Octubre, 2009


16
Oct 09

Presentaciones en Barcelona y La Coruña + (Pi ha vuelto a hacerlo)

-Martes 20 octubre : Barcelona, en FNAC Plaza Cataluña,

con Eloy Fdez Porta [Afterpop Fdez&Fdez]. A las 19.00


-Jueves 22 octubre: La Coruña FNAC. Presenta Germán Sierra. A las 19.30

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El creador de aquella pieza que ya puse en su día, pesar un dibujo del número Pi en una báscula de precisión, y que pese exactamente 3.1416, ¡lo ha vuelto a hacer!, esta vez con un Pi de diseño.

(Propuesta conseguir hacerlo con un Pi de piedra)


13
Oct 09

Nocilla Lab ya en las librerías + He colgado la PELÍCULA Proyecto Nocilla

Varias cosas:

1) Pues eso, hoy se pone a la venta Nocilla Lab, [incluye cómic, dibujado por Pere Joan]

2) Ya se puede ver aquí el vídeo Proyecto Nocilla [a la derecha], o descargarlo si se quiere. Estará aquí colgado indefinidamente.

Aunque la calidad de la imagen no me preocupó nada a la hora de hacer la peli (son otros sus tiros), es verdad que la calidad de imagen que se puede ver aquí es muy inferior a la original, ya que para meterlo en la Red, y para que se pudiera ver y descargar, hubo que bajarle muchos megas.

Duración: 60 minutos.

Si se pincha dos veces sobre la pantalla pequeña se verá a pantalla completa. También se puede ver en Vimeo si se pincha en el párrafo de abajo del vídeo.

La película no trata de  la novela Nocilla Lab, sino de todo el Proyecto Nocilla. Son los extrarradios del Proyecto y algunos de sus orígenes (o algo así), con insertos de entrevistas a Luis Macías, Vicente Luis Mora, Pere Joan, Antonio Luque y Eloy Fdez. Porta.

También lo pongo aquí:

3) También, a la derecha, he puesto el calendario de presentaciones del libro.

4) ADEMÁS DE LO QUE HE IDO PONIENDO HASTA HOY, AQUÍ ABAJO MÁS ENTREVISTAS Y/O COMENTARIOS Y/O RESEÑAS (QUE TAMBIÉN ESTARÁN EN LA SECCIÓN Entrevistas, Reseñas Nocilla Lab, COLUMNA DE LA DERECHA)

En Neo 2:

http://www.neo2.es/blog/2009/10/nocilla-lab/

En Zona de Obras:

http://www.zonadeobras.com/actualidad/la-apuesta-del-dia/Agustin-Fernandez-Mallo/En-el-camino/206

En AuxMagazine (pag64)

http://www.auxmagazine.com/

En Blog de Manuel Vilas

http://manuelvilas.blogspot.com/2009/10/nocilla-lab-de-agustin-fernandez-mallo.html

En En Diario de Mallorca (Elena Vallés)

http://www.diariodemallorca.es/cultura/2009/10/12/adn-agustin-fernandez-mallo/511788.html

José Luis Molinuevo, sobre Nocilla Lab y la película Proyecto Nocilla:

http://joseluismolinuevo.blogspot.com/2009/10/nocilla-lab.html

En El Comercio, Lima

http://elcomercio.pe/impresa/notas/escritor-como-dj/20091011/353285

En Esquire (en PDF, ver en la sección “Entrevistas Reseñas Nocilla Lab”)


11
Oct 09

Vilas y Molinuevo escriben sobre Nocilla Lab (y la película Proyecto Nocilla)

s

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(en breve habilitaré un espacio, aquí en el blog, para las críticas que vayan saliendo de Nocilla Lab. Entre tanto, las pongo aquí)

 

1) Manuel Vilas, sobre Nocilla Lab, en su blog.

Copio y pego:

 

Acabo de leer “Nocilla Lab” (Alfaguara, 2009) de Agustín Fernández
Mallo, novela que constituye la última entrega de la trilogía Nocilla.
Esta novela me ha parecido una obra maestra. Es una novela que está
fuera de las coordenadas habituales del género, podríamos decir que es
una novela fuera de la ley. Me gusta decir eso de Nocilla Lab: una
novela fuera de la ley. También he pensado que esta novela es como el
“Pedro Páramo” del siglo XXI. Nocilla Lab es una búsqueda de la verdad
y de la belleza desde lugares nuevos. Los lugares nuevos desde los que
está escrita esta novela son apasionantes y a veces terribles. Todo en
esta novela me ha resultado apasionante. Sus espacios son de una
delicadeza atroz. Es una novela delicada, y deslumbrante. En 180
páginas Mallo construye el Aleph de este tiempo, de este 2009. Es una
novela global. La pueden entender en Asia, en Dinamarca o en Nairobi.
Está en consonancia con este momento de la historia. Pero por encima de
todo, es una novela extremadamente bella. Es lo que más me perturba de
este libro: su maravillosa belleza. He sentido una envidia tremenda al
leer esta novela. Cómo me gustaría escribir algo así. Desde la primera
línea de la novela a la última imagen del cómic final estuve embargado
por una felicidad de formas y dimensiones extraordinarias. Nuevas
dimensiones. Otro país. Otras palabras. Y Fernández Mallo ya se ha
metido dentro de la novela. Yo pensaba que acabaría metiéndose en su
propio mundo, y en Nocilla Lab se mete, abre el salón de su cabeza. Es
un libro muy sincero. Muy humano. Cierra la trilogía de una forma
prodigiosa, apelando al corazón, incluso a la bondad final. Yo creo que
esta novela le hubiera gustado muchísimo a Kafka y a Borges. Repito: me
parece una obra maestra, escrita en estado de gracia.

