Un artículo de Andrés Ibañez

Un artículo muy interesante de Andrés Ibañez en el suplemento cultural del ABC (ABCD), que no me parace tan interesante por la manida polémica de las descargas, etc, sino por el asunto primario de la copia y de la naturaleza de la copia y la reproducción. De todo lo que he leído últimamente sobre este asunto, me ha parecido de lo más lúcido.

¿El ojo copia?

Copio y pego:

Firmas Por Andrés Ibáñez.

La Unión Europea
acaba de aprobar una ley de acuerdo con la cual el gobierno podrá
cortar la conexión a internet (previa sentencia judicial, ¡como si eso
fuera un consuelo!) de aquellos usuarios que practiquen la piratería.
Hace poco ha habido una manifestación en Madrid donde diversas
personalidades del mundo de las artes protestaban ruidosamente contra
la piratería y a favor de los derechos de autor.

Sé que mis tortugas, por ejemplo,
se «piratean» libremente. Sé que hay blogueros que las copian y las
cuelgan en sus blogs. No creo que esto sea una práctica pirata. Lo que
sería extraño es que teniendo una máquina capaz de copiar y pegar
textos con toda facilidad, nadie lo hiciera. O que estuviera prohibido
hacerlo. La esencia de internet es precisamente eso que se llama
«piratería». Cuando entro en una página x y copio un texto o guardo una
foto en mi disco duro, ¿estoy pirateando? No, me dirán, porque esa foto
o ese texto son de «libre acceso». Pero ¿por qué son «de libre acceso»?
Una de las razones es que resulta muy difícil que no lo sean. Puedo
hacer que los usuarios paguen por acceder a una información o a una
foto, pero ni siquiera entonces podré evitar que copien la foto o el
texto. Claro que hay sistemas que hacen incopiable lo que aparece en la
pantalla.

Eliminar barreras. Dificultades, trampas, muros para evitar que el odioso cibernauta
arramble con todo. ¿Para qué? ¿Qué se pretende salvaguardar? Esa misma
imagen la podré conseguir en otro sitio. Y si me la «quitan», ¿qué me
quitan? Internet es un sistema de almacenamiento y distribución de
información, y su esencia es la copia. Es una red que pone en
comunicación unos ordenadores con otros, y su razón de ser es,
precisamente, la (libre) transmisión de información. Los llamados
«piratas» lo único que hacen es utilizar una máquina que se vende en
las tiendas. Esa máquina que hemos inventado hace esas cosas. Y esas
cosas son útiles, proporcionan enormes cantidades de información a
millones de personas, eliminan barreras, ponen todo el conocimiento del
mundo en nuestras manos. ¿Quién puede creerse con derecho a impedirlo?

Es verdad que vivimos en una
sociedad de ladrones. Todos sufrimos el robo, el saqueo continuo a que
son sometidos nuestros bolsillos. Cada día nos despertamos ante la
noticia de que tenemos que pagar por algo nuevo. Nos sacan la pasta
como a unos benditos. Con hipotecas, con créditos rapiña, con
impuestos, con multas, con tasas, con permisos, con nuevas medidas de
seguridad, con revisiones, con tarifas de móvil, con contratos
imposibles de rescindir, con promociones engañosas, con tarjetas de
crédito de tasa mensual fija cuyos intereses suben al cincuenta por
ciento.

Sociedad de esclavos.
Uno se pregunta quién es capaz de pagar el precio de las cosas, y cómo
podemos vivir con los sueldos que tenemos y los precios que tienen los
productos. La respuesta es el endeudamiento constante, continuo,
perverso. Somos una sociedad de esclavos que trabajan para pagar deudas
y que contraen nuevas deudas para pagar sus anteriores deudas. Resulta
bastante curioso acusar a estos esclavos de ser, ahora, fíjense bien,
unos «piratas». Nadie puede ser esclavo y pirata a la vez. Por favor.
Qué morro.

