirando hacia afuera. Se cita La ciénaga, extraordinaria peli de Lucrecia Martel, y no hablemos del enorme Cheever que, como dice bien David, es buena, sin embargo el relato es doblemente conmovedor, como casi todo Cheever. Bien Agustín por dar rienda suelta a tus historias, que son nuestras. Abrazos a discreción. Brother pepe
Tortamancia. Me encanta.
Hasta la fecha sólo me había fijado en los mexicanos (¿son mexicanos? no serán vietnamitas ¿verdad?) que ven la cara de Jesús (e incluso de los 12 apósteles) cuando se les queman las tostados, pero el 1 de enero has abierto un nuevo camino.
Voy a dejar de desayunar cereales transgénicos y comprar esas maravillosas tostas liofilizadas. Además si luego me invitan a una nave especial, me las llevo. ¿Crees que se pondrán aún más raritas al salir de la atmósfera?
¿Veis de setas de verdad en las tortas? Lo mismo le pasaba a Alicia.
Que el conejo no se coma tus tortitas, necesitemos que nos leas el futuro.
Mi tortamancia: no he leído nada alarmante acerca del 2012 en tu experiencia culinaria de principio de año.
Saludos y tortas a raudales a tod@s.
Dices, un día casi perfecto, luego algo te faltó.