Noviembre, 2008


17
Nov 08

Lúcido Artículo

Iba a poner este artículo el sábado, pero surgió de repente lo de los Panero, y lo aparqué hasta hoy.  Creo que resume, muy claramente, posiciones que se han vertido muchas veces en este blog acerca de los productos artísticos y, de paso, también gran parte de las mías.

No tiene desperdicio.

He visto que Molinuevo también ha puesto algo en su blog, y también que Vicente Luis mora lo cita en el suyo.

[Añado una fotos para amenizar].

LA COMERCIALIZACIÓN COMO OBRA DE ARTE

MANUEL RUIZ ZAMORA 15/11/2008, El País.

El fraude ha acompañado como una sombra al arte desde al menos los inicios de la modernidad. Toda proposición inédita ha implicado automáticamente la impresión más o menos consciente de fraude, hasta el punto de que no parece demasiado aventurado afirmar que no puede comprenderse el arte contemporáneo si no se asume ese componente, por así decirlo, dialéctico del mismo. Existen, sin embargo, diferencias importantes en los significados de este concepto. Hay un fraude que podríamos considerar inmanente al fenómeno, y que consiste en hacer pasar un objeto por lo que no es, aprovechándose de supersticiones culturales como la autoría, la irrepetibilidad, etcétera. Una magnífica ejemplificación de ello la constituye aquella película de Orson Welles llamada, precisamente, Fake. Pero existe una forma de fraude mucho más productiva, por así decirlo, filosóficamente que implica una extensión y renovación no sólo de la obra sino, principalmente, del concepto. Las vanguardias históricas hicieron un uso casi sistemático de esa fórmula. Podría decirse que esta forma de fraude es la manera a través de la cual el arte reflexiona sobre sí mismo y sus propios límites.

Propuestas como las de Damien Hirst confirman el colapso de los viejos patrones

Y es que resulta cuanto menos paradójico que en septiembre, poco antes de que la recesión económica cayera con fuerza sobre el mundo del arte -como ha ocurrido hace unos días en las recientes subastas de Christie’s y Sotheby’s, que no llegaron a conseguir los precios de venta que esperaban-, Damien Hirst obtuviera un éxito indiscutible, saltándose además todas las instancias de intermediación entre el autor y los potenciales clientes de sus obras.

La cuestión es que para que pueda hablarse de fraude, retomando el hilo anterior, es preciso que exista a su vez un suelo, aunque sea aparente, de verdad susceptible de ser falseado, desnaturalizado o pervertido. Ese suelo no es otra cosa que el paradigma ideológico, creado por el idealismo romántico, que con sus categorías de creatividad, originalidad, genio, etcétera, conforma el concepto moderno de Arte. Pues bien, es este paradigma el que se encuentra, si no definitivamente muerto, sí en un imparable proceso de descomposición. Ello no significa que no se siga produciendo arte como una expresión, entre otras muchas, de la creatividad humana, sino que su exclusividad metafísica resulta cuanto menos problemática.

Nunca más que ahora ha parecido tan ajustada aquella profética sentencia de Hegel: “Para nosotros el arte no tiene ya el alto destino de que gozaba en otro tiempo”. Hay que contemplar, además, que como ya predijera Walter Benjamin las posibilidades de reproducción técnica no sólo iban a tener repercusiones en el valor aurático de la obra de arte, sino que iban a operar una verdadera transformación en la propia naturaleza de la misma: la publicidad, el vídeo arte, el net art, etcétera, no han hecho sino confirmar ese diagnóstico.

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Desde estas premisas, las provocaciones de Damien Hirst sólo pueden comprenderse como el juego cínico y crepuscular, en el fondo profundamente artístico, en relación a una serie de creencias y valores de carácter estético que están conociendo su final ante nuestros desconcertados ojos. Se han hecho referencias, en algunos artículos, a las reconocidas afinidades de Damien Hirst con el movimiento punk, y contemplando sus prácticas con respecto al entramado financiero-institucional del mundo del arte uno no puede sino evocar aquella maravillosa película de Julien Temple, titulada precisamente La gran estafa del Rock and Roll, en la que el creador de los Sex Pistols, Malcolm McLaren, ofrecía unas ilustrativas lecciones sobre cómo exprimir a las casas discográficas unos cuantos millones de libras usando como pantalla a una especie de grupo fantasma.

