Abril, 2009


30
Abr 09

CONTROL, Fui a ver Control

Hace unos días fui a ver Control.  Sesión de las 22:40. Francamente, no esperaba ver a muchas personas en la sala, pero tampoco estar solo. Nunca me había ocurrido esto. Estar totalmente solo en un cine. Parece que la imagen realmente te domina, que el flujo de luz es expulsado de la pantalla con materialidad, con verdadera densidad. No sólo te sientes solo, sino que es una soledad que asfixia y envuelve; algo así. Más exactamente, es como si fueras un holograma de la película, como si los mismos haces de la pantalla reconstruyera un cuerpo en 3D, un cuerpo que es el tuyo. Extendí los brazos sobre los respaldos de los asientos de al lado, puse los pies sobre el que tenía delante, y observé la película.

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Me creí a Ian Curtis, me lo creí, lo que supongo que significa que para mí es una excepcional película. Entendí que es una película que no habla de Joy Division, ni siquiera habla de música,  sino simple y llanamente del amor. El amor de Ian Curtis por una mujer, su mujer. El amor de Ian Curtis por su saberse especial desde la adolescencia. El amor de Ian Curtis por el mundo transformado por él mismo. El amor de Ian Curtis por la sublimación de la materia. Eso esta bien, creo, el amor con esa radicalidad está bien. Es lo que todo el mundo desea.

De pronto, mientras miraba todas aquella escenas, se me dio por pensar qué hubiera ocurrido si yo no hubiese ido al cine ese día, justamente ese jueves 16 de abril, a las 11 menos veinte de la noche. Vi la sala vacía, las imágenes fluyendo sin receptor, vi la soledad de Ian perfectamente mimetizada en ese escenario vacío, vacío que era su espejo, en esa película emitida a nada, a nadie, a un espacio de butacas y sombras como quien deja un proyector funcionando en un desierto y se larga. Ian disuelto entre esas butacas. Joder, qué absurdo, y joder, qué pena. De repente, no sé por qué, me vino a la mente el reverso de la entrada de cine, la entrada que había comprado hacía apenas media hora. En ese reverso había una promoción de una cadena de comida rápida, una foto en color, llamativa, de bocadillos y bebidas.  Ante esa otra visión de la sala vacía, de la luz de Ian diluida entre esas butacas, de la película emitiéndose hacia nada, aquella foto en color de promoción de bocadillos y bebidas se me apareció en blanco y negro, la vi en blanco y negro,  palidecida. Comida en blanco y negro. Quién come comida en blanco y negro. ¿Comía Ian comida en blanco y negro? Tuve miedo. La sala mutó en amenaza, miré hacia atrás, nada había. Joder, nada había. Me di cuenta entonces de que, a pesar de que en los cines la gente está en silencio, y ni se conoce ni va allí a entablar conversación, a pesar del carácter eminentemente zombi del acto de ir al cine, de mortalidad viviente, el cine es un acto social, 100% social. Conocía esa obviedad, pero nunca la había sentido. De nada sirven las demostraciones, las explicaciones, si no las ves, de nada sirve que sepas que 2+2 son 4 si no lo ves, y en cuanto lo ves, la demostración ya no te vale para nada. Las cosas hay que verlas para entenderlas. Control me hizo entender a Ian Curtis, su soledad. Su soledad afuera y adentro de aquella sala. Supongo que eso también está bien.

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28
Abr 09

Nocilla Experience, Premio Pop-Eye 2009

Es llegar Carla a España y me comunican esto:

La organización de los PREMIOS DE LA MÚSICA Y LA CREACIÓN INDEPENDIENTE -que celebrarán su 4ª edición los días 25 y 26 de septiembre en el Gran Teatro de Cáceres, dentro de las actividades del Festival CÁCERES POP ART- ha decidido otorgar el Premio POP-EYE 2009 a AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO en la categoría de literatura por su novela NOCILLA EXPERIENCE

Así mismo, el Premio Especial POP-EYE a la emisora española de ámbito nacional RADIO 3, pertenciente a la cadena pública Radio Nacional de España.

