Enero, 2009


11
Ene 09

Hektor, tecnograffiti

Hacía unos pocos años que conocía este invento, Hektor, un primitivo robot que hace grafitis, una especie de ploter gigante. Lo había olvidado, pero lo encontré casualmente navegando por la Red.

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hasta hace autorretratos

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Así trabaja:

Choca que de un mecanismo tan aparentemente primitivo salgan dibujos tan conseguidos. Me ha recordado a esos documentales de la tele de monos,  en los que el simio de repente hace una pirueta técnica con las manos para resolver un problema y no te explicas cómo el cerebro de ese animal ha podido guiarlas.

Hay un libro de poesía, importante para mí, Poemas Plagiados de Esteban Peicovich (edit Germanía, 2000) (a ver si algún día me animo a poner un post sobre ese tremendo libro), en el que hay el siguiente poema (aclaración final incluida):

FALTA DE OFICIO

No toda mirada está cerca

ninguna aldea es tarde

un camino es bueno

todo conde es ligero

tampoco toda iglesia es furiosa.

(Poesía cibernética realizada por el grupo de Stuttgart y un cerebro electrónico)

Lo que quiero decir con esto es que también me sorprende que algo tan primitivo como un cerebro electrónico haga poemas tan buenos.

Ese tipo de programas se basan en el azar, en la no consciencia del ordenador, por eso sorprenden. Quizá todo buen poema salga de un lugar del cerebro donde el azar permanece incubando poemas o cosas parecidas a poemas.


8
Ene 09

Nocilla Experience nominada a Mejor Libro del año por Miradas2

Buenas noticias, el programa Miradas2, de La2 de TVE, ha nominado Nocilla Experience al premio de mejor libro del año.

El resultado final será fruto de votaciones.

Para quien quiera votar, dejo el enlace (la categoría de libros está bajando una vez entrado en la página):

http://www.rtve.es/television/trasla2/mejores-miradas/

El plazo para votar termina a finales de enero.

Suerte para todos los nominados.


8
Ene 09

Joe Crepúsculo y su “dark al sol” [2]

Ya que el disco de Joe Crepúscupo, Supercrepus, ha sido elegido mejor disco español del año por Rockdelux, pongo este artículo que sale hoy en El País, de Xavi Sancho, que me parece muy bueno.

[Para quien le interese, en este blog, en la sección de "críticas, entrevistas", hay el enlace de la entrevista que me hizo Pablo Gil para RNE este verano sobre Joe, allí comenté que su música me parecía un "dark al sol". Creo que la música de Joe es al dark lo que el espagueti western fue al western (no sé si me explico)]

[Me gusta mucho Supercrepus, pero quizá me gusta más el anterior, Escuela de cebras.]

[Para ver vídeos Youtube, remito a una entrada de hace meses en este blog (19/10/2008)]

[NOTA: Si dices que te gusta Supertramp te tiran piedras. Hace poco puse aquí una de mis canciones favoritas de ese grupo. Me hace gracia que a Joe Crepúsculo tampoco le de vergüenza decirlo. FIN DE LA NOTA]

Copio y pego:

Las melodías robadas de un héroe de barrio

Joe Crepúsculo convierte ‘Supercrepus’ en uno de los mejores discos de 2008

El País, Xavi Sancho, 8/1/2008

Jöel Iriarte entra por la puerta del bar Olímpic, en pleno Raval barcelonés. Zapatos de punta, camisa a cuadros, tupé y chaqueta de cuero que parece rescatada de un envío de ayuda humanitaria a Kenia. El bar huele a barrio y los chinaskys del lugar se sirven ellos mismos los sol y sombra. Lo bueno de citarse con miembros de la banda Tarántula es que siempre te descubren un entrañable cutrebar.

Joe Crepúsculo, que es el nombre que utiliza este músico de 27 años desde que se diera a conocer tocando los teclados en Tarántula (tal vez la mejor banda que ha parido esta ciudad desde El Último de la Fila), pide una cerveza. Suena el teléfono. Pide disculpas y sale del bar. Deambula arriba y abajo de la acera con el semblante serio. Al cabo de 10 minutos, el hombre que editó a principios de año Escuela de zebras y que el pasado mes de noviembre le dio continuidad con el majestuoso Supercrepus, una obra de pop de orfebrería, desacomplejado pero ambicioso, sincero pero descreído, melódicamente impecable y conceptualmente redondo, se sienta de nuevo en la mesa, pega un trago largo de su cerveza y se acomoda en un silencio que tiene mucho más de tímido que de impostado. “Me acaban de decir que la revista Rock de Lux ha escogido mi disco como el mejor álbum nacional del año. Eso debe de ser bueno, ¿no?”.

