Agosto, 2008


29
Ago 08

En el Blog de Daniel Molinuevo

He encontrado esto en el blog de Daniel Molinuevo. (No confundir con el blog de José Luis Molinuevo, también muy bueno)

Fragmento contenido en la entrada Música para Masas (9 de diciembre de 2007).

“Es un hecho: el paso del ángel de la historia de Walter Benjamin ha hecho añicos las grandes ideologías. La frustración de vivir entre ruinas se agudiza cuando comprendemos que solo se puede construir de nuevo reutilizando escombros. Más que vivir en la posmodernidad, lo que nos aterra es sentirnos atrapados en la modernidad. De ahí que necesitemos más que nunca a aquellos que saben atisbar esquirlas de belleza para no caer en el cinismo o la desesperación.

Quizás uno de los atributos más sanos del rock es la creación de comunidades artificiales que llevan a la desacralización de lo colectivo. La cultura del entretenimiento otorga una identidad colectiva allá donde los mecanismos tradicionales (la religión, la política) empiezan a fallar. Somos lo que consumimos, y especialmente lo que escuchamos.
Otra cualidad que hay que apreciar es su épica inofensiva. Nuestra necesidad de mitos, héroes y fetiches, queda saciada con posters, festivales, autógrafos y camisetas. Si hay que dar salida al fan-atismo, es ciertamente mucho más saludable optar por McWorld que por Jihad. Puede parecer una forma de escapismo frívolo, pero al menos sabemos que nos escapamos con cierto estilo y con gente de absoluta confianza.”

Nota1: Hay otro muy interesante en ese blog sobre Blade Runner.

cámara, 1954, Japón

Nota2: Linko esto con un post del blog de Vicente Luis Mora, “Yes, we cam”, sobre el discurso de Obama de ayer en su aceptación a candidato para presidente de los USA,  que creo que tiene que ver, tangencialmente, con la deriva de la política hacia actos de épica inofensiva y precocinada de los que habla David Molinuevo. Muy interesante.

(Conste que yo prefiero lo inofensivo y pre-cocinado a lo ofensivo y en crudo, pero no deja de parecerme un post muy sagaz de lo que podríamos llamar “la cámara como un fluido sin rozamiento, una superconductividad total”. Pienso en la imagen grabada no como en algo expuesto en una pantalla, sino como un líquido que no hay poro de la piel que lo detenga: por las venas corren litros de imágenes, no sangre, idem por el cerebro, idem por la lengua, idem por los órganos reproductores, idem por, idem por, idem por…


27
Ago 08

Carlos Vitale

Hace años que conozco la obra de Carlos Vitale, su trayectoria como poeta fundamentalmente. Hace años también que él me envió su poemario Unidad de Lugar, cuando aún no estaba completo pero ya había sido editado por Plaza y Janés; tardarían unos años hasta que se completara y lo editara Candaya. Aquel poemario me impactó.

Ahora, también Candaya, ha editado su libro de aforismos y microcuentos Descortesía del Suicida, con prólogo del maestro José María Merino. Un alarde de inteligencia, humor y fogonazo poético.

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DESCORTESÍA DEL SUICIDA

En la estación de Can Boixeres una mujer protestaba por la detención de los trenes. En la estación de Sants un hombre se había arrojado a las vías. En la estación de Can Boixeres una mujer protestaba por los constantes suicidios en las horas de máxima afluencia de público.

LA PUERTA CONDENADA

De niño, en el barrio, se relataba la aventura de un vecino que había sobrevivido a un naufragio flotando durante una semana sobre una puerta. Desconozco quién era e incluso si la peripecia acaeció de verdad, pero no dejo de meditar en ese hombre, azul y agua, negro y agua, asido a una puerta por la que no es posible huir.

SUS RAZONES TENDRÁ

Por algo será que el espejo me devuelve la imagen.

DEMASÍA

¿Cómo es posible que todos los años hayan sido el peor año de mi vida?

GATO POR LIEBRE

Estoy harto de los antipáticos que se hacen pasar por tímidos.

MOEBIUS

A los once años comprendí que nunca sería un gran pintor. A los catorce, que nunca sería un gran futbolista. A partir de entonces he estado abierto a toda clase de decepciones.