Los Premios POP-EYE, enmarcados en Cáceres Pop-Art, tienen un carácter independiente y premian cada año en muchas categorías (literatura, fotografía, música, arte, etc) los trabajos que consideran destacados. El jurado está compuesto por críticos y colaboradores de diferentes radios, periódicos, suplementos culturales, y revistas especializadas. La entrega de premios será el 25 y 26 de septiembre.

Los Premios en otras categorías los irán dando a conocer próximamente, a medida que se vayan fallando.

Me alegro mucho por Radio3, sin ella la música en este país (y parte del extranjero) sería otra cosa.

Y gracias, muy sinceramente, a quienes han elegido mi novela.

Aquí la noticia.

MySpace de ediciones anteriores.

El sello musical asociado Bonvivant


28
Abr 09

Queremos tanto a Carla

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Me gusta Carla. Me gusta cómo canta, me gusta su falsa timidez, me gusta la longitud de sus piernas, me gusta su voz falsamente frágil, me gustan sus virtudes camaleónicas, me gusta que rete a Doña Letizia, me gusta que se haya ligado al presidente más bajito de la Tierra, me gusta cuando viste de Jakie Kennedy, cuando viste de Play-Boy, cuando viste de mema, de provinciana, me gusta cuando no se viste, me gusta porque podría haber sido tanto una musa Nouvelle Vague como una chica Bond, me gusta que su cuerpo no sea exactamente proporcionado, me gusta que haya sido modelo de pasarela, la profesión mística e inmaterial por antonomasia, me gusta que siempre esté actuando, me gusta porque la imagino sola en su palacio, dándole vueltas a la gargantilla de brillantes mientras le pone una cuerda nueva a su guitarra española, tomando un sandwich y un vaso de leche fría, mirando por una ventana un jardín extravagante, casi incomprensible para cualquier humano menos para ella. Sí, me gusta Carla pero, sobre todo, lo que más me gusta son sus manos, filamentosas, acabadas, buques de carga de una de joven modelo retirada.


27
Abr 09

Atención al SOS Murcia

La verdad es que el SOS de Murcia me ha parecido excepcional. En pocos festivales de literatura, artes y música he estado tan buenos.

Empezando por la organización en FNAC de la sesión de firmas (que no pertenece al SOS, era una actividad paralela), y siguiendo por Nocilla Library, que me sorprendió. En la terraza del Centro Párrega, donde está el CENDEAC, Centro de Documentación y Estudios Avanzados de Arte Contemporáneo, que a su vez está en un antiguo cuartel de artillería reconvertido en centro de actividades culturales, pues allí, decía, había tumbonas, comida gratis, y los 100 libros que yo había elegido. Es muy raro ver tus libros allí, juntos. Es como verte duplicado, más que una foto, más que verte en duplicado en una novela. Es raro. No me lo esperaba.

Las mesas de la tarde, Edición Independiente la una, y Nueva Narrativa la otra (Javier Moreno, Elvira Navarro, Eloy Fdez Porta y yo) fueron animadas. Mecerles Abad nos deleitó con sus descacharrantes lecturas eróticas y, ya a la 1 de la madrugada, hicimos Afterpop Fdez&Fdez en un marco de lujo. Escenario de concierto, equipo de sonido y técnicos profesionales, pantalla tamaño cine. Lo flipamos. Los comentarios fueron buenos, es decir, de sorpresa y estupefacción. Como lo que hacemos es algo extremadamente híbrido y roto, esa es precisamente una de las cosas que buscamos con este espectáculo. (Estoy esperando a que me envíen fotos para colgarlas. Yo no pude hacer ni una)

Un chico llamado Enrique Rubio me dio su novela Tengo una Pistola (Planeta 2008), con prólogo de Lorenzo Silva, que es una ampliación de un relato que ganó el Certamen de Relato Corto, Jóvenes Talentos de  Ámbito Cultural; lo que leí de Tengo Una Pistola en el avión me pareció francamente bueno e interesante.

