Entrevista en Público hoy, sobre Nocilla Lab

 

Entrevista que sale hoy en Público sobre Nocila Lab, novela que se editará en octubre en Alfaguara.

La entrevista está inmersa en un reportaje a triple página sobre el Proyecto Nocilla, la llamada “Generación Nocilla”, y unos favoritos de YouTube que me pidieron. Puede verse en la web de Público. (pag 17, 18 y 19). Pero la pondré en otro post.

Copio y Pego sólo la entrevista:

 

 

La última nocilla

Agustín Fernández Mallo remata su trilogía con una novela que volverá a encender el debate

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El escritor gallego Agustin Fernandez Mallo uno de los miembros más destacados de la llamada Generación Nocilla fotografiado en Palma de Mallorca. JAIME REINA

PEIO H. RIAÑO – Palma de Mallorca – 12/08/2009

Han pasado tres años desde que Candaya publicara Nocilla Dream y muchas cosas han cambiado en la vida de Agustín Fernández Mallo (La Coruña, 1967). Otras no tanto: sus personajes siguen rodando solitarios, como él, aunque en la última entrega de su trilogía, Nocilla Lab (Alfaguara), su personaje ya tiene una pareja con la que caminar largo y confiar en silencio probablemente como él. De hecho, sus personajes siguen cenando ensaladas y agua, y él verduras a la parrilla. Siempre tiene cerca un paquete de Lucky Strike, como sus criaturas, y sigue viviendo en Palma de Mallorca y trabajando en el mismo hospital.

Han sido tres años en los que ha habido de todo, desde la creación de una generación literaria a la discusión de la legitimidad de sus propuestas revolucionarias en la novela. Tres años en los que se ha leído y escrito de todo, mientras él iba soltando año a año la nueva entrega del experimento. Escribió las tres en apenas siete meses, al hilo de un accidente en Tailandia en el que se rompió la cadera. Postrado en la cama fue derivando desde la novela completamente fragmentada, como la visión de toda esa televisión que debió tragarse durante su convalecencia, a esta tercera entrega en la que la narración tiene un motivo de recorrido y un personaje en evolución.

En Nocilla Lab una pareja trama su Proyecto y él lo cuenta como una road-movie

En septiembre llegará la hora de ver cómo sienta la última nocilla a sus fieles y a sus enemigos. Quiere saber qué dirán los más reaccionarios porque en este tiempo que Agustín Fernández Mallo se ha convertido en Agustín Fernández Mallo ha tenido que escuchar y leer más de lo que pensaba: “Que no tengo ni puta idea de escribir, que lo único que sé hacer es mezclar fragmentos al azar, que no sé formar una historia, que eso lo que hago lo hace cualquiera (como aquello de Picasso y los dibujos de los niños)”, se queja con cierta amargura. También durante estos años le hemos visto decir que estas críticas contra lo contemporáneo sólo ocurren en literatura, que en otras artes asumen aspectos como la hibridación de los géneros.

“Ahora seguramente dirán que cuando quiero hacer una novela de verdad es fallida, que tenían razón Hay mucha mala hostia”. “No gasto un segundo en amargarme porque alguien haga algo que no me gusta. ¡Hay para todos! Tranquilidad, hombre, tranquilidad. No me ofende que haya otras cosas”, suelta, con un acentazo gallego que mantiene, a pesar de estos 13 años en la isla.

En Nocilla Lab ha partido el libro en cuatro, desde toda la densidad de la palabra en la primera parte, hasta la práctica desaparición de la misma al final, momento en el que se convierte en imagen e incluye una breve historia en formato de cómic, dibujada por el grandísimo Pere Joan. Por cierto, el dibujante lleva desde enero recreando Nocilla Experience en novela gráfica, que también publicará Alfaguara.

En Lab, una pareja trama su “Proyecto” y él lo cuenta como una road-movie, aunque en ningún momento se aclare en qué consiste ese gran plan que elaboran entre los dos. La pareja participa de una búsqueda obsesiva, que se hace extenuante en los pensamientos (sin un solo punto y seguido) del personaje, que se llama como el autor del libro.

