
Farrah Fawcett (Corpus Christi, Texas, 1947 – Santa Mónica, California, 25 de junio de 2009)
Entre medias, 1/3 de muchas tardes de sábado (TVE).
Se le ondulaba el pelo cuando monopatinaba en su monopatín California Sun:
Pop quimicamente puro.
Y entonces me compré uno.
Unos píxeles de silencio:
Respecto a la muerte del Rey Michael Jackson (qué pena me dio siempre el Rey, era un buen tío, os aseguro que era un buen tío), Luis Macías, nuestro artista preferido de NY, ya ha hecho un par de obras magníficas en su blog2.
Qué reflejos. Muerte en multicanal:












Tenía su poster en mi habitación.
…Y además Jacko
Saludos
Yo nunca tuve poster, pero como si lo tuviera. Qué bien patinaba. Los Angeles City era suya.
Yo escuché durante meses el vino de Thriller hasta que se lo tuve que devolver a su propietaria, la vecina del segundo.
Se lo tenía que haber mangado, ella no lo apreciaba…
Claro, esas cosas se mangan, como los libros; es ley. Las leyes no escritas de ese western yo te presto tú me prestas. Carretas que no vuelven.
Esperemos que la industria cinematográfica sea sensata, como siempre, y permita a Herzog, o a Lynch (también, creo, podría servir Tim Burton), realizar un digno biopic, a la altura de nuestro Jacko.
No lo harán, y de ser así, lo devalurán.
Tuvo el ocaso que se espera de toda actriz de cine mudo.
Por el espacio dedicado al artista más talentoso del siglo XX (en lo suyo claro: baile, composición musical y canto) en este blog, deduzco q el autor del mismo, no era especialmente fan del difunto.
Hombre, al menos el mismo espacio q la rubia creo yo q se merecía, no? Y lo digo yo, q tampoco es q sea fan de MJ. Ahora mismo, mientras escribo podría estar escuchando Thriler, sin embargo estoy escuchando Desafinante crónica de Silvia Penide. Que disco tan bueno por cierto. Thriller tampoco está mal.
Descanse en paz el amigo de los niños (sin ironías), Michael Joseph Jackson.
Me aterra no descubrir en nadie repugnancia por este monstruo que decidió pudrirse en vida y abanderar la gran basura moral de nuestro tiempo: hacerse dios y cambiarse la carcasa.
Hola Román. A mí me reconforta.
A Michael Jackson lo conocí a través de la Terremoto de Alcorcón con su magnífica versión de gasolinera del Thriller. De los 10 a los 28 años tocaba el clarinete en la banda del pueblo, mi hermano ponía en casettes a Golpes Bajos, The Police, Siniestro Total y otros.
De Michael no me acuerdo porque en la disco había pocos discos (el de Simple Minds lo rayaron de tanto ponerlo).
Lo de hacerse dios y cambiarse la carcasa me parece cojonudo.
Siento admiración por este tipo.