COMIDA[2]+ RUINA CONTEMPORÁNEA[5] = La Basura

 

1

El año pasado los fotógrafos franceses  Bruno Mouron y Pascal Rostain expusieron estas fotografías en USA y en varios países europeos,

CAMERON DÍAZ

 

Clooney

 

HALLE BERRY

 

PARIS HILTON

 

PENÉLOPE CRUZ

 

PINK ¿Qué tienen en común todas estas fotos? 1) que son fotografías del contenido de bolsas de basura, y 2) que la basura pertenecía famosos de Hollywood (con tal de poner el ratón sobre cada foto aparece el nombre de su propietario).

Los fotógrafos, que se conocieron en los años 80, trabajando en Paris Match, ya habían hecho esta operación en 1986 y en 1996. Estuvieron bastante tiempo paseándose por Los Ángeles, esperando a que los famosos tiraran la bolsa de la basura, para robarla, abrirla, seleccionar el contenido, meterlo en un baúl precintado y enviarlo a Francia, donde, ya en el estudio, lo fotografiaban.  “Al principio lo pedimos, pero ellos mismos [los famosos] hacían una selección previa y el resultado no era auténtico”. Hay también todo un trabajo de espionaje para localizar la casa. “Para esta última entrega, fuimos a Los Ángeles [donde el camión de la basura pasa una vez a la semana] en marzo”.

Siempre he pensado que se conoce todo de una persona por su basura y por el contenido de su nevera, [por eso me da mucho pudor abrir la nevera en las casas de los demás, lo siento como una violación de la intimidad de las más agresivas]

De las fotos se extraen evidencias, como que Cameron Díaz [1ª Foto] tira mucha ropa, tanto la suya como la ajena.

Clooney [2ª Foto] consume muchas muchas revistas del corazón, y tortillas precocinadas y comida supuestamente mala.

Halle Berry [3ª Foto], tira cantidad de guiones, cartas, papeles en general. No recicla.      

Paris Hilton, [4ª Foto], consume sobre todo cosas líquidas. No es que viva en la Era Líquida de Bauman, es que ella misma es la Era Líquida de Bauman. También me llama la atención que aunque la calidad de su basura no sea intrínsecamente superior a las del resto, parece que sí lo es. Tiene un aire refinado. De lo que concluyo que su refinamiento antes las cámaras no es impostado, como hasta ahora pensaba, sino de alma.  

Penélope Cruz, [5ª Foto], tira las bolsas de Louis Vuiton [yo las guardo, así después meto dentro unos sobres cuando voy a Correos, o una chaqueta por si hace frío, y parece que vengo comprar algo de esa marca]. Bebe vino, cosa que me reconforta, y consume productos bajos en calorías. Me inquieta mucho ese lote de papeles escritos a mano, ¿Prepara novela? No me decepciona.

La cantante Pink [última foto], tira sartenes, bragas tanga de tiro alto y todo tipo de facturas.   

 Otra fotos revelaron que Antonio Banderas también tira la ropa interior tras utilizarla.  La modelo Cindy Crawford tiene un vicio por la comida basura. Se encontraron varias cajas de hamburguesas, en días consecutivos.  Nicolas Cage no sólo come caviar de la mejor marca, sino que además tira las latas de este producto sin abrir. Pierce Brosnan es un fanático de los rifles de caza. En su basura se encontraron cajas de proyectiles y demás elementos de armería.

Francamente, envidio a estos fotógrafos profundamente. Es algo que me hubiera gustado hacer a mí. Ponerse ante una bolsa de basura cerrada, abrirla; la emoción de estar destapando un mundo que alguien decidió que debería sellarse para siempre.    

 

2

Las calles están llenas facturas de la compra. La gente tira las facturas del supermercado. No tanto de otro tipo de productos, como un pantalón o un bolso. Encontré esta factura de supermercado cerca de mi portal, una factura cualquiera de una persona cualquiera. Le atendió: ANA.

s

 

Esta factura también es basura [de hecho, estaba arrugada y en el suelo], pero es la basura del primer paso de la cadena, el primer paso que llevará a esos productos, impresos en ella, al cubo de la basura. En algún lugar, abstracto o real, Principio y Fin se identifican. En el Principio no era el Caos, como aseguró un Helénico, sino una factura, la basura.

Ahora bien, si esos fotógrafos, en lugar exponer los objetos de los cubos de la basura de los famosos, hubieran expuesto las facturas de esos mismo productos de esos mismo famosos, el impacto, visual y simbólico, no hubiera sido el mismo.  

