Micronaciones [Andrés Ibáñez]

Un artículo muy interesante, que salió el sábado pasado en el suplemento ABCD, firmado por Andrés Ibañez. Aborda el asunto de la islas, las micronaciones. Una interesante reflexión, y pistas, del sentido de la palabra soledad a fecha de hoy, ¿significa lo mismo ”estar solo” hoy que hace 50 años? Entre otras muchas referencias, toma Nocilla Dream. Me hace también especial ilusión una casualidad: cita el libro Especies de Espacios, de Georges Perec, que es una pieza importante y explícita en Nocilla Lab.

Corto y Pego:

Islas

Por Andrés Ibáñez. 08, marzo, 2008

Al final de Solaris, de Tarkovsky, el gran océano inteligente sobre el cual sobrevuela la nave espacial crea una isla. ¿Podríamos decir que es esta la primera isla? El planeta-océano llamado Solaris está intentando ponerse en contacto con los seres humanos. Primero hace realidad sus sueños y sus recuerdos, pero esto sólo causa dolor y frustración. Finalmente, sobre sus aguas aparece una isla. Es una isla muy pequeña, en la que hay una casa con el jardín que la rodea. Solaris ha descubierto que los seres humanos son individuos. Ha descubierto que somos islas.

Frente al concepto de sociedad heredado de la Ilustración, la sociedad del nuevo milenio se presenta como un conjunto de islas.

Uno de los temas de Nocilla dream, de Agustín Fernández Mallo, son las micronaciones. Naciones diminutas como, por ejemplo, Christiania, una base militar abandonada de Conpenhague que fue tomada por los hippies en 1971 y declarada nación independiente. Algunas micronaciones son, literalmente, islas. Por ejemplo, Sealand, creada en 1966 por Roy Bates, que tomó posesión, junto con otras 240 personas, de una base militar construida durante la Segunda Guerra Mundial, «una plataforma del tamaño de medio estadio de fútbol, asentada sobre dos pilares cilíndricos de cemento y acero que emergen del mar gris y verdoso de la costa británica».

¿Serán las micronaciones la solución para los problemas del nacionalismo?

Experiencia multisensorial. ¿Recuerdan ustedes el lema de la campaña publicitaria de Ikea? «Bienvenido a la república independiente de tu casa.» El concepto de isla/micronación adoptado por una tienda de muebles que es también una fascinante experiencia multisensorial. Una tienda que es, de hecho, una representación de la realidad (un nivel superior, de meras apariencias, y un sustrato inferior donde están los objetos reales, que uno mismo tiene que montar), y que nos ofrece «soluciones» para viviendas de treinta metros cuadrados. Soluciones para islas.

Islas, micronaciones, microapartamentos: representaciones del yo posmoderno, como totalidad dentro de un conjunto de totalidades. Esferas. Las Esferas de Peter Sloterdijk. Los círculos de Circular, de Vicente Luis Mora, un libro que trata del círculo y de la fascinación del espacio: del centro, de lo que está fuera del círculo, de lo que está dentro. En la doble página central hay una inscripción: ESTAUSTEDENELCENTRODECIRCULAR y una cita de Kafka: «El centro del círculo imaginario está lleno de radios que empiezan y no acaban».

Casa rodante. En Especies de espacios, uno de los libros clave de nuestra época, Georges Perec estudia los espacios en que vivimos. En sentido inverso al que él propone: el espacio, el mundo, Europa, el país, el campo, la ciudad, el barrio, la calle, el inmueble, el apartamento, la habitación, la cama? la página? Bienvenidos a «Comunicados de la tortuga celeste», mi habitación, mi página, mi micronación, mi isla. Perec recuerda también la maravillosa «casa rodante» del excéntrico Raymond Roussel. Una casa rodante con la que viajó por todo el mundo, recibido por jeques y obispos como si fuera, de hecho, el presidente de su propio país.

