Beatles

Hace dos domingos salió este artículo en El País, firmado por Íñigo López Palacios,  sobre en fenómeno beatle, en el que me pidieron unas opiniones.
Están muy bien las reflexiones a las que llegan algunos sobre la difusión de la música hoy.
Copio y pego:

REPORTAJE

Nadie después de los Beatles

Internet y la dispersión de audiencias ha hecho a los grupos pequeños algo más grandes y a los grandes más pequeños – El fenómeno icónico ya es irrepetible

IÑIGO LÓPEZ PALACIOS 20/09/2009

“Esa hipócrita beatlemanía ha mordido el polvo”, cantaban The Clash en London calling, un tema de 1979. No podían estar más equivocados: ni antes ni después ha habido una banda tan grande. Nadie ha conseguido igualar su importancia en ningún aspecto ¿Son una cumbre creativa o un producto de marketing tan logrado que resulta imbatible? Desaparecidos los de Liverpool, ¿no hay nada que merezca la pena?

“Hay gente que ha hecho discos mejores que ellos, pero en conjunto, ponderando todos los elementos, musicales y sociológicos, creo que es el grupo que mejor ha definido lo que hoy por hoy entendemos como pop: la popularización absoluta de un producto combinada con un continuo misterio acerca de su éxito; como JFK, el Fairy o Danone. El buen pop siempre tiene algo de juguete religioso”, aventura el escritor Agustín Fernández Mallo.

En 2009, The Beatles está a punto de convertirse en la banda más vendedora de esta década. En Estados Unidos, el único lugar del mundo donde se contabilizan realmente las copias vendidas, manda Eminem, con 32 millones. Pero le siguen los Beatles, con más de 28. Y suyo es el disco más exitoso de esta década, 1, antología que lleva casi doce millones sólo en ese país. Si sumamos los cuatro millones de copias fabricadas, 52.000 de ellas para España, de los remasters (complementado por el marketing del videojuego The Beatles: Rock band), “los británicos habrán superado al rapero de Detroit antes de que acabe 2009″, aseguraba en estas páginas recientemente el crítico musical Diego A. Manrique.

Es otra de esas cifras impresionantes vinculadas a los de Liverpool. La banda de los “mil millones de discos” vendidos “hasta ayer” según su compañía. “Ayer” es el 9 de septiembre de 2009, día en que se lanzó la anunciada y, según muchos, esperadísima edición remasterizada de sus álbumes. “Es increíble”, dice un veterano disquero que prefiere no dar su identidad. “¿Versión remasterizada? Mira, yo me dedico a esto y ni sé muy bien qué es. Y si pregunto en mi oficina, dudo que alguien sea capaz de darme una definición correcta. Así que el público mucho menos”. Esto por no hablar de que resulta dudoso que la generación que escucha la música en MP3 y móviles tenga mucho interés en la calidad de sonido.

Tampoco hay que tomarse los números al pie de la letra. Los mil millones esconden que en realidad hace tiempo que se perdió la cuenta. Lo que sí es cierto es que 15 de los nuevos lanzamientos -todos menos Yellow submarine-, están hoy entre los cien más vendidos en España. Hay ya 6.107 unidades despachadas. The Beatles stereo box set ocupa el tercer puesto de la clasificación, con 1.430 ejemplares, 900 menos que el número uno, Aviones, de Pereza. La diferencia es que la caja de los de Liverpool cuesta alrededor de 240 euros. Entre las reediciones de los álbumes originales, Abbey Road es el que más ha vendido. Está en el puesto 13 con 695 copias.

Cifras escuálidas. Y son siempre así. Por eso es una gran semana para la muy dañada multinacional EMI. Más teniendo en cuenta que los discos de los Beatles se siguen vendiendo como si fueran una novedad, a 16 euros los sencillos y 24 los dobles, algo que no es ni mucho menos habitual. “Actualmente el núcleo duro de los compradores de discos está compuesto por mayores de 40 años. Y la marca Beatles es muy atractiva para ese sector. Los grandes fenómenos de ventas se explican bien dentro de ese contexto. No es tan distinto a lo que ha pasado con Miguel Bosé en España. ¿A quién va dirigido Papito, hasta en el título, si no es a ese tramo? Es un público que no descarga, ni usa Internet para la música”, razona Ricardo Urias, director de estrategia e innovación de la consultora Havas Media.