 

 

 

 

2] RESEÑA, POR JOSÉ LUIS MOLINUEVO EN SU BLOG “PENSAMIENTO EN IMÁGENES”

Una reseña bastante técnica, en su blog, en la que hace hincapié en la película Proyecto Nocilla, y en cómo ésta tiende lazos con Nocilla Lab pero también con todo el Proyecto.

[Todas las imágenes que siguen las ha entresacado Molinuevo de la película. Cuando cita a Luis Macías y a Pere Joan, se refiere a frases que dicen ellos en las entrevistas que salen en la película, complementadas con las de Antonio Luque, Eloy Fernández Porta y Vicente Luis Mora. Como ya he comentado varias veces, la película Proyecto Nocilla la colgaré aquí el 13 ó 14 de este mes, para que se pueda ver y/o descargar a antojo]

 

Copio y pego:

 

NOCILLA LAB

…yo creo mucho en las casualidades,
un escritor llamado Allen Ginsberg, en la Norteamérica
de los años 40 escribió la siguiente frase a la edad de
17 años, «seré un genio de una u otra clase, probablemente
en literatura», pero también dijo, «soy un chico perdido,
errante, en busca de la matriz del amor». (Nocilla Lab).

Casualidades. Nocilla Lab está
llena de ellas, especialmente de “las causalidades que genera la
muerte”, como esa llamada comunicando la muerte de la gata y el
encuentro de la palangana de la arena con sus excrementos, que hace de
imagen sinestésica recurrente y cortocircuito en las relaciones de
pareja. También sirven de pliegue espacio temporal entre el bar de
Cerdeña y de las Azores, de los escenarios intercambiables entre Lisboa
y Las Vegas. Igualmente casualidades de algo que recuerda a otra cosa,
pero que no es ella, pero que no sería sin ella, de alguien que parece
ser otro, y acaba siendo un yo que asesina a Agustín, de citas que
explican lo que lee, pero que en realidad revelan cómo es leído desde
ellas. En todo caso “pensamiento de segunda mano” (Luis Macías)

De
entre todas las casualidades la cita de Ginsberg es la clave de una
deriva, en el fondo sedentaria, que empieza en las noches blancas de
Santiago de Compostela, continúa en el reposo medicado en un hotel de
Tailandia y se prolonga en el ático luminoso de dos alturas, pero sin
plantas, de Palma de Mallorca. Siempre acompañado por el ojo amigo de
una pantalla de televisión sin sonido. Que también aparece como
protagonista en la novela, pero ya al estilo de las reproducciones de
las pantallas de televisión, en fotogramas granulados, de imágenes
extáticas que llamamos “movidas” para expresar una identidad borrosa.
Llenas de intervalos e interferencias, chirridos de tubo catódico
asmático, que hay que mirar una y otra vez porque en esas imágenes se
ha escrito también la novela. Son los textos pictóricos de la ausencia
tecnológica.Pura literatura visual.

¿Novela? En todo caso postnovela. No sólo por la analogía con su libro reciente, Postpoesía,
sino por algo más profundo, por la declarada matriz poética de toda su
obra, aquello de donde viene, a lo que volverá, porque es lo que es,
mejor, lo que hay: “el yo poético pincha una rueda y no lleva
repuesto”. Y también porque Nocilla Lab se presenta, no como
una búsqueda (no es el sentido de la deriva) sino como una sucesión de
encuentros, de encontrar y ser encontrado, que llevan a una escritura
semiautomática, sin pausas ni puntos, como la que retiene el aliento en
la primera parte, al estilo de la espiral de los trastornados en
Bernhard. Porque de eso va el libro, más que de autoficción, lo fácil,
de disolución, lo inhóspito en la plenitud. En definitiva, de
encontrarse cuando uno no sabe al final quién es. El reverso romántico
del idealismo.

Desde esta perspectiva, la aparente
circularidad del procedimiento bernhardiano deja paso en AFM a la
imagen conceptual del “reverso”. Así el libro sería la imagen poética
del reverso, como reverso de la imagen poética es la película que lo
acompaña. Libro y película son indisociables como expresión de ese
“arte conceptual cálido”, de extrarradio, en que trabaja el llamado
Agustín, como muy bien diagnostica Pere Joan. El PROYECTO resultante,
con mayúsculas, resulta así muy atractivo: “generar un espacio
inhóspito, una ruina”, que es también el reverso desde el que se mira
ahora el conjunto de las tres Nocillas. Una ruina no asociada a lo
freudiano inquietante que emerge, tampoco a la descomposición y
decadencia, o a la reversión smithsoniana de lo obsoleto.