Parece que el hecho de que los productos de consumo pasen por ese cilindro triturador lleno de tubos que es cualquier cuerpo, (cuerpo que, por extensión, es también el hogar, la casa a la que va asociado ese cuerpo, ya que es imposible la existencia de un cuerpo sin un hogar asociado, sea éste de la clase que sea), le da a la basura un prestigio, una categoría de espectáculo final, de circo o arte, que las facturas de esos mismos productos no tienen. Nos gustan los detritus, porque nos dan asco, y provocan el morbo de lo desconocido, hay un componente de deseo carnal en ellos. Mi opinión es que la basura la asociamos al acontecimiento más radical que conocemos, la muerte, y rescatar la basura, investigarla como han hecho estos dos fotógrafos, tomarla como objeto de contemplación, equivale a casi comprender la muerte, a hacernos a la ficción de que la hemos dominado porque la tenemos abatida ante nosotros, sobre una mesa, y podemos fotografiarla, sacar conclusiones científicas, fantasear con ella: ya es nuestra. La hemos superado.

 

 3

Interesante desde un punto de vista antropológico me parece la existencia de esta tienda: Celebrity Skin and Bodily Fluids, en la que se vende material orgánico y detritus de gente famosa: orina, piel muerta, heces, sudor. El material es robado por gente que rodea las grabaciones de las películas. Personal de la limpieza, ayudantes del catering, chóferes, etc. De alguna manera, poseer los detritus de un famoso es como resucitarlo en la estantería de tu salón desde una materia que estaba muerta. Un acto profundamente espiritual, religioso. La tienda on-line, con sede física en LA, oferta, por ejemplo, heces de Jack Black (protagonista de Escuela de Rock, Hi-Fi) a 92 dólares, orina de Robin Williams a 33, células de la piel de Mike Tyson por algo menos de 13, o una bacteria del rapero Jay-Z por casi 9 dólares. Parece barato, ¿no? Te dan, si lo pagas, un certificado de autenticidad.

Para las culturas que creían en la transubstanciación de la materia (alquimia), el oro y el excremento eran dos materiales profundamente relacionados, ya que constituían lo más alto y lo más bajo de la materia, se identificaban por estar embos en sus extremos. Esto es lo que le ocurre a la basura de los famosos, a sus heces: atraen porque son los dos extremos de lo más extremo: Del Olimpo Hollywood al cubo de la basura más basura.   

 No me parece una idea ni buena ni mala, sino razonable, la de esa tienda de detritus. Si se pagan miles de dólares por un autógrafo de Michael Jackson, ¿no está más justificado pagarlos por un trozo de su ADN? Pero parece que no, que no somos de esa opinión. Cuando queremos algo de un famoso queremos de él un producto que nos “suene” a evolucionado, que previamente haya pasado por, primero, el filtro de la cultura, y después por el filtro de su personalidad (su guitarra, una firma, un libro, etc), que no sea material en bruto. Ahora bien, ¿no es también un hecho cultural y profundamente civilizado montar una tienda de detritus on-line? ¿No es acaso esa venta el colmo de lo civilizado -como comer queso aunque no tenga un buen olor-? Los franceses siempre se han jactado de ser los europeos más civilizados por tener extendida en su país una comida que huele fatal pero a la que le han sabido extraer el “oro”, a la que han “civilizado”; el queso. ¿No es acaso esa tienda on-line de LA un caso similar, la recontrasofisticación, el queso de los Estados Unidos de América? 

 

 

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14 comentarios para “COMIDA[2]+ RUINA CONTEMPORÁNEA[5] = La Basura”

  1. el náuGrafo dice:

    Me pido el tanga de Pink.

  2. cerillas Garibaldi dice:

    Me interesa todo lo que ofreces en el post, bueno lo de las reliquias orgánicas como que me da igual, me interesan las basuras, los tickets de compras e incluso los contenedores (sobre todo cuando empieza una obra) y los papelitos con notas que la gente descuida fuera de las papeleras.

    Pero en cambio, me interesa mucho más si son de gente anónima, prefiero hacer el estudio prospectivamente, imaginarme a la persona en función de sus detritus.

    La gente famosa que ya conozco por los medios no tienen interés, aunque intentemos contrastar su imagen pública con la íntima o verdadera a través de sus desechos o de sus compras. Bueno la verdad es que no me interesa mucho la gente famosa, prefiero siempre lo desconocido.

    Y algo de razón tienes en asimilar el ciclo de nuestras vidas con el ciclo consumista, creemos vencerle cuando recuperamos algo que estaba muerto, cuando resucitamos a un pequeño frankenstein.

