Me quedé un poco afectado por el cierre del McDonalds de Zaragoza, el de manolo Vilas, así este domingo no pude hacer otra cosa que lo siguiente: me levanté sin ganas de nada especial, pero a eso de la 12 de la mañana pensé que estaría bien comer una hamburguesa. Pillé el coche y me planté en el McAuto, allí, desde la misma ventanilla del coche, sin bajarme ni nada, pedimos unas hamburguesas, unas patatas de Luxe y bebidas. Tiramos hacia una zona del sur de la isla bastante inhóspita. Al llegar había unos Autonautas de la Cosmopista con sus furgos. Les hice una foto.



Ahí, en esa tangente literaria, terminaba teóricamente la presencia humana. Dejas el coche junto a unas barcas y caminas junto al mar por un paisaje que es como lunar, piedra erosionada en hueveras y algas secas, montones de algas secas. Conozco muy bien esta isla, pero nunca había estado allí.
Tras atravesar casas de pescadores y lugares donde dejan las barcas, llegamos a un nido de ametralladoras. La costa de la isla está llena de viejos nidos de ametralladoras, me gustan mucho, le dan un aire trágico y siniestro, pero no siniestro en el sentido de sanguinarios, sino en el sentido ballardiano. Recordé que en mi libro Joan Fontaine Odisea, llevado por la imagen de estas amorfas construcciones, había escrito un verso que decía: “Un corazón sin línea de horizonte viene a ser/ un nido de ametralladoras”. Le hice una foto desde lejos, y después me acerqué a la mirilla rectangular, metí un poco la cabeza y desde ahí saqué otra foto dentro; fue un momento excitante: era yo quien disparaba de fuera a adentro. Se veía un pasadizo al fondo, una letra H dibujada en la pared y algo más que no identifiqué.


Continuamos sorteando piedras junto al agua, a veces parecía que el camino moría, pero siempre había algún sendero o atajo para sortear la orilla.

Vimos entonces una pequeña casa de pescadores que tenían un pequeño chill-out adosado; estaba graciosa y vacía, como teletransportada, le hice otra foto. Iba sorbiendo del bote de Coca-Cola Zero cuando más lejos, apareció otra casa, esta muy grande, magnética.

Nos acercamos y estaba cerrada a cal y canto. En el techo unas placas solares. Justo delante del mar. Pensé que me gustaría, de repente, sin más, abrir la puerta y quedarme allí a vivir un año, con lo puesto. Escribir allí un libro, o lo que fuera. Una de esas vidas que sólo salen en la pelis, pero con las que de vez en cuando se fantasea. A mí las casas aisladas me atraen, Manderlay, o la de Psicosis, o la de El Extraño Viaje, etc, dimos una vuelta a la casa, había juguetes de playa tirados y la caseta de un perro sin perro, ponía Tobi, unos excrementos secos. Con el resol pegando y los bichos del campo rugiendo en sus sombras, tuve una sensación visual, la de la peli La Matanza de Texas, aquella casa tramposa y soleada. Pero esa sensación sólo duró un segundo. Nos alejamos hacia un faro blanco y negro. El paisaje se volvió ultralunar, suelo plano erosionado por zonas, me senté, supuse que The Police se había inspirado en ese sitio para componer su Walking On The Moon, ya no me la quité de la cabeza.

Habíamos llegado al sitio verdadero, el óptimo para recordar y homenajear al recientemente fallecido McDonalds de la Plaza de España de Zaragoza. Comimos en silencio, mirando el fiel del horizonte, yo una Especial Australia, y ella una Clásica. Las patatas De Luxe, la mayonesa, la lechuga Íceberg, las Coca-Colas con pajita. En silencio. Masticabas una vez y el mar te devolvía el sonido de tu boca con un ligero romper de olas, el mar sabe, el mar conoce, masticabas otra vez y de nuevo el mar contestaba. Pura música. La comida a mis pies: otra foto.