El impulso poético

“Como en todos mis libros, nunca pensé en la estructura antes de ponerme a escribir. Empiezo a hacerlo automáticamente, a lo Thomas Bernhard, pam-pam-pam, y cuando siento que aquello se acaba cambio. Me muevo por impulsos poéticos y cuando se agotan, cambio. Sin más. Así llegué a la disolución del personaje en los fragmentos finales y después al cómic”, cuenta Agustín en plena comida. Le hubiera gustado incluir un DVD que él mismo hizo con piezas de películas y entrevistas para contar este proyecto suyo en las solapas del libro, y la editorial ya lo tenía rematado, pero los derechos de autor acabaron con la idea.

“El cine cambia las cosas, el libro nada. La literatura es como fumar en pipa”

¿Es Agustín Fernández Mallo un romanticón? Acaba la primera parte del libro con una cita de Allen Ginsberg hablando del amor y la pareja aparece retratada como el colmo generador de proyectos e ilusiones. Es cierto que el personaje protagonista se ha vuelto más introspectivo, que no tiene más referencias que las suya y las de su pareja, pero también es parte de su juego.

“Si me defino como postpoeta, puedo usar todas las herramientas que están a mi alcance si lo creo pertinente”, que debe ser un disfraz multiusos. “¿Romanticismo? Venga. ¿Informalismo? Venga. ¿Thriller? También”, de hecho Nocilla Lab termina por ser una novela absolutamente negra, de espacios asfixiantes, en los que el personaje se enfrenta a la amenaza de perder su identidad.

No salimos de la pareja. Ya hemos hablado de esa primera parte como un gran vómito de palabras que arrasan con todo, sobre todo, con los pensamientos del protagonista que, siempre en primera persona, no deja que su mente se calme un segundo. “A mí me interesan las historias de pareja, la verdad. En todo lo que he escrito siempre aparece alguien solo o en pareja, nunca en grupo, nunca en comunidad o en pandilla. Últimamente le he dado muchas vueltas a eso y creo quizás sea una idealización de la pareja”, está convencido de que si hay alguien más por medio “la cosa se jode”.

Es fiel a la soledad. Y ahora habla de la película Perros de paja, la más polémica de Sam Peckinpah, porque al verla a los 16 años se dijo: “Cuando sea mayor me gustaría vivir así, en mi mundo, con mi pareja y nada más”. Porque según Agustín Fernández Mallo, hasta el más cínico acaba buscando a su pareja. Es un romántico y además postpoeta.

“Siempre he intentado escribir de una manera totalmente amoral, como la Coca-Cola”

Ahora traen dos botellas de Coca-Cola de 35 cl. Gigantes. “Cuando éramos pequeños sí había de éstas”. En Nocilla Lab hay una constante referencia a la Coca-Cola con un limón dentro, el protagonista sólo bebe eso. Y cuando mata, reconoce en ese acto el más primitivo de todos los que ha hecho en su vida. “El único acto no publicitario”, escribe. Es en ese momento, cuando paladea aquella bebida que como él no se parece a nadie ni a nada conocido. “Es un juego entre el producto de consumo y la persona. Él quiere asimilarse a un producto de mercado, curiosamente, para ser único”.

Es incapaz de evitar este tipo de referencias, que se tachan de innecesarias. Uno de los pensadores del grupo, Eloy Fernández Porta, ha llamado “el borrado del pop” para criticar la intención de acabar con lo que se supone que no es digno de la novela. “Pero si esto es lo más natural de nuestra vida. Intentar evitarlo es caer en impostura. No puedes ser Kafka hoy. Ya Kafka hablaba de sus cosas, de su vida, cuando sus contemporáneos no lo hacían. El experimentalismo no es vacuo, lo que es vacuo es querer tapar dónde estás y cómo estás”, tampoco quiere un retrato de su tiempo porque entonces sería costumbrista o, lo que es peor, sociólogo.

Literatura amoral

Ni quiere retratar explícitamente, ni quiere ser moral con sus palabras. Se lo hace decir a su personaje, ese que se llama como él, al poco de arrancar: “Siempre he intentado escribir de una manera totalmente amoral, como la Coca-Cola“. Es verdad, la bebida no plantea problemas, sólo refresca. Esa es la base de los ejercicios experimentales, la estética por la estética. “No necesito que nadie me cuente en un libro que las cosas pueden ser de otra manera. No me suelen emocionar las ideas. Si en una novela veo un telón de fondo, una idea que supera al libro y que me lo quieren demostrar, pierde todo el interés”, cualquiera sabe a estas alturas lo que es bueno y lo que es malo.

