CAMPO NUBLO. Un diálogo con Vicente Luis Mora

El otro día Vicente Luis Mora y yo coincidíamos en lo extraordinario del poemario Campo Nublo, del canario Antidio Cabal. Acordamos hacer un mini diálogo y postearlo al mismo tiempo en nuestros respectivos blogs. Aquí el suyo.

La entradilla y título final se lo dio Vicente:

CAMPO NUBLO: UN DIÁLOGO CON AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO

La editorial Idea ha acometido un ambicioso proyecto editorial, dirigido por Antonio Jiménez Paz: nada menos que la publicación de los 30 poemarios que componen la obra completa del poeta canario Antidio Cabal, nacido en 1925 y aún vivo y bien despierto. De toda esa producción, buena parte de ella inédita hasta esta recuperación de Idea, destaca el poemario Campo nublo, un libro escrito originalmente en 1956 y que no fue publicado hasta 2000. Como sabía que Agustín Fernández Mallo lo había leído y disfrutado mucho, pensé que en vez de la típica reseña era más interesante sostener una conversación entre los dos sobre el poemario.

VICENTE LUIS MORA: ¿Qué fue lo que más te interesó de Campo Nublo?

AGUSTÍN FDEZ. MALLO: Cuando cayó en mis manos Campo Nublo (un regalo del poeta canario Ricardo Hernández Bravo, que me lo hizo llegar dedicado por el autor), lo que más me llamó la atención fue su intención totalizadora, querer abarcar de la metafísica, a la teoría literaria, las ciencias naturales, el ámbito de la urbe, pasando por una poetización de las ciencias, la religión, las pastelerías, los cines, las peluquerías o las tijeras. Eso, teniendo en cuenta que desde hace 50 años los libros de poesía son más la especialización en una pequeña “maravilla” que la elevación a “maravilla” del Cosmos, es raro, muy raro. Donde todo lo divino y humano se halla conectado y participan de la misma lógica, que no es otra que la lógica poética del propio autor. Nada le es ajeno a este libro. Una especie de Lucrecio ampliado y servido en aforismos; tapas sin gluten. Lo segundo que me llamó la atención es que, siendo un libro escrito hace tantos años, estuviera formulado en un estilo tan contemporáneo. Cada aforismo es un hallazgo, una paradoja, un fogonazo de lucidez que va de la hondura de San Juan de la Cruz a la espuma de la cotidianeidad en un lenguaje vectorial, directo, limpio, transparente. Es brillante sin ser farragoso. Para mí, sin duda, uno de los mejores libros de poesía en español que he tenido la suerte de leer. Y a ti ¿qué te llamó la atención?

VLM. Me interesan muchas cosas. La que más me interesa, obviamente, por deformación doctoral (mi tesis, ya sabes, va sobre eso), es el tratamiento del yo y de la subjetividad. A esas alturas de siglo XX (1956), sólo había otro poeta que tenía en sus textos un tratamiento tan directo y consciente del yo elocutorio o poético y su relación con el yo “real” del autor. Su nombre era Luis Cernuda. Aunque Gil de Biedma ya había publicado algún libro por entonces, no será hasta Moralidades (1966) cuando dé -precisamente sobre la órbita de Cernuda, como él mismo reconoce en El pie de la letra (1980)-, el salto cualitativo a una profundización del yo de la ambición (aunque no con los mismos resultados que Cernuda, claro) de la de Cabal y Cernuda. Por sí solo, este hecho ya me fascina de Cabal, cómo en aquella época podía tener tan claro un proceso que, como he estudiado, es más bien a principios de los años ochenta cuando comienza a despegar como preocupación ambiental (no generacional, ya que se unen al proceso de cuestionamiento del yo poético diversos autores de muy diversas edades, estéticas e intereses). Hay más cosas que me interesan, y ahora vuelvo a ellas, pero me gustaría apuntarte, por si te da pie a seguir reflexionando, que es curioso que a ambos nos interese tanto Campo nublo, un libro, en principio (corrígeme si me equivoco) muy distante de nuestras propias poéticas.