La pregunta que inevitablemente surge ante un fenómeno de estas características, es: ¿quiénes son los estafadores y quienes son los estafados? En el caso del arte: ¿es Hirst el verdadero estafador o lo son esas casas de subastas, críticos más o menos influyentes, propietarios y artistas auráticos que siguen jugando al juego sublime de la verdad revelada y que viven de esas instituciones con la misma impunidad que el autor de los tiburones en formol pero sin el cinismo ni la valentía necesarios para emanciparse de ellas?

b

Ante una situación como ésta resulta lógico que nos preguntemos si existe vida más allá de ese nihilismo radical que juega sin contemplaciones con los últimos vestigios de la religión romántica del arte. Si nos atenemos a las predicciones de algunos de los pensadores más sagaces de nuestra época, y a los signos que se desprenden de las actividades relacionadas con la creación artística, lo que parece más probable es que nos estemos encaminando hacia un concepto de arte mucho más discreto y efectivo, descargado de hinchazones trascendentes y más próximo, tal vez, al significado que tuvo la palabra en el mundo clásico. Llamaremos “arte” a productos de la imaginación que aspiren a un alto grado de excelencia, pero que se encuentren integrados en las prácticas y necesidades de la vida cotidiana, tal y como está ocurriendo ya con las propuestas de las nuevas tecnologías… o como ocurrió con esas pinturas holandesas del Rijsmuseum, cuya humilde domesticidad deslumbró a Félix de Azúa (Otro espíritu sobre las aguas).

Manuel Ruiz Zamora es historiador del arte y filósofo.

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15
Nov 08

1 de los Mejores Fragmentos del Cine Español. MICHI PANERO

 

Podría ver este fragmento 100 veces seguidas. Sobrecogedor. Como todos los siguientes.

“¡Pues que vayan ellos!”

De la película Después de Tantos Años (Ricardo Franco, 1993)

 

 

 

BONUS TRACK: el arranque de la misma película (referencias  a la peli El Desencanto, de Chávarri, 1975):

 

 

Fragmento largo, los 3 hermanos, (10 minutos) “Lo peor que se puede ser en este mundo es coñazo”:

 

 

Unos 18 años atrás, El Desencanto. Michi y Juan Luis:

 

 

NOTA 1: ¿Alguien sabe si se puede comprar Después de Tantos Años? La he buscado, y nada. Tengo una copia bajada pero está de pena.

NOTA 2: Gracias a quienes han colgado todo esto en YouTube, y a Chávarri y a Ricardo Franco por estas maravillas.

 

 

 


15
Nov 08

CHANGES

Como hoy es viernes, otra de Bowie (para Manolo Vilas):

 

 

 

Bonus Track. LIfe on Mars?:

 

 

 


14
Nov 08

Entrevista en La Bolsa de Pipas

La Bolsa de Pipas (si no funciona el link, ésta es la dirección: http://www.labolsadepipas.com/) es una revista editada cada 2 meses en Mallorca, de distribución nacional. Es la revista underground menos undeground que conozco. No tiene pose ni de élite ni underground, publica de todo con tal de que reúna unos criterios de calidad. No hay pautas ni estilos a los que la revista se adscriba, sólo le interesan las palabras. Ultrademocrática, no tiene línea editorial, casi se trata de colecciones de “textos encontrados”. La edita Román Piña.

Además, en cada número, Rafael Reig, Ángela Vallvey, David Torres, Román Piña y yo recomendamos un libro. Constituimos  un extraño consejo de redacción.

Último Número:

Miguel Dalmau, Jesús Labandeira, Lorenzo Luengo,Jorge Espina, J. S. de Montfort,
Francisco Rodríguez Criado, BegoñaCallejón, María González, Jordi Roldán,
Miguel de Francisco, María José Cortés

Copio y pego:

ENTREVISTA A FDEZ MALLO
Román Piña

Agustín Fernández Mallo acaba de publicar
la reedición ampliada (con sus ensayos sobre
Postpoesía) de Creta Lateral Travelling(Sloper). Aquí
ya sabíamos hace tiempo que era bueno. Y segui-
mos adelantándonos a todos al publicar su primera
foto con sonrisa.