Islas. Mi cama. Mi estudio. Viaje alrededor de mi habitación (1794), de Xavier de Maistre. Islas. Mundos en miniatura. Microrrelatos. Microeditoriales: prácticamente una persona (el «editor») sentado en una mesa, con un ordenador, en una habitación. Quizá otra mesa, con un becario. Una isla. Locus solus. Una isla: mi cabeza. El «fin del mundo» que aparece al final de El fin del mundo y el país de las maravillas del hampa, de Haruki Murakami. La ciudad perdida (del interior del cerebro) del final de Kafka en la orilla.

Una isla: mi página web. Una isla: mi blog. Porque las islas no se hacen para aislarse, sino todo lo contrario. Islas: autoficción. Ficción de dentro de mi cabeza. Los libros de Sebald. Los de Vila-Matas. Autoficción: ficción sobre uno mismo. Literatura de islas. Sin relación con Robinson Crusoe, que estaba solo en una isla vacía. Nuestras islas, por el contrario, siempre están llenas. Como la isla de Lost, que me obsesiona: parece desierta al principio, pero en realidad contiene todo el universo.

Islas. La isla de Redonda, de la cual es rey Javier Marías, y en la que ha reunido (imaginariamente) a todos sus amigos. Bienvenidos, pues, al mundo de las islas.

S

Compartir:
  • Print
  • email
  • Facebook
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks
  • Meneame
  • Bitacoras.com

15 comentarios para “Micronaciones [Andrés Ibáñez]”

  1. el náuGrafo dice:

    He aquí uno que se fabricó una isla, en su cabeza primero, y en Internet después. Interesante.

  2. Gog dice:

    Agustín, hay un blog q saca unas fotos increíbles. El tipo debe de pasarse el día entero escaneando viejas revistas o vete a saber qué. Es prodigioso el repaso a la cultura norteamericana q está ahciendo.

    El caso es q hace poco ha comenzado una serie sobre lugares abandonados q quizá te interese echar un vistazo:

    http://tsutpen.blogspot.com/search/label/Abandoned%20Places

    Algunos de estos lugares podrían convertirse en micronaciones en cualquier momento.

    Un saludo.

  3. Glo dice:

    Hola Agustín,
    Me gustaron mucho tus libros (enhorabuena por los premios) y este blog es estupendo.
    Creo que son méritos suficientes para que te nombren Duque de Nocilla.
    Saludos

  4. agustín dice:

    Hola Gog. En efecto, son buenísimas, muy muy buenas, me gustan mucho, Gracias!

    Glo y naúGrafo (por cierto, vaya nombre que te has buscado, cuesta más escribirlo que hacer un sudoku), muchas gracias por vuestros comentarios. Un saludo!

    Un blog es una isla, pero altamente conectada.

  5. Dimitri dice:

    Al pensar en las micronaciones pienso en los barcos y en las "leyes" que rigen la navegación por aguas internacionales, que son el 70% del planeta.
    El barco que deja las aguas territoriales de su país – o de cualquier otro – deja de estar vajo la jurisdicción del mismo y su capitán pasa a ser rey, director, dios y crooner del mismo.
    Recuerdo al capitán Zap Oxing – más o menos se escribirá así – un koreano-noruego con muy malas ideas, y su gusto por las canciones horteras italianas: tipo Ana y Johnny; con las que nos despertaba todas las mañanas a las 6:00 – horario barco -.
    Cada barco una isla. Así era. La llegada a cada puerto de la costa africana. Los cantos de los negros. Los intercambios. A nosotros siempre nos ofrecían lo mismo cuando el capitán nos daba permiso para pisar tierra: alcohol, mujeres, y objetos valiosos (artesanía).
    Recuerdo al capitán Zap con su kalasnikov, disparándole a los delfines desde la popa de nuestro mercante.

  6. Román Piña dice:

    Las islas (insulae) nacieron para ser explotadas. Fueron en Roma las viviendas de los pobres, y fueron también islas giratorias las plataformas donde los esclavos se exhibían con un cartel colgado, como la etiqueta de un pack de jamón Campofrío, para ser adquiridos en el mercado.