“Y a esto hay que unir otra cuestión, los Beatles como marca son producto de una época. Nacen en los sesenta, la era en la que se crean las grandes marcas, Coca-Cola, Marlboro, McDonald’s… En aquel momento reinaban los mass media, unos pocos se dirigían a todo el mundo. Con una campaña en una cadena de televisión, dos periódicos y cuatro emisoras de radio estabas en condiciones de crear una marca. Eso ahora es imposible. Es el momento de los social media, muchos se dirigen a muchos. La paradoja es que ahora, si usas los mass media, lejos de crear una marca, lo más seguro es que pongas al producto bajo sospecha de ser algo prefabricado”, concluye.

Daniel Hunt miembro del grupo de pop electrónico Ladytron y productor (su último trabajo ha sido grabar tres canciones para el que será el nuevo disco de Cristina Aguilera) insiste en esta idea. “Yo no pertenezco a esa generación, pero he nacido y me he criado en Liverpool y allí se considera a los Beatles más en términos religiosos que musicales. Pero si me preguntas porque esto no volverá a pasar, la explicación natural es que los medios de comunicación están mucho más fragmentados. Incluso en comparación con hace 20 años, es difícil tener ese tipo de impacto. Creo que ya es imposible, al menos que algún cataclismo inesperado sacuda a los medios”.

Un ejemplo: la noche en que dio comienzo la beatlemanía en Estados Unidos, el 9 de febrero de 1964, con la aparición del cuarteto en el programa de Ed Sullivan, un 75% de los americanos que veían la televisión sintonizaban aquella cadena. Ahora, el gran momento televisivo del año en ese país es la retransmisión de la Superbowl, que en su última edición consiguió una audiencia del 42,5%. “Y eso que las grandes marcas actuales son básicamente las deportivas. Digamos que gracias a las competiciones, -la Champions, los mundiales de atletismo-, es fácil saber quién es el mejor. En música no hay un Gran slam, como en tenis”, explica Urias.

Es un mundo nuevo, distinto a aquel que conocieron generaciones anteriores y que sigue en movimiento. “Los grandes festivales de música tienen problemas para conseguir llenar sus escenarios principales. Cada vez es más difícil encontrar músicos capaces de atraer 50.000 personas. Y, al mismo tiempo, sus carpas menores, aquellas pensadas para 6.000 0 7.000, se les quedan pequeñas. Es uno de los debates más importantes que se están produciendo hoy en día en este negocio. Quizás el modelo del cabeza de cartel y los grupos para completar sea obsoleto y haya que tender a certámenes más horizontales”, cuenta Christian Hald Buhl, director de estrategia del festival danés Spot.

Es la teoría de la clase media. En el pop, mientras las multinacionales imponían sus criterios con ayuda de la publicidad era más cómodo y rentable fijar los recursos en unos pocos músicos y convertirlos en estrellas, en aristocracia, condenando al resto a la semiindigencia, al proletariado pop. Pero con la aparición de Internet como herramienta fundamental para la distribución de la música, los pequeños ya no lo son tanto y los grandes lo son menos. “La democratización de la música vía internet y la eclosión de los medios de comunicación alternativos, de los blogs a las webs nicho, han provocado dos cosas: que la gente tenga una oferta ilimitada donde elegir y que uno mismo acaba convirtiéndose en su propio prescriptor”, dice Borja Prieto, de la web MySpace. “Los medios tradicionales tienen una audiencia más dispersa y la gente atiende cada vez más a recomendaciones de amigos y a focos de información nicho. Ya nadie te dice qué escuchar y eso afecta directamente a las superestrellas. Hay menos superestrellas con un superéxito y muchas pequeñas con un éxito más medido. Desde luego es mucho más apasionante”.

