Somos ZOMBIS y punto

En no recuerdo ahora en qué poemario, si Joan Fontaine Odisea o Carne de Píxel [incluso no sé si en Nocilla Experience], planteaba la siguiente idea:
si para la religión cristiana, la verdadera vida, la que disfrutaremos en plenitud, acontece después de la muerte, si después de la muerte es cuando realmente estaremos vivos, entonces para esa religión ahora mismo todos estamos en un estado de semi-vida o semi-muerte, todos somos “vivientes muertos”, es decir: todos somos zombis.

Es una idea a la que hace tiempo le di bastantes vueltas porque esa permutación de los estados zombi-vivo, esa relectura, me parecía, al mismo tiempo que irrisoria, tremendamente evocadora a nivel poético.

otros b

Hoy el suplemento Culturas de la Vanguardia publica un especial de Zombis. Lo enfocan desde un punto de vista sociológico y político en paralelo a la evolución del género en la gran pantalla; son interesantes los argumentos:

Tonio L Alarcón, en su artículo, El Poder de La Metáfora, estudia cómo ha ido evolucionando el género cinematográfico de zombis en paralelo a los logros sociales de las clases medias y bajas. De esta manera, los zombis de antes [Yo caminé con un zombi, La noche de los muertos vivientes] eran torpes, nada especializados, toscos, y los zombis de las películas más actuales [de Nueva York bajo el terror de los zombis (1979) a 28 días después (2002)], son más inteligentes, capaces y peligrosos, quedando así reflejado su protagonismo en paralelo a la voz hiperpresente de las clases trabajadoras en los países industrializados.

Andrés Hispano en Horror Cómico, habla entre otras cosas de que el vampirismo viene representado por una figura solitaria, elegante, aristocrática. El Vampiro es un mutado al que, para eliminarlo, hay que seguir una serie de sofisticadas instrucciones de uso. Por el contrario, el zombi, es masa sin nombre ni apellidos, es descamisado, descerebrado, es la masa proletaria a la que le arrancas la cabeza de cualquier manera y no pasa nada, sus restos van a dar a una fosa de basura orgánica.

c

Salvador Llompart en Deszombifícate, a colación de la película Otto, el zombi, avalada por Sundance, Berlín y próximamente Sitges, deja ver que el terror a los zombis encarna el terror que le tenemos a las masas, a ser aplastados por un montón de carne indefinida, -supongo que en un estadio de fútbol, en una manifestación, en un concierto-, masa sin alma, sin cabeza pensante. Pero también encarna el miedo a convertirnos nosotros mismos en algún momento en ese tipo de masa, de argamasa, engrudo no pensante, desaforado a placer.

m

Mike Ibáñez, reseña un documental con una pinta excepcional, que se estrenó en Canal Arte en TVE2 en el año 2000. Se trata de Moscú, los zombis de los zares rojos (Jerzy Sladkowski, 1998). Trata de la manipulación psicotrónica en la Rusia postsoviética. Métodos que permiten manipular la mente y el cuerpo de una persona a distancia. Por el documental desfilan víctimas del siniestro experimento llevado a cabo por las autoridades rusas. Una especie de vudú posmoderno. El documental cuenta con la presencia del Dr. Smirnov, experto en manipulación de la persona a distancia [el mismo que fue requerido en el asedio a la secta de Waco, Texas, para influir a distancia en las decisiones del líder David Koresh, a fin de evitar la masacre], quien afirma que la manipulación mental y física es posible.

El director de películas tan notables como Platillos Volantes (2003), Óscar Aibar, hace una divertida relectura del zombi como el consumista por antonomasia que somos todos, que desfilamos como auténticos zombis por los centros comerciales. Comenta El amanecer de los muertos vivientes (1978), película en la que los zombis entran en un centro comercial en el que se habían refugiado los últimos humanos. Pero al entrar, en vez de atacar, comienzan a recorrer las estanterías, a deambular mirando escaparates, a subir y bajar por las escaleras mecánicas. Y entonces uno de los humanos dice algo tan brillante como esto: “Es posible que, cuando estaban vivos, venir al centro comercial fuera su única diversión. Ahora que están muertos siguen viniendo aunque no saben por qué”.

Iván Pintor Iranzo, hace una breve historiografía y repaso por el género, estableciendo conexiones y ramificaciones con el padre en Hamlet, el cine de Lynch y Billy Wilder, o la literatura de Stephen King.

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11 comentarios para “Somos ZOMBIS y punto”

  1. Jordi dice:

    Resident Evil – zombis biológicos
    Zombi – The Cranberries
    Michael Jackson – el Thriller era una metáfora de su futuro
    Hay una exposición que circula por ahí (creo que primero estuvo en Barcelona, no sé si sigue) que se llama Bodies. Son humanos disecados, la exhibición de lo que somos cuando nos quitan la piel de cebolla. Más o menos como zombis en un museo.
    Con un poco de humor negro, pero lo de la manipulación psicotrónica del Dr Smirnov no sé si tiene mucho éxito, porque lo de Waco no fue demasiado bien, a juzgar por el siniestro resultado .
    Yo tuve pesadillas con La noche de los muertos vivientes durante bastante tiempo.