También, los editores de la excelente revista de poesía Hache me regalaron varios ejemplares. Toda la gente súper cordial y amable en Murcia, nunca había estado en Murcia.

El domingo fue la mesa de poesía, a la que no me puede quedar. Una lástima.

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Me pareció especialmente extraña y brillante la publicidad del festival. Fotos de personas (reales) con su nombre, cara y edad reales, que hacen cosas que para nada pegan con el “espíritu” del festival, y que sin embargo afirman que sí irán al SOS. La ciudad está llena de carteles con ellos. Una pirómana, lata de gasolina en mano. Una cazadora de especies protegidas. Un vegetal abandonado a la tele y comida basura, etc. Aparte de ser una publi muy democrática e integradora de esas minorías, que también existen, es de una ambigüedad total, muy desconcertante, no sabes bien dónde está la ironía, aunque sabes que en algún lado está. Ironía deslocalizada, te pasas todo el festival buscándola por los rincones. Hace que te fijes en el festival y que intuyas que, en justa correspondencia, tampoco será algo convencional. Felicito a los diseñadores de la campaña.

Los próximos 1 y 2 de mayo, continúa el SOS Festival Internacional de Acción Artística, 48 horas ininterrumpidas de Música, Arte y Reflexión en directo. Con actuaciones de Keane, PJ Harvey, Matthew Herbert, The Prodiy, etc (ver la web)

Gracias, amigos del CENDEAC y SOS. Un lujo haber estado ahí.

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26
Abr 09

Comentario de Creta (Marta Agudo)

En Ámbito Cultural, han publicado el resumen de lo que  dijo Marta Agudo cuando presentó Creta Lateral Travelling en Hotel Kafka junto con David Torres. Me gustó mucho.

 

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24
Abr 09

Hoy viernes en El País (EP3) y en El Cultural

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Hoy en el suplemento EP3 de El País, un artículo firmado por Íñigo López Palacios. Me pidieron: mis 10 canciones favoritas para escuchar una noche de invierno. Lógicamente, no serían 10, sino 100. Pero puse las 10.

(en imagen, primer disco de Vacabou)

 

 

En El Cultural, mi Control+Alt+Supr, sobre la publicidad.

  

Estoy de luto. El Gobierno ha dicho que, emulando a ese tostón que es la televisión francesa, eliminará de la televisión pública una de las artes contemporáneas, la publicidad; ya hay que ser brutos. Quién no recuerda aquel anuncio de perfume Egoiste, de Chanel, en el que un joven se peleaba con su propia sombra por el frasco de colonia, habiendo ahí referencias al origen de la pintura de Plinio, a Vasari, al expresionismo y hasta a Lucky Luke. O aquel otro clásico, ¿te gusta conducir?, que introdujo el haiku en la publicidad. O el de Vodafone en el que aparecía un PC portátil dibujado en la arena de una playa, invirtiendo la clásica serie de arte conceptual Perspective correction (Jan Dibbets, 1969). La publicidad se ha convertido en un refinadísimo Centro de Arte de experimentos transculturales; una de la formas más sofisticadas de arte contemporáneo. Y gratis, sólo hay que encender el televisor y la galería viene a ti. No entiendo a la gente que aborrece la publicidad. Hay que saber leerla. La televisión pública ha muerto: se ha hecho menos pública que nunca.  AFM     

 


21
Abr 09

Sábado en Festival SOS, Murcia: Nocilla Library + Mesa Redonda + “Afterpop Fdez&Fdez”

Más info de todo lo que cuento, en http://www.sos48.com/anosos/ (ver “horarios y lugar”)

En el Centro Párrega

En el festival SOS de Murcia, que incluye música, arte cotemporáneo y literatura, se ha montado lo que la organización ha dado en llamar Nocilla Library. Me pidieron que seleccionara 100 libros que hayan sido importantes para mí, para mi formación como escritor, y como soy obediente así lo hice, y allí estarán, en una biblioteca improvisada con hamacas para quien quiera leer tumbado. Además creo que dan de comer rebanadas de pan con Nocilla. Es por la tarde, a las 17 horas del sábado. Allí estaremos.