Pregunta:–Hace sólo 4 años que publicamos la
primera edición de Creta Lateral Travelling, una tira-
da de 500 ejemplares para tu primera obra en
prosa. De Nocilla Dreamllevas seis ediciones y de
Nocilla ExperienceAlfaguara ha sacado 30.000 ejem-
plares a la calle. ¿Te lo acabas de creer?
Respuesta:–Sí, claro que me lo creo. Otra cosa es
que me sorprenda o no. Cuando hace muchos
años, pongamos 10, vi claro que yo podía aportar
algo a la literatura, por poco que fuera, creí tam-
bién que eso nunca cuajaría a un nivel mediático y
popular ya que el proyecto era un poco extraño.
Sin embargo no fue así. Me confundí. La recepción
ha sido más que buena. De alguna manera subesti-
mé a los lectores y a la crítica, lo que es una lección
de humildad para mí.
P:–Dices en tu explicación de la reedición de Creta,
que era un libro que no creías que ningún editor
quisiese publicar. Supongo que por eso lo presen-
taste al I Premio Café Món. ¿PeroNocilla Dream, la
hubiese publicado otra editorial que no fuera
Candaya?
R:–Pues no lo sé, es difícil responder. Supongo que
sí, pero dudo que otra editorial pequeña la hubiese
movido y hubiese peleado tanto por la novela como
Candaya.
P:–¿Por qué decidiste publicar Yo siempre regreso a los
pezones y al punto 7 de Tractatusantes que Creta?
R:–“Yo siempre regreso a los pezones y al…”, me
pareció más asequible, menos duro, más digerible.
Por otra parte, cuando se me presentó la oportuni-
dad de publicarlo, su escritura estaba muy reciente,
y me sentía más cercano a él que a Creta Lateral
Travelling.
P:–Del proyecto Nocilla, ya han salido las dos pri-
mera entregas. La segunda, Nocilla Experience, ¿aco-
mete alguna apuesta fo rmal inédita en N o c i l l a
Dream?
R:–Formal, no, pero sí de temática. La apuesta de
los desiertos fríos como elemento estético y poético.
Después supe por los lectores y la crítica que en
Nocilla Experience las historias están un poco más
cerradas, cosa que yo no percibí cuando la escribí.
No suelo pensar mucho lo que escribo porque
entonces me bloqueo. Como cuando haces un
poema, que no lo piensas ni lo planificas; sencilla-
mente te dejas llevar por la intuición de cada ins-
tante y tiras.
P:–La cara B de tu éxito es el reconocimiento de
un grupo literario, que algunos insisten en llamar
grupo o generación Nocilla. ¿Te da risa? ¿Por qué
no escribes una carta a los críticos y autoridades en
la materia solicitando que os llamen grupo Creta o
grupo Pezones?
R:–: Sí, me da un poco la risa, pero no me preocu-
pa nada. Son etiquetas de las que se valen los perio-
distas. Sé que es inevitable que te etiqueten y como
comprenderás no voy a gastar un segundo de mi
tiempo en pelearme por eso cuando puedo estar
escribiendo o viendo la tele. Lo que importa son las
obras, es lo único que al final cuenta, por encima de
etiquetas y generaciones y gaitas. Respecto a lo
segundo, como comprenderás, tu pregunta no tiene
sentido por quimérica.
P:–Bueno, pues ya les escribo yo. Dices que no te
sientas nunca ante el ordenador para ver qué pasa
porque no pasa nada. ¿Cuándo pasa algo?
R:–Cuando menos me lo espero. Viendo una peli,
leyendo una revista, viendo un programa tonto en
la tele, mientras cocino, etc. Es decir, si busco, no
encuentro. Tiene que venir, aparecerse, y entonces
ya sé que la obra está escrita, sólo hay que ir tiran-
do del hilo que te proporciona una primera ima-
gen.
P:–¿Cómo puedes ser tan ameno y al mismo tiem-
po confesarte benetiano?
R:–Porque de Benet me interesa el ambiente, la
atmósfera que deja cuando retiras de él todo el esti-
lo retorcido que usa. En mis novelas y poemas es
