Curiosa RESEÑA en Letras Libres

Encontré esta curiosa reseña de las 2 nocillas en Letras Libres. COPIO Y PEGO UN EXTRACTO.

Las imágenes son cosa mía [extraídas de diversos archivos sobre el artista Dan Graham], no achaquen pifia alguna al reseñista o a la revista.

Se encuentra entera en http://www.letraslibres.com/index.php?art=12985

JUNIO DE 2008

Nocilla Dream y Nocilla Experience, de Agustín Fernández Mallo

por Rafael Lemus

1

La escena es tan hermosa que provoca náuseas.

Un hombre -o una mujer, da lo mismo- afina su perfil en Facebook.

O envía un sms.

O seduce a un adolescente en -digamos- Second Life.

Mejor: un hombre lee un texto, un texto cualquiera, en internet.

Un hombre lee un texto en internet y una frase lo arrastra a la siguiente y, de pronto, un link lo dispara a otro texto, profusamente ilustrado, que no tarda en rebotarlo a un blog que reproduce un video, copiado de otro sitio, para terminar comprando, nueve o dieciséis clicks más tarde, un boleto de avión -o una computadora más potente- en un inesperado pliegue de la red.

Lo hermoso: cuando el hombre vuelve a la cama, tiene a su lado, sobre el buró, una anacrónica novela costumbrista. O, ay, romántica. O elementalmente histórica.

Eso le gusta: que los libros contemporáneos no lo parezcan. Que todo cambie pero no la literatura. Que las obras literarias, buenas o malas, se mantengan lineales, sucesivas, coherentes, humanistas, reconfortantes, reaccionarias.

Ese hombre es, por lo pronto, casi todos los hombres.

A

2

¿Qué hacer? Esta pregunta debería flotar pesadamente en los pasillos literarios. ¿Qué hacer: escribir las obras desfasadas que el público medio demanda o intentar otra cosa? ¿Qué hacer: continuar produciendo libros o practicar una escritura que rebase los bordes del libro? ¿Qué hacer: defender una tradición ilustre o ponerse -no sin enojo- a la hora del mundo? ¿Qué hacer: Literatura -así: con mayúscula- o una escritura que, para decir mejor el presente, renuncie incluso, sobre todo, a lo literario? ¿Qué hacer: novelas capaces de comunicar todavía la cartilla humanista o aceptar que algo ha cambiado y ejercer, para decirlo de algún modo, una escritura posthumanista?

Sería absurdo exigirle a todo escritor una respuesta.

Es necesario que toda escritura esté consciente de estas disyuntivas.

B

3

Lo primero que debe decirse -y de paso: aplaudirse- de Agustín Fernández Mallo (La Coruña, 1967) es que el hombre está decidido. En vez de dudar, responde. No, no es posible escribir hoy como se escribía hace cuarenta o doscientos años. Sí, sí hay manera de escribir otra literatura ¿Cómo? Antes de intentar demostrarlo, sus dos libros de narrativa se obstinan en convencernos de que algo grave ha ocurrido. Las múltiples citas sobre cibernética, física y tecnología recogidas en Nocilla Dream están ahí para señalarnos: las cosas han cambiado drásticamente y la Literatura, por carambola, ha envejecido. Los fragmentos de entrevistas y de noticias pop reunidos en Nocilla Experience insisten: las cosas se transformarán violentamente y, a menos que algo se modifique en la escritura, la literatura no hallará espacio en la nueva realidad. Escribe, finalmente, Fernández Mallo: “antes creábamos desde el conocimiento, ahora desde la información”; hemos pasado “de una metafísica del pincel a una metafísica del pixel”.