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A las 00.30 (sí, a las 12 y media de la noche), nueva sesión “Afterpop Fdez&Fdez”.

Y entre esos dos actos, estos otros:

A las 17.30, mesa redonda sobre la edición, que cuenta, entre otros con los editores de Candaya.

A las 20h, mesa redonda Nuevas EScrituras en España: Eloy Fernández Porta, Elvira Navarro, Javier Moreno y yo.

A las 21.30, proyección de documentales de Bolaño, Vila-Matas y Marsé.

A las 23.30, selección de lecturas con Mercedes Abad.

Y el domingo poesía ( ver http://www.sos48.com/anosos/ )


19
Abr 09

Murió J.G. Ballard

La Noticia:

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/04/19/cultura/1240166676.html

http://www.adn.es/cultura/20090419/NWS-1492-JG-Ballard-Muere-literatura-britanica.html

http://www.radionetherlands.nl/news/international/6265078/JG-Ballard-dead-at-78

Una necrológica, en El País

En este blog, en Artículos, puede verse un pequeño texto que hice el año pasado sobre Ballard para La Vanguardia (Piscinas Vacías)

CREDO de JG Ballard

CREDO

  • Creo en el poder de la imaginación para rehacer el mundo, para liberar la verdad que llevamos adentro, para sujetar la noche, para trascender la muerte, para hechizar las autopistas, para congraciarnos con los pájaros, para asegurarnos las confidencias de los locos.
  • Creo en mis propias obsesiones, en la belleza del choque de autos, en la paz del bosque sumergido, en las excitaciones de la playa de vacaciones desierta, en la elegancia de los cementerios de automóviles, en el misterio de los edificios para estacionamiento de coches, en la poesía de los hoteles abandonados.
  • Creo en las olvidadas pistas de aterrizaje de Wake Island que apuntan hacia los Pacíficos de nuestras imaginaciones.
  • Creo en la misteriosa belleza de Margaret Thatcher, en el arco de las ventanas de su nariz y en el brillo de su labio inferior- en la melancolía de los conscriptos argentinos heridos@ en las ‘obsesionadas sonrisas del personal de las gasolineras- en mi sueño de Margaret Thatcher acariciada por ese joven soldado argentino en un motel olvidado ante la mirada de un tuberculoso empleado de una gasolinera.
  • Creo en la belleza de todas las mujeres, en la perfidia de sus imaginaciones, tan cercana a mi corazón; en la unión de sus cuerpos desencantados con los encantados rieles cromados de los mostradores de los supermercados; en su cálida tolerancia de mis propias perversiones.
  • Creo en la muerte del futuro, en el agotamiento del tiempo, en nuestra búsqueda de un tiempo nuevo dentro de las sonrisas de las camareras de las autopistas y de los ojos cansados de los controladores del tráfico aéreo en aeropuertos fuera de estación.
  • Creo en los órganos genitales de los grandes hombres y mujeres, en las posturas corporales de Ronald Reagan, Margaret Thatcher y la princesa Di, en los dulces olores que emanan de sus labios mientras miran las cámaras del mundo entero.
  • Creo en la locura, en la verdad de lo inexplicable, en el sentido común de las piedras, en la demencia de las flores, en la enfermedad reservada para la raza humana por los astronautas de la ‘misión Apolo.
  • Creo en nada.