26
Ago 08

En el Blog de Fran Nixon

Me he encontrado con este párrafo de Chesterton en el Blog de Fran (entrada del 18 de agosto):

“Todos nos hemos encontrado en novelas, cuentos, informes científicos y otros documentos similares, con la historia del hombre que olvida su nombre y vaga por las calles sin identidad. Puede hacer uso de una inteligencia normal, es capaz de realizar todas las funciones habituales, pero no consigue recordar quién es. Yo estoy en esa misma situación. Pero me conforta pensar que también lo están ustedes. Todo ser humano ha olvidado quién es y de dónde viene. Todos sufrimos la aniquilación de nuestra memoria. Ninguno de nosotros vio su propio nacimiento; y de haberlo hecho tampoco se hubiera resuelto el misterio. Los padres son un deleite, pero no una explicación. El único sitio al que ningún hombre, por aventurero que sea, puede remontarse es a su propia existencia; lo único que ningún hombre, por erudito que sea, puede llegar a conocer nunca es su propio nombre. Es más fácil comprender el cosmos que comprender el ego; es incluso más fácil saber dónde se está que quién se es. Hemos olvidado nuestro propio significado, y todos vagamos por las calles sin que nadie nos cuide.”


25
Ago 08

Los Imanes de La Nevera de Marilyn [4]

Los Imanes de la Nevera de Marilyn, publicado en El País, domingo 24/08/08

EL EFECTO LLAVERO

Jonathan paseaba por una calle adyacente a la playa de La Malvarosa. No silbaba, pero tenía las manos en los bolsillos. Mediodía de agosto. El sol cae en picado sobre su cráneo, ni las Ray-Ban funcionan. Entró en un bar, pidió una cerveza, era turbia, pero no tenía ni limón ni gaseosa, esa contradicción le incomodó. Pagó. Ya en la calle, al girar una esquina, vio un chiringuito de souvenires. Se detuvo ante la docena de llaveros que tenían colganda la miniatura de La Ciudad de Las Artes y Las Ciencias de Valencia, la de Calatrava, tallada en madera de pino. Se puso las Ray-Ban por diadema, tomó un llavero entre las manos; le dio unas cuantas vueltas antes de comprarlo. Se alejó pensando en su buena suerte por haber encontrado esa pieza tan singular. Ya en casa, razonó que adquirir un monumento en miniatura equivale a la maravilla de tener una obra de grandes dimensiones en la palma de la mano, y eso hace que el monumento real, que en principio siempre es un armatoste lejano y extraño, se torne aún más extraño e incomprensible; no se adquiere un llavero de esas características para acercarse al monumento, sino para alejarlo aún más, para borrarlo. Esa noche, mientras ve la tele, Jonathan hace una reflexión aún más audaz: tener ese llavero es como tener la maqueta de la obra, es decir, el paso previo a la obra real, lo que le hace ser, en cierta manera, su creador, su constructor, Calatrava mismo. En ese momento, decide dedicarse a coleccionar todos los llaveros que encuentre de La Ciudad de Las Artes y Las Ciencias. Clava una punta en la pared del dormitorio, lo cuelga. Antes de acostarse observa cómo pendulea.

Bob no sabe qué hacer, no ya con su vida, sino con ese jueves tórrido de agosto que le ha tocado vivir en la calle 34 del barrio de Chelsea, Manhattan. Se pregunta repetidamente, ¿dónde se mete la gente de Nueva York en agosto? Se pone los pantalones con intención de bajar a la licorería de la esquina a por una botella de vino y, de paso, pillar un slice de pizza en el carrito del polaco, y ya que está, ir al videoclub a por la segunda temporada de Bonanza. Pero la licorería no está abierta al mediodía, el carrito del polaco pone “cerrado por funeral”, y en el videoclub Bonanza está alquilada, así que se lleva la 3ª temporada de House. De camino al portal, un tipo avanza hacia él por la acera, que es un huerto de soles y espejismos. Le ofrece Rolex falsos, collares de plástico. El reflejo de un envoltorio de helado del suelo le da en un ojo, no ve con claridad. Finalmente compra un llavero de la Estatua de La Libertad; le hace gracia porque está construida con cerillas. Tiene muchos llaveros de la dama blanca, pero éste nunca lo había visto. Con House en una mano, y la Estatua en la otra, entra en su apartamento. A Bob le fascina el hecho de que todo monumento sea susceptible de amasarse en miniatura con el material que a uno se le antoje. Todos los materiales pueden convertirse en Estatuas de La Libertad: yeso, carey, silicona, caucho, tibia de vaca o cerillas. Esa ubicuidad de la miniatura le parece algo definitivo para postular la superioridad de las Estatuas de llavero sobre la original. Es más, si por él fuera, cogería un día el barco turístico que sale de Downtown y dinamitaría el monumento. Deja la Estatua de la Libertad sobre la encimera de la cocina, entre la botella de Budweiser vacía y un libro de un tal Roland Barthes que pone en el lomo: La Torre Eiffel. Ese libro le gusta, habla de copias y llaveros.