Es
cierto que en la novela y la película abundan gasolineras sin futuro,
plataformas petrolíferas solitarias, infrahabitáculos pegados como roña
a los márgenes de autopistas en el desierto. Pero esta otra ruina no es
la contemplada sino su reverso, la que genera el autor en el momento de
la plenitud misma. De modo que la entropía misma es la plenitud
catastrófica de la utopía. La previsible autoficción queda matizada por
el repetido interés a lo largo de su obra en las parejas que se separan
precisamente cuando todo les va bien y, entonces, no antes, comienza la
ruina del matrimonio. En este sentido, el contrapunto icónico de la
cita de Gingsberg es la imagen de Monica Vitti en La aventura de
Antonioni que aparece en la portada del libro. Una chica, con vaivenes
de adolescente, que busca también la matriz de un amor que se le
deshace entre las manos cuando precisamente cree haberlo encontrado.


Lo
inhóspito y la ruina no generan espacios trágicos, siendo la otra clave
de lo inhóspito en la obra el humor, presente en la cita de Antonio
Vega, que marca su estrategia de creación: «creo en los fantasmas
terribles de algún extraño lugar y en mis tonterías para hacer tu risa
estallar” (“Lucha de gigantes”). Así se leen las aventuras y
desventuras en la cárcel del yo, reconvertida en un hotel de
agroturismo. También el tratamiento de lo sublime tecnológico en las
anteriores entregas, como el cocinero de comida tecnológica. No otra
cosa cabe esperar de un autor para el que –a diferencia del
presocrático- no es el agua, sino la Coca-Cola, el principio de todas
las cosas. Un brebaje que propicia, a decir suyo, una escritura amoral,
remitiéndose a Goethe en cita de Morrissey: “La vida y el arte son dos
cosas distintas, por algo una se llama vida y la otra arte”. Lo que le
lleva a condenar el arte político. Aunque siempre queda la duda de si
la cosa acabó así por no haber encontrado el joven Agustín aquella
programación televisiva que buscaba inútilmente en Mundo Obrero.

Estamos, no ante el cierre de una trilogía, sino en un momento de su metamorfosis. A mi juicio, Nocilla Lab no
sólo es la mejor de las tres sino que, sobre todo, es muy diferente a
las otras. De ahí la posible extrañeza de los lectores ante un libro
que mezcla texto, imágenes y comic en una deriva imprevisible a través
de la postrera cita, demasiado evidente para ser cierta, como esas
huellas hermenéuticas que el piel roja AFM va dejando para después,
caminando sobre ellas, ir en dirección contraria. Quizá la clave de
este proceder se encuentre en la atinada observación de Vicente Luis
Mora relativa a que en la ciberliteratura los libros propiamente no se
escriben sino que se diseñan. Es decir, que para leerlos en profundidad
es preciso atender a su “versión extendida”.

La crítica
habitual encontrará aquí sin problemas las razones biográficas y aún
estilísticas de escrituras anteriores. Pero su versión extendida, el
auténtico making of del PROYECTO NOCILLA, está en la
película. Realizada con medios domésticos, que se detallan en los
créditos, no obsta para que se presente en ella el PROYECTO con el
gigantismo oscilante propio del estilo de las Majors. No es para menos. Aunque una fina ironía nos saca de la previsible iconografía kitsch del Daily Planet de Smalville para situarnos en el inquietante comienzo al estilo Cabeza borradora de
Lynch. Por breves momentos. Luego vienen solapamientos melancólicos de
la Mayor Kusanagi y Michi Panero, imágenes de contraste de la visita de
Ike a Franco.

La
impostada deriva situacionista a lo Debord queda aquí referida al paso
gimnástico de Agustín. Uno de sus momentos culminantes es el instante
Kubrick en que lanza sus deportivas al aire para colgarlas en el mítico
árbol. El muchacho errante de Gingsberg se convierte en el Allie urbano
de Jarmusch, que cuenta su historia uniendo los puntos al azar. ¿Buscar
una historia en las Nocillas, en la película? ¿Por qué, si la vida misma no tiene argumento?.

Mi
consejo es que se empiece a ver la película cuando hayan acabado los
créditos, el momento en que la gente se levanta para abandonar la sala
o ir a la nevera. Ahí comienza el making of del reverso, que
sitúa el proyecto, no en una aparente desnortada autoficción, sino en
el reverso de la atmósfera generosa de un empeño colectivo patente en
las entrevistas clarificadoras de amigos que reflexionan sobre la (su)
obra. Y que lo celebran como es debido, pues la ocasión lo merece.


9
Oct 09

Carrión, Mora, Falcón, 3 poemarios + (Joe Crepúsculo)

Este es un post bastante largo. Me apetecía. Estoy muy contento con este post. Largo como la cremallera de Carla Bruni. Denso como sus pupilas.  

 

1) 

sAntes de nada: muy graciosa la breve reseña que hace hoy Xavi Sancho en EP3, en la que me cita, sobre el último disco de Joe Crepúsculo, titulado, no sé si irónicamente, porque aún no lo he oído, Chill Out (disco puntuado, por cierto, por el crítico, como sobresaliente). Como saben los que han seguido este blog, Joe Crepúsculo me pareció ya hace un par de años de lo mejor que había salido en la escena española (ver este blog en la sección Críticas, Artículos, o en este link  Agustín en Radio5 comenta la música de Joe Crepúsculo).

