Marzo, 2009


20
Mar 09

En El Cultural, Ctrl+Alt+Supr

Publicado el viernes 20 de marzo, 2009, en El Cultural

Reciclar equivale a borrar el pasado. ¿Cómo sabrán las generaciones futuras que existía la Pepsi si reciclamos las latas? ¿En qué consistirá la profesión de arqueólogo en un futuro, sin nada que analizar? Probablemente nuestra civilización será cuidadosa y dejará búnkeres, futuros museos, llenos de “objetos muestra”; una lata de Pepsi, un envase de Campofrío. Pero gran parte del conocimiento crucial de civilizaciones anteriores nos ha llegado por lo que nos han dejado “sin querer”: aquello que no quisieron transmitirnos y sólo por una casualidad o catástrofe han llegado a nuestras manos. La Historia oficial que deja una civilización es su Historia muerta. Los arqueólogos futuros no tratarán muestras físicas, sino únicamente archivos informáticos; no necesitarán guantes. Leo que en un colegio de Brooklyn enseñan a los niños a detectar errores en la información disponible en la Red. Uno ha encontrado que a Cristóbal Colón, cuando llegó a América, “le gustaron mucho los teléfonos móviles de los indígenas”. Calculo que ese error, si no se reciclara en su correspondiente información correcta, diría más de nosotros dentro de 3000 años que la versión oficial

texto e ilustración, AFM


19
Mar 09

Conversación en Revista Los Noveles

Rebeca Yanke me invitó a tener una charla con ella para la revista Los Noveles.

Original en http://www.losnoveles.net/contenidonove.htm

 (la cabecera y la ilustración central son del original)

 

Postales de(sde) Mallo

 

 

Entrevistar a Agustín Fernández Mallo cuando ya lo han hecho todos, cuando muchos se han comido sus Nocillas (algunos entre pan y pan) no es que sea un reto; es un estrépito. Pero en las Terapias musicales visitamos Estridentópolis con alegría; nos gusta vivir en las frontera. En tanto que esto es serio, la u minúscula que suscribe, que ya deglutió la carne de píxel, extendió la nocilla y presenció el vuelo de Creta el año pasado (sin leer más entrevistas a AFM que la de Nuria Azancot en El Cultural), pensó que sería adecuado echar un vistazo a lo que se dijo.

Llegados a este (in)cierto punto y, si esta entrevista quisiera ser reportajeada, la historia sería la resaca de la tormenta de un señor gallego que vive en una isla: Mallorca, que ha conseguido que la crítica literaria forme bando a favor y bando en contra (esto ya me parece un éxito) y que escribe un blog saliendo de una tarta donde pasan dos cosas curiosas. Una, cuenta a sus lectores (¿internautas?) las cosas que le gustan en música, artes plásticas, poesía, cine, etcétera, etcétera, etcétera. Dos: cuelga en su bitácora todo lo que se escribe sobre él. Bueno y malo. Apasionante y trágico.

En general suele ser una mezcla de los dos y, en conjunto, resulta honesto observar su carácter pausado. Uno se lo imagina sin mucho esfuerzo en la cocina del  1ºA de la calle Estudio General de Palma de Mallorca (Carne de Píxel, Premio de Poesía Ciudad de Burgos, está dedicado a ese lugar) escribiendo. Se imagina un silencio de día temprano y, si acaso, un murmullo de mar. Supongo que muchos escritores de vida agitada envidiarían esto. No he podido ver a Mallo para esta entrevista, vive en una isla, pero lo imagino alto y con la impronta despistada que a veces imprimen las gafas en algunas caras.

Sin embargo es de los más rápidos que he conocido contestando e-mails, y en palabras sigue pareciendo sereno, de puro claror, creo. Lo mejor es que seamos sinestésicos, y escuchemos.

PREGUNTA: ¿Crees que eres un inventor, un intercesor, como los que describe Deleuze? (1).

RESPUESTA: No lo sé. No tengo perspectiva temporal para saberlo. Ni yo ni nadie. El tiempo dirá hasta qué punto mi poética ha influido en otros en el sentido de generar poéticas nuevas o si se inscribe en una esfera estilística que ya existía. A favor de lo primero está el hecho del revuelo que han causado mis libros, que han sido catalogados como algo nuevo dentro de las lógicas influencias que todo autor debe tener.

P: ¿Cuál es tu valoración, ahora que ha pasado un poco el revuelo?

Podemos engañar a unas pocas personas, pero no a miles, y muchas de esas miles, de probada solvencia teórica y conocimiento de la literatura en español. A favor de la segunda opción está el hecho de que nada surge de la nada, y que siempre ocurre que creemos que lo que está ocurriendo en nuestro presente lo estamos descubriendo. Por lo demás, he visto algunos autores que, en una clara estela del Proyecto Nocilla o, más ampliamente, de lo que llamé Poesía Postpoética, están editando cosas. De lo que he visto, creo que se ha entendido mejor toda esta poética en el campo de la poesía que de la narrativa.

También he observado que artistas como músicos o plásticos han leído mi obra de una manera mucho más natural y con menos escándalo que la gente del ámbito literario. Para los primeros es algo natural ese “estilo” roto y de mezcla de géneros. Algo que siempre he dicho en mis textos teóricos: las artes visuales o la música van por delante de la literatura a la hora de  asumir la audacia y la experimentación como herramientas naturales de sus prácticas.

P: Entonces, ¿eres una deleuziana mutación?

R: Sobre lo que dice Deleuze, me gusta, pero también es verdad que, en la práctica, muchas veces los que crean la  escuela me parecen muy buenos teóricos pero más fallidos a la hora de llevar a la práctica esa teoría. Me ocurre con Lars Von Trier, cuyas películas me parecen inferiores a las de sus discípulos. O con Godard, que no es el que más me interesa del cine francés Nouvelle Vague, o con surrealistas como Breton. 

P: Pilles dice que ya no hay un origen como punto de partida, sino un modo de ponerse en órbita, de “colocarse entre” y no en el origen del esfuerzo. Me recuerda, por cierto, a Hannah Arendt cuando habla de “vivir entre”:

R: Bueno, sí, es una manera de decirlo. Mira, ya que vas de citas, el otro día leí algo del director de cine Jim Jarmusch que define muy bien mi actitud ante las cosas:

“Nada es original, roba de cualquier sitio que haga resonar tu inspiración y alimente tu imaginación. Selecciona para robar cosas le hablen directamente a tu alma. De libros, conversaciones al azar, películas, fotos, sueños, arquitectura, calles, signos… Si haces eso, tu trabajo será auténtico. Recuerda la frase de Godard: “el asunto no es de dónde cojas cosas, sino dónde las recoloques.”