* * * * * * * *

Hace pocas semanas, con eso de que la novedad solar del verano te lleva a hacer cosas raras que en otro momento ni te plantearías, me tumbé en la silla reclinable de la piscina del hotel y me entregué a la lectura del cuento Calidoscopio, de Ray Bradbury. La brutalidad de uno de los párrafos es la siguiente: después de que la nave en la que viajaban se partiera en 2 como por la intervención de un gigantesco abrelatas, los 12 astronautas salen expulsados. Cada cual se pierde en caída libre, el espacio vacío los absorbe hacia órbitas desconocidas o hacia la desintegración, lo único que les une son sus radiotransmisores. Ahora en vez de hombres eran sólo voces, voces incorpóreas y desapasionadas, con distintos grados de terror y resignación. Cerré el libro, lo dejé sobre la toalla y pensé en cómo, a lo lejos, diminuto, verían esos perdidos astronautas nuestro planeta, qué clase de extraña miniatura sería para ellos la Tierra cuando ésta no es un llavero sino que sigue siendo el planeta Tierra. Pensé mucho en eso, también en otra gente que se había perdido sin rastro en lugares que aún nadie ha visto. Es una imagen que no deja que mi cabeza descanse.

Entonces ocurrió lo siguiente: abandoné la piscina y me fui directo a la habitación. Tras una ducha encendí el ordenador y entré en un blog que a veces visito. Es un blog de viajes que desde hace un par de años está inoperativo, pero lo conservan tal como quedó abandonado. Me gusta ver esas palabras e imágenes detenidas en un tiempo que ya no existe, una arqueología del saber. Como debo ser la única persona que lo frecuenta, la sensación es la misma que descubrir y habitar por unas horas un espacio perdido. A veces creo entender lo que sintieron los primeros que llegaron al Machu Picchu, o a la Luna, y también creo entender lo que sentirán los que algún día descubran la exacta ubicación de la Atlántida. Repasé las ofertas de vuelos a Cancún, hotel incluido, leí los comentarios de un grupo de viajeros a los que les habían estafado en Praga, otros que glosaban su experiencia con las avispas en las Alpujarras, me detuve unos instantes en las fotos de “Submarinismo en Cuba Ya”, en las que descubrí publicidad encubierta sobre prostíbulos bajo el agua, y así hasta que una anomalía me detuvo: noté por primera vez la foto de la Estatua de la Libertad gastada, como si los píxeles hubieran perdido intensidad. Tiré para adelante y lo mismo me ocurrió con una foto de La Ciudad de Las Artes y Las Ciencias de Valencia. Días más tarde ese efecto había aumentado, de ambas imágenes casi habían desaparecido los píxeles centrales, exhibían un vacío, un pequeño agujero gris; de momento no era negro. Desde entonces el efecto ha ido en aumento, extendiéndose hacia el borde de las siluetas de esos monumentos, pero no los traspasa, muere en sus contornos, y eso me extraña. Hasta he pensado que no es que pierdan sus píxeles, sino que desde muy lejos algo arroja su sombra sobre ellos.

AFM, agosto2008


23
Ago 08

4000 Días Seguidos Con Toda Clase De Tiempo [a los amigos y amigas de Spanair]

-Es mi proyecto. Llamémoslo, la obra de mi vida.
-Dime, cómo se te ocurrió la idea de este… proyecto.
-No sé, se me ocurrió. Después de todo es mi esquina. Verás, es una pequeña parte del mundo en la que también suceden cosas, como en cualquier otro sitio.