Supercrepus es un disco que, como todos los editados por Producciones Doradas, se puede descargar gratis. Además, si te cruzas con Joe en cualquier bar geriátrico del barrio es probable que te regale una copia del álbum. Siempre lleva alguna encima. “Voy grabando CD’s y se los doy a la gente. Le di uno incluso a Vincent (Leone, el vocalista de Tarántula), aunque sé que jamás lo sacará de la funda, él sólo escucha rockabilly”. Justo lo contrario que Crepus, un tipo que ha escrito un disco con una veintena de temas que versan sobre el amor. Según él, la versión reducida y menos salvaje de aquel 69 love songs de Magnetic Fields. “Presté mucha atención a las letras. Si escribes una mala letra, se va a quedar ahí toda la vida y eso puede ser una tortura. Además, si tengo que salir cada noche a cantar algo, mejor que sea algo que me gusta y que no me avergüenza”. Musicalmente, el disco ha sido emparentado con el pop de juguete de la factoría austrohúngara y con el lado más introspectivo de cierto indie de los noventa, pero lo cierto es que Joe es un tipo con los gustos de más difícil consenso entre la que se supone su audiencia. “Soy fan de Elton John, de Supertramp y, sobre todo, de Dire Straits. El álbum está repleto de referencias a ellos, tanto en las letras como en algunas melodías medio robadas. Por eso, cuando se me emparenta con cosas como muy cool, me da el ataque de risa”.

Con una agenda de conciertos repleta hasta mediados de febrero y a punto de entrar en el estudio para finalizar el segundo largo de Tarántula, Joe estrena remezcla de El Guincho y pretende continuar con su hemorragia creativa editando otro elepé.”Lo que realmente quiero es conseguir melodías memorables, aunque tenga que robarlas. Jamás he sido cool. He pasado de pastillero a rocker mongoloide con Tarántula y ahora a sablear a Dire Straits. A pesar de ello, me votan disco del año”.

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7
Ene 09

Creta en Literaturas.com [y Foster Wallace en Quimera]

 

En literaturas .com, Iván Humanes Bespín reseña Creta:

Creta lateral travelling, Agustín Fernández Mallo

1.Creta Lateral Travelling “nunca escoge para viajar la línea recta, pero tampoco la curva; se
anuda sobre cualquier objeto –una taza, una idea, un pigmento- y
permanece” (19). Y luego conecta su nodo con cualquier otro objeto, o
persona, y nos remite a otros rasgos diferentes, de signo y condición
diferente. Mapa que desanda el laberinto. Y es que, fue el Minotauro
disfrazado de Teseo el que desanduvo el hilo, y de ahí el mundo
metastático e inverso (18).

2. De lo contrario, a no
ser por el I Premio Café Món de Palma de Mallorca que ganó la novela,
en 2004, ningún editor hubiera querido publicarla: es el desastre que
acompaña a todo nuevo acontecimiento, hasta que se logra la excepción.
Editorial Sloper y La Bolsa de Pipas reeditan en 2008 el primer libro
que escribió Agustín Fernández Mallo (1998), que no fue el primero que
publicó. Mostrar y no explicar = Creta Lateral Travelling.

3. Lo que los cuadernos de Paracelso son para la alquimia, Creta Lateral Travelling es para la poesía postpoética. Como una cota de mallas (Flaubert) tensa
la elástica su poesía. No, ahí no puede rebotar ningún objeto pues su
dirección apuntaría al infinito, con las luces largas dadas para
iluminar el camino. Aspirar al choque si acaso y se diera el rebote.
Híbrido: hombre-máquina. La poesía bebe de tantas fuentes como el mundo
que la rodea. De la misma forma que sus siguientes novelas, es Creta un
compendio de fórmulas, poéticas o de otro tipo, que abre la extraña
sensación de lo nuevo. Pero es la primera. Novela que es diario de
fórmulas de lo que va a venir. Aún más si vemos qué textos incorpora
como bonus track: Hacia un nuevo paradigma: poesía postpoética,
publicado originalmente en la revista Contrastes, nº 27, Valencia,
abril 2003, y por Lateral, nº º12, diciembre 2004. Y más: Poesía Postpoética. Un diagnóstico. Una propuesta. Desarrollo que apareció en la revista Quimera, en 2006, si mal no recuerda el autor.