muy importante el espacio, la especialidad, pues
bien, toda esa sublimación del espacio, esa épica
del espacio, no sería posible sin haber leído a Benet.
Además, cuando Benet se pone insoportable me
parto de risa, sólo un loco puede escribir algo así en
serio, es genial. Tiene algo de autor humorístico,
parece que lo lía todo como parodia del lenguaje
administrativo. Igual me pasa con Borges, que me
río sin parar por la genialidad de sus argumentos
absurdos pero lógicos. Son dos grandes humoristas.
P:-¿Tu éxito literario te puede arrastrar a dejar tu
profesión como físico?
R:–Pues ya se verá. Siempre se pueden pedir exce-
dencias para hacer algún proyecto concreto que sea
muy absorbente y después regresar. No lo sé. De
momento, estoy bien así. El estrés está muy mal
visto, pero creo que es motor de cualquier cambio.
Sin estrés te vuelves fláccido como un queso de teti-
lla, y las neuronas dejan de funcionar.
P:-Lo más fastidiado para un poeta que se convier-
te en escritor reconocido, ¿es tener que empezar a
leer novelas?
R:–Ja, qué bueno. Sí, eso es un engorro. Suerte que
yo sigo sin leer casi novela. Prefiero avisarlo. Dame
una razón absoluta para tener que leer novelas por
fuerza y no los trípticos de rebajas de Carrefour. No
la encontrarás. A quien le vaya bien así, pues que le
dejen en paz. Desde luego siempre he escrito lo que
he querido, y mis gustos son muy amplios. Lo que
ocurre es que el talibanismo, tan criticado, aparece
donde menos te lo esperas.
P:–Cuando te edité Creta, escribí en la contrapor-
tada que tu libro no marcaba un camino, que era
inimitable. ¿Me equivoqué? ¿Lamentas que me
equivocara?
R:–Bueno, es que no entiendo bien lo que quieres
decir. Más bien tendrías que contestar tú. Supongo
que todo en esta vida es, con mayor o menor fortu-
na, imitable o inimitable, según se mire.
P:-¿Es verdad, como dice alguien en tu blog, que
piensas que no tiene sentido hoy día escribir algo
como “Vida y sentido”, de Vasili Grossman?
R:–No sé quién dice eso, pero yo jamás lo he dicho.
En los blogs salen siempre trastornados, gente que
incordia porque está aburrida. Hay de dejar que se
desfoguen. La mayoría de los que insultan firman
con un alias, no tiene huevos de dar nombres. Mira,
yo a alguien que me está insultando en un blog, si
no se identifica por su nombre público, ni le con-
testo. Si yo doy la cara con mi nombre, que el que
insulte lo haga también. Lo contrario es de risa.
Pasando.
P:–Al final este verano hiciste la Ruta 66 y viste el
famoso álamo de los zapatos de Nocilla Dream. ¿Es
mejor el real o el de tu libro?
R:–Creo que el del libro, je, je. Bueno, son diferen-
tes. Pero el real tiene más zapatos de lo que imagi-
né.
P:-¿Es verdad que no piensas casarte hasta que el
mismísimo Manuel Vilas oficie tu boda en Las
Vegas ejerciendo de Elvis?
R:–Bueno, eso sería la bomba. Vilas vestido de
Elvis. Hay que hacerlo. Me has dado una idea de
narices.
P:–Has colaborado en el libroOdio Barcelona, tras
plantarte en las Ramblas con la olivetti de Pere
Joan, y recabar testimonios de los paseantes del esti-
lo “odio Barcelona porque hay áticos muy bonitos
y ninguno es para mí”. ¿Odiarías Palma si no vivie-
ras en un ático?
R:–:Yo odio Palma de cualquier manera. Pero es
que creo que la única manera de vivir inteligente-
mente una ciudad es odiándola, de lo contrario no
eres más que una oveja mansa, un tontiloco castra-
do. Es como la familia, si no hay un componente de
odio estás perdido (además de ser antinatural no
poseer ese sentimiento).
P:–¿Quién es la torre Agbar de la literatura espa-
ñola actual?
R:–Espera que voy al WC y lo pienso…

