La semana pasada hablábamos de los Repronto, ahora es El Mundo Today, nuevo periódico digital elaborado por la gente de Esponjiforme.
Parte de la nota de presentación a la prensa:
Conscientes también de que la prensa en internet demanda
nuevos códigos, sus responsables –fundadores de Esponjiforme.com y, por lo
tanto, consolidados en la práctica del humor en la Red- han fichado a las
mejores plumas del ciberespacio, con blogs ampliamente conocidos por la
audiencia -Viruete.com, El Pasillero de Telecinco.es, El Focoblog, El Blog
Ausente, El Desternillablog de 20 Minutos- pero con experiencia también en el
ámbito de la prensa escrita tradicional.
Y por si todo ello fuera poco, El Mundo Today pretende dinamitar la retórica de la
entrevista promocional que ha acabado colonizando los medios españoles y
apostar por un nuevo acercamiento, cuya esencia encontrarán en la entrevista
al escritor Agustín Fernández Mallo,
con quien tenemos el placer de iniciar nuestra andadura.
“Los coches cuanto más coupé,
mejor. Los peores son los todoterreno, que no son más que una nostalgia del
tractor”, Agustín Fernández Mallo, “El Mundo Today”.
Esperamos que la propuesta les motive tanto como a nosotros
y confiamos en que El Mundo Today se acomodará en los “favoritos” de sus
navegadores, convirtiéndose en una fuente insustituible de información,
reflexión y crítica.
Un cordial saludo,
Equipo redaccional de El Mundo Today.
www.elmundotoday.com
Mi entrevista. Corto y pego (las fotos son del original):
“Sueño con vivir en la Red de Autopistas del Estado”
Publicado el 3 de Febrero de 2009 por Kike García y Xavi Puig
Su
carrera literaria arrancó a todo gas con la publicación de “Nocilla
Dream”, la novela que ha dado nombre a toda una generación de
escritores en España. Con motor brioso y comportamiento impecable,
prosigue su trayecto fiel a un estilo de conducción inimitable, fiable
y con destino en la postpoética.
El Mundo Today. En su última novela publicada,
“Nocilla Experience”, uno de los personajes, una chica, conduce un
coche de madera que, además, usa madera como combustible. ¿Cree que
sería factible un coche así? ¿Ha intentado construir alguno?
Agustín Fernández Mallo. Lo intenté pero me salió
mal. Terminé con el bosque que hay cerca de mi casa, y total, para
nada. El coche se devoraba a sí mismo, terminaba por quemarse,
canibalismo automovilístico, sin duda. Me di cuenta entonces de que no
es posible la existencia de algo idéntico a sus propias partes, muere
por autorreferencia. El que lo hizo bien fue el artista holandés Joost
Conijn, quien en su exposición “TWO FILMS” -según cuenta Montse Badía-
presenta la película “Wood Car” (2002, vídeo, 32 minutos), y muestra un
viaje realizado en un coche de madera construido por el propio artista.
El coche funciona por combustión de madera, un método que ya había sido
utilizado durante la Segunda Guerra Mundial. La necesidad de
abastecerse constantemente de madera determina la ruta que hay que
seguir, siempre cercana a bosques. El viaje se inicia en Holanda y
sigue por Bélgica, Alemania, República Checa, Rumania, Ucrania,
Hungría, Albania… pasando por lugares inhóspitos y encontrando formas
de vida arcaicas. Tal como afirma el propio artista: “El coche hace
amigos allá adonde va. Resulta que la gente de aquí recoge madera para
pasar todo el invierno. Y cuando se detienen para descansar un rato y
comer algo sobre la hierba, entre los árboles frutales en flor,
traspasan la barrera del lenguaje dejándome compartir con ellos su pan
y su queso hecho en casa.”
EMT. En su primera novela aparecen también
numerosas alusiones a automóviles. “A Samantha le despertó el motor del
Ford”, “El Pontiac sale dibujando una S”, “comienza a tontear los
acordes de El coche fantástico”, “se hacía las uñas de los pies en el
porche a media tarde”… ¿Es cierto, como dice el número de diciembre de
“Autopista”, que el automóvil articula su imaginario literario?
AFM. Los de “Autopista” siempre dan en el clavo. No
sé quién les asesora pero lo hace muy bien (se comentaba que el
mismísimo Sánchez Ferlosio; pura rumorología). Todo empezó cuando vi
Ben-Hur, aquellos carruajes que daban vueltas como mi Scalextric de
pista con forma de cero absoluto (0ºK), con aquellos hombres de
musculatura barnizada, encontré entonces una clara ligazón entre los
coches y la virilidad. Desde entonces he intentado practicar ambas
ocupaciones, siempre con relativo éxito.
EMT. Siendo usted físico aparte de escritor, ¿nos
podría explicar sucintamente en qué consiste el aquaplaning? ¿Pensaba
en este fenómeno al escribir que “el equilibrio sobre el agua no te
iguala a las canoas, sino a los pájaros”?