Me parece que eso habla por sí mismo. Eso es ponerse en órbita. Ser sensible a lo que hay y transformarlo de alguna manera, entrar en resonancia con lo que te rodea. Para eso tienes, para empezar, que olvidar todo prejuicio creativo.

Por otra parte, lo que dice Deleuze de “colocarse entre”, casi es la extrapolación de su idea de Rizoma, cuando dice que el rizoma es lo que está “entre”.

P: Siguiendo con él, dice que el sistema de rotación rápida de la creación literaria provoca que no haya inesperados porque lo que se imita ya es una copia, hasta que se desarrolla una cohorte de imitadores que dominan la técnica mejor que el inventor. La palabra copia a veces se relaciona con el Proyecto Nocilla. Tenemos la novela clásica, la novela clásica-estandar, etcetera, ¿Crees que lo que te diferencia de esto es una verdadera ‘intención creadora’?

R:  Antes de nada, lo cierto es que los que me consideran copia o imitación son muy pocos. Y si analizas bien sus argumentos, en la mayoría de los casos son extraliterarios, son manías o caprichos muy personales. La otra parte de ésos, los que basan su argumento en componentes estrictamente literarios, tienen una visión de la literatura que se fundamenta en el arquetipo del la obra platónica perfecta a la que hay que aproximarse, y en que eso de la experimentación ya lo hicieron la Vanguardias. Si lo miras bien, son argumentos que para criticar no pasan de la primera mitad del Siglo 20. Si lo que hago yo es copia, entonces lo que hacen otros qué es, ¿recopia?

Sobre tu pregunta: no, a ver, yo creo que todo el mundo que crea tiene una “verdadera” intención creadora, sino es engañarse a uno mismo. Lo que ocurre es que a veces hay personas que creen que su “verdadera” intención creadora es la única “verdadera”. Y les molesta que otros no vayan por lo que ellos, cual fe, siguen a pies juntillas.  Personalmente me encanta que otros escritores hagan cosas muy distintas a mí, lo considero sano, lógico, natural, ley de vida. Es lo que te decía antes: en otros ámbitos más socialmente desarrollados que la literatura, más en la “vida real”, como son las artes plásticas, esa variedad o diversidad de  estilos y técnicas ni se cuestiona, tampoco en la música, pero sí en la literatura. Bien pensado, hace gracia.

No tengo nada en contra de la copia siempre y cuando le dé un giro de tuerca al original. Que la novela clásica está ya muy rehecha, es algo evidente, y que en ella hay pocos giros de tuerca, también. Pero que se puede avanzar, también. Mis novelas y las de otros muchos en activo son la prueba palpable.  

P: Yo me deleito más con tu poesía. Me gusta esa frase que usas a menudo en las entrevistas y que es en realidad un verso de Carne de Píxel, ‘complejo que no complicado’, ¿siempre suelen ser así las cosas que te gustan o interesan o esto te sucede únicamente en tu intención creadora? Como Duchamp. Podemos meternos con él, sí, bueno, pero es que se le ocurrió a él.

R: Me honra y sonroja al mismo tiempo que compares mis libros con el acto de radical inteligencia estética que llevó a cabo Duchamp. De momento, sólo somos sus hijos pequeños. Lo único que te puedo contestar a eso es que yo escribí mis poemarios y mis novelas como todo el mundo, en la absoluta soledad, y guiándome sólo por mis instintos creativos. Estaba acostumbrado a publicar poesía, eso equivale a decir que estaba acostumbrado a escribir cosas que nadie lee, y eso te da mucha libertad para ir hasta el final en tu idea de creación literaria, por eso cuando escribí las novelas me dejé ir a los límites estéticos en los que quería experimentar, quería descubrir y explorar. Lógicamente, pensé que nadie iba a publicarme estas novelas jamás. Así, que honestidad creativa, como ves, toda. Fue algo que hice desde la honestidad total, y que le eché el valor de presentarlo al mundo como novela, porque creo que así es.

Es un poco cansado tener que estar justificándose por hacer esto. Volvemos a lo mismo: esta necesidad de justificaciones en las artes plásticas o la música serían una marcianada, irrisorias. La gente en esos campos trabaja, es audaz y presenta su trabajo, y es lo que se espera de ellos.

Aparte, me gustaría aclarar que no tanta gente se mete con Duchamp. El año pasado, tras una encuesta de críticos a nivel mundial, se determinó que el Urinario de Duchamp era la obra de arte más importante del Siglo XX, porque era la que más había influido hasta estos días. Creo que está todo dicho. En fin, pero  a mí no solo me interesa Duchamp, eh.

P: Desde tu honestidad hasta tu pulsión, a menudo mencionas este término, y también que nada te parece natural, ¿Cómo conjugas eso? ¿Crees que el hecho de escribir por estímulo, según te late, puede ser la causa de algunas críticas?

R: Bueno, quien critique eso es que, con perdón, no se entera de nada. Entonces tendría que criticar, por ejemplo, toda la poesía escrita y por escribir. No creo que ningún escritor serio critique a alguien por sus métodos de trabajo. Hay que criticar el resultado, no el método. Es irrisorio. Hasta ahí podíamos llegar. Pero es que es así, no puedo negar que escribir todo lo que he escrito no me cuesta demasiado; de repente, sale. Qué quieres que haga, que finja.

Sobre lo otro, no creo que esa pulsión sea “natural”, está hecha inconscientemente de todos los filtros culturales por lo que he pasado en mi vida. Cuando hablamos de una cultura, y eso es desde el primer momento en el que hay un lenguaje, (afortunadamente) nada es natural.

P: Precisamente Internet es el ejemplo perfecto del sentir de muchos que dicen (decimos) lo que nos late, todo el mundo es experto en algo, cualquiera puede decir lo que piensa, ¿El Kippel es una avalancha?

R: La proliferación de las especializaciones es cierta, no hay manera de digerir toda la información. Pero no menos cierto es que hasta ahora los científicos habían estudiado las cosas por separado y que ahora están viendo cómo se relacionan, y para ello han descubierto los modelos de Redes Complejas, en las que no es posible separar la física de la biología o la lingüística. Bien, creo que eso irá a más, y creo que en un futuro se primará a las mentes que tengan esas relaciones claras, aunque no sean súper especialistas. Hace falta alguien que vea el mapa a vista de pájaro. 

P. Sí, hacen falta pájaros. En una conversación con Vicente Luis Mora, sobre un artículo tuyo en Babelia, citas a uno de tus personajes cuando dice: la supervivencia consiste en redefinir los contratiempos en tu beneficio. Me interesa el asunto de la ‘apología del error’.

