Lo peor de estar enfermo es no poder pensar. Cuando –como he contado muchas veces- me rompí la cadera en Tailandia y durante la convalecencia escribí Nocilla Dream y Nocilla Experience, podía pensar al 100%, la mente estaba lúcida, incluso más de lo normal en mí, la enfermedad se reducía, en última instancia, a algo físico, salvable con pastillas antidolor, operaciones quirúrgicas, etc. En cambio, ahora una simple gripe –muy fuerte, de fiebre muy alta, pero al fin y al cabo gripe-, me ha tenido 4 días en la cama, sin poder reaccionar ante nada, vulnerable, con la mente anulada, pasto de pesadillas y noches que duran 24 horas. De esta enfermedad no he sacado nada en limpio; es una enfermedad que afecta a la mente, a la capacidad de razonar, te la anula. Por eso nunca entiendo a esas personas que viven impedidas pero con las capacidades cerebrales al 100%, y que quieren que las maten. Siempre pienso que esas personas, podrían aún escribir un Quijote 2, una Teoría de Gran Unificación, lo que sea; me dan pena porque alguien ha llegado a convencerles de que sin cuerpo no eres nada, no eres persona, tu vida no es “digna”, y eso es mentira. Para mí, cualquier cosa, que sea capaz de interpretar un lenguaje con el que ordenar un mundo, es 100% persona, así sea una máquina, un amputado al que sólo que quede la cabeza, o lo que se quiera.
Tras 3 días lloviendo, hoy hace sol. No recordaba en Mallorca un período de 3 días lloviendo. Siempre salía antes el sol. Ahora pasan nubes de muy diferentes formas. En estos días de altas fiebres y noche continua me pregunté por cosas absurdas como qué ocurriría si de repente todas las nubes fueran iguales, tuvieran la misma forma, qué componente de extrañeza introduciría eso en el mundo, también me pregunté qué pasaría si a una película le borráramos todas las sombras, qué efecto se produciría, si parecería una realidad de mentira, un decorado o qué. Como allí a donde te lleva la fiebre. Tener fiebre me parece terrible, eso sí que genera monstruos. Hacía 8 años que no tenía fiebre. Una imagen que me ha perseguido es la de una sobre de sacarina; está en blanco, sólo pone 0%, lo cogí en una cafetería el pasado domingo en Madrid. Me pareció una redundancia un sobre en blanco y el 0%. Me recordó a un poema que hice hace años: en una hoja en blanco dibujaba el signo del conjunto vacío, y como título: “redundancia en DIN-A4”. La coincidencia entre el sobre de sacarina y mi poema, me sorprendió, pero también me inquietó, estos días esa imagen me ha venido a la cabeza sin parar.
La primera relación entre enfermedad y literatura de la que tuve conocimiento fue en la pre-adolescencia, cuando alguien –creo que fue mi hermana mayor- me dijo que una mujer llamada Susan Sontang había escrito un libro sobre el cáncer de mama que había padecido. Parecía, además, que era un libro notable, y que en esa notabilidad influía el hecho de que fuese una gran escritora de otros temas, como sociología, literatura, y cosas así. Recuerdo que en aquel momento no entendí qué tenía que ver ser buena escritora con escribir bien sobre una enfermedad, es decir, en mi mente, la enfermedad era algo totalmente apartado del mundo, pertenecía a un universo de bancos de datos, cápsulas de colores, y enfermeras casi siempre antipáticas. Me parecía imposible que se pudiera hablar de la enfermedad desde un punto de vista distinto a ése. Dada mi edad, la enfermedad no estaba aún imbricada en la vida, en el tiempo orgánico, pertenecía casi al mundo de las ideas.
Estos días de gripe he tenido varios libros en torno a la cama, que evidentemente no pude leer. Los he abierto varias veces, cuando de 39 grados la fiebre bajaba a 37.5, pero rápidamente subía de nuevo la fiebre y la lectura se hacía imposible. Esos libros son:
Vida de Consumo (Zygmunt Bauman, Fondo de Cultura Económica), del padre de la Vida Líquida.
POPism, (Warhol&Hackett, editorial Alfabia), los diarios de Warhol novelados, muy buenos.