  2. HombreRevenido dice:

    El zombi arquetípico sería Lázaro (el de "Levántate, anda…"). Vive, muere, vuelve a la vida y luego muere de nuevo. Correcto.

    El enfoque intranquilizador es el otro, el del Nazareno. Nace, muere, vuelve a la vida y allí se queda, como un extraterrestre gorrón. Resucitar en la vida eterna desvirtúa el precalentamiento anterior.

  3. wilco dice:

    otro par de cabezas en los zombies: Argent & Blunstone

  4. Angelus dice:

    "WEDNESDAY MORNING, 8:30 A.M.
    El miércoles es el día menos malo, ELLOS (los otros, los zombies) ya han acumulado unas cuantas sesiones de "aburrrimiento" diario y aún el fin de semana les pilla lejos; la hora es perfecta. Tengo sesenta minutos, espero (no las tengo todas conmigo), de tranquilidad antes de que lo inmundo que llevan dentro de sí, porque sé que lo tienen bien guardado en espera de obsequiárselo a sus benefactores (es decir, nosotros), lo expulsen por sus bocas infectas (cuanto menos) o sus manos y piernas podridas (cuanto más). La masa de veinte, veinticinco, treinta cabezas vacías y ojos en blanco me miran sin verme, me oyen sin escucharme, pero yo sé que sólo es cuestión de tiempo, de horas, de minutos, para que se lancen sobre nosotros para sojuzgarnos, para humillarnos, para… Sé que algunos de los nuestros han caído y ELLOS los han sometido, los han denigrado hasta no ser más que piltrafas humanas (ni sus familias los reconocen), yo todavía resisto, pero ¿durante cuánto tiempo más? Esta hora creo que está salvada, pero nunca se sabe. Alguno de ELLOS a veces se escapa de la masa amorfa y muestra un destello de inteligencia, de vida, entonces yo veo la luz, atisbo la ilusión de que mi misión tal vez no sea en vano, pero mero espejismo, la masa de zombies se lanza sobre el susodicho para escarmentarlo, para "abducirlo" y ya, por desgracia y es lo natural, es uno más.

    Se aproxima el final de la hora y me he salvado, de momento. La sirena ha dado fin a mi primera clase del miércoles en el instituto."

    HombreRevenido, creo que las palabras de Jesús a Lázaro en el Evangelio no son ésas, sino "Sal fuera". Bécquer comete el mismo error en una rima.

    Un saludo.

  5. wilco dice:

    Siguiendo el tema musical: Paul McCartney

    Si es un doble, si es un zombie

    Como sea.

    Alguien grabó la Cara de Bélmez de Paul

    http://www.youtube.com/watch?v=LysZLC4-4FY

    Abrazos

  6. agustín dice:

    Jordi, lo delos humanos disecados creo que es lo que se llama plastinación. En Nocilla Experience hay un capítulo que habla de eso. Es súper inquietante esa técnica, incluso intentaron prohibir que exhibieran. ¡Larga vida a Michael Jackson!
    Hombre Revenido, supongo que a todos nos gustaría estar en esta vida de gorrones: ser eternos y no dar un palo al agua. Aunque, ¿conoces el cuento de Borges El Inmortal? Tras leerlo adviertes que la inmortalidad es una pesadilla.
    Wilco, en tu búsqueda de zombis no te olvides del grupo español. Respecto a la cara de Bélmez, hoy sale en El país, edición Cataluña, un artículo cojonudo de Javier Pérez Andujar, Playas de Julio, sobre Bolaño como una Cara de Bélmez. Si tengo tiempo lo cuelgo (se me ha inundado la casa y ando de fontaneros, horror, eso sí que es de zombis).
    Angelus, se me ocurre que lo más peligroso de esos zombis de los que hablas son los granos de la cara.
    Saludos!

  7. HombreRevenido dice:

    Conozco "El inmortal" porque lo escribí yo. Igual que "La ilíada". Aunque esa salió con otro título "Salvar al soldado Aquiles".

  8. agustín dice:

    ja, ja, me parto: salvar al soldado aquiles

  9. JOPO dice:

    muy interesante la parte psicosociologica del zombi, realmente es una mula cargada de metaforas, pero que pasa de lo directo y fisico, el genero zombi como terror puro y duro?
    de aki han salido las peliculas mas terorificas , ya que normalmente el "mal" vive en las sombras y si te metes donde no debes zassss. En cambio en este genero es al reves, el bueno es el q tiene q vivir en las sombreas para sobrevivir.

    en este pais se ha publicado un muy interesante libro APOCALPSIS Z, QIEN QUIERA TERROR TOMADO EN SERIO Q LO LEA

  10. Juan de Madre dice:

    Normalmente espio y no comento. Pero necesito recomiendar (para quien no la conozca) la lectura de la serie de cómic "The walking dead", guionizada por Robert Kirkman. La lectura del primer número ya constituye un anzuelo infalible.
    Está siendo editada en castellano por planeta agostini (con ciertos retrasos desesperantes);y constituye una obra maestra que debiera encumbrar a su autor al Premio Nobel.

  11. agustín dice:

    Gracias, Jopo y Juan por las recomendaciomes. No soy un gran aficionado y mucho menos experto en el género de zombis, pero entra curiosidad. Saludos

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