Antes no había piratería porque
no existían las máquinas que existen hoy. ¿Por qué no prohibir internet
directamente? ¿Por qué no prohibir los ordenadores personales o los
nuevos soportes y regresar a la era del CD, o mejor aún, a la del
incopiable disco de vinilo? Y ya puestos, ¿por qué no destruir las
imprentas y convertir los libros en objetos únicos? Hoy todavía está
prohibido hacer fotos en algunos museos. Deberían quitarnos los ojos,
también, que tienen la capacidad de copiar lo que ven y guardarlo en la
memoria. Y prohibirnos que hablemos unos con otros y nos contemos un
libro o una película. Para no vulnerar los famosos «derechos de autor».
Lo siento, no te puedo decir de qué trata 2012 porque no quiero
vulnerar los derechos de autor del guionista. Si quieres enterarte,
paga la entrada como Felipón.

Espero con nerviosismo el primer
caso, la primera sentencia, la foto del primer pirata desterrado del
paraíso de internet. Espero el momento en que todos los periódicos
recojan la noticia de que a Agustín Ferrater Gómez, de Argamasilla de
Alba, se le ha prohibido el acceso a internet por realizar descargas
ilegales. Ojalá tal situación disparatada no llegue a producirse nunca.

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43 comentarios para “Un artículo de Andrés Ibañez”

  1. el viejo dice:

    Pues mira, esos autores que protestan, pueden ahogarse en su propia estulticia, te digo por qué. Yo normalmente, y ahora hablo de escritores, compro los libros que veo recomendados en las bitácoras habituales, al menos los ojeo y luego decido si comprarlos o no. Cuando ya los he leído, si son de poesía, cuelgo algún fragmento que me parece interesante, si es libro, también. De esta manera lo que haces es difundir, dar a conocer, para eso está la red, justamente para difundir algo en mi caso, que ya he pagado previamente. Serán gilipollas!lo son. Pero y si lo pienso fríamente, también puede ser una forma de aniquilar la cultura, de cargársela de un plumazo, de volverla elitista sólo para unos pocos, así pensamos menos y trabajamos más, qué se lo han creído,ja.
    Muy interesante tu ojopost Agustín, nos empieza a dar una idea de las verdaderas dimensiones que está tomando el monstruo, que nadie se engañe.

  2. erremegé dice:

    "Internet es un sistema de almacenamiento y distribución de información, y su esencia es la copia. Es una red que pone en comunicación unos ordenadores con otros, y su razón de ser es, precisamente, la (libre) transmisión de información."
    Creo que este párrafo lo dice todo, sobran más palabras.

    Gracias por el link de Ingrid y menuda se armó con tu post anterior, un gustazo, polémica, que parece que no hay conflicto y sí, eso es bueno, variedad de pareceres.

    Por útimo, supongo que para un futuro no muy lejano, corto o medio plazo, los libros serán todos digitalizados; sobre papel se editarán pocos y caros, los que más se lean, y habrá que recurrir al mercado de segunda mano si se quieren leer las obras de interés, supongo que la mayoría, todas aquellas que no sean Best Sellers. Lo digo porque recuerdo que has dicho (escrito) que no te gustaban los libros de viejo. JAjajaja, lo siento.

  3. Gog dice:

    Muy lúcido el artículo de Andrés Ibáñez. Nunca había pensado en lo que copia un ojo. O lo que copia un oído: ¿cuántas veces al día reproducimos (en nuestra mente, o cuando la silbamos o la cantamos) una canción que hemos escuchado?

    Y totalmente de acuerdo con el comentario de El Viejo. Tú mismo, Agustín, al copiar ese artículo, ¿has vulnerado los derechos de Ibáñez o le has dado a conocer (a mí, por ejemplo, que nada sabía de él)?

    Las empresas que gestionan la cultura (sgaes, editoriales, discográficas, museos, etc.) deberían pagar a los que copian y pegan y así difunden gratuitamente la información de que ha salido tal libro, tal peli, tal disco… o lo que sea. Los blogueros, sin ir más lejos, hacen un trabajo de difusión que ni la mejor empresa de marketing jamás hubiera imaginado; y lo hacen muchas veces simplemente por el placer de compartir con los demás el placer que les ha causado algo.

    Ya que etamos, esa sería otra revolución posible: pagarle también algo al que copia y difunde.

  4. el viejo dice:

    Pues lo siento erremegé pero entre los libros del viejo están los de Agustín, habra que quemarlos,jajaja!

  5. Mario dice:

    Hola Agustín.
    Felicidades por tu blog, y muchas gracias por el proyecto Nocilla. De momento he leído Nocilla Dream y Nocilla Experience, y me encantaron. Se los pasé a mi padre (espero que eso no se considere piratería, y que no me desconecten de La Red). Todavía no sabe muy bien qué opinar sobre ellos, lo cual es bueno.
    Sentí mucho no poder verte en el SOS de Murcia. A ver si vienes por Alicante pronto.