¿Soñarán los androides con cámaras fotográficas? (Joan Fontcuberta compilador, editado por PhotoEspaña), un buen número de fotógrafos y ensayistas teorizan sobre el futuro de la fotografía.
y Un hombre afortunado (John Berger, Alfaguara), se trata de una experiencia del propio Berger quien, en 1967, y acompañado el fotógrafo Jean Mohr, estuvo una temporada con el médico rural John Sassall. Berger cuenta los casos que el médico se va encontrando, y reflexiona admirablemente sobre todo cuanto interacciona con ellos, también comenta las reflexiones del médico acerca de su propia profesión. Hay testimonios de pacientes y bastantes fotos que ilustran, no ya el ambiente rural de la Inglaterra de los años 60, sino el ambiente de la enfermedad rural de la Inglaterra de los años 60.
John Berger es uno de esos autores que considero que me han influido como prosista. Siempre me ha gustado esa técnica que mezcla el documento con la ficción, y también cómo se fija en determinados detalles y los exprime maravillosamente; en este sentido me recuerda a otro autor de cabecera: Bruce Chatwin. Y por encima de todo, de Berger me gusta su manera de escribir, muy clara, concisa y perfecta.
Sube la fiebre. Me detengo.











Como dicen en El Club de la lucha, "hasta la Mona Lisa envejece". Cuento aplicado y todo lo demás.
"Por eso nunca entiendo a esas personas que viven impedidas pero con las capacidades cerebrales al 100%, y que quieren que las maten. Siempre pienso que esas personas, podrían aún escribir un Quijote 2, una Teoría de Gran Unificación, lo que sea; me dan pena porque alguien ha llegado a convencerles de que sin cuerpo no eres nada, no eres persona, tu vida no es “digna”, y eso es mentira. "….
Estimado Agustín es muy respetable tu concepto de persona, pero también lo es el concepto que otras personas tienen de su propia persona y por eso no has de llamarles mentirosos, no crees. Me ha sorprendido mucho lo que dices, aunque quizás sea la fiebre la que habla por ti o eso espero.Siempre he pensado que eres una persona muy inteligente.
Saludos y espero que te mejores pronto.
Agustín, ánimo, que solo son unas décimas. Consuélate pensando que así te libras de ir al curro. Por otra parte, como dijo Flauber, "desde que he decidido estar siempre mal, estoy mucho mejor". Bueno, me subo a la cafetería de mi curro, que nos invitan a todos los esclavos a champagne y turrón. Pensaré, mientras me tomo una docena de cañas de cerveza con mis detestables compañeros de esclavitud, que "no hay nada como la libertad, excepto una caña de cerveza un día de calor". Y que luego no me pregunte el jefe por qué cojones bebo tanto, porque se arriesga a que le conteste aquella frase de Groucho Marx: "bebo para hacer interesantes a las demás personas".
Agustín, doblega esa fiebre que estoy segura de que puedes con ella. Yo debo de ser masoca porque hallo cierto placer en la fiebre.
Respecto al tan traído tema de la eutanasia, a mí me puede gustar alguien que está impedido físicamente y quiere escribir el Quijote, como alguien que no quiere ser una carga para los demás y elige la puerta de salida (porque o tienes mucha pasta o alguien tiene que renunciar a parte de su vida por ti, y no es fácil vivir con eso). Otra opción es escribir el Quijote del s. XXI y pagar toda clase de cuidados con las ganancias. Me quedo con esto último.
Que te pongas pronto bueno…
Hola Sonia. Dos cosas: 1)Lo que digo es que mientras haya mente racional hay persona y mientras haya persona hay vida.
Y quien diga lo contrario, lógicamente, miente. Mejor llamar a las cosas por su nombre.
2)Evidentemente, eso no impide que cualquiera pueda y deba hacer con su vida lo que quiera (en tanto no perjudique mucho a los demás), y ponerle fin cuando quiera. Siempre he defendido que todo el mundo debería ser libre para suicidarse por el método que quisiera. Cosa que no ocure ya que ¿por qué te obligan a llevar casco en la moto, o cinturón de seguridad en el coche? ¿Por qué cuándo un tipo se va a tirar desde una azotea llegan los bomberos y la poli para impedirlo? En fin.
Inpuro, Bárbara, gracias. ¡Qué bueno Groucho!
Salva, el otro día volví a ver el club de la lucha,salvo el final, me gusta mucho.
Comparto eso de cierto placer en la fiebre, hasta ahora no había dado con nadie que pensara así. Desde pequeño, por varias enfermedades crónicas, he pasado largas temporadas acompañado de subidas de fiebre y delirios, de pequeño era horrible, pero desde la adolescencia le encuentro algo bueno, la suavidad de la piel, ese gusto metálico en la boca… Por cierto ¿conoces El libro de la fiebre de Carmen Martín Gaite? No comparto lo del cuerpo, entiendo perfectamente la renuncia.