AFM: Yo, a quien lo veo muy cercano, es a María Zambrano, muchísimo, ese territorio fronterizo entre poema y artefacto de conocimiento puro. Una Zambrano en versión medular.

Respecto a lo de poéticas distantes, pues no lo veo tan claro. Por mi parte, ahora que hablas del tratamiento del yo, hay una búsqueda de un esencialismo en Cabal que la veo también en mi obra poética, e incluso novelística. En ese aspecto, lo veo en la misma línea que ciertos tramos de un Edmond Jabès o de un Valente. Poemas-aforismos encaminados a tallar un yo esencialista, hay muchos ejemplos,

52-. Nosotros somos objetos estériles e individuos no iluminados y nosotros somos híbridos y resinosos y no solubles en la belleza.

458-. El presente se ladea en el vacío, sobre todo en la noche.

462-. Recorro mi yo, buscando ultracostas.

660-. Si existiera el lenguaje, yo no escribiría.

O descripciones de aliento haiku, que terminan en una agudísima sentencia poetizada digna de un excéntrico filósofo de la ciencia:

664-. La abundancia de pájaros ha cesado. Ninguno dice, ninguno vuela. El cielo está cambiando. La realidad está separada de muchas unidades de medida.

Incluso hay comicidad:

313-. El agua tiene un dialecto que se oye en los muelles, se oye su sistema onomatopéyico, que choca contra barcos anclados, contra los metales del fondo de la obra. El mar sufre solo, como un vasto preso.

Ese tipo de cosas las veo muy cercanas a cierta parte de mi poética.

Respecto a tu poética, tampoco la veo tan distante de la de Cabal. Aunque es cierto que, a mi modo de ver, tu poesía no busca tanto ese esencialismo del yo [esa implosión] como sí un despliegue en el mundo presupuesto palpitante [explosión], precisamente en eso último veo vuestra parentela, ya que en Cabal, como dije, está ese despliegue.

Por decirlo ya: creo que la poética de Cabal, la tuya y la mía, se tocan en un punto: su aliento presocrático. El momento en el que lo que hoy llamamos filosofía, poesía,  ciencias, matemáticas, religión, etc., eran la misma cosa. Creo que los tres bebemos de algo así. Cabal lo articula en el lenguaje y forma de su tiempo [aunque, como hemos dicho, avanzado a su época], y nosotros en el nuestro, el del píxel, los telepredicadores, el “¿Te gusta conducir?”, los talibanes de Afganistán y la era de simulacro, pero es la misma cosa.

Pero, cambiando de tema, ¿no encuentras, como envolvente a todo el poemario, la búsqueda de una deidad, por laica [o no] que sea? ¿No te parece una “respuesta poética” a la postura [estrictamente filosófica] existencialista, o por el contrario te parece que abunda en el existencialismo?

