Ruinas Contemporáneas [3]

Encontré una de estas fotos en la página de Microsiervos. Para ir a la página original y ver más pinchar aquí.

Un reciclaje conceptual, muy nocillero, del concepto de Ruina Contemporánea.

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Reflexión Ruinosamente Contemporánea:

Estas imágenes son como la publicidad, pero invertida. Contenido y continente invierten su siginicado. Me explico: lo normal es que pongamos publicidad sobre/en objetos básicos, vacíos de significado [la valla publicitaria antes de pegarle un cartel [[o la página de revista]], la caja de plástico que es todo televisor apagado, etc]. Pero en el caso de estas fotos, es el contendor, vacío de escombros, reducido ya sólo a elemento publicitario de sí mismo [ELLIOTI, teléfono de contacto incluido], quien sirve de soporte para que se desarrollen en él actividades varias, básicas, cotidianas, no publicitarias. La publicidad sustenta la nueva cotidianeidad que nos ofrecen esas imágenes. Una publicidad evolucionada, de 2º grado: posee su propia “biosfera” y actúa de sustrato “orgánico” para el desarrollo de una vida no publicitaria.

Esa inversión es interesante. Las inversiones de este tipo, las de los significados en general, sustentan una buena parte de obras de arte contemporáneo, pero también sustentan no pocos spots publicitarios.

¿Os acordáis de este anuncio de Unno Bra, para promocionar un sujetador de una sola pieza, que ni se siente ni se padece, basado en la obra de Magritte, “Esto no es una pipa“? Podríamos hacer 100 post hablando de él. Fue uno de mis anuncios favoritos del año pasado.

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10 comentarios para “Ruinas Contemporáneas [3]”

  1. Miguel Ángel dice:

    Hola Agustín,

    Relacionado con Magritte y Wilfredo Prieto y con esto que nos cuentas, te puede interesar el siguiente post que escribí durante el ARCO del año pasado:

    http://hastaquetedigaquepares.blogspot.com/2008/02/arco-vender-conceptos.html

    Un saludo Agustín.

  2. agustín dice:

    Hola Miguel Ángel, gracias por el link. Sí, claro que me interesa. La obra que dices de Wilfredo, me gusta. Me sugiere muchas cosas.

    Respecto al precio, ahí no me meto. Evidentemente, yo no pagaría ese dinero por esa obra, pero tampoco por ninguna otra, ni por la Meninas si quiera (disfruto lo mismo viéndolas en fotografía que al natural, pero eso es otra guerra), pero me parece bien que cada cual gaste su dinero como le convenga en tanto no perjudique a los demás. ¿Cuánto cuesta una obra de arte?: pues lo que el mercado esté dispuesto a pagar. Es imposible hablar en estos casos de "precio justo". Es como decir, ¿cuánto cuesta toda esa montaña que hay junto a mi casa? Pues depende, pueden ser 10 euros o 1000 millones de euros. Lo que el mercado quiera pagar. Hace 100 años los terrenos de costa se regalaban, nadie los quería, ahora cuestan fortunas.

    Para mí, el precio nada tiene que ver con el valor que le doy a la obra. Son dos curvas que pueden crecer paralelas o por el contrario opuestas.

    Un saludo.

  3. Miguel Ángel dice:

    Completamente de acuerdo contigo, Agustín.

    Otra cosa, y por si no lo sabes, el lunes en el programa de Sánchez Dragó, estuvieron hablando de tu trilogía nocillera. Estaba bastante perplejo el ínclito Fernando con tu obra, pero demasiado empecinado en clasificarla. ¿Por qué tenemos que clasificarlo todo? Qué tedioso.

  4. Sergio dice:

    Amigo Miguel Angel y admirado Agustín, nuestro Sánchez Dragó bien vale un clasificado de notícias únicamente exclusivo para él.. qué cansino…

    y por cierto, para seguir con el debate de arte, objetos, publicidad y mercado, aquí os dejo mi "caca de la vaca" de hace algunos meses:

    http://sergiocortes.typepad.com/piedra/2008/10/caca-de-la-vaca.html

  5. agustín dice:

    Hola Miguel Ángel, qué bien que lo vieras. Yo no pillo en casa ese canal de TV. Me consta que a Fernando no le gusta mucho mi literatura, pero a mí sí me gusta él, como persona. Tiene esa herencia de la anarquía entendida como opción personal que me parece muy sana.