4.
Reconstrucción de la poesía. La Nada, más allá de la perfección. Y la
teta, el pezón como la geometrodinámica cuántica (los Agujeros Gusano).
Agustín Fernández Mallo siempre regresa a los pezones= islas dóciles=
perpleja espiral = origen del disparo, etc. (103). Y con ello a la
Nada, al feto. Es el inevitable placer del retorno al vientre (20). A
sí mismo. ¿Es Creta Lateral Travelling “el primer destino viajero del feto”? (104)

5.
Propone: Regreso a un período pre-ilustrado en el que la poesía y las
ciencias aún no estaban separadas. Al correlato natural de las
sociedades del siglo XXI. Así, la novela es una ecuación en la que el
lector experimenta el placer de escuchar una tonalidad no habitual.
Modula su oído al desarrollo, arenado, guía de un laberinto que es
propio, que son muchas novelas en una. En sus páginas se aloja la
física. La novela que se hace titular Creta Lateral Travelling es cartografía actual, nuestro presente inmediato. Mutación y rizoma, un mapa con múltiples entradas y salidas.

 

6. Creta es génesis de Nocilla.
Es volumen que se quemó en la biblioteca de Alejandría y que Sloper ha
rescatado. Había que buscar en el hueco del disco duro para librarlo de
la llama constante. Creta se somete a los rayos X y aparecen
todos los huesos de Agustín Fernández Mallo, el Apple en la mano
derecha. O izquierda. Según cómo se gire la radiografía. LSD. “De tanto
mirar a un punto fijo se acaba delirando”: complejidad. Un ser sin
centro, una poesía acentrada, atraviesa el laberinto de Creta. Es falso
que “el tiempo se mueva lineal y a intervalos idénticos” (38).

 

7. Creta Lateral Travelling: “El mundo puede verse con el ojo p o con el ojo q.
Pero si abres los dos al mismo tiempo te vuelves loco. (Explicación de
Wolfgang Pauli, místico teórico, del Pincipio de Indeterminación de
Heisenberg)” (106).  Léanlo si quieren situarse en su presente.

 

Ad:
Los números que aparecen entre el vacío de los ( ) son arquitectura que
el lector puede visitar en la novela para hollar el significado y
desarrollo de las frases que se entrecomillan.

 

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La revista Quimera hace este mes un especial del recientemente fallecido David Foster Wallace, al que contribuyo con un cuento. El Dossier está coordinado por Juan Trejo y Juan Francisco Ferré.

Escriben: Manuel Vilas, Robert Juan Cantavella, Eloy Fdez. Porta, Ricardo Menéndez salmón, Germán Siera, Javier García Rodriguez, y yo.

 

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4
Ene 09

En El Cultural, en el resumen del año.

En el resumen del año que ha hecho El Culural, Sanz Villanueva:

 

Lo más importante de este año, para mí,
no ha estado en las obras publicadas, mejores o peores, aunque de nivel
medio muy estimable, sino en la periferia del género, en la reflexión
sobre el porvenir de la propia novela. El debate lo abrió Vicente Verdú
renegando de quienes escriben novelas como si pensaran en hacer
películas. Lo ha acentuado Agustín Fernández Mallo con su manifiesto a
favor de una “poesía postpoética” que exige la autonomía absoluta del
arte en momentos en que la literatura carece de capacidad para
representar el mundo. La “novela de sofá”, como llama Eduardo Mendoza a
la de siempre, perdurará seguramente mucho tiempo, pero a más largo
plazo tiene que afrontar ya un dilema: o renovación o muerte.

Santos SANZ VILLANUEVA

 

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los Portishead españoles, VACABOU, su web y MySpace. Geniales.

 

 


2
Ene 09

Oreja [2]

1

Estas navidades he estado leyendo el recién salido, POPism, The Warhol Sixties, 1960-1969, (ediciones Alfabia, 2008), los diarios de Warhol novelados. El caso es que abría el libro, leía y en todas las páginas me venían a la mente orejas; orejas por todas partes, montañas de orejas en el centro de las páginas.

2

La imagen que encabeza este post, la serialización de algunos autorretratos de Van Gogh, la hice hace algunos años, calculo que en el 2005. Se trata, como es obvio, de jugar con el concepto del autorretrato en Van Gogh y en Andy Warhol, jugar a permutarlos, y a desvelar equivalencias.