R: Creo que lo que digo en Nocilla Dream es  que la supervivencia consiste en redefinir el absurdo en tu beneficio. Sobre lo del error, bueno es que hay toda una parte de la realidad que no vemos, sólo eso, y que es aprovechable estéticamente. Mil cosas. Mil situaciones. Esa parte de la realidad incluye errores, taras, asuntos desechados por supuestamente inútiles. Creo que en esos lugares, extrarradios, hay mucha materia de reconstrucción estética. Mucha. Decía Wittgenstein aquello de que “el significado es el uso”, máxima que hizo suya el arte conceptual de los 60 y 70. Pues eso: el significado de un error es su uso, si lo usas, si lo redefines, como un no-error aplicándolo a tu trabajo, deja de ser un error.

 


NOTAS

1. EL PROLETARIADO JUEGA AL TENIS

El estilo es una noción literaria. Es una sintaxis. Se habla, no obstante, de estilo en las ciencias, donde no hay en absoluto sintaxis. O en los deportes. Hay estudios muy avanzados sobre los deportes, que yo apenas conozco, pero que quizá sirven para mostrar que el estilo es la novedad. Sin duda, los deportes tienen un aspecto de escala cuantitativa marcado por los ‘records’ y apoyado en el perfeccionamiento de los aparatos, del calzado, de las pértigas… Pero también hay mutaciones cualitativas de las ideas, mutaciones que son una cuestión de estilo, el paso de la tijereta al rodillo ventral, al Fosbury Flor, el modo en que un salto de vallas ha dejado de rodear el obstáculo para dar paso a una zancada más larga. ¿Por qué no empezar por aquí? ¿Por qué habría que comenzar por hacer una historia determinada por los progresos cuantitativos? Todo estilo nuevo no implica tanto un nuevo ‘golpe’ como un encadenamiento de posturas, es decir, un equivalente de la sintaxis que se realiza sobre la base de un estilo anterior pero que rompe con él. Las mejoras técnicas no son eficaces a menos que sean admitidas y seleccionadas por un estilo nuevo que no determinan por sí mismas. Por eso son tan importantes los ‘inventores’ en los deportes, son los intercesores cualitativos. Por ejemplo, el tenis, ¿cuándo surgió esa manera de devolver el servicio en que la pelota devuelta cae a los pies del adversario que está subiendo a la red? Creo, aunque no tengo gran seguridad de ello, que se debe a un gran tenista australiano de antes de la guerra, Bromwich. Es evidente que Borg ha inventado un estilo nuevo que abrió el tenis a una suerte de proletariado. En tenis como en otras cosas, hay inventores: MacEnroe es un inventor, es decir, un estilista, ha introducido en tenis posturas egipcias (su servicio) y reflejos de Dostoyevski (“si te pasas el tiempo golpeándote la cabeza contra las paredes, la vida se torna imposible”). Después puede ser que los imitadores lleguen a vencer a los inventores, a hacer lo que ellos, son los best-sellers de los deportes. Borg ha engendrado una raza de oscuros proletarios. McEnroe puede ser vencido por un campeón cuantitativo. Se dirá que los que copian se benefician de un movimiento que ellos no han creado, pero que son aún más fuertes que los creadores, y las federaciones deportivas demuestran ostensiblemente su ingratitud frente a los inventores que les permiten vivir y prosperar. Pero esto no significa nada: la historia de los deportes pasa por estos inventores, que constituyen en cada momento lo inesperado, una nueva sintaxis, las mutaciones, sin ellos los progresos puramente tecnológicos serían sólo cuantitativos, sin importancia ni interés”. (Gilles Deleuze)

2. (…) (en 1960) La Explosión Informativa comenzaba a hacerse sentir entre los científicos. El matemático Stanley Ulam observó que se estaban formulando doscientos mil nuevos teoremas al año y no había mente humana que pudiera estar al tanto de todos. Se calcula que la última persona que supo todas las matemáticas de su tiempo fue Alexander Ostrowski, fallecido en 1915”. (Anton Wilson)

 

© Rebeca Yanke

 

 

 

 


16
Mar 09

Google Revolution en Mataró

El próximo fin de semana, Jorge Carrión organiza estas jornadas sobre del cambio de paradigma que ha supuesto Google.

Se cierran el sábado a las 21:30 con “Afterpop, Fdez&Fdez”.

GOOGLE REVOLUTION

Artes visuales, Cine, Literatura

20 y 21 de marzo de 2009

VIERNES

16.00 Proyección de “The net”, de Lutz Dammbeck (2004)

18.30 Conferencia inaugural.

Joan Fontcuberta. Artista visual.

19.30 Mesa redonda: “Las artes en la era Google”.

Con Caen Botto y Alfredo Sanzol. Modera: Iván de la Nuez.

21.00 Proyección de “Goggle”, de Isaki Lacuesta y coloquio con el autor.

SÁBADO

16.30 Mesa redonda: “La literatura en la época de Google”.

Germán Sierra y Rodrigo Fresán. Modera: Jordi Carrión.

18.15 Presentación de proyectos artísticos vinculados con Google.

20.30. Conclusiones de las jornadas.

Doménico Chiappe y Ramón González.

21.30 Sesión de Vídeoliteratura.

“Afterpop, Fdez&Fdez”

(Agustín Fernández Mallo y Eloy Fernández Porta).

(NUEVO PLAN PARA DOMINAR EL MUNDO)

dc


15
Mar 09

En Hofstra Hispanic Review, sobre el Espacio en Proyecto Nocilla

La Revista de teoría de la literatura de la Universidad de Hofstra (Nueva York), HOFSTRA HISPANIC REVIEW, en su número  Nº8/9, verano/otoño 2008, ha publicado un artículo firmado por Vicente Luis Mora, (director del Cervantes de Albuquerque, Nuevo Méjico), titulado, El porvenir es parte del presente: la nueva narrativa española como especies de espacios, en el que se abordan diferentes aspectos de muchos autores españoles de la nueva narrativa. En mi caso, se centra en el asunto de la espacialidad en mi obra. Copio y pego mi parte (el artículo es largo). Para descargar el artículo entero: lo he colgado en la sección de ”Entrevistas, Críticas” de este blog (en la columna d ela derecha, abajo). Un artículo importante. Lleno de interesantes detalles el mapa que traza de la nueva narrativa en español.