  • Creo en Max Ernst, Delvaux, Dalí, Tiziano, Goya, Leonardo, Vermeer, Chirico, Magritte, Redon, Durero, Tanguy, el Facteur Cheval, las Torres de Watts, Bocklin, Francis Bacon, y todos los artistas invisibles encerrados en las instituciones psiquiátricas del planeta.
  • Creo en la imposibilidad de la existencia, en el humor de las montañas, en el disparate del electromagnetismo, en la farsa de la geometría, en la crueldad de la aritmética, en la intención asesina de la lógica.
  • Creo en las mujeres adolescentes, en su corrupción por la postura de sus propias piernas, en la pureza de sus cuerpos desaliñados, en los rastros de partes pudendas que dejan en los baños de hoteles miserables.
  • Creo en el vuelo, en la belleza del ala, y en la belleza de todo lo que ha volado alguna vez, en la piedra arrojada por un niño pequeño, que lleva la sabiduría de los estadistas y de las parteras.
  • Creo en la dulzura del bisturí del cirujano, en la ¡limitada geometría de la pantalla del cine, en el universo oculto dentro de los supermercados, en la soledad del sol, en la locuacidad de los planetas, en nuestra repetitividad, en la inexistencia del universo y en el aburrimiento del átomo.
  • Creo en la luz que emiten los grabadores de video en las vidrieras de las tiendas, en las mesiánicas agudezas de las rejillas de los radiadores de los automóviles de exhibición, en la elegancia de las manchas de aceite en las barquillas de los motores de los 747 estacionados en las pistas asfaltadas de los aeropuertos.
  • Creo en la inexistencia del pasado, en la muerte del futuro, y en las infinitas posibilidades del presente.
  • Creo en el trastorno de los sentidos: en Rimbaud, William Burroughs, Huysmans, Genet, Céline, Swift, Defoc, Carroll, Coleridge, Kafka.
  • Creo en los proyectistas de las Pirámides, el Empire State Building, el Führerbunker de Berlín, las pistas de aterrizaje de Wake Island.
  • Creo en los olores corporales de la princesa Di.
  • Creo en los próximos cinco minutos.
  • Creo en la historia de mis pies.
  • Creo en las jaquecas, el aburrimiento de las tardes, el miedo a los calendarios, la traición de los relojes.
  • Creo en la angustia, la psicosis y la desesperación.
  • Creo en las perversiones, en nuestro enamoramiento de árboles, princesas, primeras ministros, gasolineras abandonadas (más bellas que el Taj Mahal), nubes y pájaros.
  • Creo en la muerte de las emociones y en el triunfo de la imaginación.
  • Creo en Tokio, Benidorm, La Grande Motte, Wake Island, Eniwetok, Dealey Plaza.
  • Creo en el alcoholismo, en las enfermedades venéreas, en la fiebre y en
    el agotamiento.
  • Creo en el dolor.
  • Creo en la desesperación.
  • Creo en todos los niños.
  • Creo en los mapas, los diagramas, los códigos, los juegos de. ajedrez, los rompecabezas, los horarios de vuelos, los letreros indicadores de los aeropuertos.
  • Creo en todos los pretextos.
  • Creo en todas las razones.
  • Creo en todas las alucinaciones.
  • Creo en todas las rabias.
  • Creo en todas las mitologías, recuerdos, mentiras, fantasías, evasiones.
  • Creo en el misterio y la melancolía de una mano, en la bondad de los árboles, en la sabiduría de la luz.

Excepcional su autobiografía, Milagros de Vida (Mondadori, 2008).