Terminamos, y en el suelo los restos del homenaje; otra foto. Naturalmente, no íbamos a dejar allí la basura que el homenaje había generado. Naturalmente, queríamos hacer un agujero muy profundo y enterrar los restos, dejarlos tranquilos, en paz, dentro de su bolsa, generar una ruina futura, una clave para arqueólogos del año 3000 (si no dejamos basura, ¿cómo sabrán los hombres futuros cómo se vivía en el Siglo21? ¿Qué será de los arqueólogos futuros, desaparecerá esa profesión? ¿Quedará el conocimiento del pasado reservado sólo a asépticos archivos informáticos?), pero ocurrió que de algún lugar, entre unos matojos, emergieron un hombre y una mujer, es cierto, se materializaron desde una nada, eran gente buena, recogían basura, eran de esos que lo hacen en sus ratos libres, ni siquiera son voluntarios de alguna organización, no, son personas que han hecho de limpiar el mundo su misión en vida. A mí no me gusta incomodar a quien trabaja, y respeto profundamente todos los trabajos, maneras de ocio y religiones en tanto sólo me molesten un poquito (ya que convivir es molestarse, y quien no quiera ser molestado que coja el primer vuelo a la Luna), así que, descartado el entierro como dios manda, desandamos lo andado con la bolsa en la mano. Encontramos una nevera rota junto a la orilla. Le hice una foto. Me encantan los electrodomésticos al lado del mar, porque el mar los va comiendo, los va haciendo minerales, los transforma en otra naturaleza, en nuevas piedras. Parecía que era una tarde de antiguos libros, porque entonces recordé un fragmento de Yo Siempre Regreso a Los Pezones y al Punto 7 de Tractatus:
“Había un infinito numerable siempre que nos besábamos en la playa. Una lavadora entre las rocas. Una bolsa desteñida de hipermercado. Una botella de agua mineral criando algas. Un enchufe de pared transformado ya en canto rodado. El cerco móvil del petróleo. Una maroma deshilada… Mensajes [todos] que no llegaron”
Todo objeto fuera de su hábitat es un mensaje codificado. Sólo hace falta tener la suficiente humildad como para saber oírlo.

Una vez en casa, preparé un digno ataúd para la bolsa con los restos del McDonlads.

La envolví en film transparente para que quien la encontrara viera su origen, su procedencia. Fui a una maceta, el sol ya declinaba, comenzaba a hacer frío, y la enterré. En el último momento me dio pena: le dejé la pajita del vaso de Coca-Cola saliendo para que respirara. Adjunto foto.
Un domingo cualquiera.














