En mi apartamento hay mucha comida caducada, me gusta comer cosas caducadas, ver qué hay, qué existe, más allá del tiempo biocomercial. Fechas de caducidad: planos de tiempo biocomerciales. Pan caducado, galletas caducadas, sacarina caducada, yogur caducado, todo adquiere el sabor del tiempo arqueológico, paladeas esa muerte, resucitas esa muerte porque paladeas dentro de esa muerte, estás dentro de ella, la abarcas, la sostienes, eres el exoesqueleto de esa muerte, la exociudad de esa muerte, eres la propia Exomuerte. De la misma manera, la exociudad de NYC está penetrada en NYC, un laberinto móvil para una ciudad caducada. Aquellas tuberías subterráneas de la calle Houston, qué hubiera pensado Robert Smithson de aquellas tuberías de la calle Houston, Qué hubiera pensado Robert Smithson de la comida caducada. Qué hubiera pensado Charlie, tan solo, tan Lost, pobre Charlie, siempre Charlie, en su isla caducada llena de alimentos no caducados. En el local que dan comidas, a dos manzanas, barajé seriamente hacer esta broma, pedirle a la camarera un desayuno ranchero completo, huevos, habas marrones y nachos con queso picante, todo ello elaborado con productos caducados. Pero eso, en su cabeza pelirroja, equivaldría a pedirle un trozo de muerte, a decirle que quiero comprar la muerte para masticarla, tragarla, hacer la digestión con ella, finalmente eyectarla, y eso en NYC no se entiende, el tiempo, y con él la propia vida, comienza y termina en el espacio acotado entre la fecha de fabricación y caducidad de los alimentos. Experimento: coge el producto de este país cuya vida sea más corta, por ejemplo un hot dog comprado en un carrito de la calle, y después el producto cuya vida sea más larga, por ejemplo una lata de judías. Ésa es la escala temporal de NYC, entre esos dos extremos se desarrolla el tiempo real, todo lo que hay más acá y más allá es terreno de sospecha, de desgracia, de antivida, de abyección. Todo lo que hay más allá y más acá de esos tiempos es el underground del Tiempo, la vida fuera del Sistema, el Extrarradio del Tiempo. Un hot dog se enfría y arruina en menos de 1 segundo, tiempo en que un partido de basket puede resolverse definitivamente hacia un lado u otro del marcador, o el tiempo que dura el fragmento de gritos en el que se derrumba La Bolsa. Una lata de judías dura 4 años, el tiempo que hay entre elección y elección presidencial. Más allá y más acá es terreno de tiempo-ficción, de los huesos de Lorca en Nueva York. Terreno de Lost,
sólo la sacarina incluye
el modelo de la muerte,
no vine sólo por decirte
(aunque también), que no volveré nunca
y que no podré olvidarte, dijo Pepe Hierro
en Cuaderno de Nueva York (1998),
Emprendo la tarea
(imposible, si es que algo hay imposible)
De racionalizar, interpretar, reconstruir y desandar,
aquellas fábulas y hechizos que gracias a ti fueron realidad,
la calle disuelve [sacarina man] toda operación
de solidificarte a ti mismo, cajones
de aire acondicionado certifican el spray
congelado de la muerte,
de la televisión,
de las piscinas,
de los iMac y los judíos,
buscas en tus pulmones el definitivo cambio climático,
el tiempo: ese cráneo que descargas
a baja resolución, Lorca exhumado en New York City,
fotografías bolsas de basura, cartografía invisible,
hay una bombilla en cada foto, sólo hay
que bajar el contraste hasta que en la pantalla brille
un último punto de luz, el agujero por el que toda ciudad medieval
se resetea e inicializa a sí misma,
a cada segundo,
un infinito retorno de trípticos de comida china,
de Biblias a las que les ha sido borrado el Bien y el Mal, hay bombillas
en cada foto
del 99% de humedad relativa en el aire,
comemos vino polaco, bebemos cheese burguers, la cebolla
en tus labios anuncia otra noticia falsa en The Onion,
“poeta español se cae en la zanja en obras de la Calle 3ª y encuentra la oreja de Blue Velvet (David Lynch, 1988) a las 11pm, llovía intensamente, llevaba zapatos de ante, camisa de cuadros de Zara y un teléfono móvil sin GPS, tras caer de bruces emergió del barro, se sentó en la oruga de una excavadora y observó la oreja atentamente mientras las ruedas de los coches eyaculaban sobre su rostro barro y agua”,
trazamos círculos en el aire,
cheese burguers,
Formas Sagradas,
la palabra hostia viene de víctima,
pero también de extranjero.
Vivir es observar una oreja,
pero ha de ser extraña,
pero ha de ser un juego.












TEXTOS de GUANAJUATO (3)
Al abrir el refrigerador mi ánimo se vino abajo. Una pizza medio reseca y una variedad de productos caducados. ¡Joder! ¡El pinche Agustín! ¡Así es cómo me recibe en su casa! Y todo por culpa de un sistema digestivo, todos los males de nuestra sociedad, de nuestra especie, por un sistema digestivo. Tenemos que trabajar para satisfacer esa necesidad, y luego, por si no fuera suficiente, cagar todo lo que nuestro cuerpo procesó (ya tuviera la fecha de caducidad vencida o no). Si el humano careciera de aparato digestivo se dedicaría a la observación de la naturaleza y abstraerse en sus pensamientos, sin tener que acumular horas y horas de trabajo; con respirar bastaría. He ahí el porqué de que no poseamos el Paraíso, porque un inútil, llamado Dios, nos creó con la necesidad de consumir alimentos para mantener nuestra existencia en este mundo material (ya sea en Nueva York o Guanajuato). Pero, en este punto, he de advertirles que esta voz no consume alimentos y, por tanto, no caga (evitando esa operación engorrosa de limpiar el rastro de lo que salió por un orificio que difícilmente queda limpio sin realizar dicha operación); pero día a día todos ustedes comen y luego van expulsar lo que comieron el día anterior, sin fallar, como una máquina biológica que procesa y procesa hasta el final de esos días que se ocuparon, interminablemente, en tal actividad. ¡Materia escatológica en sus dos posibles significaciones! ¡Qué guarros! ¡Con tan mal olor! Cuando todos soportan el suyo y deploran el de los demás, cuestión de soberbia, de amor hacia uno mismo o de egocentrismo. He ahí una escala para comprobar el apego hacia los demás: uno puede soportar, en cierta medida, el olor de sus excrementos, e incluso el de la personas que quiere, pero nunca el de cualquier extraño. Naturaleza egoísta la del humano, sin duda.