VLM. Apuntas varias cosas interesantes. Las menciones a los filósofos presocráticos no son inapropiadas hablando de Cabal, ya que él las utiliza en el “Limen” escrito para la nueva edición de El espacio como lenguaje (Idea, 2008); este concepto del espacio como lenguaje, por cierto, tampoco resulta extraño a nuestras obras, ¿verdad? Los temas que tocan los presocráticos (agua, fuego, tiempo) están muy presentes en Campo nublo; casi todos los fragmentos conocidos de Heráclito están interpretados, revertidos, de un modo parecido al que Ducasse utilizara en sus Poésies (1870), cuando retuerce el sentido de los aforistas de la época y deconstruye sus pensamientos. Me gusta Cabal porque escribe contenida y brevemente, y sin embargo cabe todo ahí: si Cabal buscase una deidad, creo que sería en todo caso panteísta. Le atrae lo holístico, aquello que busca al ser en todas las cosas. No rechaza nada (en esto, como apuntas, hay un gran punto de encuentro con tu poesía). Observa el fragmento 94: “Canta, oh poesía, cántate a ti misma. Sé tu propia basura”. No es frecuente este paso de lo sublime a lo mostrenco. Digo sublime porque el fragmento 93 me lo parece: “La dirección de la muerte no la sé. Orfeo sí. Colaborado por los dioses, traspuso la puerta y llegó a la macroniebla. Ahora, Orfeo está muerto, los dioses se han ido, y todo ha quedado a cargo de la carne”. Heidegger y Nietzsche ahí metidos, como si nada, encarnados. Los dioses nos han dejado a la intemperie y sólo nos queda el cuerpo. Si sustituimos “todo ha quedado a cargo de la carne” por “todo ha quedado a cargo de la materia”, tenemos la que sería, a mi juicio, la médula de la poesía de Cabal. En 413 se pregunta: “¿De qué están hechas las cosas que están no hechas? ¿Sabes tú de qué están hechas las cosas que no son? ¿Quién hizo la no realidad y le puso mente?”. En 497: “La realidad del pensamiento es terrible. Me pierdo en su materia compuesta, tal vez duermo en sus sueños”. Y casi cerrando el poemario: “Los tres estados de la materia son: el poético, el presocrático y ambos” (811). Hilemórfica, materialista, buscadora del arjé o principio del que están compuestas todas las cosas, la lírica de Cabal entronca directamente con la poesía antigua, pero quizá no tanto con la griega de Píndaro como con la romana de Lucrecio. La materia esencial, aprehensible sólo mediante el conocimiento del poema, como rerum natura. Bueno, Agustín, creo que ya nos hemos puesto lo suficientemente espesos. Antes de quitarles las ganas a más lectores, si se te ocurre alguna otra razón para recomendar Campo nublo, es el momento.

AFM. Sí. Cojan el libro, abran al azar, empiecen a leer por donde quieran, y comprobarán que el 82% habla de algo que les afecta, y el % restante de algo que les afectará en las próximas horas. Un fenómeno poético que pocas veces se da.

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14 comentarios para “CAMPO NUBLO. Un diálogo con Vicente Luis Mora”

  1. Luisa dice:

    Te digo una cosa: no he asimilado en profundidad la lectura del post, pero porque tengo un jaquecón "estupefaciente". Pero hasta donde he llegado: genial; conclusión: ésto podiáis repetirlo de vez en cuando, ¿no? Está muy bien, muy bien. Y en sí misma la historia de la obra de Cabal (tan inédita y de repente tan abrumadora ya es magnífica)

    Aliento presocrático: ésto merece todo mi agradecimiento.

    Bien,

    Mira, me puedes llamar pesada y paranóica si quieres, pero:
    he pinchado para introducir mi comentario; casilla vacía, en blanco, sin carácteres que reconocer; he empezado a escribir, y al cabo han aparecido F2020,

    cada vez es más perfecto el resultado ¿aleatorio?

    acabo de tener la sensación de que tu blog me ha ofrecido ese precioso resultado, después de haberme reconocido (¿por mi estructura "redaccional" ¿quizás?, ¿por mi IP?—- buffff) Ya estoy bastante mosqueada con Hotmail….

    (yo ya siento contar estas cosas, pero es que ocurren, qué le voy a hacer)

    .

  2. agustín dice:

    Hola Luisa, celebro que te haya interesado este post hasta donde lo pudiste leer. Para mí el libro fue un grato descubrimiento, el resultado de un poeta que va por libre, no muy conocido, fiel a su estética al margen de modas. Eso es importante, al menos para mí, porque además es muy bueno. Una rareza que da cierta estabilidad.

    A mí también me salen letras o números repetidos a veces. No sé. Supuestamete es aleatorio, pero fíate tú de los informáticos. Lo mismo son códigos cifrados, de oscuros fines. Nos utilizan, y no lo sabemos.
    Un saludo

  3. Inpuro dice:

    es la 1ª vez que oigo hablar de campo nublo, y eso que me declaro un catador amante de los géneros fronterizos (poemas en prosa, microrrelatos, escritura aforística y miscelánea). espero que sea fácil de encontrar en las librerías.
    por cierto, si lo infinito se da, entonces no hay nada aleatorio, ¿no? (se me fue la pinza)

  4. Jordi dice:

    En resumen, tengo que hacerme con él ya. Las fronteras, ése es el tema. ¡Cómo me gustan estas cosas inclasificables! El siglo XXI será antinomenclatura o no será (o sí, vete tú a saber)
    Saludos.