En noviembre a la venta:
Lengua azul, de Jesús Zomeño
V Premio Cafè Món

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13
Nov 08

El Apagón

Caos bajo el cielo de Mallorca y Menorca, hoy apagón general en las 2 islas. Un rayó impactó en una estación, o subestación, o subsubestación, sita en una Playa Terminal, con la suficiente importancia para dejar sin luz a 900.000 personas. ¿Cuánta gente se quedó atrapada en ascensores? ¿Y los quirófanos? Ni que hablar de los semáforos. Sin Red hasta ahora. Hoy Mallorca y Menorca fueron Mundo Sumergido, fueron Hola América, fueron la antesala de El Día de la Creación. Los Ballardianos estábamos preparados para ello.

H&M ponía hoy a la venta su colección especial anual, diseñada en esta ocasión por Comme des Garçons, a las 9 de la mañana cientos de mujeres se apiñaban en la puerta de la tienda. Abren a las 10. A las 11.30, el apagón: volaron las prendas. Me lo dijo una amiga muy burguesa. Se hizo a oscuras con 4 trajes, 2 camisas y 2 cardigan. Y un lote de calzoncillos para su marido, aquellos de los que hablaba en este blog Manolo Vilas. Un pack de miedo. Los Ballardianos estamos preparados para ello.

Entretanto, Modigliani,  pintando. A su aire.

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12
Nov 08

Artículo de Eloy Fdez Porta [la niña Violeta Gómez]

Cuando hace un mes hice en este blog el resumen del congreso de nueva narrativa, Neo3, hablé de Violeta Gómez, de lo que para mí resultaba interesante de su obra.  Por recordar a quien no lo leyó en su momento (está entero pinchando aquí), decía:

“De entre todas las mesas a las que asistí en Neo3, me llamó mucho la atención la titulada Novela Pintada y Arte Escrito, y en concreto, una de sus ponentes, Violeta Gómez, artista cuyo imaginario se radica en el universo de infantil: toda su obra gira en torno a las niñas; ella misma (que biológicamente es un hombre, pero culturalmente es mujer), se considera una infante que se comunica con ellas a un nivel de tú a tú. Su obra visual (también es músico, de hecho, fue una de las candidatas a Eurovisión) se centra en los desnudos de niñas, o en vídeos que representan niñas desnudas para articular una historia que suelen ser muy naif (de hecho, ella no se considera una adulto, sino una niña más), aunque siempre hay algún elemento perturbador que no deja delimitar bien la frontera de dónde termina la provocación y comienza el porno infantil, etc.”

Sobre en encuadre de la obra de Violeta Gómez en la Cataluña actual, o sobre la cultura dirigida en la infancia con exceso de “pedagogismo” por parte de los medios de formación de masas en Cataluña, sobre todo eso y más, en el suplemento Culturas, de la Vanguardia, aparece hoy este artículo que corto y pego, firmado por Eloy Fdez Porta.

Desternillante y lúcido anatomopatólogo empuñando un bisturí. No se le escapa una.
(El título que salió en Culturas fue otro, “El infantilismo transgresor por bandera creativa”, aquí ponemos el título original)

GRAMÁTICA DE LA FANTASÍA TRANS

Eloy Fernández Porta

Gianni Rodari, 1 – Sid Vicious, 0. Ser niño en Cataluña es la gloria: gran tradición de literatura infantil, dibujos animados de los buenos, ferias y cucalòcums, didáctica salerosa: un país de monitoras, animadores y mimos. La utopía pedagógica de Rodari, realizada. ¿Y luego? Ser adolescente en Cataluña es para pegarse un tiro: en catalán no hay fanzines, apenas hay underground, la Ordenanza de Civismo mató a la estrella del punk; del porno mejor no hablamos. En la cultura catalanoparlante un teenager no hallará casi ninguno de los antimodelos de comportamiento malomalosos que corresponden a su turbulenta edad: no hay cantantes que destrocen habitaciones del Ritz, no hay ninfómanas subversivas, no hay ídolos efímeros muertos por sobredosis -y no, el que están pensando no cuenta. Todo lo cual nos obliga a corregir nuestro primer postulado: ser chinorris por estos lares es genial para quien aspire a ser biopolíticamente programado como esplai girl o como un Bon Jan sensato y sanote, con un sentido del decoro exacerbado, que se dejaría arrancar la piel a tiras antes que miccionar en la vía pública.