  6. Curro-Hinchable dice:

    ¡Anda, coño! ¡Como mi zojosss!

  7. Emma dice:

    Hola Agustín, sólo pedirte un pequeño favor
    tú que estas dentro del mundo de las
    editoriales, a ver si puedes enviarme
    tu mail, sólo es para comentarte algo personal.

    Gracias de antemano.
    Saludos.

  8. Enrique dice:

    Pues yo con tu permiso, o el de Andrés Ibáñez, o el de Ángel Expósito, o el de Ángeles Sinde voy a copiar y pegar el enlace a mi amiga.

  9. agustín dice:

    No sé, es que para mí es algo súper raro, porque la sensación que tengo es de que la copia es algo imparable, algo que sí se puede domesticar, pero no parar. También tengo otra sensación, una falsa sensación, la de que siempre ha existido, la de que siempre he vivido en una sociedad en la que copiar y pegar era algo cotidiano. Y no es así. Salvo las cintas de casete, muchos nunca hicimos copy paste hasta que la tecnología nos lo permitió, hace muy pocos años. Me asombra cómo la tenemos tan asimilado el copiar y pegar, casi como el respirar. Quizá porque el copiado es algo instintivo, muy primario: por instinto de supervivencia el hijo copia los gestos de la madre, la madre los de su tribu, etc, el arte parte del instinto de copia, se intenta copiar la naturaleza a través de la pintura, no digamos ya con la aparición de la fotografía, etc, etc. Quizá la copia es otra manera de conocimiento.
    Un saludo

  10. Chiflada dice:

    Estoy esperando a que Agustín Fernández Mayo cuelgue sus libros en Internet para leerlos. Todavía no entiendo por qué va a un intermediario llamaod Alfagura para darlos a conocer, teniendo Internet y ahorrándose intermediarios. Nada de editores, ¡Internet es El Editor!

  11. Sirena de secano dice:

    Chiflada, estoy contigo pues, aunque yo prefiero tener a Agustín en los anaqueles, pero a gustos los colores.Es un buen espejo. Por cierto Agustín, creo que alguien te ha dedicado un post en su página.

  12. Ingrid dice:

    La copia es la madre de los huevos, por decirlo burdamente. La historia del arte se basa en la copia: artesanos, constructores de catedrales, pintores de iconas, pantocrátors, escuelas de arte europeas al principio del Renacimiento (la holandesa, la italiana, la flamenca), estilos, tendencias… después llegaron las grandes firmas y los artistas siguieron copiándose a sí mismos en sus carreras personales. Miguel Ángel empieza con una piedad y termina con otra (completamente desfigurada -la repetición a veces colma en su opuesto-). Van Gogh pintaba botas de campesinos reiteradamente. Los músicos también. Manet la Catedral de Chartres. Todo regresa, diferente. En la repetición, siempre hay alguna diferencia que pone un meandro al curso de las artes y las letras y en las biografías de las personas. Al final el Gobierno ha aflojado un poco con lo de las descargas. La mano copia, el ojo vigila y controla. En principio el ojo no copia: transforma en impulsos nerviosos las señales lumínicas (fotones) que le llegan. Pero está bien verlo así: el cuerpo como una máquina de reproducción de la realidad que a su vez no para de reproducir cuerpos. El discurso sobre el copyright no deja de ser la copia de un viejo discurso sobre el control de la distribución de las mercancías (porque la cultura genera una de dinero), y esto, una monarquía constitucional tan dada a las colonias como en la que vivimos, lo sabe, y muy bien. Panta Rei, hombre, Panta Rei…

  13. agustín dice:

    Personalmente el asunto de la copia no me interesa tanto como el de la “intervención” en una copia, ya que es una técnica que afecta más directamente a mi trabajo. Tengo entendido que la legislación no es clara en este sentido. No está claro cuándo una obra está intervenida hasta tal punto que “ya es otra”. El arte contemporáneo está plagado de obras que trabajan con la apropiación e intervención de esa apropiación, -no tanto la literatura, fijaos lo interesante y sintomático que, en ese sentido, han sido las reacciones al post de “Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al iPod”-. Pero de cualquier manera, a lo que iba es que aplicando escrupulosamente el lema “tolerancia cero”, obras que han modificado la historia del arte no podrían haber existido o hubieran tenido muchas dificultades, por ejemplo, la intervención de Duchamp en La Gioconda (LHOOQ), o el propio urinario, ya que es una intervención de un objeto que posee una marca comercial que podría negarse a que sus urinarios se usaran para otros menesteres que no fueran los programados. Hace poco comentaba Ingrid en este blog que Godard había hecho una de sus películas con apropiaciones de otras. Ahora mismo estoy viendo un documental sobre un artista que me gusta mucho, Jorge Macchi, y casualmente está hablando de unas piezas en las que modifica los periódicos. El otro día me comentaba Vicente Luis Mora que en USA ya no se puede ni hacer citas en trabajos críticos y de investigación sin permiso expreso del autor y del editor, por lo que la investigación queda cercenada con tal de que alguna de esas partes quiera impedirla, “no quiero que saques ese artículo porque es mejor que el mío y no te doy permiso para que me cites”. Aquí, en Europa sí que hay un derecho a cita. Sea como fuere, parece que hay un tipo de pensamiento “estéticamente correcto”, que deriva en muchos casos en lo “moralmente correcto” que considera que la intervención en obras es inadmisible. Es en este sentido en el que me interesa el artículo de Andrés Ibañez.
    Un saludo

  14. Ingrid dice:

    ostras, es fuerte eso que cuenta VLM, claro, él tiene un cargo institucional además donde debe encontrarse con diezmil de esas cada día. claro, una cosa es copia y la otra apropiación, como el link que os pasé de un amigo que había remasterizado RAZA. mi argumento iba por otros derroteros… Hay mucho sobre lo que meditar al respecto. too much. ala, a dormir

  15. mary dice:

    Yo creo que en música queda todo un poco más claro. Están, de un lado, las covers o versiones y del otro los plagios, que se miden con -¿cuántos son, 4?- una serie de acordes que coinciden con alguna otra canción ya existente.
    Las versiones citan la fuente, claro, y por lo general, al menos para mí, no tienen demasiado interés salvo – y ese salvo es fundamental – cuando se produce una mejora sustancial del original – como en el caso de algunas versiones de Dinosaur Jr, por poner un ejemplo- o -y ese o es el que a mí me interesa – cuando surge una obra completamente nueva, como la fabulosa ‘Satisfaction’ de los Devo.
    Al menos así es como yo lo veo. Y en otros ámbitos artísticos tendrán que establecerse más tarde o más pronto baremos que controlen qué es plagio, versión o reinvención.
    saludos

  16. Capitán Nombrete dice:

    Creo que detrás de todo, y nunca se deja suficientemente al aire, está la mercantilización del objeto cultural. La insistencia en proteger los derechos de autor al mismo nivel que se protegen los derechos de marca. Y protegerlo exclusivamente a efectos económicos.
    Gracias a las posibilidades de internet y a las copias el trabajo de artistas oscuros o lejanos llega infinitamente a más gente que cuando no existía esta posibilidad. En cine, por ejemplo, se producen muchísimas películas que nunca se verían porque el imperio del mercado no les da "permiso" de divulgación. Los cines han muerto no por la existencia de "la copia ilegal", sino porque el mercado ha agotado hasta la nausea una fórmula única: convencer a la gente de qué es lo que tiene que consumir y venderle exclusivamente eso dificultando el acceso al mercado de productos alternativos. A ese respecto, gracias a "la copia ilegal" ha habido una mayor difusión de productos minoritarios. Estoy seguro de que si se hiciera un sincero análisis económico se demostraría que más que un descenso drástico de ventas ha habido una redistribución más equitativa. Naturalmente pierden las grandes compañías y los "artistas mediáticos" a los cuales les importa más la cantidad que elcontenido.