[NOTA: curiosamente, en la crítica a Nocilla Experience que salió publicada en Turia, firmada por Eduardo Moga, éste destaca también el tratamiendo del Espacio como una de la características de la novela. Puede leerse también en la sección Entrevistas, Críticas, "en Turia por Eduardo Moga"]

ESPACIALIDAD Y PÁRAMO EN AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO (por Vicente Luis Mora,  Hofstra Hispanic Review)

Uno de los más curiosos personajes de la no menos curiosa y pangeica novela Nocilla Dream (2006) es un conductor norteamericano que ha sido animado por un amigo argentino a leer a Borges, convirtiéndose más tarde en un borgiano irredento. El culpable de la inoculación del veneno, el porteño Jorge Rodolfo Fernández, “da gracias al Hacedor por haberle concedido habitar en las ruinas sólo a él reveladas de ese mapa” (2006:48).

Evidentemente, el mapa no es otro que el descrito en “Del rigor en la ciencia”, perteneciente a El Hacedor (1960), de Jorge Luis Borges, ese mapa cuyo tamaño coincidía con los límites del Imperio. La analogía del Imperio de Borges con el Imperio norteamericano (y a su vez, suponemos, con el Imperio de Toni Negri) es clara. La preocupación por el espacio es una constante de la obra de Fernández Mallo, incluida la poética. En su curioso libro de poemas en prosa yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del Tractatus (2001), se configuraba una Creta simbólica y decepcionante, un lugar al que se había ido a conquistar un amor y no sólo se pierde el amor, sino que se pierde el sentido de la existencia. Creta, el lugar del mítico laberinto, se convierte en un inacabable paisaje mental de callejones metafísicos sin salida (10), aludido metafóricamente por otros tantos derroteros geográficos configurados como Irrweg o laberintos a la manera alemana (véase Umberto Eco, De los espejos y otros ensayos). El yo se convierte en un lugar, y el texto en el yo. Escribe Fernández Mallo: “Habitar una isla te obliga a cumplir la peculiar simetría de coincidir exactamente con la isla (…) puedes, como yo, llegar a descubrir la única certeza a la que puede acceder un hombre: la luz se opone al laberinto. Esto sí que es definitivo. Una vez descubierto cumples otra simetría: eres una isla dentro de otra isla. Y esto, a mi pesar, también es definitivo” (2001:31). Del mismo modo en Joan Fontaine Odisea (2005), Fernández Mallo recoge alguna de sus obsesiones espaciales, como el mapa, y también una que se repetirá constantemente en Nocilla Dream: el desierto:

En el desierto

[por no haber ni hay eco]

sólo existe un objeto,

lo que se pisa y tú sois la misma cosa,

por eso nunca se llega al final de la arena,

y quien llega sale otro.

Kafka lo dijo, a partir de cierto punto

no hay retorno posible; ése es

el punto al que hay que llegar,

vienes a mis sueños,

desierto que cruzo cada noche.

Cada noche no hay regreso. (2005:85)

Las enormes extensiones norteamericanas son objeto de la reflexión y la descripción de Nocilla Dream, en una cuidada elaboración que igualmente admite la perspectiva metafísica sobre el tiempo (11). Los espacios de Fernández Mallo no son tan devastados y vacíos como las geografías de J. G. Ballard, pero están, diríamos, a medio camino (cf.2006:124). Un interés que comparten Ballard y Fernández Mallo son las pequeñas urbanizaciones o ciudades aisladas para ricos: en varias de ellas se desarrollan novelas de Ballard como Running Wild; Fernández Mallo las llama “privatopías”, y las describe minuciosamente (2006:174-175). A los personajes de Ballard su sistema de perfección absoluta les mueve al crimen; a los de Fernández Mallo, al consumo. Otro tema muy de nuestro tiempo, las micronaciones, también tienen su hueco en Nocilla Dream (2006:118ss), así como el utopos de Internet (“los internautas no tienen patria”, 2006:27). La novela del poeta gallego es pangeica por más motivos relacionados con el espacio: es característico de la literatura pangeica, como hemos señalado en otro ensayo, su interés por los no-lugares, esos lugares de paso descritos por el sociólogo francés Marc Augé( 12), como los aeropuertos(13). De ahí que no deba extrañarnos la presencia de aeropuertos en Nocilla Dream, que para Fernández Mallo son un auténtico escaparate de razas, seres y anécdotas humanas:

“Lo que más le sorprende es que la cantidad de razas y culturas que pasan y se cruzan a diario por un aeropuerto no logren modificar en absoluto la fisonomía estética ni humana del propio aeropuerto; ha llegado a compararlo con un ente atemporal e incorpóreo; una divinidad.” (2006:183)

En Nocilla Experience (2008), esta concepción espacial no ha hecho sino acrecentarse. Aunque los aeropuertos han sido sustituidos por los puertos (2008b:41), la concepción del páramo espacial sigue dominando la novelística del “Nocilla Project”; la imagen del corredor entre regiones devastadas, el paseo subterráneo de dos niños por los antiguos oleoductos soviéticos abandonados, el Palacio del Parchís vacío(14), la localización de un coche de madera en un puerto de Nueva York, las escenas finales en los desiertos de California, siguen configurando la geografía narrativa de Fernández Mallo como un lugar donde las personas confrontan su humanidad a los espacios muertos que recorren. Como vemos, el proyecto Nocilla es un compendio de todas las preocupaciones radicales de la nueva literatura pangeica: sujetos fragmentados hasta la máscara, nuevas tecnologías, no lugares, imposibilidad de comprobación de la verdad, pérdida del valor de la dialogía entre realidad y representación (15), cibernética, continuidad epistemológica entre la literatura, la sociología, el arte, la música y la ciencia. Un proyecto que quizá abre una época en la narrativa española, tiempo habrá para saberlo.

NOTAS:

9- “los ‘nómadas digitales’ (…) han sustituido la incomodidad del camello por las ventajas de la tarjetas de crédito, que les permiten convertirse en intrépidos ‘navegantes’ de aeropuertos y páginas Web, de aventuras sin agua por medio, sin riesgo. El antiguo paradigma de lo físico asociado a lo real está ahora en cuestión, pero todavía quedan sus metáforas, expresión de un residuo romántico” (Molinuevo 2006:22).

10- “El gusto por el laberinto es claramente un gusto por el sentido que, considerado de forma aislada, traduciría más bien una indiferencia de la modernidad ante el problema de la insignificancia” (Rosset 2004:30).

11- Cf. mi análisis sobre esa dualidad en Nocilla Dream en mi ensayo “El realismo aumentado de Agustín Fernández Mallo”, incluido en La luz nueva (2007). En Joan Fontaine Odisea leemos: “lo normal es que primero / te echen del espacio. Una vez exiliado, / ya tú mismo te expulsas del tiempo. / Lo raro es lo contrario” (2005:90).