Mejorate!
leí "la enfermedad y sus metáforas" de Sontag y me pareció delicioso. Para ateos y para creyentes la enfermedad es un "stop" luminoso en el camino y además te repliega de nuevo en lo íntimo, aunque sea en la intimidad de jugos, estómagos y sudores. A veces va bien vegetar un poco, sino, uno corre el riesgo de convertirse en lo que se convirtió el amigo de Alex Crowley (ánimos y cuídate mucho!):
“Sigo inseguro y alegórico, irrealmente sintiente. Soy como una historia que alguien hubiese contado y, de tan bien contada, anduviese carnal, pero no mucho, en este mundo novela, en el principio de un capítulo: “En este momento, se podía ver un hombre avanzar lentamente por la calle de…”. ¿Qué tengo que ver con la vida? (…) Me he vuelto una figura de libro, una vida leída. Lo que siento es (sin que yo quiera) sentido para escribir que se ha sentido. Lo que pienso está luego en palabras, mezclado con imágenes que lo deshacen, abierto en ritmos que son otra cosa cualquiera. De tanto recomponerme, me he destruido. De tanto pensarme, soy ya mis pensamientos pero no yo".
Depende qué enfermedad y qué enfermo.
Una buena gripe con frenadol es parecido a un estado hipnótico transitorio y tiene su aquél.
Pensar que no somos cuerpo, o que sólo pensamiento puro, pudiera ser una aspiración para escapar del cuerpo. Pero no sólo está el hambre, ni siquiera de saberes alcanzables o lejanos. Hay otras cosas.
Sí, el intelecto construye sus propios artificios. Porque el cuerpo es fuente no solo de placeres, precisamente.
Hola vm, hacía tiempo. No, no conozco ese libro de Gaite.
Sí, Ingrid, creo que sí, la enfermedad es un stop que te hace replegarte. No viene mal.
Pachino, podemos llegar a pensar que incluso el cuerpo es una ficción de la mente, podemos pensar también que hoy día no tiene sentido separar cuerpo y mente, ya que son la misma cosa, química, etc. De cualquier manera, el cuerpo es importante, muy muy importante, tanto que sin él nos morimos, pero otra cosa es pensar que si tienes las funciones motrices anuladas ya no eres persona. (Hasta ahí podíamos llegar en el totalitarismo tan cotidiano que nos obliga a adorar al cuerpo).
Saludos
Por lo menos le sirvió a Germán:
…
Buda parlante
Lady Godiva
Be Bop A Lula
Llena de Gracia
Amor supremo
Muslos y nalgas
Luna cherokee
Presenta el arma
Estoy enfermo
Cómo envejezco (3 veces)
Estoy enfermo
Estoy enfermo
Estoy enfermo
Estoy enfermo
Cómo envejezco
cierto: la vida es un derecho, no un deber.
que mejore la cosa, un saludo.
El cero por ciento en el saco blanco de sacarina.
Efectivamente es una paradoja interesante, una novelita de terror puede decirse.
Entiendo tu pesadilla.
Me han dado ganas de buscar ese libro de la fiebre de Gaite, Carmen.
Yo tuve una gripe tan terrible a finales del 2008 que jure que nunca mas estaria triste cuando me recuperara. Durante mas de una semana no deje de sudar, de sufrir en la cama incapaz de dormir, incapaz de comer, de oler, de pensar.
La vida, a la que amo, se hizo mas valiosa que nunca. Prometi ser agradecida, no sufrir por pequeneces, no preocuparme tanto, ser buena y sonriente.
Me volvi tan mistica, tan monjita de la caridad durante unos meses que llegue a creerme esa nueva identidad y llegue a ser ese ser optimista que nunca me habia atrevido a ser. Parecia que andaba fumada todo el dia.
Termina 2008 y pienso que quizas necesite otra vez un poco de dosis de virus. Echo de menos esos pensamiento casi epicos que tuve durante la fiebre.
Mejorate pronto Agustin. Te queda poquito, ya veras.
le has tocado,
Pachino.
Un punto flaco.
Una debilidad en la debilidad,
en la enfermedad.
Con cierta rabia escupe:
Hasta ahí podíamos llegar…
El ejemplo más féliz de la tecno posmodernidad tiene un agujerito
por donde le entra el agua.
Por favor, no le toquen más ahí.
donde le duele.
La proxima vez puede esputar:
He dicho y punto.
Y que conste que me parece
muy bueno en lo suyo;
no quiero su hundimiento
bajo ningún naufragio.