    Hola Sergio, gracias por tu comentario. Sobre lo que pones en tu blog sobre Hirst, me quedo con lo que "ha hecho bien", sin duda. Aparte, es que no entiendo bien cómo se puede definir o establecer lo que NO es arte. Quiero decir que aunque yo no vea arte alguno en un tiburón metido en ua pecera, si un sector del público ha consensuado que para ellos es arte, pues lo es; para mí no hay duda; quién soy yo para decir que NO. Creo que es como las religones o los cultos, algo personal, en lo que a veces coinciden más de mil personas, y entonces empieza a ser colectivo. Sólo eso. Lo contrario es creer que existe una Tabla de la Ley que indica lo que es arte o no es arte, lo que me parece ridículo. Con tal de que para un número de personas significativo algo sea arte, ya puede definirse como tal. Otra cosa es que a mí me guste o no ese arte.
    A veces, todos, tendemos a descalificar, de entrada, lo que no entendemos, lo que choca con nuestra lógica, cuando el problema está en nuestra cabeza, no fuera. ¿Realmente alguien cree que millones de personas a las que les gusta Hirst son tontas, que se dejan timar sin más? Si alguien piensa eso, es que, seguro, tiene un problema, y tirando a grave.
    Un saludo!

    PD: Por cierto, me ha encatado tu cabecera de blog con esas fotos de Piedra, Papel, Tijera.

  6. Sergio dice:

    Gracias Agustín… Son tres personajes para el recuerdo: La magia de ;aradona, el genio de Picasso y la sabiduría de Churchill.. tres conceptos que describían muy bien el objeto de "piedra, papel y tijera" y mi realidad y desorden.

    Por cierto, menudos tres cronopios que están aquí de debate… no me cabe duda.. :)

    Ánimo con este gran blog y a espero que nos regales pronto otro de tus libros..

  7. Juan de Madre dice:

    Hola!

    Cuando dices que tanto te da ver las meninas que su fotografia, ¿es de veras?
    Yo hay cuadros que he admirado mucho en directo y que en cambio en catálogos apenas me llamaron la atención. No me importaría admirar una réplica idéntica de la obra (y no la original), pero, en mi opinión, una foto queda lejos de ser una buena réplica de un cuadro (si no hablamos de Magritte, que sería una excepción).
    Pues esto quería comentar, y apenas nada más.

    Un saludo.

  8. agustín dice:

    Hola Juan. Bueno, un poco es una forma de hablar. Hay obras que me han comunicado más cosas "en vivo" que en reproducción, pero lo cierto es que hay otras muchas con las que me ocurre al contrario. En realidad, me da un poco igual. La relacón que establece cada uno con las obras, las maneras de mirar el arte son infinitas. Supongo que eso está bien.
    saludos!

  9. Pablo Paniagua dice:

    Hola, Agustín.

    Estaría bien que te tiñieras las patillas de un color más llamativo.

    Cuando fui al museo del Prado y vi los cuadros mitológicos de Rubens, me di cuenta que los artistas de ahora no le llegan a la suela de los zapatos a los de antaño.

    La "Fuente" de Duchamp, desde luego, lo rompe todo (igual que los bigotes de la Mona Lisa). Pero, ahora, ¿quién se los pinta a Franz Kafka?

    La Mona Lisa de Banksy con bazuca no está nada mal, pero tus patillas estarían mucho mejor pintadas de azul.

    Kafka es un escritor conceptual y Witold Gombrowicz es Kafka al cuadrado, los dos tan conceptuales como los planteamientos dadaístas de Marcel Duchamp.

    En pintura Gerard Richter y Francis Bacon se igualan a Peter Paul Rubens, ¿pero en literatura, hoy, quién se iguala o supera a Franz Kafka?

    Haz algo con tus patillas y sonríe para la próxima fotografía…

    Saludos

  10. Ingrid dice:

    fíjate que le pintó el bigote a la Monalisa pero no a Leonardo. Para mí ni Kafka ni Gombrovicz son escritores conceptuales, pero cada uno que lea las obras y los autores como le plazca. Kafka decía que lo único que esperaba era ser congénito a su obra. Duchamp hace su partida de ajedrez a la "institución arte". Pintarse las patillas es como afeitarse o dejarse crecer la barba, es una pequeña posibilidad de organización de tu fachada personal. Una como cualquiera. Otrarse, en el sentido que lo decía Pessoa, eso ya debe ser otra cosa. Respecto a las reproducciones, en parte estoy de acuerdo con Agustín. Por ejemplo, si tienes que pelearte horas en colas soporíferas y muniones de turistas en museos que convierten la obra en esa cosa ficticia, en ese fetiche insomne, pues es mejor quedarte en casa con una buena reproducción y gozarla a tu modo. El museo ha convertido cualquier obra en la fuente de Duchamp pero sin el giro conceptual que le dio él, meros productos de rápido consumo. El único éxtasis posible ante tales obras son las de aquel que siente ganas de romperlas, por empatía con las mismas (como cuando vas al zoo y sientes que lo único por hacer allí es abrir todas las rejas y devolver las cosas al lugar donde pueden existir de verdad). Por cierto, en un post se hablaba de Joe Crepúsculo, ayer lo vi en Barcelona y no me gustó demasiado, en cambio su grupo Tarántula me parecen increibles, y más en directo. Lo que sí descubrí en este concierto fue este grupo, joven y muy bueno:
    http://es.myspace.com/nudozurdo
    saludos!

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