Bonito homenaje. Vilas estará emocionado. Por cierto, la Australiana (hamburguesa) no me arrebató, que la probé el otro día.
Hola, Agustín:
Aquí un lector, siempre en la sombra indeterminada, observando como las gaviotas.
Me ha hecho mucha gracia todo lo que hablas de la nevera-esqueleto. Quería mandarte una cosa sobre ello que escribí hace ya… bueno, un tiempito. No encuentro tu mail por el blog, así que supongo que el mío te saldrá cuando mires el comentario. Si te animas, házmelo saber y te lo mando. Creo que te gustará.
Como dijo un poeta paisano tuyo:
"…y en su infinita sabiduría Dios también creó el Big Mac".
Bonito e interesante post por vuestra isla.
Abrazos y felicidades por los triunfos,
juá, tienes más cuento que calleja, pero bien. felicidades por el premio. y a ver si sale pronto nocilla 3, que hay ganas
náuGrafo, es cierto, la Australia no me convenció tampoco. Prefiero la clásica.
Pablo, ¿quién dijo eso?
Inpuro, si te refieres a que vivir ya de por sí en un cuento, llevas razón; en caso contrario, no. Nocilla Lab, en septiembre.
Biff, muchas gracias. Mándaselo a la editorial, ellos me lo harán llegar. Entra aquí:
http://www.alfaguara.santillana.es/contacto/
Un saludo!
Me he partido, Agustín, con lo de la pajita. Gran frase "Convivir es molestarse".
En cuanto a comer algo sacado de un MacDonalds,os felicito por semejante sacrificio público y por la calidad de vuestros estómagos.
El libro del que saco la cita es:
EL RESTO DEL MUNDO
FERNANDEZ REBOIRAS, RAMON
Lo pillé en la editorial Lumen…
Saludos;
Ah, sí, Pablo, ok, de Reboiras, si lo leí y todo, y no lo recordaba. Qué Cabeza. Muchas gracias!
Román, aquí, preparados para to´.
Te invito a cenar en el McD de la Plaza de Las Tortugas. Te chuparás los dedos. ¡Y qué helados!
Un abrazo.
Me gusta cómo retratas la soledad (preciosas las fotos del exterior nido y de la nevera, fantasmal el interior del nido)
Me gusta esa manera tan sintética de escribir, sin grandes explicaciones ni razonamientos.
Bello y desolador.
Curioso el tema de la basura.
Un saludo.
Tú frivoliza con el horizonte (hermoso verso/ y elegante)… pero no te das cuenta de las verticalidades, resvistas, cigarrillos, porros, que pudieron pasar por allí… historias de Godot infinitas…. ¡joder!… ¡eso sí que es un convento!
Juan
pocos arquitectos suelen mostrar sus primeros bocetos, creo que resulta una forma de desnudarse en público. creo que con estos posts haces lo mismo, y es de agradecer. gracias por la compañia
Hola Javier B, muchas gracias. Sí, el tema de la basura debe der uno de los grandes temas de nuestro tiempo, junto con el del cuerpo.
Dimitri, no soy consciente de haber frivolizado en nada. Te doy la razón en que cada punto del Planeta tiene una historia horizontal y otra vertical, verticalidad que es un espesor, una densa arqueológía, un código de barras. Gracias por tu comentario.
Hola Vicent. Está bien eso, porque, precisamente casi toda mi obra trata de redefinir el boceto (la ante-obra) en obra por derecho propio. No en vano, Nocilla Dream y Experience, creo que son eso: una manera de redefinir el boceto de novela en novela en sí misma. Una de esas descontextualizaciones de las que aquí tanto hablamos.
Un saludo y gracias.
Agustín: es un texto excelente. Sí, es un Joy Division. Te ha salido un Joy Division pleno.
Ahora voy a teorizar un poco: estamos metidos en una narrativa que lucha contra la abstracción, de ahí que a mí tu texto (como otros míos) me parezca profundamente realista. Salen cosas que están en el mundo, y no abstracciones. Indagamos en la materialidad de este mundo, pero no con aprioris ideológicos, sino con ternura. Te produce ternura la nevera, a mí me pasa igual. Es una exaltación de la materia, de la realidad. Nos ha tocado esta realidad. No estoy muy de acuerdo con aquellos que ven en MacDonald´s un simple y detestable establecimiento de comida basura (lo cual no quita para que tengan razón). En mi opinión, MacDonald´s es un ente complejísimo, es una conclusión de 2000 años de Historia. No se les puede juzgar sin haber estado en ellos varias veces.