  17. el procrastinador dice:

    Ya sé que no tiene nada que ver o sí. (También pienso que qué suerte la mía vivir sin pre-juicios).
    Todavía no he buscado el nombre del inventor de la máquina de tabaco que no te agachas (a ver si saco hueco esta tarde entre la nevada).
    Nada, sólo quería que leyeras (y leyera a quien le interese) un articulillo publicado por mi tutor de tesis hace ya, llamado "El sentido del montaje y las técnicas del collage."
    Si no dejan que cortemos de la red para cocinar, me sucedo.
    (Qué suerte tengo al tener mente limitada y no tener ni pajotera idea sobre literatura y demás cosas!)
    Este es el enlace por si interesa: http://www.aq.upm.es/Departamentos/Composicion/webcompo/webcnotas/pdfs/CN10_4_El%20sentido%20del%20montaje.pdf
    Me parece que Andrés Ibáñez ha expuesto muy bien el problema.
    Tienes más razón que un santo, Agustín (aquí aparecerá alguno de esos que dicen que los aduladores sobran, y los pelotas y patatín-patatán)
    Saludos.

  18. alguno de esos que dicen que los aduladores sobran, y los pelotas y patatín-patatán dice:

    Hombre, procrastinadooorrrr!!!!

    Hola favor, sólo pedirte un pequeño agustín.
    Tú que estas dentro del editorial de El Mundo, a ver si puedes enviarme
    tu pezón.
    Sólo es para comentarte algo personal.

    Gracias de antemano.
    Saludos.

  19. caca dice:

    censura caca

  20. Adulador dice:

    Agustín, tío, eres la hostia de bueno. Me levanto cada día con la ilusión de leer tu último post. Eres más guapo que George Clooney y que Paul Newman junticos.
    Un genio, vaya!

  21. ahora sí? dice:

    En los años setenta y ochenta, aquí no se hablaba el lenguaje del graffiti, sino el de las balas. Fue en aquella época cuando Scorsese escogió este lugar para rodar su celebrada Malas calles. Curiosamente, muchos años después, regresó para localizar algunas escenas de Infiltrados. Luis Macías, un pintor español, lo explica con una curiosa teoría antropológica.
    Pezón?

  22. Concepción p. Curiel dice:

    Hola Agustin.
    Quería pasarme por aquí para felicitarte por tu blog y por tus libros. Acabo de leer Nocilla Lab y me ha parecido sensacional, brutal en su plasmasción literario-artística.
    También darte las gracias por mantener este blog abierto a todas las opiniones, incluso las criticas, sin censuras.
    Un aplauso.

  23. agustín dice:

    Mary, interesante esa comparación con la música, pero no sé si una versión de una canción es lo mismo que una intervención en una canción, que sería más bien el sampleado.
    Capitán, no tengo claro todo eso, es cierto, pero la industria y la legislación tendrán que llegar a una solución para que, pudiéndose copiar archivos (cosa que, ya digo, no es que me parezca buena ni mala, es me parece imparable), los creadores reciban una contraprestación económica.

    Procrastinador, muy bueno ese PDF. Gracias!

    Ahora Sí, así me gusta, tranquilito.

    Un saludo

  24. mary dice:

    Sí, es cierto. Hay sampleados muy potentes en directo, pero creo que pierden bastante cuando se enlatan, porque una de sus principales gracias es la sorpresa.
    También me interesa mucho el tema.

  25. Ingrid dice:

    intervención es lo que hizo DJ Dangermouse cogiendo el White Album de los Beatles y el Black Album de Jay Z y haciendo el Grey Album, una cosa nueva. Lo de las versiones en música es muy fácil: siempre se ha vuelto sobre los mismos temas. A ver quién es el guapo que no deja seguir versionando requiems, standards de Jazz o canciones de la música popular (en la música negra está aún más claro, este sábado, en las manos de un maestro del Rythm&Blues, pude escuchar versiones excelentes de This boots are make for walking y SOn of a preacher man entre otras hechas en los sesenta). Nick Cave versiona a Leonard COhen que a su vez coge un poema de Lorca, que a su vez… Eso en el infinito campo de la versión (que no es apropiación)

  26. mary dice:

    Claro, Ingrid. Era exactamente a eso a lo que me refería.
    saludos

  27. Juan de Madre dice:

    El tema ya lo discutimos hace unos posts… Entonces, acabé en matrimonio con mary…

    En mi opinión, deberíamos aspirar a la desaparición del autor y a la multiplicación del texto y del intérprete (en música, texto, cine, publicidad…).

    Anécdota mal recordada: al parecer, la vieja discográfica de los Creedence Clearwater Revival denunció a su cantante, por sacar una canción que recordaba demasiado a otra canción que él mismo había compuesto años antes y que cuyos derechos de explotación pertenecían a dicha discográfica.