Hola Crusty, me gustaba más la original, ¿no? Recuerdo ese regreso de GB, que ingenuamente muchos esperábamos, y resultó bastante fallido.
Hola Pablo, en efecto, vamos mejorando.
Emma, acabo de ver un reportaje en Canal33 sobre Borges, de casualidad llegué a él desde Dónde Estás Corazón (en efecto, los caminos del Señor son inescrutables), y hablaba de las metaforas básicas que están en todas las narraciones: la noche, las estrellas, el mar, el heroe, el espejo, etc. Pienso ahora que otra metáfora básica podría ser la fiebre. Es básica.
Ja, ja, muy bueno, Nostalgia de cuerpo, me ha divertido mucho tu composición, (esto habría que oírlo, no basta con leerlo):
¡HE DICHO Y PUNTO! ¡HE DICHO Y PUNTO!
Un abrazo.
Hola Agustín, que tal el libro de Fontcuberta, a mi por lo general me aburre un poco, teoriza y filosofiza y bla bla bla sobre fotografía, pero sus imágenes para mi no tienen fuerza (salvo excepciones) Duane Michals (otro filosofografo), le pega mil patadas a Fontcuberta…
Ése es para mi uno de los principales problemas tanto del cine como de la fotografía hoy en día, que se literaturiza demasiado desperdiciando la fuerza visual, y sin ella éste tipo de lenguaje pierde mucho interés.
Un saludo y que te mejores!
Hola Sonia. Dos cosas: 1)Lo que digo es que mientras haya mente racional hay persona y mientras haya persona hay vida.
Y quien diga lo contrario, lógicamente, miente. Mejor llamar a las cosas por su nombre.
Hombre, esto que dices me chirría un poco. Persona es un concepto abierto, esta bien que lo delimites para que te sirva en tu vida, pero no que trates a los demás de mentirosos por tener otro.
Yo por ejemplo creo que una persona no solo es ser un ser racional, sino que es un conjunto de cosas que incluye también la interacción con los demás; y lógicamente estar incapacitado en una cama anula toda nueva sociabilidad.
Hola LoboHombre. Pues el libro de Fontcuberta me gusta mucho. Él es el editor, es decir, el que ha reunido muchos autores para que teoricen sobre el futuro de la fotografía. Es decir, es un libro de teoría, no de imágenes, digámoslo así. Va desde el futuro de la técnica digital en sí, hasta teorizaciones sobre la imagen total como único futuro. Fontcuberta tiene dos textos, que me han gustado mucho también.
Aparte, su trabajo, en general, me gusta mucho, tiene una componente muy conceptual e inteligente, eso de inventarse historias, y pasarlas por reales, etc. Me encanta.
Un saludo.
Hola Felipe, hombre, me parece que queda claro que una persona que esté impedida en una cama, puede tener una dimensión social igual o más amplia que la de cualquiera. Caso aparte, es que a esa persona esa sociabilidad no le colme y decida que no seguir con su vida, cosa que me parece muy bien. Pero persona es, porque ¿qué es si no? ¿Un coche, un PC, un animal, un CD? ¿Si no es persona, cómo es que llega articular el razonamiento de que no quiere seguir viviendo?
Quizá me digas que además está lo de “vivir dignamente”, pero bueno, lo que es digno para cada cual lo decide cada cual, no un estandar impuesto externamente.
La propia dignidad cada cual tiene que inventársela.
Creo que todo eso responde a un tipo de deriva muy contemporánea que prima lo corporal muscular (el deporte, el sexo, la comida, el viaje, etc) y que se contrapone a otro movimiento muy arraigado también -pero menos popular- que podemos llamar "virtual" en sentido débil o amplio o corporal micromuscular (la visión, los olores, la lectura, las ideas, la comunicación a través de interfaces, etc).
Sobre esto podríamos hablar siglos, es muy amplio. Creo que tiene que ver con el tema central de nuestro tiempo: el cuerpo. Todo remite a él y todo poder no es más que un trabajo para nuestros cuerpos, fundamentalmente para la parte más evidentemente física del cuerpo (aunque física es todo). Nunca como hasta ahora el mundo fue más virtual y al mismo tiempo corporal. En toda publicidad entra el cuerpo, hasta en formas de publicidad subliminales como, precisamente, cómo hay que morir, cuándo hay que decidir morir, cuándo ya tu vida no es “digna”, cuándo la sociedad te permite continuar o tirar la toalla, etc.