Copio y pego (habla de Supertramp, y de Magnetic Fields, qué bien!):

CRÍTICA: DISCO DE LA SEMANA Joe Crepúsculo; Chill Out; Discoteca Océano

El imperio contraataca

 

XAVI SANCHO 09/10/2009

Imaginemos por un momento que, en vez de la anglosajona, la ibérica es la cultura dominante. Pensemos que Bienvenido Mr. Marshall es American Graffiti y Agustín Fernández Mallo, Irvine Welsh. Situados en esta utopía eufórica aparece un tipo llamado Joël Iriarte. Tras dos discos de pop lo-fi y electrónica paralímpica, desprejuiciados y geniales hasta lo doloroso, decide, sin renunciar a su genética -marcada por el amor a Magnetic Fields y Supertramp-, ahondar en el legado musical de su país. Copla, canción ligera y electrónica de aparcamiento de discoteca se suman a un discurso que se convierte en inimitable. Nada explica mejor las coordenadas estéticas y emocionales de nuestra cultura pop actual como este artefacto en el que, como en nuestro imperio, nunca se pone el sol.

 

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 2)

Comentaré 3 libros de que por muy diferentes motivos o me han parecido importantes o me han gustado, o las 2 cosas al mismo tiempo:

 

Crónica de Viaje. Jorge Carrión (libro de autor)

 s

Diferentes ingredientes:

Conceptos clave: problemática de la identidad, memoria no histórica, charnego, Cataluña, Catalunya, andaluces en Cataluña, día Nacional del País Andaluz, Jordi Pujol. La imposibilidad de ser totalmente de un lugar. Crecimiento. Mutación, adolescencia, mutación del tono de voz, mutación del pene. Asimilación por parte de la carne de los cambios efectuados en esa misma carne. Identidad líquida. El momento en el que el cuerpo en crecimiento no es de ninguna parte, ni niño ni adulto, de la misma manera que hay inmigración que va cambiando la dicción de su lengua materna hasta llegar a un espacio fonéticamente neutro.

Ese proceso es un viaje, un paisaje que se puede realizar física o memorialísticamente. Carrión lo hace de ambas maneras, y de una más: googlemente; mejor dicho docuficcionalmente a través de Google. El resultado, fruto de este último ingrediente, es una novedosa dimensión de la memoria y del viaje.

 

s

Breve descripción:

A través de páginas de resultados de búsquedas en Google, reproducidas en un émulo de facsimil, nos presenta un material que mezcla búsquedas supuestamente reales de palabras clave: “catalunya andalucía literatura migración”, con supuestas búsquedas, en simulacro, de un viaje real, con su familia al encuentro de sus raíces andaluzas (busca “crónica de viaje”), así como otras búsquedas en simulacro de imágenes (“josé carrión”), en las que aparecen retratos de su familia, signos de viajes y migraciones con los que se podrían construir las crónicas de muchos otros, pero sobre todo la suya. No creo que Carrión se proponga hablar de la Historia, sino de su historia. A través de estos materiales, y otros, como búsquedas en Google Earth de la casa familiar (rastro de la “familia Carrión en La Alpujarra”), o fotogramas de una entrevista, en vídeo, a su abuela, con la trascripción de sus estremecedoras palabras a pie de fotogramas, o el mapa de carreteras de España con la ruta Barcelona-Granada señalado y la narración de ese viaje, o el también viaje, con los padres, acompañado de fotografías, a una vieja colonia textil, con fotografías de sus barracones, viviendas, puertas y bocas de alcantarillado, o la búsqueda de sí mismo en imágenes de Google, que muestran la historia a través de signos y huellas, incluida una foto de su pene con la huella de la operación de fimosis, y todo ello, en un estilo completamente desafectado, documental, que produce un efecto de bisturí conmovedor, a través de todo esto, decía, logra Carrión crear unas páginas que, una vez vistas, no tienes claro si en ellas has asistido a las imágenes en movimiento de una película, a un libro compuesto únicamente por texto, a un libro hecho solamente con fotografías, o si son el resultado de una búsqueda que tú mismo has efectuado, en tiempo real, a través de la Red y de un satélite de comunicaciones. Lo curioso es que consigue que esos efectos dispares se den en un mismo bloque, simultáneamente [algo parecido a la película, En la ciudad de Sylvia, de José Luis Guerín, en la que el director armaba su película exclusivamente con un encadenamiento de fotografías, que duraban cada una en la pantalla de 5 a 10 segundos, pero cuya sensación final era la de haber visto una película con la frecuencia normal de fotogramas por segundo].  Es este concepto de historia personal y universal que arma aquí Carrión, un concepto de la historia y del tiempo, cercano al que iniciara a finales de los años 60 Robert Smithson, de quien muchas veces hemos hablado en este blog, y que ha sido heredado por multitud de artistas contemporáneos: el tiempo como suma de capas que se dan simultáneamente en cada momento del tiempo, un tiempo que no deshecha la supuesta parte residual de la obra: el proceso de su producción. Más allá de la evidente y acertada impronta, en cuanto a memoria zig-zag, heredera de Sebald, éste nuevo libro de Carrión encaja de alguna manera en la corriente denominada por Nicolas Bourdieu, Altermodernismo. (de lo que hablé en Postpoesía, en su último capítulo, Adenda), como ya ocurría con su anterior libro de autor GR83.  