 

 

de la película Smoke

 


21
Ago 08

Nueva Entrada en Blog FNAC [2 fragmentos de Creta Lateral Travelling]

He colgado en el blog de FNAC un post, Sabemos Nada

Incluye 2 fragmentos de Creta Lateral Travelling y un comentario final.

Creta Lateral Travelling se reeditará en septiembre u octubre, con otro formato y maquetación. Además, se le añadirán un par de pequeños textos de tipo teórico, que no estaban en la otra edición y que no pertenecen al libro; son, como si dijéramos, un extra que la editorial Sloper ha querido incluir, lo cual agradezco.


19
Ago 08

Nueva entrega en blog DVD + un cuento de Jordi Roldán

Pongo el link a esta Lectura de Verano, El peñón de Ifach (II), de Sergio Gaspar, tan humorística como casi trágica, que habla de algo que se trató aquí hace algún tiempo: el miedo que las autoridades imparten en folletos, un miedo que conduce al control en ocasiones grotesco, (para eso se ha inventado).

 

 

Otra cosa: he visto este microcuento en el blog de Jordi Roldán, http://habitacioarles.blogspot.com/  que me ha gustado mucho. Además de tener momentos brillantes,  como, en el arranque, el asunto de la máxima existencialista de la religión y del mercado, creo que introduce lo extraño y monstruoso de una manera muy peculiar. Con su permiso copio y pego:

 

OLEO SOBRE PELLEJO (Jordi Roldán)

Nexus 6 entró en un estado de hibernación biomecánica durante dos lustros. Ni mutó, ni murió, en el fondo era imperfecto. Había cumplido la máxima existencialista del mercado: el producto sobrevive al creador [la máxima existencialista inversa sería la religión]. Despertó en un bajo de Los Ángeles al lado de un taller de reparación abandonado que tenía una cruz roja en la fachada. En la morgue, así se llamaba ese garaje, encontró numerosas fotografías demacradas repartidas por el suelo. Aquella carnicería de imágenes se disponía ante él como un pelotón de fusilamiento de recuerdos, y por primera vez en su vida, sintió miedo. Con gesto marcial y una mueca amarga, saludó al retrato más grande. En él se veía a un hombre mojado con gabardina apoyado en una columna de cemento. Sangraba por la cara y tenía los dedos de la mano derecha rotos. Como quien lee un juramento perfectamente sincronizado, sin saber si fue cólera o nostalgia, corrió hacia la ventana del ala oeste mientras esbozaba el siguiente verso.

  • Cantidad de glóbulos rojos sintetizados por la médula ósea de un adulto: 2.5 millones por segundo
  • Velocidad de transmisión de un impulso nervioso por la médula espinal: 434 km / h
  • Superfície de la materia gris extendida: 0.278 m²
  • Longitud del tubo digestivo: 7.6 metros
  • Peso de un hígado adulto: 1.6 Kg
  • Número de alveolos: 300 millones
  • Volumen de sangre impulsada cada día por el corazón: 16277 litros
  • Longitud de la red de vasos sanguíneos: 161000 kilómetros
  • Tiempo que tarda una gota de sangre en recorrerlos: 60 segundos
  • Número de cromosomas de las células sexuales: 23 cromosomas
  • Volumen de sangre filtrada por los riñones: 1.2 litros por minuto

 

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18
Ago 08

Los Imanes de La Nevera de Marilyn [3]

 Publicado en El País, domingo 17/08/08

 