    La evolución biológica humana se basa en el plagio. Nuestras células son máquinas plagiadoras; cuyo sistema de copia es imperfecto, programadamente imperfecto, para que así se introduzcan errores en el texto copiado, errores, variaciones, que den lugar a textos mejores.

  28. mary dice:

    Jajaja, te esperaba, Juan. Pero no te preocupes, que no soy celosa ; )
    El problema, siempre bajo mi punto de vista, sigue siendo el ‘todo vale’. Yo creo que no, que no todo vale. No por el simple hecho de ‘intervenir’ una obra se logra otra mejor, ni por versionearla. Pero es un tema complicado, estoy de acuerdo.
    saludos

  29. el procrastinador dice:

    Sí, os casé por el rito nomeacuerdo (zaratustriano o zanguango, zorrocloquiano o zamarro, zángano o azogaciano o cuaco…no recuerdo)
    No somos plagiadores, somos montadores.
    No es lo mismo.
    Léete lo de http://www.aq.upm.es/Departamentos/Composicion/webcompo/webcnotas/pdfs/CN10_4_El%20sentido%20del%20montaje.pdf

  30. Ichabod Crane dice:

    El mundo será asombroso el día que Pannenka denuncie a Cristiano Ronaldo por lanzar un penalty a lo Pannenka.

    Sobre todo si Ronaldo, al hacerlo, no consigue marcar.

    Oigo mucho eso de que Scorsese copió plano a plano Infernal Affairs (Infiltrados). Para mí no sólo la copió, si no que la mejoró considerablemente.

    No sé si me explico.

  31. agustín dice:

    Hola Ichabod, pues lo del plagio en la manera de tirar penaltys, o en cómo contornear el cuerpo en el salto de pértiga, debido a que el deporte se convirtiese en una actividad puramente artística y no deportiva, es muy interesante para pensar en este contexto. En un reciente artículo que escribí para la Rolling Stone, El Futuro es Let It Be, (que está colgado en la sección artículos) planteaba la fantasía de que en un futuro ocurriera exactamente eso. Nos parce impensable, pero yo no pondría la mano en el fuego. La anécdota que cuenta Juan de Madre, acerca de la canción de Creedence Clearwater Revival, no sé si es cierta, pero no me parece muy alejada de un posible escenario. ¿Podríamos, por ejemplo, registrar nuestro nombre y apellidos, y cada vez que Hacienda nos enviase una carta poder denunciarla por usar nuestro nombre sin nuestro permiso? Esto de los derechos de autor da para muchas novelas.
    Saludos!

  32. Ana dice:

    Hola
    Buscando en la red he acabado en una web en que proponen una nueva forma de leer "Carne de pixel". Me ha parecido muy tierno.
    La web es "Supersonido de los 70" que es la emisora de Reservoir Dogs, que hace mucho que no veo.
    No tengo el link, pero creo que te será fácil buscarlo.

  33. el procrastinador dice:

    Los inventores de la máquina de tabaco que expende y devuelve monedas por la parte superior son de ALICANTE.
    Sus nombres son: RUIZ COVES,FRANCISCO JOSE/SALA RUIZ,PEDRO/GONZALEZ PEREZ,FRANCISCO

    El boceto de cómo funciona lo puedes ver en http://patentados.com/invento/maquina-expendedora-de-tabaco.html

    Se utiliza sobre todo en kioscos donde el tabaco se almacena en la parte inferior y se despacha por la superior como el periódico.
    En el kiosco que está al lado del hospital 12 de Octubre de Madrid puedes encontrar una.
    Vas, compras el domingo la prensa y el tabaco sin agacharte.

    Espero que le dediques un poema a estos chavales que se lo han currao.
    Saludos.

  34. Juan de Madre dice:

    Agustín, la anécdota creo que la leí en el folleto de la exposición "Plagiarismos", de hace ya… no sé, un par o tres de años? Pues eso.
    O mi memoria me juega una mala pasada o es del todo cierta! Gran exposición, por cierto. Me sentí en ella como en casa.

    mary, estoy contigo en eso de que no por versionar una obra surge una mejor, surge una diferente; de las decenas de nuevas versiones, el público selecciona las mejores, que a su vez las vuelve a versionar… selección natural en estado puro; así llegó el homo sapiens según darwin, y el conocimiento según el pragmatismo; no es cierto?