Un singularísimo libro cuyo análisis es difícil de agotar. No sigo porque soy perezoso para reseñar libros, pero hago mal, debería seguir. A mi modo de ver, por su síntesis, su carácter medular, su combinación compleja pero abierta, su audacia a la hora de mezclar materiales en el orden y variedad precisos, y la distancia sentimental que pone sobre el objeto a mostrar, resulta un libro extraordinario y hasta la fecha, creo, el mejor libro del autor.  

 

 

 

 

 s

Tiempo, Vicente Luis Mora (Pre-textos)

Acaba de publicarse Tiempo, poemario de Vicente Luis Mora. Es un libro que me gusta por diferentes motivos, pero el principal es que creo que es de las investigaciones de la materia, a través de una ciencia poetizada, más interesantes que he leído en los últimos años. Por las ligazones naturales entre el tiempo y la materia, no se puede hablar de Tiempo sin hacerlo también de la materia. Eso es algo que el autor ha tenido claro, tal como el poemario refleja.      

Tiempo comienza con una extensa cita de divulgación acerca de la Energía Oscura, así que ya podemos ir imaginando de qué va el asunto, de un espacio ocupado o de un mundo de aparentes contradicciones en torno a cuestiones básicas e irresolubles: materia ideal para hacer aparecer al poema. El tono es sobrio, seco y certeramente serio, no se detecta impostación en esa seriedad. El poeta nos sitúa sin tapujos en el desierto White Sands, Nuevo México, USA, desierto de arena completamente blanca. Un vez en él, los versos que, de forma parecida a como hiciera en poemarios anteriores, corren en fragmentos paralelos hoja abajo, ejercen un microscópico acercamiento a la materia, a la propia arena, poniéndola en conexión por medio de metáforas de corte científico, francamente bien elaboras, en ocasiones auténticos hallazgos, con el Universo, lo macroscópico, y derivando en ocasiones a la metafísica. Todo ello apoyado con fotografías y unos cuantos juegos visuales también muy acertados [por ejemplo, las imágenes del presunto lector en el desierto a diferentes escalas para, a mi modo de ver, revelar que siempre somos un punto, un punto de arena, hasta quizá un punto sin dimensiones]. Una verdadera investigación de la materia que involucra a la ficción, la Historia, las ciencias, la filosofía y todo ello en la envolvente del pulso poético. En este sentido trae el aliento de Lucrecio o, aún más atrás, de la síntesis practicada por los presocráticos pero involucrando también en la ecuación a Google Earth. No está ausente este libro de, también, un aliento de cosmogonía. En ocasiones se acerca a una especie de historia de formación de un mundo, la intrahistoria no contada por las disciplinas al uso, la intrahistoria de lo mineral: dotar de vida a ese mundo inorgánico a través de su formación. [En este sentido, cosmogónico, convendría repasar el poemario La Luz Oída de Eduardo Moga (premio Adonáis), en el que también existe una exaltación de las propiedades poéticas, y hasta sentimentales, de la materia en bruto].

d

En todo el recorrido veo ecos dispares, atractivos. Ballard: “Entre las dunas vi sobresalir una mano y un antebrazo, humanos, del suelo (…)”. La constatación, amarga quizá, del posmodernismo: “Sostenemos/ las piezas/ en la mano/ con la sonrisa/ helada/ sin saber/ qué hacer/ ni a quién preguntar/ porqué no hay padre”. Hay en la página 30 una brillante identificación del yo poético y la Energía Oscura, lo que nos lleva directamente a la idea de que el poeta no es el que aglutina, sino el que separa, el que fragmenta, el campo de fuerzas que, para crear, destroza el puzzle; brillante esa asociación en términos cosmológicos. En la página 31 dice: “Un hombre/ en el desierto/ minúsculo y sobrante/ como las manchas de las radiografías”, versos que abundan de manera sencilla y precisa en la poética de la imagen radiológica (tema en el que ha trabajado bastante y excelentemente Jordi Roldán: http://habitacioarles.blogspot.com/). Cómo se deslinda de manera acertada, pero sin dejar de rendir homenaje, de la poesía del silencio (para abundar en otro tipo de silencio) y mata al padre en ese mismo homenaje: “Jabès decía que iba/ al desierto a morir. Yo he/ venido a despertarme”, y justo antes, entre toda es mineralización, una verdadera poética de western (sí y no espagueti): “Inquietante:/mi cuerpo/ es el único objeto/ compacto/ en kilómetros/ a la redonda”, es decir, la reivindicación del agente aglutinador del Cosmos, la propia persona, lo que le da Norte y sentido al Cosmos, la importancia no ya de la materia, la carne, sino de las fuerzas que la mantiene unida, el pegamento y, (aunque él aquí no lo dice) la importancia de los bosones a los que tantas veces se alude en el poemario. Aparece también el nihilismo en boca de alguien que se dirige a su emperador, en este bellísimo verso: “la dura realidad:/ la de que no es posible/ mover ningún desierto/ sin crear, mi señor/ otro desierto”. O la identificación que establece, en la página 42, entre el ruido de los auriculares del ordenador encendido cuando éste nada reproduce, y el susurro de la arena, lo que conecta directamente al ruido derivado de la electrónica con todas las cosas a las que nos lleva Tiempo en ese desierto. No deja de haber un humor que conmueve: “El tiempo curva/ el espacio,/ pensó Einstein/ contemplando/la espalda/ de su madre.” Hay otros fragmentos como Penúltima Versión del Desierto, que me llevan a El mono gramático de Octavio Paz, con hallazgos como este: “y las mujeres llovían menstruaciones” y acto seguido la brutal: ” Me siento y contemplo/ cómo se representa/ en mi mente/ el delirio del lenguaje”. O la imposibilidad, en un momento dado, de poder escribir: el poeta está en el desierto, tiene un bolígrafo, se le aparece una idea, pero no tiene papel donde expresarla. Hay impotencia. La palabra, interpreto yo, si no se escribe nada significa, el papel es el pegamento o bosón que une la mente al mundo y viceversa.