Y es que hasta en lo más normal siempre permanece el detalle que se expande en un sin fin de probabilidades para crear, a partir de él, toda una visión de la existencia (ya sean las fechas de caducidad o los procesos naturales), pues en la relación entre los elementos se determina el desarrollo de la idea que dará forma a lo que puede constituir toda una filosofía: ese análisis parcial y exclusivo de la realidad, que, bajo la mirada del observador y el proceso de la palabra, se convierte en literatura.
Fin? Oh!
Me ha gustado eso de ‘eyectar’ como sinónimo de cagar. Supongo que es una evolución del ‘eject’. Suena como a limpio, a cagada limpia y rápida, como ciertos encierros de los Miura.
Respecto a caducidades, siempre como yogures caducados, porque un experto en lácteos me aseguró que nunca caducan, por un compuesto ácido, o algo así, que lo impide totalmente.
saludos
Fin. ¡No!
Pues bueno, la verdad, ya me venía bien un final, porque, aunque sea interminable de veras, tengo que cojer un avión y desengancharme de tu blog.
Cuando vea orejas extranjeras y extrañas las observaré y provaré de jugar con ello, con la materia incorpórea de lo extraño.
Lárgate a Chicago. Te gustará puede que hasta más.
Un consejo de amiga.
Este plato está muy bueno, caducado.
Ahora que la ciencia especula en la posibilidad de universos infinitos de contenidos acotados, la caducidad tiene sentido.
A pesar de lo que tu voz no cagadora sentencie, Paniagua, la mierda es más natural y saludable que demasiadas cosas.
No te avergüences de tus cacas, sino de tus errores, de tus actos negligentes, de tus injusticias.
La caca, la mierda, no es buena ni mala…ni sorprendente, ni original, ni ofende, ni provoca.
Yo no digo lo contrario, sólo tomo la mierda como motivo para hablar, con toda naturalidad y desde una perspectiva inédita, de ella.
Yo cago todos los días, de mañanita, y de sobra estoy acostumbrado a satisfacer esa necesidad. Los que peor lo llevan, desde luego, son los cagaleros y los estreñidos. En cagar hay cierto disfrute, pero lo peor es la parte final, la de la limpiada, aunque eso depende de la consistencia del producto desechado.
Lo peor es la mierda que generan los humanos, como contaminación a nivel planetario, pero para eso es mejor leer al lúcido Emile Cioran y así entenderlo desde su perspectiva correcta.
Cioran lúcido y un poco de derechas (formó parte de la Guardia de Hierro -inicialmente un facha, vamos-), los mismo que su gran colega Mircel Eliade (atención con el símbolo!). No creo que lo más relevante en su obra sean las cuestiones ecológicas, sus silogismos y aforismos son imágenes que nacen de la decepción que provoca el vivir, algunas preciosas. Como estamos en un blog de literatura, extraigo de su antología completa (me lo regaló el primer novio que tuve a los 20 años;
):
"Les sources d’un écrivain, ce sont ses hontes; celui qui n’en découvre pas en soi, ou s’y dérobe, est voué au plagiat ou à la critique"
Yo hace días que almuerzo pan bimbo tostado con margarina caducada. Caducó a mediados del 2008. En 2008 sucedieron muchas cosas que han cambiado el rumbo del mundo. También sucedieron algunas que cambiaron irremediablemente mi vida – otra novia de toda la vida a la porra, patada a la ingeniería de 5 años para dedicarme a algo distinto, enfermedades de miembros de la familia…-. Todo tiene su tiempo de "suceso", unas veces para lo bueno, otras para lo malo, pero siempre tienen su instante: su fracción de tiempo limitado.
Esa margarina no deja de ser margarina, aun estando algo amarillenta. Esta buena. Si la hubiese tirado hubiera acortado su existencia.
Un día a principios del 2008 fue creada. Toda la infinidad de tiempo anterior sin existir, para ser ejecutada en el movimiento de vaciar el contenido del bote en la papelera de la orgánica, sin si quiera plantearme el porque de las cosas ni la razón de su extinción prematura. No voy a condenarla a volver a la muerte, a seguir estando muerta porque diez caracteres escritos sobre la tapa digan lo contrario.
Esa margarina va a seguir entre nosotros mientras pueda echarle una mano.
Nadie merece volver a morir antes de tiempo.
saludos
Enric
http://farm3.static.flickr.com/2625/3767851225_9a031f2286.jpg
Qué colección de gilipolleces, Dios.
A este hombre se le ha subido la nocilla a la cabeza, o se ha empachado de ego y cree que cualquier chorrada que se le ocurra es literatura.
Que algún amigo bondadoso le avise para que no haga más el ridículo.
Por su bien y por el nuestro, que si no va a acabar poniéndonos una foto de sus excrementos.