AFM. El aquaplaning es un mito de la Dirección
General de Tráfico. El único aquaplaning que conozco es el del primer
día de rebajas, en el trayecto que hay entre las puertas y los
probadores de los grandes almacenes.
EMT. En poblado, ¿le está permitido a usted
adelantar con su turismo por la derecha a otro vehículo si para ello
tiene que invadir un carril reservado para autobuses?
A: Sí, pero deberé reintegrarme inmediatamente a mi carril.
B: No porque está prohibido.
C: Sí, cuando la línea longitudinal del lado exterior del carril sea discontinua.
AFM. Digo A, B y C juntas (A+B+C), no separadas,
porque me he encontrado con los tres casos en un mismo adelantamiento.
Tal profusión de posibilidades me paralizó. Soy hombre de un solo
razonamiento al mismo tiempo. No concibo la simultaneidad.
EMT. La Feria Internacional de Detroit ha nombrado
al Hyundai Génesis Coche del Año 2009. ¿Está de acuerdo con el
veredicto o considera que este tipo de galardones forma parte del
“ancien régime” cultural? Le recordamos que, para colmo, estamos
hablando de un “tracción trasera”.
AFM. Argggg, tracción trasera, quite, quite,
derrapan más que aquel Salinas del Barça. Este Hyundai no lo he
probado, pero sí el coupé de color entre dorado y cobre. Le aseguro que
es el mejor en relación calidad precio. Los coches cuanto más coupé,
mejor. Los peores son los todoterreno, que no son más que una nostalgia
del tractor.
EMT. Es un autor relativamente joven, pero
imaginamos que habrá tenido más de un coche. ¿Podría compartir con
nosotros los coches que ha tenido y por qué los ha ido sustituyendo
unos por otros?
AFM. Por estricto orden cronopiológico:
El primero fue Reanult 4 amarillo. Yo aún era estudiante
universitario, y no sabía que a los coches se les cambiaba el aceite.
Fruto de esa sabiduría, gripé el motor en una autopista a las 12 de la
noche. Y allí se quedó. También yo me quedé allí. Desde entonces sueño
con vivir en la Red de Autopistas del Estado, en ellas hay de todo, no
hace falta salir, son como ciudades extendidas, deconstruidas.
El segundo fue otro Renault 4 (pura casualidad) de color rojo. Con
este di varias vueltas a la Península Ibérica, en perímetro, una vez
cada año. Fue un coche con el que viví muy feliz. Le eché aceite, pero
murió de viejo.
El siguiente fue un deportivo descapotable, un Alfa Romeo Spider
clásico, de los años 60, una maravilla. Como agoté los caminos y
carreteras de mi isla, lo pasé a la Península, e hice un viaje con él,
pero al tun tun, sin ton ni son, a la aventura celtibérica. Entraba con
él en los pueblos y los niños decían: “¡mira, James Bond!”. Eso no se
olvida. Y en los hoteles, pedir un Martini, la piscina al lado, el piano
bar y el buga allí, al fondo, aparcado entre la chusma, la soledad del
pionero. Eso no se olvida. Éste se convirtió en cocina, ya que tuve que
amueblar la de mi casa y lo vendí. Lo vi hace poco, rugiendo por el
paseo marítimo, con unas jóvenes dentro. Iba a decirles algo, pero para
qué, esos tiempos ya sólo pertenecen a la tradición, o a nadie.
El actual es un Citroën Xantia, muy grande y cómodo para hacer
Grandes Rutas con la guía Campsa en la oreja, de Parador en Parador. El
típico coche burgués y fiable. Ahora que lo pienso, hace 2 años que no
le echo aceite.
EMT. La literatura posmoderna se caracteriza por la
fagocitación de materiales de otras disciplinas, también por un interés
especial por la metaficción. ¿Qué le pasó por la cabeza cuando Audi
anunció que la carrocería de su modelo A8 estaría hecha íntegramente de
aluminio? ¿Se confirmó en aquel momento el abandono de materiales
rígidos en pos de una mayor flexibilidad o cree que era simple
populismo?
AFM. Populismo chavístico. Cualquiera sabe que nada
hay como unos buenos 20cm de acero. No entiendo cómo Chávez ha caído en
tan burdo error.
EMT. Cita usted el libro “Prontuario de cocina para
motor de un coche”. ¿Cocina usted con aceite de motor? ¿Alguna receta
concreta que nos pueda recomendar?
AFM. Lo hago a menudo. La más socorrida es pechuga
de pollo, una patata, un tomate en rodajas, un huevo, que se cuece in
situ, y unos puerros para pensar en verde. Se coloca en un hueco que
hay cerca del radiador, muy bien envuelto en Albal. El tiempo de
cocción son 70Km sin paradas. Si te detienes se recuece. ¡No te olvides
de echar sal!