Tal como se consigna al final del libro, éste trabaja también con citas o ideas de autores de muy dispar factura, que le dan un serpenteo nómada y audaz: David Lynch, Don DeLillo, Rubén Darío, Góngora, Marguerite Duras, César Antonio Molina, Pere Gimferrer, Miguel Casado, Antonio Méndez Rubio, el dibujante El Roto o mi Joan Fontaine Odisea, por citar algunos.

Celebro que Pretextos haya publicado este libro.

 

 

 

 

 s

 La marcha de 150.000.000, Enrique Falcón (Edit Eclipsados)

Quisiera hablar de quizá uno de los experimentos poéticos más notables de la poesía española de los últimos años, me refiero al poemario-artefacto La marcha de 150.000.000, firmado por el conocido poeta Enrique Falcón (Valencia 1968). Conocía el libro fragmentadamente, por las múltiples publicaciones que ha habido de algunas de sus partes, tanto en revistas digitales (por ejemplo, Lunas Rojas -que, por cierto, hace tiempo que no la recibo, no sé si sigue en curso-), como en diversas e interesantes antologías de poesía de gente más o menos joven (teniendo siempre en cuenta que en poesía se suele llamar joven a cualquiera que no pase de los 45 años de edad), por citar dos de ellas, Feroces (editorial DVD, compilada por Isa Correyero), y Poesía Pasión (Libros del Innombrable, compilada por Eduardo Moga). Ahora se edita La marcha de 150.000.000 en un solo volumen, lo que, a mi modo de ver, le da otra dimensión al poemario, de la que luego hablaré.

Por contextualizar, la órbita de la que viene Falcón es bien conocida, inscrita, aunque no necesariamente toda ella, en el grupo poético agrupado en torno al colectivo Alicia Bajo Cero: tesis cercanas a la teoría de la liberación, conjunción del marxismo y el catolicismo, anticapitalismo expreso y, en general, una idea de la poesía como instrumento para cambiar el mundo, pero no hacia una dirección cualquiera, sino en una muy determinada que emana de, en primer lugar, de las utopías ya citadas (marxismo y catolicismo), combinadas en el caso de Falcón con una factura formal de vanguardia histórica. Desde el propio título, que remite directamente al a Maiacovski, cuando en 1919 redacta su conocido verso “150.000.000 hablan por mis labios”, en referencia al número de habitantes rusos de aquella época, desde ese comienzo, decíamos, recorre el libro una factura épica nerudiana (Canto general), estructurado en 5 secciones, 55 cantos y 5.000 versos,  hasta llegar al experimento formal y compositivo del propio texto, plagado de notas a pie de página, con explicaciones políticas, sociológicas, históricas, que descontextualizan la semántica y el ritmo y rompen certeramente las metáforas, en lo que da como resultante un ejemplo perfecto de literatura de vanguardias puesta al día, y esto último es lo que hace que el libro, formalmente radical, me interese.

 
Los, ni más ni menos, 5 prólogos al libro, dan cuenta de todo ello, firmados por Eduardo Millán, Eduardo Moga, Miguel Casado, Jorge Riechmann y Antonio Orihuela. En donde la previsibilidad del discurso de los dos últimos, absolutamente afines, como es bien sabido, a al ideario de Falcón, se compensa con los más técnicos y en ocasiones felizmente sorprendentes de los tres primeros.  Celebro la elección de los 5 prologuistas, ya que en esa miscelánea se puede tantear bien la posición real del libro de Falcón.