CUERPOS, LAVABOS EN TRÁNSITO

Iba en el asiento 14C de un Boeing. Siempre pido el pasillo, por lo de las piernas. En la fila del otro lado, en el 12D, un chico manejaba un ordenador portátil Mac sobre sus piernas. Inevitablemente, yo veía la pantalla. La metálica voz de la azafata dio instrucciones en dos idiomas. Abrí una lata de Coca Cola Zero , y extraje de mi bolsa el bocadillo que me había hecho en casa con un jamón York un poco caducado [todos sabemos que las fechas de caducidad son falsas; sólo están ahí, como los heavies, para dar miedo a las madres]. El chico del 12D puso en marcha un programa tipo Power Point, y por la pantalla del Mac comenzaron a pasar fotos de manera automática. Primero unos cuantos paisajes sin rastro humano. Después, las fotos de un bebé tumbado en una cuna y boquiabierto, mirando a la cámara panza arriba, en esa postura como de rana en disección que ponen los recién nacidos. Las siguientes eran de grupo, gente de toda clase y edad ante la torre de Pisa y en un lugar que me pareció un puente de París, brindaban con cerveza, mostraban pantalones cortos y piernas blancas con mapas varicosos. La pantalla pasó a exhibir una serie en la que el grupo estaba en salas de espera de aeropuertos, después, las fotos del grupo entrando en un pequeño y oscuro tubo que parecía ser un finger , y llegaron las del avión: el grupo subiendo al Boeing, el grupo distribuyendo su equipaje en los portamaletas con caras de esfuerzo [recordé perfectamente cómo la señora que tenía delante había subido a duras penas una bolsa muy voluminosa de Zara], otra foto de 2 tipos poniendo muecas de estar haciendo bromas privadas antes de sentarse en sus asientos [recordé cómo esos 2 habían hablado en un idioma muy raro e incomprensible antes de carcajearse y sentarse], hasta que, siempre con la misma cadencia, aparecieron las otras: en la 1ª el muchacho se levantaba y dejaba el portátil Mac sobre su asiento 12D, en la 2ª se le veía de frente, avanzando por el pasillo hacia la parte trasera del avión [distinguí en la foto mi nuca, y mi mano derecha aplastando la lata vacía de Coca Cola Zero]; en ese momento un acto reflejo me llevó a observar la lata, aún medio llena y caliente en mi mano. La 3ª era también del chico, de frente, entrando en el lavabo de cola. En la 4ª se veía, desde fuera, la puerta del lavabo, cerrada, con la luz de occupied encendida; sólo eso. Miré rápidamente hacia atrás y, en efecto, comprobé que esa luz alumbraba la penumbra de la cola. Cerré los ojos, le di un trago a la Coca Cola Zero. El borde metálico tenía un dulzor adhesivo.

 

2

Los retratos, fotos, esculturas o cualesquiera otras representaciones del cuerpo humano han cambiado por completo de significado. Antiguamente, las representaciones del cuerpo eran un espejo, órgano a órgano, de la persona que las contemplaba. El ojo derecho del óleo de Felipe V era la representación del ojo derecho de quien lo miraba. El sexo de un muñeco de goma tóxica de Batman era el sexo de quien con él jugaba. El ombligo de una mujer rusa tumbada en las playas del Mar Negro era el ombligo de quien su foto observaba, etc. Había una identificación punto a punto, en línea recta, de igual a igual. Eso ha cambiado. Ahora todo el cuerpo de Felipe V es la representación de un solo órgano de la persona que observa, por ejemplo, un pie. O el cuerpo de la bañista rusa tumbada en una playa del mar Negro es mi riñón derecho, ahora que estoy mirando esa foto. Sólo hay que elegir en qué órgano queremos tener concentrada la totalidad del cuerpo que estamos contemplando. Conclusión nº1: tenemos en cada punto de nuestro cuerpo un cosmos a escala de otro cuerpo humano; portamos maquetas de infinitos cuerpos. Conclusión nº2: antes construíamos gemelos, ahora infinitos de parientes cercanos. Conclusión nº3: el auge de las cirugías estéticas se debe a que queremos reconstruir cada parte de nuestro cuerpo a imagen y semejanza de la totalidad de los iconos pop: no nos ponemos los labios de Shakira, sino que la totalidad de Shakira está puesta en nuestros labios. Conclusión nº4: el cuerpo es el único tema de nuestro tiempo, y ese es el motivo por el que han decaído las revoluciones político-sociales en la misma medida que aumentan las revoluciones corporales personales (botox, lifting, reducciones, aumentos). Se me acaba de ocurrir lo siguiente: el día que las operaciones estéticas superen a las de apendicitis, el planeta Tierra habrá ascendido a objeto fashion en sí mismo, y los planetas más próximos, Mercurio, Venus, Marte, observarán la Tierra con la fascinación, temor y extrañeza con la que aquellos primates observaban un bello y frío monolito en 2001 Odisea en el espacio, [o Homer Simpson indeciso, pasando el dedo por el cristal del escaparate de Tiffany, y el churrete de mayonesa que deja, su trayectoria astral].