Así que si no tenemos moral, qué nos queda. La estética. A Agustín Fernández Mallo le emocionan los productos estéticos en sí mismos. “La estética está muy devaluada pero para mí es importante, joder”, y certifica que somos humanos porque hay una estética, no sólo una ética. Por eso reniega de los autores garantes del bien o del mal en términos absolutos, dice que de eso hablan el Papa y los políticos. Vale, pero entonces, ¿de qué va su literatura? “Pues ni yo mismo lo sé. De mi vida, de nada, no sé. Va de algo que no tiene un propósito”.

En estos tres años hemos conocido a un tipo llano y directo, para el que la literatura no está por encima de cualquier cosa. Hemos sabido de sus intenciones narrativas: nada de realzar lo patético, cero moral y, en definitiva, la cámara sin sentimientos, como él mismo dice. Porque las cosas hablan por sí solas. “Por ejemplo, me gusta lo que hace Belén Gopegui, porque hasta las cosas más violentas las cuenta de manera fina, no añade carne al asador. Aunque luego haya cosas de su literatura que no me interesen”.

“Empiezo las novelas sin estructura, a lo Thomas Bernhard, pam-pam-pam”

Quizás quieras acabar con la literatura francesa del compromiso, Agustín. “Quizás, pero no es un propósito. Me siento y hablo de mí, como todos”. ¿Antes estaba peor visto hablar de uno mismo? “En cierto modo sí. La literatura no pasaba por el filtro de una escuela literaria no tenía cabida. Hoy eso ha cambiado. La literatura es contar algo, nada más. Por eso hemos ganado mucho, porque cualquiera puede escribir”.

Llega el momento en el que se descubre como un escéptico. La Coca-Cola está a medias, ya dijimos que era gigante. “La literatura no tiene ningún impacto en nada, es como la ópera. El cine cambia las cosas, el libro nada. La literatura es como fumar en pipa. La única literatura que mueve cosas es la que aparece en las etiquetas del supermercado”, se ha puesto duro al hablar del “último lujo estúpido”. Quizá estas palabras sean parte de esa parodia que requiere todo producto artístico que pretenda ser creíble, eso dice: “Lo que se presenta como incuestionable ya no es creíble”.

Esa es otra características del gusto “nocillo”, la de sentirse cerca de la novela anglosajona y muy lejos de la novela francesa. De ahí la idea de trabajar con lo próximo, desde Youtube a Wittgenstein. En el resto, el grupo no se parace en nada, pero ahí están. Han salido a flote unos cuantos autores que antes estaban soterrados en sus incipientes carreras y Agustín se siente orgulloso de haber destapado las esencias de ese grupo de rebeldes y de que el panorama literario se haya llenado de pulgas molestas que le de de qué hablar y quejarse.

Insiste en el hecho de que se ha demostrado que no hay que ser alguien para llegar a la novela, no hace falta pedigrí. La novela sin estirpe ni ortodoxia ha abierto espacios a quien quiera contar sin obligación de hacerlo de una determinada manera.

Con Nocilla Lab llega el final de la literatura más dulce y pringosa, la más punk y amable, llega el final de la primera fase de una de las apuestas más sonadas. Dice que no está con novela nueva, que ahora trabaja poemas en prosa con imágenes que se acercan más al arte visual. Es difícil pronosticar a qué se dedicará un autor que reconoce escribir sin programa, y que de hecho es fácil imaginárselo en otro lado. “No siento ninguna fidelidad con nada, salvo con las personas que he contraído una fidelidad. Así que podría hacer vídeos, obra gráfica otra cosa es que sean buenas o malas”, apunta con humildad.

Contra “los funcionarios de la literatura”, Nocilla Lab se defiende aunque su autor no lo sepa como una propuesta de compromiso, en la que las ideas se han llevado hasta las últimas consecuencias y se asume el error como todo un éxito. Eso sí es un planteamiento moral para un autor con disfraz, porque ya nadie es experto en nada y, como dice antes del último sorbo, “todos somos mediocres en todo”.