Ahora bien, todas esas, no ya connotaciones, sino denotaciones explícitas, valga la redundancia,  del poema como arma política, generalmente me dejan frío. Soy de la opinión de que la política se hace con los instrumentos que le son propios; es más, la poesía política me parece, en último término, una frivolidad pequeñoburguesa como otra cualquiera (lo que venía a decir, Silvio Rodríguez en su magnífica Canción en harapos). En el caso de La marcha de 150.000.000, la seriedad del planteamiento de Falcón, su titánica lucha, mediante la palabra, contra algo que le sobrepasa en muchos dígitos, la articulación de esa lucha, descompensada y por necesidad abocada al fracaso, me lleva inevitablemente darle un giro y tomármelo en serio, y en ese giro, detecto el componente poético que palpita tras la evidente lectura ideológica del poemario. Si me parece excepcional, es por su condición de auténtica expresión estética alucinada, la expresión de un verdadero artista en el sentido que el romanticismo le daba a esa palabra: el creador que contra todo pronóstico, contra viento y marea, redacta una obra que es la expresión de la fractura, su propia fractura, entre el yo poético y el Mundo, el Mundo con mayúsculas; el que no puede o no quiere cerrar el hueco vital por el que se cuela un Mundo que no entiende: el Mundo sigue rodando, pero él, el artista, no entiende por qué es así ni por qué debe ser así, y entonces es él contra la propia Contemporaneidad en un libro que, dicho sea de paso, dada la extensión de los poemarios actuales, casi podría calificarse de monumental, y, no lo olvidemos, no es nada fácil mantener un pulso de tal calidad durante tantas páginas. Es sorprendente lo plagado que está de detalles de todo tipo de intereses extrapoéticos, poetizándolos de manera certera, dándoles una estética que fuera de sus manos serían simples informes pero en él son precisas referencias hechas poema, desconozco si algunas inventadas, pero presupongo que no, o me igual. Es Falcón en este poemario el poeta que elige la idea de justicia universal de la manera en que Juan de la Cruz eligió la mística, Nerón eligió quemar Roma, o los Sex Pistols  decidieron que no había futuro, es decir, la mente que abunda en una idea extravagante hasta convertirla en un experimento artístico y psicodélico, hasta unas últimas consecuencias, porque eso me parece este libro un feliz experimento psicodélico elaborado desde fuera de la psicodelia, un libro, en el fondo, muy punki, muy “a tomar por culo, digo lo que quiero decir, defiendo mi paranoia como todos defienden las suyas”, y además lo hace muy bien, sin excluir la recreación estética que se le presupone a la poesía, elevando materiales de frontera y, en principio, toscos, a casillas no inéditas pero sí muy poco frecuentadas. Un libro que para mí entraría en el arte outsider, en el sentido más noble del término. Por eso considero este libro como algo excepcional en las letras españolas.

 


8
Oct 09

En portada de la Revista Club Cultura FNAC

Portada en la revista Club Cultura, con más info sobre la novela, etc. Ver aquí:

http://www.clubcultura.com/clubliteratura/verespecial/1043/fernandez_mallo.html

Sotean, además, 5 ejemplares de Nocilla Lab (las presentaciones que ellos ponen abajo son sólo las que haré en algún Fnac nacional. Lógicamente presentaré el libro también en otras ciudades, pronto prondré el calendario).

Copio y pego:

Concurso y presentaciones

Tenemos cinco ejemplares de ‘Nocilla Lab’ (Alfaguara) para nuestros suscriptores (Suscríbete AQUÍ). Es muy fácil participar en el sorteo. Sólo tienes que mandar la respuesta correcta a este correo: sorteo@clubcultura.com. Y poner en el asunto: Concurso Nocilla.

Allá va la pregunta:
¿Cuál es la última palabra del extracto que ofrecemos?

Entre todos los correos recibidos escogeremos a los cinco ganadores.

PRESENTACIONES DEL LIBRO:
-20 de octubre. Fnac Triangle Barcelona  (19:00) (con Eloy Fernández Porta).
-22 de octubre. Fnac A Coruña (19:30) (con Germán Sierra).

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7
Oct 09

Nueva entrada en blog de Fnac

He puesto un nuevo post en mi blog de FNAC, titulado:

GRANDES INCÓGNITAS DE TODOS LOS TIEMPOS

Para verlo, pinchar aquí


5
Oct 09

Babelia publica un adelanto de Nocilla Lab en ELPAIS.com

En elpais.com han colgado hoy el adelanto de las primeras páginas de Nocilla Lab (para verlo, pinchar aquí, y a mitad de página aparecerá el icono de descargar en PDF. También se puede descargar yendo al final de este post), con una breve intro que copio y pego (no tiene importancia alguna, pero donde pone escritor madrileño, evidentemente hay una errata):

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AVANCE EDITORIAL

‘Nocilla’ cierra su trilogía

‘Babelia’ ofrece hoy el comienzo del fin del proyecto literario que más ha dado que hablar en los últimos años en España

WINSTON MANRIQUE SABOGAL - Madrid – 05/10/2009

  Con el primer volumen removió las aguas de la narrativa española contemporánea y dio mucho de qué hablar, con el segundo las agitó aún más hasta etiquetar con su nombre a una generación de autores experimentales y con el tercero parece que seguirá ese destino de vocación renovadora en la literatura. Pero la verdad sobre el futuro del Proyecto Nocilla, de Agustín Fernández Mallo, se sabrá a partir del 14 de octubre cuando el cierre de la trilogía llegue a las librerías. Por lo pronto, Babelia ofrece hoy en ELPAÍS.com, en exclusiva, un avance de este final literario tan esperado por los seguidores del escritor madrileño, titulado Nocilla Lab (Alfaguara). Un final más multidisciplinar que nunca al incluir cómic, mientras en lo narrativo da un giro que lo enruta hacia el thriller en una cárcel.

Se trata de una de las apuestas o proyectos literarios más innovadores de los últimos años en la literatura en español. Y, por eso mismo, con tantos seguidores como detractores, e incluso con lectores indiferentes e impermeables ante las intenciones experimentales de Fernández Mallo. Son tres años en los que su proyecto ha dado de qué hablar en las tertulias y en los foros presenciales y en los virtuales del ciberespacio. Empezó en 2006 con Nocilla Dream, cogió carrerilla en 2008 con Nocilla Experience y se ha embalado ahora con este Nocilla Lab. Literatura en la cual el autor afronta y enfrente la realidad y la narrativa desde una óptica original al mostrar lo que hay tras sus bambalinas, y, por tanto, también el cableado y la metamorfosis del mundo conocido y más comercial y consumista; al tiempo que invita al lector a ser personaje activo, creativo, y por que no, desafiante del cambio. Un puzle de vida y literatura donde, por ejemplo, conceptos como belleza y fealdad o maldad y bondad borran sus fronteras.