Surgen miles de preguntas, ¿Por qué la gente no puede morirse como quiera? ¿Por qué se aplaude que una persona impedida quiera morir y, por ejemplo, se demoniza a un anorexico? ¿Por qué tengo que llevar cinturón en el coche si el único que se mata soy yo? ¿Por qué está prohibido matarse fumando y no haciendo deporte? etc, etc. Lo único que quiero decir con esto es que hasta la muerte está sujeta a una corrección política. Y la verdad, eso me causa risa. Ahí no me busques porque no me encontrarás. No estoy en ese Mar Adentro.
Sigamos con el cuerpo:
Versión religiosa: ¿Qué es un gimnasio sino un lugar de sacrificio cristiano, reflujo del autocastigo de la carne para expiar pecados?
Versión política: ¿Qué es un gimnasio sino un lugar donde el burgués expía su culpa por haber machacado al proletario, expiación que se manifiesta en una imitación de su cuerpo, muy musculado, sólo que en ese caso musculado para nada porque nunca va a picar zanjas? ¿No es este último caso el del típico todoterreno 4×4, una sobremusculación del coche burgués para nada, para ir a la compra? ¿O es el 4×4, cómo decía Felix de Azúa,"nostalgia del tractor", es decir, lo contrario, el garrulo que todos llevamos dentro?
Un saludo
Me gustó mucho tu último post que habla de los gimnasios y la sobremusculación del coche.
Volviendo a Fontcuberta, estoy totalmente de acuerdo contigo en que es una persona inteligente, y que hace propuestas interesantes, como aquel astronauta que se inventó, pero no sé, no me acaba de convencer, así como el Zelig de Woody Allen sí me flipa (lenguajes distintos, conceptos parecidos)
Cuestión de gustos, de todas formas tomo nota del libro porque seguro me interesará.
Saludos!
Cuestión de gustos.
me acabo de dar cuenta que he repetido cuestión de gustos y he preferido poner un post más para decirlo, supongo que también es una cuestión de gustos…
Sí, sí, lobohombre, yo también pongo otro post para decir que es cuestión de gustos.
Por cierto, me has recordado que hace años que no veo Zelig. Tendrá que caer pronto.
Agustín, me alegro mucho de que vayas estando mejor. Hace un par de años pasé una gripe de ésas y fue terrible, sí; por suerte se pasa…mucho ánimo.
Me ha encantado tu reflexión sobre las personas impedidas, nunca lo había contemplado desde ese ángulo, pero es muy cierto, mientras tenemos la mente lúcida prácticamente lo tenemos todo, aunque hay matices, claro: hay mentes lúcidas en cuerpos doloridos y entonces la cosa se complica.
Yo padezco una enfermedad de ésas crónicas, modernas y en parte psicológicas,que siempre me he negado a aceptar. Incluso me mandaron a hacer una terapia para aceptarla…terapia que abandoné. Creo firmemente que cuerpo y mente van juntos; actualmente, gracias a mi fuerza de voluntad y al yoga estoy superando ese infierno de dolor que ha durando más de cuatro años. Os hablo de la fibromialgia, la depresión del siglo XXI, dicen…
En fin, guapis,que feliz navidad si la celebráis, y si no a descansar.
A mi me espera estudiar como una loca, este año tengo opos y ya me come el tiempo…y eso, que no pienso abandonar ninguno de mis proyectos, aunque algunos días me duelan hasta las uñas.
Besos Agustín, a reponerte y a escribir.
[Me encanta tu blog, felicidades por brindárnoslo]
Hola Yedra, gracias. Ya estoy practicamente bien. Ánimo con la fibro, conozco a gente que la tiene, y lo pasan mal; lo único que les ayuda a paliar el dolor es hacer ejercicio moderado, me dicen.
Un abrazo
la prosa visual de Fontcuberta yo la hermano con la literaria de Borges. Vi un buen documental sobre él donde él pasaba a ser un personaje de ficción dentro del propio documental. Woddy Allen, of course. Los sentidos de humores de los tres cambian en octavas, pero en mi cuarto suenan en una misma partitura. saludos,I.
pd. en Barcelona hay una expo de Fontcuberta. Por cierto, Agustín, cuando hiciste el post aquel sobre la luna etc. iba a decir que la luna también puede ser la crêpe de Fontcuberta, la que utilizó en esta expo, Sputnik… Fue profesor mío, cada clase era un juego de la "máquina de la verdad" muy emocionante
No lo había pensado, pero estoy de acuerdo con lo que dices Fontcuberta-Borges; hay en los dos una distorsión de las naturalezas muy personal, casi inimitable. Qué suerte tenerlo de profesor. Un saludo