 

 

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15 comentarios para “Entrevista en Público hoy, sobre Nocilla Lab”

  1. El tecnócrata de letras dice:

    qué jodías son estas entrevistas!!! Ellos machacándote todo el rato: "defínete!, defínete!", y tú apenas puedes apañar cuatro frases que les sirvan de titular. Y dos años después, te las citan como si todo lo que hubieras hecho desde entonces tuviera que ajustarse a esa mínima teoría. Y si admites que no es así se alegran de haberte pillado en una incoherencia…

    Me quedé en "Nocilla dream" pero espero poder completarla en breve…

    Nos leemos!!!!!!
    http://bajarsealbit.blogspot.com

  2. agustín dice:

    Hola tecno, bueno, las entrevistas son las entrevistas. Creo que aquí Peio hizo muy buen trabajo, se lo ha currado, si bien es rara, parece que soy un cascarrabias y que digo muchos tacos, y no! Todo lo contrario, a mí todo me va bien en tanto nos dejen espacio para todos. Cuando me preguntan lo que no me gusta, lo digo, pero me encanta que existan cosas que no me gustan. Vivir y dejar vivir.
    Gracias!
    Y buen blog el tuyo!

  3. Pablo Paniagua dice:

    EL VISITANTE INESPERADO (14)

    Kokoro está haciendo la maleta porque ha de tomar un avión para reunirse con Kento. En ella mete sus minifaldas cortitas, camisetas, algunos pantalones y una variedad de sujetadores y bragas de lencería fina de color violeta. Violeta es toda su ropa interior, como flores de jacaranda, con encajes caprichosos y transparencias, cuando su vestuario, todo colocado, asoma como una gran esponja multicolor, como un arco iris de fibras y tejidos que luchan por escaparse. Con gran esfuerzo logra cerrar la maleta, sentándose sobre ella, pues no quiere dejar nada en Osaka. En un maletín llevará todos sus accesorios de moda y el material con que los fabrica. Se mira en el espejo y se ve con la cara ovalada, blanca como el papel de arroz y sus ojos de caricatura “manga”, con las dos coletas suspendidas haciendo una graciosa y elástica curva. Kokoro, a pesar de que no es muy alta, es muy bonita, demasiado bonita, como una muñeca de porcelana, como un árbol repleto de flores de “sakura”. No se olvida de su “iPod” cargado con 888 canciones (entre sus favoritas están las de Minmi y las de Utada Hikaru). Por fin, tiene todo preparado y sale hacia el aeropuerto.

    En la calle toma un taxi y ve pasar varios Toyotas, pero en uno va un moreno con el pelo rizado escuchando The Clash, y esto le llama la atención. Oye la alarma repetitiva de un coche de policía, y al rato llegan a un atasco. Al pasarlo, ve a un coreano de cara ancha muerto junto a la acera. Parece que fue atropellado. Kokoro piensa que la vida es algo efímero y que no debe perder el tiempo. Ver la muerte de cerca le da esa certidumbre. Ahora está triste y mira los edificios a través del cristal, cómo la luz de la mañana se refleja en sus ventanas y otros edificios en ellas. Piensa que todo está regido por un orden fractal, de hechos que desencadenaban otros hechos, y éstos, a su vez, otros hechos, así, formando una secuencia de resultados impredecibles. Y se ve como una parte minúscula de todo un entramado, de una red infinita donde ella permanece en el centro, el ombligo del mundo, de su mundo, escuchando “Devil inside” de Utada Hikaru en su iPod, con la ropa interior de color violeta como el CD de “Miracle” de Minmi y como el CD violeta de “Exodus” de Utada.

    Violeta, violeta, siempre violeta…

    Llega al aeropuerto, factura su maleta y se sienta, tras comprar una Coca-Cola, en una sala de espera para subir a un avión con destino a Tokio.

    http://visitanteinesperado.blogspot.com/

  4. paniagua (revisited - 2) dice:

    Vam Piro se levanta de su ataud. Se alza como una temprera matutina. Ha decidido que volará hasta Tokio pero no qué ropa ponerse: negro, negro, siempre negro…
    Finalmente opta por un zoot suit azul eléctrico; le queda cool, le queda chévere.
    Abre la ventana y se introduce en la noche, camino Tokio, silbando a The Clash como puede. No es fácil silbar cuando tienes enormes colmillos

  5. ángeles dice:

    Será que es verano, que fumas más y que entonces fumas Lucky. Será. (ja!)

    Y aunque no haya dvd, qué bien que huela ya a nocilla por las tardes, a la hora de la merienda.