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16
Abr 09

Gemelas

Londres. Desayuno en un local italiano cerca del hotel. El tipo es amable, más italiano que británico. Después vuelvo a Tate Britain. Una sala de retratos del siglo 17. Un cuadro extraño, The Cholmondeley Ladies, son dos gemelas, en la cama, vestidas de manera idéntica, peinadas de manera idéntica, y cada una con un bebé en brazos, ambos también idénticos. El pintor es anónimo. Leo que existieron, y que el cuadro celebra esa extrañeza. Parecen que estuvieran en una tumba. Recuerdo de inmediato a las maduras gemelas que vi en un tren, Lérida- Barcelona, también como huecas. Fue cuando, hace unos días, regresaba del Centro de Arte La Panera. Eran las 10 y media de la noche. Me habían invitado a hablar de alta/baja cultura. Hablé del residuo, de la buena publicidad, de ese amigo de todas las cosas. En el tren, afuera todo eran sombras, dejamos atrás una refinería, luces y antorchas a la distancia suficiente para que parecieran un Belén. Me sorprendió que de Lérida a Barcelona, un viernes a esa hora, el tren fuera casi vacío. Iba escuchando en el iPod Restos de un incendio, un antiguo disco de Migala. “Puedes ver la noche desde un tren…, y luces lejanas, y piscinas vacías”, y eso era lo que exactamente veía a través de la ventanilla. Algo que siempre me ha resultado extraño de los trenes es que su camino sea horizontal. El camino de un tren es el camino más horizontal que existe. Habría que preguntarse por qué no suben cuestas los trenes. Alguien que había ocupado mi asiento antes que yo había dejado una bolsa transparente con latas de refrescos vacías, cajas de Toblerones vacías, paquetes de chicles también vacíos. Y afuera luces lejanas, y piscinas vacías. ¿Dónde hay algo lleno, pues? Ahora recuerdo que en aquel momento pensé en alguien que escuchaba todo el día su iPod: en el bus, al volver del trabajo, mientras cocinaba, mientras veía la tele, mientras dormía, mientras hablaba, y que alguien le pregunta, ¿qué música escuchas? Y él responde que ninguna, que su iPod está vacío: oye el ruido de fondo de su iPod, sólo eso, le gusta el ruido de fondo de su iPod. Sólo que un iPod, al contrario que una cassette, no tiene ruido de fondo. ¿O sí? En el tren, unos asientos mas adelante, frente a mí, iban dos gemelas maduras, sólo ellas y yo. Medio rubias. Viajaban en silencio. Las gemelas siempre son tarros vacíos. Y luces lejanas, -me quedo embobado ante el cuadro en la Tate- y piscinas vacías.

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Salgo de la Tate y voy a unos grandes almacenes. Me dicen que allí puedes encontrar, concentradas, todas las tiendas de Londres, todo Oxford Street. Está un poco lejos, pillo el metro y, en efecto, es inmenso. El Louvre de los centros comerciales. Cuando voy al Louvre, sólo miro lo que me interesa, 10 minutos, y me voy corriendo, porque tal profusión de obras maestras me impide avanzar en mi trabajo; tengo que protegerme. Por eso también leo pocos libros. Sin embargo, este Louvre de los Centros Comerciales me gusta, no me bloquea para seguir comprando, no bloquea mi posible compradicción. No lo entiendo bien. Tengo que pensar el porqué de esa diferencia.

Como allí dentro, entre futuras obras de arte.

Tarde-noche. Barrio de Bloomsbury, camino hacia el Soho. Veo un local de una cadena de comida que no conocía hasta llegar a esta ciudad, y que ya había visto ayer, pero en otro barrio. Al ver esa tienda duplicada, inmediatamente me ha venido a la mente la película Dead man, de Jarmusch: un indio encuentra a un moribundo Johnny Deep, (que en la peli se llama William Blake). Como para los indios no puede haber dos cosas en el mundo con el mismo nombre, inmediatamente piensa que es el propio Blake resucitado, y que no descansa en paz. Lo conduce entonces en una larga caminata hasta un lago para darle una honrosa y correcta muerte: lo mete, atado, en una canoa y lo deja deslizarse por el río mientras mira cómo se aleja aquel hombre vivo pero para él muerto. Yo, al ver camino del Soho esa franquicia de comida que ya había visto el día anterior pero en otra calle, sin querer fui un poco indio: tardé en acostumbrarme a la idea de que podía haber dos tiendas con el mismo nombre, y además exactamente iguales. Bien miradas, las franquicias idénticas son una idea a) un poco paranoica y b) bastante sobrenatural. Ese es el motivo por el que en los países con creencias que consideramos ancestrales tienen tanta implantación las franquicias o cadenas de tiendas occidentales: para ellos son una manifestación de alguna divinidad.

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Gemelas.


15
Abr 09

Lateralvisión en Palma

Viernes día 17 a las 8 de la tarde en librería-café Literanta, C/ Fortuny.

 

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