12- “los aeropuertos, las cadenas hoteleras, las autopistas, los supermercados (…) son no lugares en la medida en que su principal vocación no es territorial, no consiste en crear identidades singulares, relaciones simbólicas y patrimonios comunes, sino más bien en facilitar la circulación (y, por ello, el consumo) en un mundo de dimensiones planetarias” (Augé 2003:101).

13-Germán Sierra tiene un inteligente relato titulado “Aeropuerto (relato)” en el número 4 de la revista Kiliedro(http://www.kiliedro.com/index.php?option=com_content&task=view&id=156). Eloy FernándezPorta, en Afterpop, habla de una corriente, en la que estarían libros como El espacio aparentemente perdido, del propio Germán Sierra, o Nocilla Dream, que “aborda el espacio como un magma, y para ello emplea imágenes de la dispersión: de ahí la idea de las letras y signos comerciales diferidos en ‘revolución cromaroortográfica’ que propone Germán Sierra (…) o la descripción del desierto de Nevada como superposición de planos en Nocilla Dream, de Agustín Fernández Mallo” (2007:67).

14-Es curioso que en el mismo año aparecen dos novelas con un recurso narrativo-espacial parecido, la descripción de un parque temático abandonado justo después de construirse, colocado en un entorno desolado. Además de este Palacio del Parchís descrito por Mallo, el joven narrador Miguel Ángel Maya imagina en Últimas 2 horas y 58 minutos esta fantasmagórica imagen: “A medida que se iban acercando a la noria, el hombre se dio cuenta de que aquella noria no era un espejismo aislado sino que se estaban aproximando a un parque de atracciones… Un parque de atracciones en ruinas, oxidado, fantasma, despoblado y obsoleto… Un parque de atracciones que una vez había sido un faraónico proyecto del PRI en aquel inhóspito lugar de Sonora para lavar dinero procedente del narcotráfico y que fracasó por algún turbio asunto de presupuesto” (Maya 2008:76-77).


12
Mar 09

Viernes 13, presentación en Hotel Kafka de Creta Lateral Travelling

ASÍ REZA EL ANUNCIO DE LA WEB DE HOTEL KAFKA:

Hotel Kafka acoge la presentación de Creta, lateral travelling de Agustín Fernández Mallo, editado por la Editorial Sloper. Presentarán el acto Marta Agudo y David Torres.

Fecha:13 de marzo, Viernes. Hora: 19:30.
Lugar: C/ Hortaleza, nº 104 (Hotel Kafka, Madrid).
Metro Alonso Martínez.

Creta, lateral travelling


10
Mar 09

Micronaciones [Andrés Ibáñez]

Un artículo muy interesante, que salió el sábado pasado en el suplemento ABCD, firmado por Andrés Ibañez. Aborda el asunto de la islas, las micronaciones. Una interesante reflexión, y pistas, del sentido de la palabra soledad a fecha de hoy, ¿significa lo mismo ”estar solo” hoy que hace 50 años? Entre otras muchas referencias, toma Nocilla Dream. Me hace también especial ilusión una casualidad: cita el libro Especies de Espacios, de Georges Perec, que es una pieza importante y explícita en Nocilla Lab.

Corto y Pego:

Islas

Por Andrés Ibáñez. 08, marzo, 2008

Al final de Solaris, de Tarkovsky, el gran océano inteligente sobre el cual sobrevuela la nave espacial crea una isla. ¿Podríamos decir que es esta la primera isla? El planeta-océano llamado Solaris está intentando ponerse en contacto con los seres humanos. Primero hace realidad sus sueños y sus recuerdos, pero esto sólo causa dolor y frustración. Finalmente, sobre sus aguas aparece una isla. Es una isla muy pequeña, en la que hay una casa con el jardín que la rodea. Solaris ha descubierto que los seres humanos son individuos. Ha descubierto que somos islas.

Frente al concepto de sociedad heredado de la Ilustración, la sociedad del nuevo milenio se presenta como un conjunto de islas.

Uno de los temas de Nocilla dream, de Agustín Fernández Mallo, son las micronaciones. Naciones diminutas como, por ejemplo, Christiania, una base militar abandonada de Conpenhague que fue tomada por los hippies en 1971 y declarada nación independiente. Algunas micronaciones son, literalmente, islas. Por ejemplo, Sealand, creada en 1966 por Roy Bates, que tomó posesión, junto con otras 240 personas, de una base militar construida durante la Segunda Guerra Mundial, «una plataforma del tamaño de medio estadio de fútbol, asentada sobre dos pilares cilíndricos de cemento y acero que emergen del mar gris y verdoso de la costa británica».

¿Serán las micronaciones la solución para los problemas del nacionalismo?

Experiencia multisensorial. ¿Recuerdan ustedes el lema de la campaña publicitaria de Ikea? «Bienvenido a la república independiente de tu casa.» El concepto de isla/micronación adoptado por una tienda de muebles que es también una fascinante experiencia multisensorial. Una tienda que es, de hecho, una representación de la realidad (un nivel superior, de meras apariencias, y un sustrato inferior donde están los objetos reales, que uno mismo tiene que montar), y que nos ofrece «soluciones» para viviendas de treinta metros cuadrados. Soluciones para islas.

Islas, micronaciones, microapartamentos: representaciones del yo posmoderno, como totalidad dentro de un conjunto de totalidades. Esferas. Las Esferas de Peter Sloterdijk. Los círculos de Circular, de Vicente Luis Mora, un libro que trata del círculo y de la fascinación del espacio: del centro, de lo que está fuera del círculo, de lo que está dentro. En la doble página central hay una inscripción: ESTAUSTEDENELCENTRODECIRCULAR y una cita de Kafka: «El centro del círculo imaginario está lleno de radios que empiezan y no acaban».

Casa rodante. En Especies de espacios, uno de los libros clave de nuestra época, Georges Perec estudia los espacios en que vivimos. En sentido inverso al que él propone: el espacio, el mundo, Europa, el país, el campo, la ciudad, el barrio, la calle, el inmueble, el apartamento, la habitación, la cama? la página? Bienvenidos a «Comunicados de la tortuga celeste», mi habitación, mi página, mi micronación, mi isla. Perec recuerda también la maravillosa «casa rodante» del excéntrico Raymond Roussel. Una casa rodante con la que viajó por todo el mundo, recibido por jeques y obispos como si fuera, de hecho, el presidente de su propio país.

Islas. Mi cama. Mi estudio. Viaje alrededor de mi habitación (1794), de Xavier de Maistre. Islas. Mundos en miniatura. Microrrelatos. Microeditoriales: prácticamente una persona (el «editor») sentado en una mesa, con un ordenador, en una habitación. Quizá otra mesa, con un becario. Una isla. Locus solus. Una isla: mi cabeza. El «fin del mundo» que aparece al final de El fin del mundo y el país de las maravillas del hampa, de Haruki Murakami. La ciudad perdida (del interior del cerebro) del final de Kafka en la orilla.