  6. sergisonic dice:

    Deberías meter el tracklist del dvd, minutaje incluído, y ya tenemos los ingredientes para cocinárnoslo (conjugación extraña). Hay hambre y Ferran Adrià tiembla.

    Un abrazo sónico

  7. agustín dice:

    Sí, fumo Lucky en verano porque compré unos cartones en un aeropuerto, muy baratos.

    Sobre el documental del Proyecto Nocilla, no lo demos por perdido, quizá exista una solución, aunque es complicado. Llevo tiempo haciéndolo, así que saldrá como sea. Al tiempo.

    Gracias!

  8. ángeles dice:

    De ná.

    (la prox vez: pola+lucky)

  9. Pablo Paniagua dice:

    La entrevista me parece interesante, pero lo que de verdad me encanta, lo cual es un orgullo, es romper con toda la tradición de la novela realista (aunque ya Vila-Matas con anterioridad se declara en ese sentido –sin olvidar, desde luego, a Juan Goytisolo–), y que todos los “carcas” cuestionen algo que no están capacitados de comprender: “La evolución de un género que ya olía a podrido.” Por esa razón me molestó el discurso de Juan Marsé al recibir el Premio Cervantes, por echar mierda contra los que escriben como él (en concreto contra la “literatura del ombligo”, nada más y nada menos que la tradición iniciada por los novelistas alemanes de entre siglos como: Robert Walser, Robert Musil, Hermann Hesse, Thomas Mann e incluso Franz Kafka –que escribía en alemán–) y declarar la buena salud de un canon por ser una manera sensata de ver la realidad.

    Agustín, por el sólo hecho de romper de manera drástica con ese canon, tienes asegurado un merecido lugar en la Historia de la Literatura Española, y, como tu pensamiento ha de ser de esencia dadaísta, te la tienen que soplar todos los comentarios en el sentido de que no sabes escribir (algo que no es cierto).

    Pio Baroja escribía de pena y ahí le tienes, lo estudian en las escuelas y universidades.

  10. Pablo Paniagua dice:

    Meto de nuevo el comentario, pues el anterior tiene un par de errores:

    La entrevista me parece interesante, pero lo que de verdad me encanta, lo cual es un orgullo, es romper con toda la tradición de la novela realista (aunque ya Vila-Matas con anterioridad se declara en ese sentido –sin olvidar, desde luego, a Juan Goytisolo–), y que todos los “carcas” cuestionen algo que no están capacitados para comprender: “La evolución de un género que ya olía a podrido.” Por esa razón me molestó el discurso de Juan Marsé al recibir el Premio Cervantes, por echar mierda contra los que no escriben como él (en concreto contra la “literatura del ombligo”, nada más y nada menos que la tradición iniciada por los novelistas alemanes de entre siglos como: Robert Walser, Robert Musil, Hermann Hesse, Thomas Mann e incluso Franz Kafka –que escribía en alemán–) y declarar la buena salud de un canon por ser una manera sensata de ver la realidad.

    Agustín, por el sólo hecho de romper de manera drástica con ese canon, tienes asegurado un merecido lugar en la Historia de la Literatura Española, y, como tu pensamiento ha de ser de esencia dadaísta, te la tienen que soplar todos los comentarios en el sentido de que no sabes escribir (algo que no es cierto).

    Pio Baroja escribía de pena y ahí le tienes, lo estudian en las escuelas y universidades.

  11. Jota dice:

    ¡Qué ganas de leerla, Agustín!

  12. agustín dice:

    Gracias, pablo, pero desde luego no creo que exista ese puesto del que hablas. Es un proyecto de escritura sin importar lo que escriban los demás. Preocuparse de la propia poética y no de lo que hacen los demás. Coherencia y camino. Y ya después, que hablen.

    Me gusta algo que decía John Cage: Diviértete trabajando, y de vez en cuando, sólo de vez en cuando, recuerda que estás haciendo una obra.

    Jota, pronto lo verás.

    Saludos!

  13. Pablo Paniagua dice:

    Pero independientemente de que esa no sea tu intención, así es: tu obra quedará por ser el inicio de una generación que rompe con la anterior.

    Y uno sí escribe fijándose qué escriben los demás, porque todos tenemos nuestras influencias y referencias en otros autores, que, a su vez, escribieron a partir de lo que leían en otros, lo que no impide, claro está, que cualquiera haga sus experimentos para no ser una copia de la copia y encontar su propio camino.