No hay que olvidar nunca la baratura de un MacDonald´s, y pese a la baratura, te dan un montón de cosas. Nadie da tanto por tan poco: sí, una paradoja. Absolutamente nadie da por 3 euros tanto mimo en los nombres, en los ingredientes, en los sabores. Por 30 sí, por 300 muchos restaurantes te dan las mil maravillas, pero por 3 euros sólo MacDonald´s. El Mana bíblico era, en realidad, ManaDonald´s.
Qué bien lo dices, amigo Vilas, qué bien lo dices. La ternura que hay en la materia. "El misterio más profundo está en la materia", ponía por algún sitio Carne de Píxel; aún lo suscribo. Y la materia que te da McDonalds es una de ellas. Porque a fuerza de tanto demonizarla la han dotado de misterio, le han aportado en aura walterbenjaminiana que le falta ya a la comida totalmente casera.
Fue un homenaje sin un ápice de ironía, un homenaje sincero de chupa de cuero de domingo. El mar, mi hamburguesa y yo. El tiempo detenido.
Es como la telebasura. En un artículo que está colgado en este blog, Debate Sobre Decálogo de Verdú, escribí que la mal llamada telebasura también es algo muy complejo: en 1 segundo de emisión se concentran miles de años de evolución de la cultura humana. Sólo vemos la superficie, pero hay que mirar a través de un agujerito que, eso sí, previamente hay que localizar. Cada cual el suyo.
Lo nuestro no llegaba a ser un búnker. Un simple petardazo nos hubiera mandado a freir monas. Recuerdo a Petra – así llamábamos a Ramón -. Cuando nos tocaba hacer la guardia juntos siempre se traía un transistor y oiamos a Jose Mª García y música, aunque estaba prohibido. Un día, Petra se me puso en pelota picada para que la poseyera. Allí, junto a nuestra batería de costa. En pelota picada. No veas lo que ponen cuatro horas de guardia nocturna diaria y dos semanas de cuartel. Así que, por educación mía, previo porro y unos donuts de chocolate, follamos como locos bajo las luces de la noche y el sonido oscuro del mar en calma, oyendo a José Mª García.
estoy totalmente de acuerdo con lo que decís (vilas y mallo) sobre la materia. y es algo que se nota en vuestras respectivas obras, una especie de "vitalismo material". es uno de vuestros aciertos (y atractivos) literarios, creo yo. porque al fin y al cabo somos cuerpos, o sea.
Hola Agustín,
Al hilo de tu respuesta a Vilas, yo creo que la mirada asombrada sobre las cosas (un punto de vista que incluye la ternura) tiene más que ver con el ingenio que la humanidad ha debido desplegar para llegar a ellas que con las cosas mismas.
Es decir, a mí me pasa mucho que me quedo maravillado al reflexionar sobre el cúmulo de ideas, descubrimientos, experimentos (mentales y físicos), textos y chicles pegados que todo, absolutamente todo, tiene adosado a sí. Unos ocho mil años de civilización basada en el pastiche.
Por eso me gusta tanto lo que escribes.
Un saludo,
X.
Lo que me he perdido estando un fin de semana perdida en un pueblecito extremeño…
Si todo objeto fuera de su hábitat es un mensaje codificado, ahí tienes tu Mejor Animación Española. Ya sólo hace falta oírlo, ¿no?. Y, ¿por eso intentarás que NLab sea libro+vídeo? ¿Para además de oírlo, verlo? ¿O sólo lo oirás tú?
[Qué envidia vivir al lado de la playa, qué puta envidia]
Gracias por los comentarios.
Dimitri, pues vaya mili tuviste tú. De buena me libré.
Inpuro, no es yo sea un "materailista" en el sentido de que sólo crea en la materia o en los "hechos". Creo que todo es materia, pero también que en esa materia hay algo que se nos escapa siempre. No sé.
Hola Xavie, estoy muy de acuerdo contigo. Esas materialidades nos fascinan por lo que irradian de nosotros, por lo que previamente pusimos en ellas. Ecos, quizá.