En la actualidad, salvo contadas excepciones motivadas por una avalancha informativa, como la muerte de Michael Jackson, los grandes fenómenos de ventas se reducen a los discos para adolescentes, casi niños, como Jonas Brothers o Hanna Montana. Y en este caso se trata de productos globales fundamentados en series de televisión, películas o merchadising. “Pero, si te fijas, tampoco es tan distinto a lo que hacían entonces The Beatles. Fueron un fenómeno de fans para jovencitas. Lo que pasa es que fueron evolucionando como hicieron pocos. Yo creo que a nivel comercial los productos de la factoría Disney son los que están más cerca de reproducirlo”, dice Javier Liñan, director de la discográfica El Volcán.

Todo lo cual no quita un ápice de importancia a The Beatles en ningún plano. “Estos tíos lo inventaron todo. Y además todo lo que inventaron era muy bonito”, dice Javier Pintor, jefe de marketing de EMI y encargado de este lanzamiento en España. Una explicación, la de su calidad muy superior a todo lo que hubo antes y todo lo que ha habido después, en la que muchos creen. La música no es en realidad más que matemáticas intuitivas. Todo sería reducible a formulas numéricas. El oyente no tiene que conocerlas pero están ahí. Si nos fiamos de los científicos beatlemaniacos (francamente, sus explicaciones técnicas resultan demasiado complicadas como para incluirlas aquí) las ecuaciones de las canciones de los Beatles son muy especiales.

Pero de esta explicación se desprende un problema. Si todo es reducible a una fórmula, debería ser imitable. Visto entonces que, de momento, ni humanos ni androides han conseguido igualar a los de Liverpool, quizás haya que buscar la respuesta en lo sentimental. En fans como Guillermo Sánchez Vega, periodista canario de 36 años. Con 14, llegó a la final de un concurso televisivo. Su tema, los Beatles. “Perdí, vale, pero al menos me di el gusto de discutir con el rancio del presentador en antena”. Su pasión no ha disminuido con el tiempo. “Me emociono cada vez que veo el documental Anthology, la cara b de Abbey Road me parece la cúspide artística del ser humano y preferiría mil veces irme de cañas con Paul McCartney antes que con Megan Fox”, dice. Tiene previsto hacerse en cuanto pueda con todos los discos, y si se le pregunta la razón de su amor, se explaya. “Ya se sabe, el primer amor es el primer amor. Sí, te casarás con otra persona y tendrás hijos con ella, pero nunca olvidarás a aquella por quien tanto sufriste. Los Beatles no sólo fueron el primer amor de muchos, sino de casi toda la industria musical. Son aquel instante irrepetible de absoluta felicidad que ha quedado idealizado: los Beatles, la vez que perdiste la virginidad, aquella gran borrachera con los amigos, los Tours de Induráin, el gol de Iniesta ante el Chelsea o el de Zidane ante el Bayer o, la boda de Rocío Jurado y Ortega Cano… Bueno quizás eso ya sería exagerar”.

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10 comentarios para “Beatles”

  1. Juan de Madre dice:

    "Hay gente que ha hecho discos mejores que ellos…". No tantos, no tantos… jeje

  2. el náuGrafo dice:

    "Nacen en los sesenta, la era en la que se crean las grandes marcas, Coca-Cola, Marlboro, McDonald’s…

    La Coca-Coca cola es de mucho antes!!

  3. el náuGrafo dice:

    Interesante lo de la noche de la eclosión de los Beatles en USA: 9 de febrero de 1964, con el 75% de share de su lado.

  4. agustín dice:

    Sí, y también muy bueno esto:

    "En la actualidad, salvo contadas excepciones motivadas por una avalancha informativa, como la muerte de Michael Jackson, los grandes fenómenos de ventas se reducen a los discos para adolescentes, casi niños, como Jonas Brothers o Hanna Montana."

    Dicho así, tan claramente, asusta.

    Saludos!