Una isla: mi página web. Una isla: mi blog. Porque las islas no se hacen para aislarse, sino todo lo contrario. Islas: autoficción. Ficción de dentro de mi cabeza. Los libros de Sebald. Los de Vila-Matas. Autoficción: ficción sobre uno mismo. Literatura de islas. Sin relación con Robinson Crusoe, que estaba solo en una isla vacía. Nuestras islas, por el contrario, siempre están llenas. Como la isla de Lost, que me obsesiona: parece desierta al principio, pero en realidad contiene todo el universo.

Islas. La isla de Redonda, de la cual es rey Javier Marías, y en la que ha reunido (imaginariamente) a todos sus amigos. Bienvenidos, pues, al mundo de las islas.

S


8
Mar 09

Domingo [entierro McDonalds]

Me quedé un poco afectado por el cierre del McDonalds de Zaragoza, el de manolo Vilas, así este domingo no pude hacer otra cosa que lo siguiente: me levanté sin ganas de nada especial, pero a eso de la 12 de la mañana pensé que estaría bien comer una hamburguesa. Pillé el coche y me planté en el McAuto, allí, desde la misma ventanilla del coche, sin bajarme ni nada, pedimos unas hamburguesas, unas patatas de Luxe y bebidas. Tiramos hacia una zona del sur de la isla bastante inhóspita. Al llegar había unos Autonautas de la Cosmopista con sus furgos. Les hice una foto.

s

costa

paisaje

Ahí, en esa tangente literaria, terminaba teóricamente la presencia humana. Dejas el coche junto a unas barcas y caminas junto al mar por un paisaje que es como lunar, piedra erosionada en hueveras y algas secas, montones de algas secas. Conozco muy bien esta isla, pero nunca había estado allí.

Tras atravesar casas de pescadores y lugares donde dejan las barcas, llegamos a un nido de ametralladoras. La costa de la isla está llena de viejos nidos de ametralladoras, me gustan mucho, le dan un aire trágico y siniestro, pero no siniestro en el sentido de sanguinarios, sino en el sentido ballardiano. Recordé que en mi libro Joan Fontaine Odisea, llevado por la imagen de estas amorfas construcciones, había escrito un verso que decía: “Un corazón sin línea de horizonte viene a ser/ un nido de ametralladoras”. Le hice una foto desde lejos, y después me acerqué a la mirilla rectangular, metí un poco la cabeza y desde ahí saqué otra foto dentro; fue un momento excitante: era yo quien disparaba de fuera a adentro. Se veía un pasadizo al fondo, una letra H dibujada en la pared y algo más que no identifiqué.

nido

nido

Continuamos sorteando piedras junto al agua, a veces parecía que el camino moría, pero siempre había algún sendero o atajo para sortear la orilla.

chill-out

Vimos entonces una pequeña casa de pescadores que tenían un pequeño chill-out adosado; estaba graciosa y vacía, como teletransportada, le hice otra foto. Iba sorbiendo del bote de Coca-Cola Zero cuando más lejos, apareció otra casa, esta muy grande, magnética.

casa

Nos acercamos y estaba cerrada a cal y canto. En el techo unas placas solares. Justo delante del mar. Pensé que me gustaría, de repente, sin más, abrir la puerta y quedarme allí a vivir un año, con lo puesto. Escribir allí un libro, o lo que fuera. Una de esas vidas que sólo salen en la pelis, pero con las que de vez en cuando se fantasea. A mí las casas aisladas me atraen, Manderlay, o la de Psicosis, o la de El Extraño Viaje, etc,   dimos una vuelta a la casa, había juguetes de playa tirados y la caseta de un perro sin perro, ponía Tobi, unos excrementos secos. Con el resol pegando y los bichos del campo rugiendo en sus sombras, tuve una sensación visual, la de la peli La Matanza de Texas, aquella casa tramposa y soleada. Pero esa sensación sólo duró un segundo. Nos alejamos hacia un faro blanco y negro. El paisaje se volvió ultralunar, suelo plano erosionado por zonas, me senté, supuse que The Police se había inspirado en ese sitio para componer su Walking On The Moon, ya no me la quité de la cabeza.

lunar

Habíamos llegado al sitio verdadero, el óptimo para recordar y homenajear al recientemente fallecido McDonalds de la Plaza de España de Zaragoza. Comimos en silencio, mirando el fiel del horizonte, yo una Especial Australia, y ella una Clásica. Las patatas De Luxe, la mayonesa, la lechuga Íceberg, las Coca-Colas con pajita. En silencio. Masticabas una vez y el mar te devolvía el sonido de tu boca con un ligero romper de olas, el mar sabe, el mar conoce, masticabas otra vez y de nuevo el mar contestaba. Pura música. La comida a mis pies: otra foto.

comiendo

bolsa

Terminamos, y en el suelo los restos del homenaje; otra foto. Naturalmente, no íbamos a dejar allí la basura que el homenaje había generado. Naturalmente, queríamos hacer un agujero muy profundo y enterrar los restos, dejarlos tranquilos, en paz, dentro de su bolsa, generar una ruina futura, una clave para arqueólogos del año 3000 (si no dejamos basura, ¿cómo sabrán los hombres futuros cómo se vivía en el Siglo21? ¿Qué será de los arqueólogos futuros, desaparecerá esa profesión? ¿Quedará el conocimiento del pasado reservado sólo a asépticos archivos informáticos?),  pero ocurrió que de algún lugar, entre unos matojos, emergieron un hombre y una mujer, es cierto, se materializaron desde una nada, eran gente buena, recogían basura, eran de esos que lo hacen en sus ratos libres, ni siquiera son voluntarios de alguna organización, no, son personas que han hecho de limpiar el mundo su misión en vida. A mí no me gusta incomodar a quien trabaja, y respeto profundamente todos los trabajos, maneras de ocio y religiones en tanto sólo me molesten un poquito (ya que convivir es molestarse, y quien no quiera ser molestado que coja el primer vuelo a la Luna), así que, descartado el entierro como dios manda, desandamos lo andado con la bolsa en la mano. Encontramos una nevera rota junto a la orilla. Le hice una foto. Me encantan los electrodomésticos al lado del mar, porque el mar los va comiendo, los va haciendo minerales, los transforma en otra naturaleza, en nuevas piedras. Parecía que era una tarde de antiguos libros, porque entonces recordé un fragmento de Yo Siempre Regreso a Los Pezones y al Punto 7 de Tractatus:

“Había un infinito numerable siempre que nos besábamos en la playa. Una lavadora entre las rocas. Una bolsa desteñida de hipermercado. Una botella de agua mineral criando algas. Un enchufe de pared transformado ya en canto rodado. El cerco móvil del petróleo. Una maroma deshilada… Mensajes [todos] que no llegaron”

Todo objeto fuera de su hábitat es un mensaje codificado. Sólo hace falta tener la suficiente humildad como para saber oírlo.

nevera esqueleto

Una vez en casa, preparé un digno ataúd para la bolsa con los restos del McDonlads.

ataúd

La envolví en film transparente para que quien la encontrara viera su origen, su procedencia. Fui a una maceta, el sol ya declinaba, comenzaba a hacer frío, y la enterré. En el último momento me dio pena: le dejé la pajita del vaso de Coca-Cola saliendo para que respirara. Adjunto foto.
Un domingo cualquiera.

entierro

el fin


7
Mar 09

La Entrega de Premios

Básicamente, antes de recoger el premio, me encerraron durante hora y media en una sala con los demás premiados y con los encargados de dar los premios. Allí metido, no te enterabas de cómo iba el acto, ni de nada. Así que no te quedaba otra que beber y comer salchichón. Bastantes modeluquis y actores de cine o teleseries, presentadores de la tele, etc. Una charla animada con Diego Manrique. Me pareció curioso: esa misma mañana, mientras iba en coche al aeropuerto, lo había estado escuchando en Radio3. Hablamos de música, de cine, de la vida en Mallorca y cosas así.

Me entregaron el premio dos personas francamente simpáticas, la cantante Mónica Molina y el actor Andrés Gertrudix. Me hizo gracia porque hacía poco tiempo había vuelto a ver la película La Pistola de Mi Hermano, de Ray Loriga, en la que sale de coprotagonista. Me gusta esa peli.

Cuando me puse hablar no me oía, así no sabía si gritaba no qué. Casi no veía a los cientos de personas porque unos focos muy potentes me daban en los ojos. Creo que hablé no más de 20 segundos. Agradecí a Miradas 2 la selección inicial de mi libro, pero especialmente agradecí el apoyo de los votantes. Fue muy ilusionante que, cuando bajé del estrado bastante gente me felicitó; joder, habían leído mi libro; eso es algo que no deja de impresionarme.

Tomé una copa más con la gente de Alfaguara y amigos, pero me fui. El local es muy grande, estaba hasta la bandera, y la hora y media de espera me había dejado noqueado.

Cuando salimos a la calle hacía mucho frío, un viento francamente fuerte, miré bien la escultura que me acababan de dar, me gusta. Le di un par de vueltas, y descubro que me han dado la escultura equivocada, pone textualmente: MEJOR ANIMACIÓN ESPAÑOLA, creo que no paré de reírme hasta que llegamos al Cock (momento Michi Panero), donde habíamos quedado para tomar una copa. Pongo abajo un escaner de la base de la escultura: MEJOR ANIMACIÓN ESPAÑOLA, qué bueno.

s

s

s

s

s

s

s

s

d


5
Mar 09

El peso del nº Pi en gramos, y algo más.

Encontré esta buena historia en la Red.

Un tipo, que estaba aburrido en su laboratorio, se propuso no sólo pesar el número Pi, sino además ajustar el peso lo más posible a precisamente, 3.1415, supongo que poniendo a la báscula pequeños pesos adicionales.

Dejando aparte la buena broma de ajustar el peso a esa cifra, veo aquí otra broma oculta que me interesa mucho más. Para pesar Pi yo hubiera pesado primero el papel en blanco, y después el papel con el nº Pi dibujado. La resta entre esos dos pesos es lo que pesaría Pi.

Podemos pensar que Pi tiene infinitos decimales,

3.141592653589793238462643383279502884197169399

37510582097494459230781640628620899862803482534

21170679821480865132823066470938446095505822317

25359408128481117450284102701938521105559644622

9489549303819644288109756659334461284756482337

8678316527120190914564856692346034861045432664

8213393607260249141273724587006606315588174881

5209209628292540917153643678925903600113305305

48820466521384146951941511609…

y sin embargo su peso es finito. Eso, de entrada, me deja frito.

Todo esto me hace gracia porque muchas veces he pensado pesar mis libros. Por ejemplo, cojo el mecanoscrito de Nocilla Lab, lo peso. Después peso esa misma cantidad de folios en blanco, y la resta es lo que pesa el libro en sí, sin su soporte de celulosa, sin el papel, es decir, lo que pesa la esencia del libro, el alma, su poesía en estado químicamente pura. O aún más, es lo pesaba el libro en el cerebro antes de ser volcado al papel. Seguro que si hiciéramos eso con todos los libros que conocemos descubriríamos algo en esas cifras. Quizá secuencias, agrupamientos fortuitos que, no obstante, servirían de materiales para establecer todo tipo símiles, divergencias, metáforas, analogías. Por ejemplo, ¿os imaganáis que El Capital de Marx pesara igual que las Memorias de Carmen Sevilla? ¿Y si descubrimos que todos los textos sagrados de todas las religiones monoteístas pesan lo mismo? ¿Y si, por el contrario, descubrimos que no hay 2 libros que pesen lo mismo, de la misma manera que no hay 2 personas iguales? ¿Y si, tras pesar un libro, el resultado arroja una cantidad negativa, pesa menos el libro escrito que los folios en blanco? Sí, se abre todo un mundo. Y en este plan.

peso real del libro


3
Mar 09

COMIDA[2]+ RUINA CONTEMPORÁNEA[5] = La Basura

 

1

El año pasado los fotógrafos franceses  Bruno Mouron y Pascal Rostain expusieron estas fotografías en USA y en varios países europeos,

CAMERON DÍAZ

 

Clooney

 

HALLE BERRY

 

PARIS HILTON

 

PENÉLOPE CRUZ

 

PINK ¿Qué tienen en común todas estas fotos? 1) que son fotografías del contenido de bolsas de basura, y 2) que la basura pertenecía famosos de Hollywood (con tal de poner el ratón sobre cada foto aparece el nombre de su propietario).

Los fotógrafos, que se conocieron en los años 80, trabajando en Paris Match, ya habían hecho esta operación en 1986 y en 1996. Estuvieron bastante tiempo paseándose por Los Ángeles, esperando a que los famosos tiraran la bolsa de la basura, para robarla, abrirla, seleccionar el contenido, meterlo en un baúl precintado y enviarlo a Francia, donde, ya en el estudio, lo fotografiaban.  “Al principio lo pedimos, pero ellos mismos [los famosos] hacían una selección previa y el resultado no era auténtico”. Hay también todo un trabajo de espionaje para localizar la casa. “Para esta última entrega, fuimos a Los Ángeles [donde el camión de la basura pasa una vez a la semana] en marzo”.