  14. Ciro dice:

    Painagua, eres un petardo, te lo digo de verdad, sin acritud. ¿Por qué no escribes en tu Blog y dejas de parasitar éste?
    Además de impertinente, y te lo vuelvo a decir sin acritud, no tienes pajolera gracia. A lo mejor no te das cuenta y necesitas que te lo digan.
    En fin, que no, tío; que dejes de hacer "luz de gas" y te vayas a tomar por culo.
    Aquí nadie adula a nadie.

  15. el Procrastinador dice:

    Hola de nuevo.
    Interesante todo lo leído.
    Os paso catorce medidas copiadas y pegadas de alergias a los Ácaros.

    1. En lo posible debe retirarse el cubre-pies o la alfombra de la habitación. El primero no solamente dificulta las labores de limpieza diaria debido a que acumula gran cantidad de polvo y detritus, sino que en sus fibras habitan los pequeños micro insectos conocidos como ÁCAROS.
    2. Deben retirarse de la habitación todos los muñecos de felpa, peluches lanosos muñecas con pelo, etc. Esto es usualmente traumático para los niños quienes usualmente tienen mucho aprecio por estos objetos y aún los adultos, quienes los han regalado, sufren con este aspecto y a veces no lo cumplen.
    3. Deben también retirarse de la habitación todos los objetos que puedan retener y acumular polvo. Son de particular importancia repisas, bibliotecas, libros, libreros, cuadros, sillas y sofás, jugueteros, etc. Aquello de que la habitación de un alérgico escasamente debe estar la cama y si a caso una mesa de noche suena drástico y poco sugestivo desde el punto de vista de la decoración, pero el paciente alérgico lo agradecerá.
    4. El aseo de la habitación debe hacerse diariamente y en caso de que haya alfombras deben ser cuidadosamente aspirados. La herramienta ideal para la limpieza es el trapo y el trapero húmedos para no levantar polvo; limpie diariamente pisos, muebles, lámparas, persianas. Evite todo tipo de limpiadores comerciales para esta labor ya que generalmente son altamente aromatizados y perfumados, siendo muy irritantes y sensibilizantes para la mayoría de los pacientes alérgicos.
    5. La ropa de cama es extremadamente importante particularmente cuando se ha determinado alergias a los ÁCAROS, pues ya se mencionó que este es uno de los sitios preferidos por estos animalitos. Deseche por tanto almohadas de plumas o rellenas; prefiera las almohadas de hule o espuma.
    6. Las cortinas de la habitación son elementos altamente retenedores de polvo y diversas partículas y con frecuencia se asean muy esporádicamente.
    7. La ropa de dormir debe ser sencilla y ligera, evite pijamas de lana o materiales afelpados, los cuales también deben ser evitados en la ropa diaria. Cambie frecuentemente la ropa de dormir.
    8. Es posible que su médico una vez determine la alergia de los ÁCAROS, dictamine el uso de una sustancia ACARICIDA, es decir una sustancia para matar y disminuir la población de ácaros en la habitación.
    9. El control de humedad en la casa y particularmente de la habitación es de crucial importancia, pues esta favorece el crecimiento de hongos y mohos, otras de las partículas frecuentemente involucradas en las alergias.
    10. Son adecuados y bienvenidos los purificadores de aire. Estos equipos que en nuestro medio son importados, son pequeños compresores eléctricos que absorben el aire por una entrada y lo pasan por una serie de filtros, que lo limpian de impurezas y residuos.
    11. Periódicamente haga un "aseo general" de la habitación, retirando absolutamente todos los muebles de la misma, aspirando todos los rincones y esquinas, limpiando paredes y ventanas.
    12. Por ningún motivo FUME dentro de la casa y mucho menos en las habitaciones.
    13. La presencia de MASCOTAS como perros, gatos, pájaros, etc. están PROHIBIDOS dentro de la casa y especialmente dentro de la habitación donde suelen descansar en los mismos sitios en que duerme el paciente.
    14. Por ningún motivo permita la presencia del paciente alérgico cuando se ejecuten en la casa obras de albañilería, carpintería, pintura, etc.

    La decimoquinta es mía.
    15. Váyase a vivir a otro planeta.

    Saludos.

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