Un Cuento

La revista AenaArte tuvo la amabilidad de pedirme un cuento sobre aeropuertos para su número de verano 2009.

Se puede leer en mi blog en FNAC

DETERMINADO CUERPO CELESTE

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8 comentarios para “Un Cuento”

  1. juan dice:

    Conozco al tipo que diseñó el aeropuerto de Salamanca… Creo que le preguntaré por la bola de chicle.
    Gran cuento, tienes mucha razón, tal vez los aeropuertos sean así porque los de la profesión somos incapaces de ver personas en ellos cuando los diseñamos; en la universidad sólo nos enseñaron a pensar en aviones, maletas y tiendas Guchi.

  2. diego riera dice:

    A mitad del cuento he tenido un deja vu y he tenido que parar, hemos podido leer este cuento antes?

    Diego Riera, que sigue ligeramente mareado,

  3. agustín dice:

    Gracias, Juan!Las maletas son importantes, y las tiendas Guchi, también, que son como una maleta muy grande.

  4. agustín dice:

    Hola Diego, no, no lo has leído, pero hay en él una anécdota que conté un día en aquí, hace tiempo.
    Gracias!

  5. nero dice:

    Hola Agustin, no pude despedirme de ti el día de la presentacion de tu libro en Palma, me fui al aeropuerto.Al llegar a casa, escribi esto.

    Caminando entre las piedras del río mi corazón palpita en la sombra. Un hombre fosilizado me mira desde el fondo del agua, y su mirada cargada de ansiedad refleja las estrellas, luce el sol y no me importa. Despreocupado suelto la maleta en la cinta, mientras cojo la tarjeta de embarque, me fijo atentamente como desaparece bajo las fauces de este aeropuerto que son todos los aeropuertos que he cruzado huyendo de nada.
    Recuerdo la primera vez que te bese y como desde el principio sufrí tu ausencia. Nunca estuviste presente. Hoy ya no te reconozco, te veo comiendo arroz balanceándote en la hamaca.
    Bajando por una escalera de una casa sin paredes, tu sombra, que no deja de perseguirme en las noches rojas, cargadas de estática, sudor y humedad.
    Un animal parecido a un gato se pasea por tu habitación desnuda.
    En las alcantarillas nace una nueva especie de flor, negra y brillante que nunca vera la luz de tu mirada como yo creí verla aquella tarde de agosto. Flor que nace y muere alimentada por un espejismo. Hoy sigo caminando por este aeropuerto que son todos los aeropuertos, en este mundo, siempre ansioso, esperando para embarcar.
    No hay ni futuro ni esperanza, solo felicidad.
    Ahora estoy muerto y tu recuerdo se ha borrado. Un día si y otro no, agradezco a Dios por los desiertos y los mares.
    Vuelvo a una ciudad irreconocible que se parece a todas en las que he vivido sin moverme de donde nací.

    un abrazo

  6. agustín dice:

    Hola Nero, me alegró verte en Palma. Da saludos a la Fiera que hace tiempo que no se deja ver. Gracias por ese texto.

  7. Alejandro dice:

    Podeis decir lo que querais, me parece una contestación ecleptica, por no decir otra cosa peor.

    Siderurgia poetica, ni eso..los metales pesados eran más bellos..

  8. agustín dice:

    Estamos de acuerdo, Alejandro.
    Saludos!

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