(En aquella época yo hacía muchas pequeñas obras como ésta, en la que importaba más el concepto en juego que la materialización en sí. Algunas las he puesto últimamente en varios congresos (Neo3, La Casa Encendida, Lima). Más que nada son apuntes, ideas, bocetos que de alguna manera me valen como resultados para seguir elaborando una poética propia, una, digamos, investigación muy casera, un camino siempre provisional. Unas chicas muy simpáticas me dijeron en Neo3 que pusiera esas obras en este blog, también me lo dijeron en Lima, y dije que sí pero no lo hice, me da un poco de pudor, ya que es como enseñar un cuaderno de bocetos, algo muy íntimo).

3

Volviendo a Warhol y Van Gogh, aunque sean dos artistas casi antitéticos en cuanto a actitud, desde siempre he encontrado ciertas afinidades en ellos. Un primer motivo estrictamente de personalidad, la obsesión por la proyección de la propia imagen, y un segundo motivo puramente plástico: los autorretratos de ambos tiene un cierto aire de familia en cuanto a pose, color, trazos. Puede que parezca descabellado, pero así lo veo; no me puedo escapar de esa visión, se me impone con fuerza.

4

Pero hablábamos de orejas.

Recordé esa obra que había hecho hacía tantos años estas navidades a raíz de la lectura del ya citado, POPism, The Warhol Sixties, 1960-1969. El libro es magnífico. Hay muchas cosas que, según intereses, pasas por alto, pero el grueso es muy interesante para conocer no sólo el ambiente neoyorkino de aquellos años, sino el nacimiento del pop-art, lo contingente que era todo, las anécdotas tontas que (como ocurre con casi todo) terminan conformando una visión que cambia el mundo, etc. Pero además, me gusta porque considero a Warhol un escritor de primera fila, tan bueno como artista plástico. Me explico. Me maravillan las personas que en una frase aparentemente casual son capaces de resumir o decir cosas muy importantes, trascendentes. Lo que más admiro en un escritor, en un artista, en un científico, en un cocinero, me da igual, es que su obra se sencilla (que no simple) y que en esas sencillez se revele toda la complejidad de un acontecimiento. Para mí, ahí reside el verdadero talento. Y Warhol cuando escribe tiene eso. (Desde aquí agradezco a la editorial Alfabia la edición de esta joya, que se complementa con el mítico Mi filosofía de A a B y de B a A, Tusquets).

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El caso es que, estos días de navidad, de viajes y trabajo, cargué con el libro de un lado a otro y, como dije, siempre que abría el libro, me venían a la mente orejas. Inevitablemente me acordé de aquella obra que yo había hecho en 2005 con los autorretratos de Van Gogh, pero también se me impusieron otras afinidades Warhol-Van Gogh: violencia en ambos cuerpos (amputación en Gogh y disparo de bala en Warhol) y una muerte prematura. O los rostros de los dos, que eran afilados, tensionados, o el pelo, que en ambos es un elemento que marca totalmente la plástica de sus caras, casi la personalidad. También evidentemente, una forma estéticamente arriesgada de entender la creación, a la que soy especialmente afecto.

Miras a los ojos de los dos y ves en ellos la misma profundidad, la misma incógnita. Como si las dos caras quisieran salirse del propio retrato; una actitud.

5

Pero hablábamos de orejas.

Entonces, mientras leía el libro POPism, vi claro que lo que había sido Warhol era una oreja, una gran oreja, la oreja definitiva de la segunda mitad del Siglo 20 en lo que a arte y consumo se refiere. Porque la capacidad de Warhol para escuchar lo que oía a su alrededor y transformarlo no sólo en obra propia sino en actitud era sin lugar a dudas asombrosa, única. Esa era la oreja que constantemente veía cuando abría el libro. Pensé entonces que Van Gogh se había cortado la oreja para que Warhol la recogiera casi un siglo después; los vi hermanados por ese órgano, que era cordón umbilical. Pensé al instante en la elipsis de 2001, Una odisea del espacio: un casi primate lanza un hueso de fémur, que debidamente transformado recogen miles años después unos astronautas. Una demostración más de que el residuo, el Spam, las orejas amputadas, toda esa basura, puede ser redefinida en nuestro beneficio. Podríamos pensar seriamente si todo lo importante ha salido de espacios u objetos aparentemente basura.

6

El otro día, el 31 de diciembre, estaba por la tarde en casa y se me ocurrió otra obra, la simétrica a la de Van Gogh, la que tenía que haber hecho en 2005 y que por pereza no hice. Creo que el resultado confirma mis sospechas:

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