    Saludos y felicidades por el premio de Miradas 2 que no recuerdo si te dije algo, ya sabes que soy fan de la Experience.

    Ignacio

  3. ángeles dice:

    Me entran ganas de comer queso, provolone. Tengo hambre y recuerdo haber decidido guardar todos los tickets de la compra desde el uno de enero de este mismo año, por aquello de aprender a ahorrar y ver que siempre tengo que comprar una tableta de chocolate negro, llevo una en el bolso, otra en la despensa, otra en la mesilla de noche, justo encima de Carne de Píxel…

    Y sí, estoy de acuerdo en la representación de una persona a través de su basura, de su frigorífico y en que a mí también me hubiera gustado hacer esas fotos. Yo tengo algunas de mi frigorífico, pero bastante diferentes.

  4. el náuGrafo dice:

    Supongo que mi basura es bastante normalita, como la del 99% de la basca. Del mundo occidental y con techo.

  5. agustín dice:

    Hola NáuGrafo y Cerillas, en efecto eso mismo dicen los dos fotógrafos, que la basura de los famosos es muy similar a la de todo el mundo, y que eso es algo que llama la atención de quienes visitan su exposición.
    Creo que ahora quieren ampliarlo a países asiáticos y a la basura de la gente no famosa. Una cartografía de la basura del mundo.
    Gracias, Cerillas, por la felicitación.

    Ángeles, hay frigoríficos que, además, dan miedo. Mucho miedo.

  6. F.I.E.R.A dice:

    antes con mi basura hacía unos artilugios (por no decir obras de arte) llamados P.I.P (Pequeña.Instalación.Pop)
    no hay nada más pop que la basura
    me encanta este post

  7. agustín dice:

    R.I.P = Risueña Instalación Pop
    Estoy contigo, FIERA, la basura es lo más popular que hay. Nos iguala.
    Gracias!

  8. Jordi dice:

    A parte de lo que has apuntado, me preocupa que alguien anduviera en mi basura, me parecería una invasión de mi intimidad. Vamos, que no me haría ninguna gracia. Es posible que el periodismo del corazón del futuro se cueza en los basureros en lugar de las fiestas VIP y esas cosas. En estos lugares públicos la gente se protege más que en sus deshechos. De hecho, las revistas del cotilleo ya podrían ir lanzando la versión punk por esa línea.
    Muy bueno este post Agustín y enhorabuena retrasada por el ciber-aniversario.

  9. Juan de Madre dice:

    Grande Paris Hilton.

  10. A.Paciano dice:

    Qué tal Agustín! No tiene nada qué ver con el blog de hoy, solo pasaba a saludar y compartirte mi enojo: Presté mi libro de Nocilla Dream a mi ex y se niega a regresarmelo! Espero que se aburra leyendolo, aunque no creo.
    Un abrazo!

  11. Sigrid dice:

    Hola Agustín. Me pasa lo mismo que a ti con las neveras. Pero mi vocación cotilla la compenso con los botes y cosméticos del cuarto de baño. La basura, lógicamente, es más democrática que la nevera, pero los cuartos de baño y sus botecitos son como la danza macabra medieval que pone a todos a ras de suelo. Hay por ahí cada melena efecto Loreal porque yo lo valgo, que en el fondo de su bote de cuarto de baño es champú del Mercadona (que mola, by the way). En fin, que me encanta tu post, que me alegro de haber vuelto por aquí y felicidades atrasadas.

  12. agustín dice:

    Gracias, Jordi. Sí, sí, a mí me ocurre lo mismo. Parece que descubrimos que la basura es tan íntima como el contenido de nuestro cerebro.
    Paciano, bueno, más se perdió en Corea. Déjala que lo disfrute (si es que lo disfruta, claro).
    Hola Sigrid, lo de los cuartos de baño es tema aparte. Cuando tengo que hacer un relago a alguien y no sé qué, voy al cuarto de baño de su casa; allí ves cosas, posibles compras, pero casi siempre descubres algo más que suele ser interesante. Junto con la nevera y la basura, no creo que haya un lugar más íntimo, descarado. Casi asusta.

    Juan de Madre: Paris Hilton, la verdadera Placa Madre

  13. vicente luis mora dice:

    Excelente, Agustín. En la cajita de comprobación de caracteres me ha aparecido "Boe 89". El BOE (Boletín Oficial del Estado) de 1989 es, en efecto y a día de hoy, otra de las formas de la basura. Un abrazo.

  14. agustín dice:

    Hola Vicente, qué bien verte por aquí. Qué bueno lo del BOE. ¡En todas partes no vigilan!
    Un abrazo

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