 

3

En el año 2005, un avión de la compañía Pan Am se estrelló contra las costas de Florida. El desastre fue retransmitido en directo por una cadena de televisión que, casualmente, tenía una unidad móvil trabajando por la zona. Los viajeros pudieron asistir a su propia muerte en las pantallas, ya que mientras el avión se venía abajo [proceso que duró varios minutos] los televisores de a bordo tenían esa cadena sintonizada.

Los analistas fechan el 11-S como el punto histórico en el que la posmodernidad se viene abajo: la muerte holocáustica, esa cosa que la posmodernidad había expulsado de nuestras pantallas [es decir, de nuestra vida], hace ese día una masiva muestra de poder. El propio tiempo y sus simulacros saltan por lo aires. Pero los analistas también refieren que aquella muerte televisada dentro de aquel avión que se estrelló en Florida supuso el retorno a la posmodernidad, pues las víctimas no sabían si la visión de su propia muerte era una noticia real, una simulación, una teleserie, o un chiste de cámara oculta. Parece que, desde hace años, en todo lo que tiene que ver con cambios históricos intervienen de manera decisiva el cuerpo o la muerte. .

Yo iba un día en el asiento 14C de un avión, y vi fotos futuras sucediéndose en la pantalla de un ordenador, hasta que llegó una que era la puerta de un lavabo que ponía occupied. He pensado mucho en esa palabra, ocupado. Como si mi futuro estuviera ya ocupado por figuras, cuerpos, sombras que no llegaran a producirse, lavabos en tránsito. Al igual que Homer se quedó tras el cristal de Tiffany, no me decidí a levantarme y abrirla.

 AFM, 2008

 


14
Ago 08

VALENTE, 2 poemas por no poner 200

(Fotografía de Manuel Falces caligrafiada por José Ángel Valente, recogida en el libro José Ángel Valente: para siempre la sombra, Fundación Telefónica, 2001)

 

 

Valente representa un tipo de poesía a la que me siento muy cercano por muchos motivos: ausencia de barroquismo, capacidad de síntesis (como toda ecuación), búsqueda una esencialidad imposible a traves de estructuras muy delgadas, capacidad para llevar lo cotidiano a terrenos abstractos, es decir, para investigar y construir una realidad con materiales sencillos, la penetración en lo esencial de la materia, y viceversa, para penetrar en lo abstracto con materiales cotidianos. .

Es como, por ejemplo, la conocida grabación amateur del asesinato de JFK. La hemos visto tantas veces que ya no vemos la muerte de JFK, sino el temblor de la pantalla, el moteado propio de la cinta, el desvanecimiento del color, la borrosidad de la sombras, etc, es decir, vemos la propia materia.

Incluso en su primera etapa, presuntamente alejada de esos presupuestos, se ve esa tendencia hacia la esencialidad, totalmente cuajada en su etapa final.

 

1
El primer poema del primer libro de Valente A modo de esperanza (1954)

Serán Ceniza

Cruzo un desierto y su secreta
desolación sin nombre.
El corazón
tiene la sequedad de la piedra
y los estallidos nocturnos
de su materia o su nada.

Hay una luz remota, sin embargo,
y sé que no estoy solo;
aunque después de tanto y tanto no haya
ni un solo pensamiento
capaz contra la muerte,
no estoy solo.

Toco esta mano al fin que comparte mi vida
y en ella me confirmo
y tiento cuanto amo,
lo levanto hacia el cielo
y aunque sea ceniza lo proclamo: ceniza.
Aunque sea ceniza cuanto tengo hasta ahora,
cuanto se me ha tendido a modo de esperanza.

 

2
Poema de su último libro, Fragmentos de un libro futuro (2000):

Este sueño, que acabo de soñar y en cuyo tenue borde te hiciste no visible, limita con la nada.
(Ausencia)

 

En el año 2000 fallece José Ángel Valente

 

v

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un fantástico homenaje a Valente que recomendó Moon en este blog, y que está en http://www.flickr.com/photos/lunahaze/2238369377/ ,(galería Lunahace)

La luz no basta, título de un poema contenido en Poemas a Lázaro (1960)

 

homanaje

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Valente escribía a mano sobre fotografías que represetan un paisaje. El autor de esta pintada escribe sobre la materia misma del paisaje. Vamos a suponer que es el mismo Valente, resucitado cual Lázaro, quien llevó a cabo esa pintada.