Hola Ángeles, pues Extremadura no está nada mal. Me gusta mucho. Extensiones de belleza dura, campos lunares también. Creo que ya comenté alguna vez que con Nocilla Lab, si nada se tuerce, irá una peli DVD que estoy haciendo. A ver, quién sabe.
Saludos!
ja, ja, ja…
Bueno, bueno…era sólo ficción. Incluso un lugar común (tanto hombre solo, tanto tiempo…que ya se sabe que "roces amenudo presto llevan al culo" – …en el sentido, bueno…he conocido amigos homosexuales que lejos de recibir tratos lacerantes, inhumanos, etc. en sus respectivas milis, que también – desgraciadamente – las ha habido…pues hacían una mili corriente, o si acaso, eran destinados a cocina, a cuidar el jardín de la casa de algún oficial, e incluso que han topado con compañeros que los han defendido de esos típicos (también comunes) burracos muy machos que trataban de fastidiarles la vida.
Te agradezco que me dejes participar en tu Blog, y es desde luego una suerte poder hablar con una persona que admiro – tú, Agustín, y disculpa este peloteo – con esta pasmosa facilidad.
Gracias
Uff!! No sé por donde empezar, es la primera vez que escribo.
Bueno lo primero felicitarte por el premio de Miradas 2 (yo te voté). Me han gustado mucho los dos Nocillas, pero sobre todo "Carne de píxel", ese pasaje de llorabas y llovía… Me identifico con él.
Este finde estuve en París y antes de entrar al Louvre me comí una McChiken, hacía años que no me tomaba una y pensé mientras comía ¡Qué flaco homenaje al arte por Diós!
Pero cuando el hambre aprieta…
Saludos y besos desde el norte de España.
Hola Yael, mucha gracias por tu comentario, y por lo que dices y por el voto.
París, qué bueno, pero como dice el tópico, mejor sin los parisinos, creo.
Qué bonito es París en fin de año.
Saludos!
La ¿casualidad? reaparece, los "Autonautas de la Cosmopista" son mis cuñados.
¿Y riega usted el homenaje? Me ha encantado ese plan de domingo
Hola Nacho, pues sí, menuda casualidad. He dejado un comentario sobre ello en el post de la presentación de Creta en Hotel Kafka.
Un saludo!
Hola Verónica. Gracias por tu comentario.
Muy bien Agustín, me gustó mucho la historia, muy nocilla, falta escribir la historia de la gente de las furgonetas, de los que limpian la playa, de la familia que vive en la casa de V13, de los directivos que deciden cerrar el Macdonlads, de los que han tirado la nevera, y del que escribió la letra H (de la que veo un poema de Brossa meteforizando el nido de ametralladoras desde el frontal). Enhorabuena por el premio, por cierto no sabes quien tiene el tuyo?
Un abrazo!
Pues, al final, después de tantas casualidades… la causalidad ha sido que yo termine escribiendo aquí unas palabrejas…
Resulta que Nacho es mi concuñao (ya que nuestros respectivos son hermanos) la furgo azul es nuestra…(mía y de mi respectivo, claro!) y yo misma colgué una foto casi igual a la tuya (de las dos furgonetas) en mi facebook! Entoces Nacho la vió… después entró en tu página y se dió cuenta de que… ta chin …ta chan… ahí estábamos, eran nuestras furgos…y… la casualidad se puso el disfraz…
Un pequeño detalle: nosotros vivimos en Mallorca, en Madrid vive Nacho, aunque ni él ni yo nacimos en donde vivimos (otra casualida!)
Ya queda una historia menos que escribir…
Hola María. Tremenda historia. Allí estabais, yo pasaba. O yo estaba y vosotros pasabais.
Gracias por el comentario. (Bueno, mi foto es muy mala porque las hice con el móvil. Estáis borrosos)
Hola lobohombre. No, no sé quién tiene el mío. Pero me da lo mismo, es gracioso. El premio no es la estatuilla, sino el reconocimiento. Un abrazo
Grande! me alegra ver este Post, casualmente estamos trabajando en un nuevo proyecto MAC MENÚ.
Aprovecho para hacer un poco de Marketing viral; hemos actualizado nuestra web con nuevos proyectos. "DO THE DANDY" Y "LA ABUNDANCIA ES UN LUGAR DONDE ESTÁ TODO". También hemos abierto un canal vimeo y la posibilidad de subcribirte con rss.
Por cierto, el otro día leí un post de http://www.ypsite.net sobre el libro ODIO BARCELONA. quizá te interese.
un saludo.
vicente.