  7. agustín dice:

    Román enlaza con Dimitri: las plataformas de exhibición de esclavos eran islas, casi micronaciones. ¿Será todo blog eso: una plataforma rodante en la que el administrador es ofrecido como esclavo a miles de lectores, ávidos de carne escrita/visual?
    Hay que pensarlo.

  8. Vicente Luis Mora dice:

    Gog, espectaculares las fotos, gracias por descubrirnos ese blog. Un abrazo de Magog.

  9. Jordi dice:

    A próposito de las islas y todo esto, y ya que Román no publicita su libro, me tomo la libertad de hacerlo yo. Ahí va.

    LA ISLA QUE LA PALMA: TEXTOS ECOLOGISTAS
    de PIÑA VALLS, ROMAN
    CALIMA EDICIONES, S.L.

    Y en cuanto a lo que sugiere Agustín sobre los blogs, pues no sé si serán islas o penínsulas, micronaciones o una "tele-exhibición" de atrocidades ballardiana, pero cualquier exposición de uno mismo al mundo no deja de ser un tipo de esclavitud.

    Saludos.

  10. agustín dice:

    ja, ja, Jordi, La Isla Que la Palma, un buen libro. Pero menuda la que montamos en la presentación! De acuerdo que los blogs son una esclavitd, pero no olvidemos que hubo épocas en las que la esclavitud era llevada con dignidad y hasta deseada. Quizá esa sea la clave. ¿Quién no es esclavo de algo? Un abrazo.

    Hola Vicente, esas fotos me recuerdan muchas cosas que vimos en Muevo Mexico. Un abrazo

  11. Juan de Madre dice:

    Leyendo el comentario de Dimitri recordé que aquellos que nacen en un barco, en alta mar, no son neonatos, sino naonatos; me parece una palabra de increíble existencia, dada su poca utilidad.

  12. Angelus dice:

    En este post aparecen dos nombres propios que suponen dos de las lecturas más gratificantes y sesudas que he leído en los últimos años: "La música del mundo" de Andrés Ibáñez y "Solaris" de Stanislaw Lem.
    Saludos.

  13. Román Piña dice:

    Gracias por la publi, Jordi. Sí, Agustín, la montaste bien en aquella presentación. Si tus fans quieren verte en acción, pueden ver tu defensa lúcida de una arquitectura libre y del siglo XXI en el vídeo que aparece en mi web http://www.romanpigna.com

  14. Demetrio dice:

    Juan de Madre…no te puedes hacer una idea de lo complicado – aunque ahora menos – que es el tema de los partos en altamar.
    Dependiendo de la bandera a la que pertenezca la nave, el armador, o la nacionalidad del tripulante, la nacionalidad de la madre sobre la del padre, a sí hay tratados o no, al respecto, entre los países, etc.
    En cualquier caso, a los nacidos en barcos se les da una nacionalidad terrestre, no se les pone en el pasaporte: nacido en el océano atlántico, o en el pacífico, o a "que le voy a hacer si yo, nací en el mediterraneo", etc.

  15. Ingrid dice:

    hablando de islas e islotes…, partos y esclavos…

    «Mi vida, vida mía, mi antiquísima vida
    mi primer deseo mal curado
    mi primer amor disminuido
    has tenido que volver.

    He tenido que conocer
    lo mejor que hay en la vida,
    dos cuerpos que disfrutan de su felicidad
    uniéndose y renaciendo sin fin.

    En completa dependencia,
    comparto el temblor del ser
    la vacilación de desaparecer,
    el sol que azota el lindero

    y el amor, en el que todo es fácil,
    donde todo se da al instante;
    existe en mitad del tiempo
    la posibilidad de una isla.»
    La posibilidad de una isla " Michel Houellebecq

    un saludo!

Deja un comentario