  5. agustín dice:

    Hola Jordi, qué tal. Mi edición es del 2000, hecha por el Gobierno de Canarias, Consejería de Educación, supongo que de esas que acumulan polvo en algún almacén oficial. Pero el de ahora es de la editorial Idea, que supongo que es que se puede conseguir.

    Hola Inpuro, je je, sí, no sé, no te entiendo: lo infinito, lo aletorio. Las pinzas a veces se rompen.

    En efecto, es bastante inclasificable.

    Saludos!

  6. pablo m. dice:

    Interesante (demasiadas cosas por decir a propósito de la conversación y de los pocos fragmentos transcritos, así que mejor una sola palabra). No conocía a Cabal. Habrá que buscar.

    Aunque el pulso de Cabal parece ser otro, la lectura del post me ha hecho recordar a Antonio Porchia (1885-1968), autor en mi opinión fascinante. En 2006 salió una edición integral de sus "voces" que me permito recomendar con pasión. ("Voces reunidas", edición de D. González Dueñas, A. Toledo y A. Ros, Valencia, Pre-textos)

    Tres voces de Porchia (al azar), que no hacen justicia a la riqueza del conjunto:

    "Mientras no vemos todos los vacíos, vemos"

    "Si yo fuese más, el mundo no podría darme más"

    "Sé que no tienes nada. Por ello te pido todo. Para que tengas todo"

    un saludo aforístico-poético.

  7. Antonio J.P. dice:

    Hola a todos.

    Como las relaciones en general entre Canarias y la Península (y su viceversa) son difíciles, aquí les copio la dirección electrónica de la editorial donde están publicados los primeros 11 volúmenes de los 30 previstos. Creo que hasta se pueden descargar, pero no lo sé con seguridad. Entren y busquen, indaguen. Este hombre dará, a quienes les pueda interesar, muchas sorpresas -no ya solo presentes- sino futuras. Gracias por el post.

    http://www.edicionesidea.com

    Antonio Jiménez Paz
    Abrazos

  8. Román Piña dice:

    Cómo apetece leer lo de este poeta canario. Estupendo diálogo. ¿Alguien quiere entrevistarlo para La Bolsa de Pipas?

  9. antonio JP dice:

    Hola ramon.
    Si quieres yo preparo la entrevista. Soy su editor.
    Antonio Jimenez paz
    Mi correo es: antojipa@yahoo.es

    Saludos

  10. agustín dice:

    Hola pablo, por lo que pones, sí que parece haber paralelismos entre los dos autores. A Porchia no lo conocía. La obra de Cabal tampoco es tan tan aforística, tiene fragmentos más extensos y con una mecánica no aforística. Gracias por la referencia.

    Antonio, un saludo y gracias por el esfuerzo de esa edición.

  11. Antonio J.P. dice:

    Para aportar información a todos los que han sentido curiosidad, gracias al post de Agustín sobre el escritor Antidio Cabal, pego aquí debajo algunos datos básicos suyos, para ayudarles a que se acerquen a su perfil, dejando a un lado todas las fantasías literarias como también llegar a creer que a quien no se conoce no merece nuestra atención. Con ese propósito va esta aportación por mi parte:

    Antidio Cabal González nació en Las Palmas (Islas Canarias) en 1925, hijo de padre asturiano, militar de profesión con destino en Canarias, y de madre lanzaroteña de origen humilde.
    Vida dispersa en diversas ciudades y pueblos y países, tras Las Palmas: Alcazarquivir y Larache (Marruecos), Teruel, Muel, Alicante, Muchamiel, Marsella (Francia), Barcelona, Tenerife, Córdoba, Madrid, Venezuela, Costa Rica, Nicaragua. Profesor de Filosofía en la Universidad Central de Venezuela y en el Instituto Universitario de Caracas; en Costa Rica, de la Universidad Nacional. Cofundador de la Editorial Costa Rica y de la Editorial de la Universidad Nacional -EUNA- de Costa Rica. Es autor del prólogo y epílogo de Poemas reunidos, la poesía completa de Ernesto Cardenal, editada en 1969 por el Departamento de Cultura de la Universidad de Carabobo (Venezuela). Del mismo autor se encargó de la primera edición de El evangelio de Solentiname, Oráculo sobre Managua y Canto al Frente Sandinista de Liberación Nacional, así como de Cementerio Privado del poeta gallego Celso Emilio Ferreiro. En Costa Rica fue editor, en las Ediciones Oro y Barro, de destacados poetas costarricenses: Isaac Felipe Azofeifa, Ana Antillón, Rafael Duverrán. Fue fundador y/o director de revistas en Venezuela y Costa Rica, como también de suplementos culturales en este último país. Ha impartido cursos sobre ética y estética, sobre la naturaleza de la poesía, así como uno relativo al curso axiológico de la historia de Costa Rica, todos destinados a académicos universitarios. Paralelamente a la creación poética ha cultivado el ensayo, centrado fundamentalmente en temas literarios y filosóficos. Fue corrector de estilo de los presidentes venezolanos Rómulo Betancourt, Raúl Leoni y Rafael Caldera.
    Como poeta, las primeras publicaciones de Antidio Cabal aparecen en periódicos y revistas de su ciudad natal, Las Palmas, siendo parte de un "grupo generacional de amigos en la poesía" como Juan León, José Luis Gallardo y Juan Mederos, los poetas más jóvenes y desgajados de los poetas mayores –todos, un grupo como el otro, crecidos al calor y la instrucción del gran animador cultural Juan Manuel Trujillo- que en 1947 publicaron la Antología Cercada: Agustín y José Mª Millares Sall, Pedro Lezcano, Ángel Johan y Ventura Doreste, en un momento histórico en que la poesía se debatía entre el realismo social y las variaciones existenciales y metafísicas. 1947 fue el mismo año en que Antidio Cabal zarpó con rumbo a Venezuela, huyendo de convertirse en un soldado más al servicio de Franco.

    Antonio Jiménez Paz

    Saludos a todos y gracias por todo el interés despertado en cada uno de los que han hecho algún comentario.

  12. Manuel Sieiro Espiña dice:

    He conocido al Filósofo Antidio Cabal a finales de 1966, tuve la suerte de ser su alumno y le daba la colita hasta su casa. En ese momento vivía en la Av. Universidad muy cerca de la Plaza de la Candelaria. El fue el que me enseñó a pensar, nos quedábamos sentados en el carro delante del edificio endonde vivía a hablar de de Filósofía, en especial los días viernas por que el sabado no teníamos que ir al trabajo. Los Sábados en la tarde, un grupo de jóvenes y amigos de él, nos reuníamos con el y durante 3 ó 4 horas estábamos hablado de filosofía. El fue el primer ser humano que pronuncio para mi la siguiente frase ..,"Yo solo se que no senada"… Así fue como los discípulos de Sócratas la escucharon de la boca del maestro. Si no me equivoco El Prof. Antidio Cabal dió su primer curso oficial en un Liceo y yo humildemente tuve la suerte de ser su alumno. Me gustaría poder enviarle un saludo y si fuera posible después de 42 años decirle lo que pienso de todos los cambios que han habído. Un saludo para él.

  13. Antonio Jiménez Paz dice:

    Sr. Sieiro Espiña. Le he hecho llegar a Antidio Cabal el comentario suyo que ha dejado en este blog de Agustín… Le recuerda, dice que es usted gallego y que le gustaría poderle escribir.

    escríbame a antojipa@yahoo.es y le daré su correo para que le escriba.
    Saludos. Antonio Jiménez

  14. Mari-Carmen Castro Z. dice:

    Conozco a don Antidio Cabal desde hace muchos años, de hecho somos vecinos y ha estado en mi casa en muchas ocasiones. Por lo tanto me atrevo a asegurar que aparte de ser un gran poeta, escritor y filósofo, también es un excelente ser humano, una gran persona, un gran padre. todo aquel que lo conozca puede sentirse muy orgulloso de simplemente conocerlo. Mi gran afecto y admiración para este gran poeta canario, pero muy costarricense.

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