Sonidos post-infantiles. La cultura adolescente, pues, como eslabón perdido en la formación estética. Este déficit se pone de manifiesto en distintas expresiones creativas donde el mundo infantil aparece como un referente rector a la vez que como un elemento problemático, como si el artista se hubiera asignado la misión de representar, por metáfora, el paso de la infancia a la adolescencia. Piénsese, por ejemplo, en ese “factor niño” que recorre un extenso sector de la música avanzada, desde los instrumentos de juguete de Comelade hasta la “música de vanguardería” de Don Simón y Telefunken, pasando por las nanas de Albert Pla, algunas letras de Antònia Font o el show de Els Amics de les Arts. Más allá de sus evidentes diferencias, todas estas propuestas coinciden en reelaborar el imaginario y la sonoridad infantiles desde una práctica más o menos experimental. Todas se encuentran, en fin, en la encrucijada entre una cultura popular producida por medios técnicos (pop) y una cultura “artesanal y de la tierra” (folk). No hay pop adulto sin folk niño.

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Pureza y perversión. Pero hay un caso en que el choque entre lo pueril -en el sentido latino del término- y lo vanguardista -en el sentido extenso- se vuelve aún más patente: la obra de Violeta Gomez. Autodefinida como “neovictoriana”, esta artista multimedia intentó asaltar los cielos de Eurovisión 2008 con su tema “Sólo quiero soñar”, una canción perturbadora y naïf cuyo estribillo -”yo no quiero follar / sólo quiero soñar”- subvertía la gramática eurovisiva, tan infantil a su vez. La canción forma parte de un acervo musical bilingüe cuyo motivo principal es la recreación de una Arcadia inocente: el mundo secreto y perfecto de las ninfas modernas, observado desde una óptica que se presenta como “pura” desde el punto de vista autorial, pero no puede sino parecer “perversa” a ojos del espectador. Fiestas privadas sin los padres, niñas drogadictas, parajes toon y el rumor de las alas de las hadas: todo ello, envuelto en ritmos candy y banda sonora de manga, casi parecería apto y aun recomendado para menores, de no ser por un factor distorsionante: la radical trasposición de género que implica su puesta en escena.

El género en llamas. “El travestismo no es una imitación secundaria que supone un género anterior y original, sino que la heterosexualidad hegemónica misma es un esfuerzo constante y repetido de imitar sus propias idealizaciones”. Esta idea de Judith Butler puede definir el personaje artístico creado por Violeta Gomez: un sujeto que conquista espacios genéricos y simbólicos que en principio le estaban vedados, y lo hace, en sus conciertos, con una presencia escénica que cuestiona a su vez la “escenificación social” de la identidad. Si las conformaciones de género tienden a ser percibidas como “naturales” -tanto más cuanto más artificiosas son-, Violeta Gomez hace suyo y elabora de manera estética el lugar donde la ilusión de naturalidad es más poderosa: el mundo onírico de las niñas. De este modo, discos como El cul de les fades y series fotográficas como Alicia en el País del Amor nos hacen pensar en un Rodari reloaded y transgénero, donde el devenir-mujer de las niñas ha sido sustituido por el devenir-niña de un adulto. En efecto, más allá de la lectura gender de su trabajo, se impone también una intepretación social: si tan bueno es el universo que cuentan las escuelas y el K33, quedémonos en él para siempre. Si no pudimos ser adolescentes rabiosos, seamos crías perversas. Ser niño trans en Cataluña será, a partir de ahora, la gloria: la contracultura ha hecho suyos los instrumentos de la didáctica.