  35. Jose II dice:

    Plagiarismos, que bueno. Lo organizaba Jordi Costa que para mí es un tío grandísimo. Tambien fue el comisario de la de Ballard en Barcelona y a la que, tonto de mí, no fuí. Tengo el "cátalogo" en ingles, el español te lo tenías que hacer tu mismo con una fotocopiadora.

    Ana: me alegra de que te parezca tierna, pasó hará una semana y yo estaba allí, de hecho soy el lector y el del blog.

  36. mary dice:

    Mira, con esto pasa lo mismo que con las camisetas ‘adihash’ que te encuentras en los mercadillos. Depende de para qué la quieras.

  37. agustín dice:

    Ana, muchas gracias por el aviso, conocía el blog, de hecho a veces lo miro y me gusta.

    Procras, eres un hacha. Gracias. Estos tíos son unos genios, y sobre todo, buenas personas, eso se nota, el diseño habla por sí mismo.

    Ah, sí, Plagiarismos, Juan, no la vi, un fastidio. Jose II, estoy contigo Jordi Costa es una gran cabeza. El otro día en Madrid, la mesa redonda que me tocó con él, en el congreso Mutante, me encanto. Bien por Ana, que localizó tu blog. Y gracias a ti por ese tratamiento.

    Versiones y camisetas, dice Mary, qué buena asociación ¿no?

    Un saludo

  38. Ingrid dice:

    Procras, tienes pilas para vivir dos veces seguidas (o x2) y además tienes un peque. Cuánto rastreo y cuántas cosas que se pueden encontrar aquí…
    Leyendo esto del Plagiarismo, F for Fake (y ya tiene unos años) da una buena lección. ¿Por qué Orson Welles es tan grande y terminó así de grande?
    El paso evolucionado del Copyleft es el Public Domain, que es su estado avanzado y definitivo (aunque no haya nada definitivo). Como nos decía Stallman: Open Source no es lo mismo que free software, de la misma forma que la copia y la reapropiación tampoco son lo mismo. La reapropiación evoluciona, la copia se inserta en el mercado bajo nueva forma y se aprovecha de ello y en eso consiste su origen y su fin. Ya os mencioné a De Ugarte (experto en Public Domain), vuelvo a lincarlo porque empieza con un artículo sobre la piratería:
    http://www.deugarte.com/
    ¡A hurgar!
    besos

  39. Ingrid dice:

    como el blog de Ugarte tiene un montón de noticias que no todas apuntan a lo que hablamos, aquí va una presentación de su perfil:
    http://www.deugarte.com/david-de-ugarte

  40. mary dice:

    Si te ha gustado te la regalo : )
    saludos

  41. agustín dice:

    Gracias, Mary. Y si no te lo plagio, o hago un Remake!

  42. Andrés Ibáñez dice:

    Querido Agustín: Aparte del rubor que produce releerse, mi sensación al ver mi columna reproducida en tu blog es que, en efecto, he desaprovechado la idea más interesante,la del ojo, que era la que debería haber sido el centro de la columna. Uno piensa que en las letras, al contrario que en la vida, es posible pensar las cosas antes de hacerlas y hacerlas bien, pero se ve que no es así. La idea del ojo que copia fue una sensación que tuve en el Guggenheim de Bilbao hace unos años. Unas azafatas muy absurdas me perseguían por las onduladas galerías diciéndome que no podía hacer fotos ni grabar. Iban por ahí con unas bolsas de plástico en las que guardaban y sellaban las cámaras. Eran absurdas porque es absurdo que en ese epítome de la posmodernidad se prohiba, con pudor decimonónico, la copia, la reproducción. Pero también, pensé yo, porque mis ojo estaban haciendo todo el rato lo mismo que el objetivo de mi cámara o de mi cámara de vídeo. Grabar, copiar, guardar. Recuerdo La muerte en directo, de Tavernier, donde el personaje protagonizado por Harvey Keitel tenía una cámara en los ojos que grababan todo lo que miraba (para lo cual era necesario que no parpadeara). O Hasta el fin del mundo de Wim Wenders, otra película maravillosa, donde William Hurt va por todo el mundo grabando también imágenes con sus ojos. Porque eso es lo que hacemos todos, todo el rato. El único problema es que no existe (todavía) una web que una cerebros del mismo modo que une ordenadores.

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