 

 

 


13
Ago 08

Estética Olímpica [y la casualidad]

Publicado en La Vanguardia, 13/08/08, sección Deportes.

 

Pongo al final la entrevista completa, porque en la foto casi no se lee, pero ahora quería hablar de otra cosa, de una de las preguntas y su respuesta:

 

PREGUNTA: Una victoria.
RESPUESTA: Nunca he entendido bien los deportes basados en
marcas cronométricas. Si partimos de la base de que nadie puede
alcanzar una velocidad infinita, llegará un momento en que no se supere
marca alguna. En ese momento aparecerá la estética como valor puntuable.

 

Objeto encontrado: reverso de la entrevista en el recorte de periódico:

reverso del recorte

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Qué duda cabe de que el reverso del recorte, obtenido por casualidad, es asombrosamente estético en el sentido de que de repente te olvidas de que esa persona está intentando batir una marca y percibes la extraña curvatura que gana su cuerpo, absolutamente fluvial.

¿Hubiera ocurrido lo mismo si el recorte no estuviera decapitado? No lo sé, pero supongo que no.

Supongo también que este tipo de casualidades abren una brecha o algo así en los cotidianos conceptos de “imagen”, “información”, “cuerpo”, “deporte”, etc. Y eso es lo que me interesa de ellas, porque de repente es como si esas palabras [en esta caso imágenes], se craquelaran, o fracturaran o rajaran, y pudieras mirar a su través otros significados de los discursos que llevan asociados.

 

Ahora recuerdo que en Nocilla Experience, había un capítulo en el que el Señor A, director de cine, mientras montaba una de sus películas asistía a un error técnico: los fotogramas estaban desplazados de tal manera que los personajes aparecía sin cabeza. Hablaban, sí, pero sin cabeza. Esto le producía al Señor A una sensación muy rara, como si aquello no fuera cine sino un tipo de literatura, y es entonces cuando postula que la literatura del futuro no será el hipertexto vía PC sino, precisamente, ver “cine decapitado”. A partir de ahí, por extensión lógica de su postulado, no para de quitarle, sesgarle, a todas las cosas (fotos, neveras, mesas, coches, etc) el tercio superior para conseguir todo tipo de “libros decapitados”. En realidad, creo que lo que postula este Señor A es una literatura que es también una nueva estética.

 

ENTREVISTA COMPLETA (por Víctor Balcells y Ben Clark)

Agustín Fernández Mallo opina que el mundo rige por el azar del parchís, y no por las mecánicas leyes de ajedrez. También piensa lo mismo del deporte: una tirada de dados, en verdad. Agustín es físico y escritor. Le gusta lo azaroso. Recuerda algo que pensaba Roland Barthes. El filósofo francés habló de los ciclistas ganadores y los definió como unos hombres que cumplen misiones sobrehumanas gracias a las descargas e impulsos irregulares que les envían los dioses. Eso es todo. No depende del ser humano, sino de los dioses. Se puede extender al resto de los deportes. Agustín es el fundador de la “Generación Nocilla”. En ella conviven escritores que mezclan la literatura y la tecnología. Su primera novela, Nocilla Dream, fue aclamada por la crítica. Escribe desde Estados Unidos, lugar que uno de sus personajes recorre a pie.

3057 kilómetros y ni un solo recuerdo.

P: ¿Usted qué cree de los que dicen que en la literatura hay carreras de media distancia?
R: En la literatura no creo que haya carreras de media distancia, sólo de corta o larga. La de corta distancia es la más importante, y es el momento en que escribes, algo se te aparece de repente, y lo escribes. La larga distancia es que eso que has escrito les sirva de algo a los que vienen después.

P: Una victoria.
R: Nunca he entendido bien los deportes basados en marcas cronométricas. Si partimos de la base de que nadie puede alcanzar una velocidad infinita, llegará un momento en que no se supere marca alguna. En ese momento aparecerá la estética como valor puntuable.

P: Una derrota.
R: La derrota está contenida en la pregunta anterior.

P: Tu oro, plata y bronce.
R: Oro: mi ordenador, que es un campeón.
Plata: el escalador Jim Bridwell, Desordenado caótico, vividor y un auténtico hippy, conocido como “el pájaro”, dedicó su vida, básicamente, a escalar y a la buena vida.
Bronce: Enjuto Mojamuto, que no se mueve.