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11
Nov 08

Varias Cosas

Hoy, viendo blogs, me han interesado mucho:

-A quien el guste Chuck Palahniuk, Juan Francisco Ferré en su blog ha hecho una reseña tentacular de Rant, la vida de un asesino:

http://juanfranciscoferre.blogspot.com/

-Vicente Luis Mora, se marca una reseña enciclopédica, asombrosa, de Ladrón de mapas, de Eduardo Lago:

http://vicenteluismora.blogspot.com/

-Jordi Roldán escribe un breve texto inquietante, extraño, a mi modo de ver, muy bueno:

http://habitacioarles.blogspot.com/2008/11/vademetricum-caballo-marrn.html

-Javier Moreno colaciona brevemente el nuevo acelerador del CERN y el Aleph borgiano:

http://peripatetismos2.blogspot.com/2008/11/ms-sobre-el-aleph.html

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Las ventanas del edificio están rotas, lo que queda de un órgano. Un corazón de verdad, no literario, sino carnal, musculado, deja escapar litros de sangre. No conocemos el lenguaje de los músculos, espacios opacos, fribrados. Ahora en la tele una mujer dice “he sido tu amiga”, y el hombre lanza una figura de Lladró contra la ventana: rompe el cristal, describe un movimiento parabólico, sobrepasa los coches, un par de árboles,  antes de impactar de lleno en un espacio en blanco de este post.

[Espacio En Blanco, Instrucciones De Uso] AFM

m


10
Nov 08

Control+Alt+Supr en El Cultural

Publicado en El Cultural el 6/11/08, sección Control+Alt+Supr, Agustín Fdez. Mallo

Hojeando el nuevo libro de Ferlosio, God & Gun me topé una vez más con la distinción que hacía Walter Benjamin entre personajes de “carácter” y personajes de “destino” (y digo “una vez más” porque ya la había hecho eje de su discurso del Premio Cervantes). Resumiendo: personaje de “carácter” es aquél cuyas acciones no tienen finalidad, sólo se deben al instante presente, no se orientan hacia un futuro trascendente (ejemplo: el cómico, el abstraído, el artista que actúa por amor al arte). Y personaje de “destino”, es aquél que, en creencia de una magna misión por cumplir, orienta sus actos hacia un fin (ejemplo: el religioso, el militar, el ecologista, el artista iluminado). Simpatizo más con los primeros. Que cada cuál busque sus ejemplos. Acaba de inaugurarse una extraordinaria exposición en la Fundación March (Madrid) sobre Arte Conceptual soviético (1960-1990), y sorprende ver cómo las obras equilibran con maestría el “carácter” (son puro juego conceptual, sin teleología), y el “destino” (critican al sistema soviético de su época). Casi siempre, las obras que sirven a una causa se convierten en personajes de “destino” y, por serviles, pierden fuerza con los años. No es el caso. Hay que verla.

AFM

-Leonid Sokov. Proyecto para fabricar gafas para todos los ciudadanos soviéticos

-Vadim Zajárov. Inscripciones en la mano/Adquirí enemigos

-Nikolai Pánitkov, En todas las cosas (1988)

f g

s

Algún día habría que hacer un post sobre el arte conceptual americano de esos mismos años; una especie de comparación. Sería la bomba.


8
Nov 08

David Torres comenta Creta Lateral Travelling

David Torres comenta en su blog la reedición de Creta. Un honor para mí, y una de esas crónicas cómico-dramáticas que sólo él sabe hacer.

Wittgenstein sale del armario

(por David Torres, http://hotelkafka.com/blogs/david_torres/ )

Me
tropecé por primera vez con Agustín Fernández Mallo en la presentación
de una antología de relatos donde ambos participábamos: Lavapiés.
De inmediato me cayó enormemente simpático aquel tipo alto y flaco que
mezclaba con inteligencia y desparpajo la física cuántica con la poesía
y la filosofía de Wittgenstein con el pop. Iniciamos una amistad que no
se ha interumpido desde entonces, hace ya siete años, y donde
salvábamos la distancia entre Mallorca y Madrid en una divertida
correspondencia internaútica donde él se disfrazaba de Bertrand Russell
y yo de Ludwig Wittgenstein. Las alusiones personales se barajaban con
oscuras alusiones al Tractatus, a la lógica formal y al
convento de monjas donde yo había buscado asilo. Descubrimos que
teníamos aficiones y pasiones comunes: la teoría del caos, la física
cuántica, Glenn Gould. Después nos hicimos más serios, más mayores, más
viejos. Nos seguimos hablando, escribiendo y queriendo, pero yo echo de
menos a Bert.