Es el resultado de la fusión del físico y poeta que es Fernández Mallo, cuyo Nocilla Lab empieza así: “Hay una historia real, además de muy significativa: un hombre regresa a la ciudad abandonada de Prípiat, en Chernóbil, tras haber huido 5 años atrás con el resto de la población, cuando ocurriera la explosión de la Central Nuclear, recorre las calles absolutamente vacías, los edificios en pie y en perfecto estado le van recordando la vida en esa ciudad, no en vano fue uno de los obreros que contribuyó, en la década de los 70, a su construcción, llega a su calle, busca las ventanas de su piso en el conjunto de bloques de edificios, observa las fachadas detenidamente un par de segundos, 7 segundos, 15 segundos, 1 minuto, y dice dirigiéndose a la cámara, No estoy seguro, no estoy seguro de que aquí estuviera mi casa…”.

 

Fragmento de ‘Nocilla Lab’, de Agustín Fernández Mallo

DOCUMENTO (PDF – 60,38Kb) – 05-10-2009

 

 


5
Oct 09

Un martes filmando + VOOK

Un martes de septiembre fui a Madrid, a rodar un anuncio de El País Semanal, que se supone que comenzará a circular pronto en varias cadenas de TV. Nos juntaron por bloques de 4, en el mío éramos Goya Toledo, Alberto Contador, Cristina Rosenvinge y yo. Fue divertido porque para rodar 20 segundos nos pasamos 3 horas, siempre alguno fallaba (más yo que nadie). Ayer salió en El País Semanal un resumen. Pinchando aquí pueden verse las tomas falsas, el making-off, etc (los vídeos tardan un poco en cargarse, hay que tener algo de paciencia). También puede verse el spot, hay varias versiones, de 60 segundos, una de 40, y dos versiones de 20 segundos cambiando psersonajes.

v

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El otro día salió un interesante artículo firmado por A.Aguilar y J.R.Marcos, acerca del Vook (Vídeo+Book). Para verlo Aquí.

“Es un género nuevo. No es un libro electrónico y tampoco es una película, es la mezcla de ambas cosas”, explica en conversación telefónica Bradley J. Inman, presidente de la compañía Vook, responsable de este invento.


3
Oct 09

Mestre, Premio Nacional de Poesía + foto Goteborg + Nocilla Fragmentada

d

 

 

 

 

 

 

La más sincera enhorabuena Juan Carlos Mestre por el recién Premio Nacional de Poesía, dado por su poemario La casa roja (edit Calambur, 2008). Una excelente noticia para la poesía. Muchos estamos contentos. 

(al Premio Nacional también estaban nominados Calor de Manuel Vilas o Carne de Píxel, entre otros que desconozco).   

 

Un poema, de su libro La poesía ha caído en desgracia (Visor, 1992):


ELOGIO DE LA PALABRA

 

A
Tito Mazorca

 

    Esta
palabra no ha sido pronunciada contra los dioses, esta palabra y
la sombra de esta palabra han sido pronunciadas ante el vacío,
para una multitud que no existe.

    Cuando
la muerte acabe, la raíz de esta palabra y la hoja de esta
palabra arderán en un bosque que otro fuego consume.

    Lo que fue amado
como cuerpo, lo escrito en la docilidad del árbol único,
será consolación en un paisaje lejano.

    Como la inmóvil
mirada del pájaro ante la ballesta, así la palabra
y la sombra de esa palabra aguardan su permanencia más allá
de la revelación de la muerte.

    Sólo el
aire, únicamente lo que del aire al aire mismo trasmitimos
como testamento de lo nombrado, permanecerá de nosotros.

    La luz, la materia
de esta palabra y el ruido de la sombra de esta palabra.

 

 

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f

Al fin una foto de la Feria de Goteborg. Se la he robado a Manuel Vilas de su blog. No sé de dónde la habrá sacado. El que está a nuestro lado es el presentador y moderador, Ulf Erikson.

Viva Goteborg y viva el Manifiesto de Goteborg, que haremos saber en enero de 2010.

 

 

 

 

 

 

 

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n
Mi amigo y novelista, Germán Sierra, me ha enviado una foto atómica. Él, que sabe mucho, y a partes iguales, de neurociencia, cosmética y restaurantes, fue a comer al Ramón Freixá, en Madrid, y pidió de postre Nocilla Fragmentada. Y van y hacen la foto. Qué buena. 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


1
Oct 09

Sorteo de ejemplares Nocilla Lab + El País Semanal y Mugalari

Gente Digital está sorteando estos días ejemplares de Nocilla Lab, firmados. [La novela saldrá a a la venta el 14 de octubre] Aquí la info del sorteo: http://www.gentedigital.es/cultura/noticia/118083/sorteamos-10-ejemplares-firmados-de-nocilla-lab-de-agustin-fernandez-mallo/

Gracias a la gente de Gente Digital!

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Dos cosas en PDF (pinchar para ampliar)

Entrevista que salió en El País Semanal

Entrevista (extensa) en Mugalari (suplemento cultural del diario Gara)

Entrevista en EPS

Entrevista en Mugalari