  5. el procrastinador dice:

    Agustín, pones uno de estos artículos y no hay nada que añadir.
    Sociedad del espectáculo: Beatles, Torres gemelas, Jacko, Coca Cola, guerra en Irak transmitida en vivo, presentación de Harry pota 2 (copas), inauguración de los juegos de Pekín, final del mundial de fútbol, monsterfotos góticas-achaparradas de las hijas de, Barby, Beckam, 20 gil…digo G20, Al Gore, Gore, Manga, minga, emisiones de co2, corriente del golfo, golfos con cuenta corriente, Bush, Bugs Bunny, y un largo infinito de etcéteras.
    Circo para todos.
    La diferencia era que los Beatles hacían música y muy bien.
    Matemáticas intuitivas.
    Se pusieron "Los escarabajos" por la mitología egipcia. Se han dicho muchas gilipolleces al respecto.
    Saludos.

  6. Ingrid dice:

    oye, no tiene desperdicio el comentario del jefe de marqueting de EMI: "todo lo que inventaron era muy bonito". ¡Cuánto cuesta llegar a lo alto! mc procras, te ha quedado muy bien…
    Lo que hicieron los Beatles fue genial, y lo que han hecho con ellos pas mal, creo que ya mencioné una vez aquí lo del GREY ALBUM de DJ Dangermouse a partir de una canción de los Beatles, mola:
    http://www.youtube.com/watch?v=3zJqihkLcGc&hl=es
    La sevillana María Cañas hace videos con imágenes de conciertos de los Beatles y corridas de toros, algo se puede encontrar en su web:
    http://www.animalario.tv/
    También otras cosas curiosas, la BBC junto con el Ayuntamiento de Liverpool (Ciudad de la CUltura 2008) y otros patrones montaron un programa que se llama Liverpool Nativity donde recreaban la natividad (entiéndase de Jesús y toda la trouppe) a partir de canciones de los Beatles y otras bandas conocidas de la ciudad. El programa se hacía en estricto directo y ocurría a lo largo de toda la ciudad. María era una camarera y José su novio que buscaba asilo.
    El inglés corre mucho. Es curioso que en la época del S.Pepper y del Magical Mystery Tour (con la inigualable -exagero- "I am the walrus"*) toquen también Os mutantes, que hacían una psicodelia brasilera increíble, y unos estén en el norte del norte y los otros en el sur del sur.
    *no hace mucho fui a un concierto de Kiko Veneno y tocó una canción de "I’m the walrus" divertidísima: "Soy el hombre morsa, eres el hombre morsa, co-co-co-yo".
    AQUÍ ACABA EL PARTE.
    saludos!

  7. Ingrid dice:

    olvidé el link de Os mutantes, son 2′30" de un docu que sea como sea tengo que encontrar:
    http://www.youtube.com/watch?v=KO4cUtWGmrQ

  8. erremegé dice:

    Soy como todo en esta vida, un pro, pro-algo, como los progres, los promedioambiente, los proactivos, los proderechoshumanos, los propensos y veo que incluso los procastinadores, Así que soy prolennon y veo a los Beatles siempre sesgado, inclinando la balanza hacia él, no lo puedo evitar aún reconociendo la mejor voz de Paul (pedazo de voz, pero con gustos demasiado cursis) . Muerte prematura, a tiros, un nuevo comienzo y sangre, mixtura exacta para ser un mito. Frases como Dios es un concepto por el que medimos nuestro dolor me hacen verlo encima de un copo cereal siendo una morsa al chute del caballo, Imaginación, mucha imaginación y arte, mucho arte.

    Recomiendo este video: http://www.youtube.com/watch?v=vM2XRXsIAzY

  9. el procrastinador dice:

    pro=delante (latín)
    crastinus=referente al futuro

  10. guizmo dice:

    Siempre habrá gurús del siglo XXI que dirán eso de "Los Beatles están sobrevalorados".
    Yo no voy tan lejos pero sí opino que no hay que sacar las cosas de quicio con su música. Reconocerás que detrás de su leyenda hay también mucho de eso, de leyenda y también mucho de márketing y mitomanía.
    Seguramente serán el grupo de pop más relevante de la Historia pero después de ellos ha habido y hay otras bandas alucinantes. Simplemente creo que en ahora es más difícil crear un fenómeno Beatle, no ya por falta de calidad, sino porque la oferta es mucho mayor, el mercado musical es mucho más mercado que antes y porque hoy en día la música, como tantas otras cosas, se consume y se olvida con excesiva rapidez.

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