En
el 2004, aprovechando mi condición de finalista de Nadal, aproveché
para recomendar a editorial Destino dos novelas. No me hicieron ni puto
caso. Una era Braille para sordos, de José María Mijangos,
una divertidísima revisión de la picaresca contada a través de la
sórdida historia de un taxista metido a novelista de kiosco. La otra
era Nocilla Dream. Sobra decir que Mijangos, que finalmente
publicó su novela en Martínez Roca, no ha obtenido el reconocimiento
que merece, pero Agustín sí. La justicia tiene poco que ver con esto:
lo que más me extrañó del éxito de Nocilla Dream fue que verdaderamente se trata de un libro inquietante, inteligente y hermoso, una de esas joyas que, como Braille para sordos, suele pasar desapercibida en los almidonados circuitos culturales de este país.

Después
de mis fallidos intentos como consejero editorial, volví a tropezarme
con Agustín entre los manuscritos de un humilde concurso literario, el
Café Mon, donde Román Piña me había comisionado de jurado. Una noche
leí de un tirón, Creta lateral travelling, el libro que a la postre se haría con el primer premio Café Mon.

Creta lateral travelling (que ahora Román acaba de reeditar bajo el sello de Sloper para que haga compañía a mis Bellas y bestias)
es el diagrama, la crónica de una aniquilación. La portada, un collage
de Agustín donde puede verse al viejo Wittgenstein desvistiéndose para
mostrar, debajo de la chaqueta, la camiseta de Superman, es un perfecto
ejemplo de ese cruce entre lo literario y lo científico, lo culto y lo
pop, lo novelístico y lo poético, que es el núcleo vivo de la poética
de Agustín.

El verso libre, las fórmulas científicas, las
metáforas narrativas se aparean en el flujo de una prosa gélida y
extrañamente conmovedora, la misma que ha hecho las delicias de los
amantes de la nocilla. El desnudamiento de Wittgenstein corre parejo al
strip-tease lírico de Agustín. En Creta está su embrión, su
primer fulgor. En las páginas finales, las alusiones crípticas a un
nacimiento entrelazadas a un proceso de radioterapia para un cáncer de
pulmón, me humedecieron los ojos de lágrimas. Saltándome todos los
protocolos, esa misma noche llamé a Agustín, entre angustiado y
confuso, preguntándole si estaba tan enfermo como su manuscrito dejaba
suponer. Me respondió riendo: qué va, hombre, qué va.

Menos mal, Bert. Tenemos nocilla para rato. Celebrémoslo.


8
Nov 08

Con la excusa de Obama

Con la excusa de que Obama ha ganado y se hace fotos saliendo del gimnasio (yo prefería a Hillary de largo, pero eso es otra historia) (y sin que sea precedente ya que la política y yo somos inmiscibles), voy  a poner un tema que ya he puesto una vez, pero ahora en versión del gran Bowie, descubierto en el YouTube (eso sí que es presidencia): “All come to look for America”:

 

 

y la original:

 

 

 

Tendría que estar aquí el gran Manolo Vilas para teorizar sobre estas nostalgias y subvertirlas. Pero el miércoles pasado Kiko Amat publicó un artículo cojonudo en el suplemento Culturas de La Vanguardia, titulado Discos Con Remordimientos, en el que decía que, en efecto, hoy tanto Camilo Sesto como Supertramp están dignificados por una resurrección de la horterada. OK. Lo siento, amigos, pero a mí esta canción de Supertramp me gusta mucho; creo que este verano, en uno de los USA Travel lo dije: cuando, entrado en el valle de Yosemite, California,  pisé el acelerador, por alguna extraña y adolescente razón me vino a la mente la canción School, me vino redonda, esférica: (en la adolescencia hay mucha verdad, quizá la única verdad):

 

 

O esta versión más dura de Everett Washington (para los muy fans):

 

 

O en este mini fragmento de School por el grupo barcelones Twelve (para los ultra fans):

 

 

Ya termino, no cunda el pánico. Cosas de viernes (o sábado. Ni se sabe).

 

NOTA: A ver si alguien puede ayudarme. Busco el título de un película que no recuerdo. Se trata de un niño que es contratado por la revista Rolling Stone para cubrir la gira de un grupo de rock duro/progresivo de los 70. El niño tiene como maestro a un tipo que es un critico muy curtido, pero fracasado. Uno de los temas de la banda sonora de la peli es, precisamente, América, de Simon y Garfunkel.