EMT. ¿Qué opinión le merece el nuevo Mini? ¿Cree
que Enrique Vila-Matas, por citar a uno de los autores más traducidos
de nuestra literatura, cabría dentro del nuevo Mini?
AFM. El nuevo Mini me parece una pobre mezcla y
remedo de los coches de madera de principios del Siglo20 y el Cubo
Metafísico de Oteiza. O sea, una mostrencada. Los escritores somos
gente muy básica y modelable, cabemos tanto en el barco pirata de
Playmobil como en el Albal de un bocata chapata. Sin ir más lejos, yo
un día metí la mano en el antes citado Cubo Metafísico de Oteiza (sito
en la Fundación March de mi ciudad), ¡y me cupo!
EMT. El escritor catalán Quim Monzó tiene un Audi
A4. ¿Cree que es un buen coche? Le recordamos que Monzó es Premio
Nacional de Literatura de Cataluña.
AFM. Me cae mal el Audi A4, porque mi chica tiene
el A3, y no me gusta que exista en los Países Catalanes nada que supere
en número a mi chica. Sin ir más lejos ella habla 10 idiomas, supera en
8 a los cooficiales, como debe ser. A Quim le recomiendo que vaya
pensado en el A1. Yo mismo ya estoy en trámites para el A0, y Manuel
Vilas ha cambiado ya el título de su mítico poema “Mi Audi A4” por “Mi
Audi a secas”. Los tiempos están cambiando.
EMT. ¿A qué dedica su tiempo cuando no conduce?
AFM. A pensar que conduzco.
EMT. La pregunta obvia: ¿cambio manual o automático?
AFM. Siempre manual. En USA son todos automáticos,
y he encontrado una razón antropológico-cultural. La sensación con el
cambio automático es de que no controlas el coche, tiene vida propia,
no puedes decidir cuándo reduces para adelantar, siempre está
acelerado, es decir, siempre en movimiento a no ser que pises el freno,
etc. Es justamente la misma sensación que tienes cuando montas a
caballo. Los caballos no son motos. De repente, allí arriba, te das
cuenta de que son bichos autónomos, con vida propia, que no controlas.
Por lo tanto en USA el cambio automático es nostalgia del caballo, del
cow-boy. En España no hay equivalencia posible, salvo con las vacas y
los cerdos, que no se montan. Así que, manual.
(Cartel publicitario del Buick Le Sabre convertible de 1963)
EMT. Volviendo ahora a su obra literaria, se
refriere en “Nocilla Dream” al Buik convertible del 63. Si la memoria
no nos falla, el chasis de este modelo tiene la misma base que las
versiones del 61 y el 62, sólo cambia una placa de metal añadida. ¿Fue
este retoque estilístico lo que le decantó por ese modelo en concreto o
lo escogió aleatoriamente? ¿Se deja guiar por la arbitrariedad en la
escritura o realmente su historia exigía la placa de metal del modelo
de 1963?
AFM. La arbitrariedad es la base de todo
conocimiento cabal. Ni siquiera sé si existe el Buik convertible del
63. Pero suena bien. La literatura es música, no una enciclopedia de
consulta. Ahí, respetado entrevistador, me ha decepcionado. Daré parte.
EMT. No es nuestra intención extendernos mucho en
la noción de carretera porque nos alejaríamos demasiado de su
literatura, pero es innegable que tiene una relevancia especial en su
obra. Apenas se avanza en la lectura de su primera novela y ya se nos
sitúa en “la carretera más solitaria de Norteamérica”. ¿Cree que la
literatura que se hace en España vive de espaldas a la carretera?
AFM. En España sólo viven de cara a la carretera el
Toro de Osborne y esos clubes de carretera tan bonitos con chicas aún
más bonitas dentro. Si me quitan alguna de esas dos cosas, la armo, le
aseguro que la armo.
EMT. Usted defiende que sus novelas son una
continuación de su proyecto de postpoética. Sin embargo, en su libro de
poesía “Joan Fontaine Odisea” hay referencias al Citroën 2CV y al SIMCA
1200, viejos coches europeos de clase media, mientras que en las
novelas se refiere a Chryslers, Pontiacs… coches americanos clásicos.
¿Cómo explica esa aparente paradoja?
AFM. (Risas) Es que no me la explico, no me la
explico ni yo. Ha descubierto usted, sin pretenderlo, el tema para
muchas tesis doctorales del futuro, algo así como esa tan conocida de
la Universidad de Alcalá, “Cervantes, la mano biónica o cómo podía
escribir un manco”, o una de las más redactadas en las universidades
norteamericanas de la costa Este, “Borges, la luz y el
electromagnetismo: cómo podía escribir un ciego.” Quizá hasta yo mismo
haga mi tesis doctoral sobre mis coches. Gracias por la idea.
EMT. Proyectos de futuro: ¿Va a cambiar de coche? ¿Ha valorado la posibilidad del Leasing?
AFM. Sigo intentado construir el coche de madera alimentado por fuego de madera. Devastando bosques, que es lo mío.