Siempre he pensado que se conoce todo de una persona por su basura y por el contenido de su nevera, [por eso me da mucho pudor abrir la nevera en las casas de los demás, lo siento como una violación de la intimidad de las más agresivas]

De las fotos se extraen evidencias, como que Cameron Díaz [1ª Foto] tira mucha ropa, tanto la suya como la ajena.

Clooney [2ª Foto] consume muchas muchas revistas del corazón, y tortillas precocinadas y comida supuestamente mala.

Halle Berry [3ª Foto], tira cantidad de guiones, cartas, papeles en general. No recicla.      

Paris Hilton, [4ª Foto], consume sobre todo cosas líquidas. No es que viva en la Era Líquida de Bauman, es que ella misma es la Era Líquida de Bauman. También me llama la atención que aunque la calidad de su basura no sea intrínsecamente superior a las del resto, parece que sí lo es. Tiene un aire refinado. De lo que concluyo que su refinamiento antes las cámaras no es impostado, como hasta ahora pensaba, sino de alma.  

Penélope Cruz, [5ª Foto], tira las bolsas de Louis Vuiton [yo las guardo, así después meto dentro unos sobres cuando voy a Correos, o una chaqueta por si hace frío, y parece que vengo comprar algo de esa marca]. Bebe vino, cosa que me reconforta, y consume productos bajos en calorías. Me inquieta mucho ese lote de papeles escritos a mano, ¿Prepara novela? No me decepciona.

La cantante Pink [última foto], tira sartenes, bragas tanga de tiro alto y todo tipo de facturas.   

 Otra fotos revelaron que Antonio Banderas también tira la ropa interior tras utilizarla.  La modelo Cindy Crawford tiene un vicio por la comida basura. Se encontraron varias cajas de hamburguesas, en días consecutivos.  Nicolas Cage no sólo come caviar de la mejor marca, sino que además tira las latas de este producto sin abrir. Pierce Brosnan es un fanático de los rifles de caza. En su basura se encontraron cajas de proyectiles y demás elementos de armería.

Francamente, envidio a estos fotógrafos profundamente. Es algo que me hubiera gustado hacer a mí. Ponerse ante una bolsa de basura cerrada, abrirla; la emoción de estar destapando un mundo que alguien decidió que debería sellarse para siempre.    

 

2

Las calles están llenas facturas de la compra. La gente tira las facturas del supermercado. No tanto de otro tipo de productos, como un pantalón o un bolso. Encontré esta factura de supermercado cerca de mi portal, una factura cualquiera de una persona cualquiera. Le atendió: ANA.

s

 

Esta factura también es basura [de hecho, estaba arrugada y en el suelo], pero es la basura del primer paso de la cadena, el primer paso que llevará a esos productos, impresos en ella, al cubo de la basura. En algún lugar, abstracto o real, Principio y Fin se identifican. En el Principio no era el Caos, como aseguró un Helénico, sino una factura, la basura.

Ahora bien, si esos fotógrafos, en lugar exponer los objetos de los cubos de la basura de los famosos, hubieran expuesto las facturas de esos mismo productos de esos mismo famosos, el impacto, visual y simbólico, no hubiera sido el mismo.  

Parece que el hecho de que los productos de consumo pasen por ese cilindro triturador lleno de tubos que es cualquier cuerpo, (cuerpo que, por extensión, es también el hogar, la casa a la que va asociado ese cuerpo, ya que es imposible la existencia de un cuerpo sin un hogar asociado, sea éste de la clase que sea), le da a la basura un prestigio, una categoría de espectáculo final, de circo o arte, que las facturas de esos mismos productos no tienen. Nos gustan los detritus, porque nos dan asco, y provocan el morbo de lo desconocido, hay un componente de deseo carnal en ellos. Mi opinión es que la basura la asociamos al acontecimiento más radical que conocemos, la muerte, y rescatar la basura, investigarla como han hecho estos dos fotógrafos, tomarla como objeto de contemplación, equivale a casi comprender la muerte, a hacernos a la ficción de que la hemos dominado porque la tenemos abatida ante nosotros, sobre una mesa, y podemos fotografiarla, sacar conclusiones científicas, fantasear con ella: ya es nuestra. La hemos superado.

 

 3

Interesante desde un punto de vista antropológico me parece la existencia de esta tienda: Celebrity Skin and Bodily Fluids, en la que se vende material orgánico y detritus de gente famosa: orina, piel muerta, heces, sudor. El material es robado por gente que rodea las grabaciones de las películas. Personal de la limpieza, ayudantes del catering, chóferes, etc. De alguna manera, poseer los detritus de un famoso es como resucitarlo en la estantería de tu salón desde una materia que estaba muerta. Un acto profundamente espiritual, religioso. La tienda on-line, con sede física en LA, oferta, por ejemplo, heces de Jack Black (protagonista de Escuela de Rock, Hi-Fi) a 92 dólares, orina de Robin Williams a 33, células de la piel de Mike Tyson por algo menos de 13, o una bacteria del rapero Jay-Z por casi 9 dólares. Parece barato, ¿no? Te dan, si lo pagas, un certificado de autenticidad.

Para las culturas que creían en la transubstanciación de la materia (alquimia), el oro y el excremento eran dos materiales profundamente relacionados, ya que constituían lo más alto y lo más bajo de la materia, se identificaban por estar embos en sus extremos. Esto es lo que le ocurre a la basura de los famosos, a sus heces: atraen porque son los dos extremos de lo más extremo: Del Olimpo Hollywood al cubo de la basura más basura.   

 No me parece una idea ni buena ni mala, sino razonable, la de esa tienda de detritus. Si se pagan miles de dólares por un autógrafo de Michael Jackson, ¿no está más justificado pagarlos por un trozo de su ADN? Pero parece que no, que no somos de esa opinión. Cuando queremos algo de un famoso queremos de él un producto que nos “suene” a evolucionado, que previamente haya pasado por, primero, el filtro de la cultura, y después por el filtro de su personalidad (su guitarra, una firma, un libro, etc), que no sea material en bruto. Ahora bien, ¿no es también un hecho cultural y profundamente civilizado montar una tienda de detritus on-line? ¿No es acaso esa venta el colmo de lo civilizado -como comer queso aunque no tenga un buen olor-? Los franceses siempre se han jactado de ser los europeos más civilizados por tener extendida en su país una comida que huele fatal pero a la que le han sabido extraer el “oro”, a la que han “civilizado”; el queso. ¿No es acaso esa tienda on-line de LA un caso similar, la recontrasofisticación, el queso de los Estados Unidos de América?