¿De qué tratan ambos libros? Me temo que la pregunta correcta sería: ¿cómo están construidos? Tanto Nocilla Dream como Nocilla Experience están construidos fragmentariamente: hay cabos de historias, digresiones truncadas, trozos de otros textos. Nada avanza, crece y se consuma porque todo está allí sólo un momento: cuando algo empieza a fijarse, cambia el tono, el personaje, el escenario. Se ha hablado, para explicar la disposición de los fragmentos, de rizomas y de zapping. Podría hablarse, también, de internet: ambas obras parecen imitar, todavía lerdamente, los procedimientos de la red -la oferta simultánea de textos diversos, la información desprovista de contexto, la escritura de posts y no de obras. ¿Que qué libro es mejor? Tres respuestas: 1) el primero: porque sus citas son más contundentes, y sus anécdotas, más atractivas; 2) el segundo: porque, a pesar de ofrecer una suerte de desenlace, es más opaco y, por lo mismo, más radical, menos literario; 3) ambos o ninguno: porque los dos libros son, salvo diferencias de gradación, semejantes.

C

D

5

Dos digresiones.

La primera: ante este tipo de obras, los lectores ortodoxos suelen acusar: ¡formalismo, formalismo! Si uno les presta atención, lo que parecen querer decir es que estas obras, obsesionadas con sus propios mecanismos, dicen apenas nada. Señor, señora: ocurre justo lo contrario. Quienes se obstinan en pulir sus piezas y se regodean con las convenciones heredadas -muchas de ellas ya desprovistas de sentido- son los narradores más tradicionales, autores de un arte relamido. El arte progresista, por llamarlo de algún modo, cree, ha creído siempre, en la expresión. Su estrategia: renunciar a las viejas formas para crear otras capaces de decir el presente. Su propósito: fundar un nuevo realismo, y después dinamitarlo.

La segunda: ante este tipo de obras, los lectores más astutos suelen vociferar: ¡pero si no hay nada nuevo aquí! Para ejemplificar, podrían decir que el afán de Fernández Mallo de fundir ciencia y literatura no es novedoso, como tampoco lo son los fragmentos ni el zapping ni las citas concebidas como ready-mades. Señor, señora: tiene usted razón -hay ecos de Raymond Roussel y Marcel Duchamp y, digamos, David Markson y Mario Bellatin en las obras de Fernández Mallo. Señor, señora: usted se equivoca -el arte progresista no está obligado a ser nuevo sino actual. No importa si se apela a una tradición; importa que esa tradición todavía signifique. No importa si uno abreva de este o aquel autor; importa que esos autores estén vigentes. ¿Todo esto -la escritura conceptual y posthumanista- ya se hace en otras partes, en otros idiomas? Así está bien: abollemos nuestra tradición como otros abollan la suya. Que algo -un juego, un atentado- haya sido ya practicado en una literatura no supone que no deba ser ejercido al interior de otra. Por el contrario: hay que hacerlo. Renovadamente. Piénsese, para no pensar demasiado, en el Boom latinoamericano, que exportó a destiempo, pero por fortuna, las técnicas de cierta literatura anglosajona. No se piense, mejor, en el Boom. ¡Mierda!

E

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10 comentarios para “Curiosa RESEÑA en Letras Libres”

  1. Ibrahím B. dice:

    Sin lugar a dudas, me quedo con la siguiente cita:

    "el arte progresista no está obligado a ser nuevo sino actual."

    Andaba yo dándole vueltas a esta idea de Lemus, precisamente, tras de la lectura de dos artículos en el último Quimera que para qué mencionar. En uno de ellos descubrimos incluso que Verdú es un memo.

    En efecto, son muchos meses ya escuchando eso de que el afterpop ya lo practicaban los costumbristas húngaros del XVIII.

    Saludos.

  2. agustín dice:

    Hola Ibrahim, no he leído aún Quimera de este mes, pero permíteme que dude al 100% que Verdú sea un memo.
    Te pediría que si quieres decir algo aquí, te limitaras a exponer, no ha insultar.
    Un saludo

  3. Ibrahím B. dice:

    No,no,no,no,no.

    Era irónico, Agustín. Creí que sí lo habías visto.

    Obviamente Verdú no puede ser un memo. Pero verás, verás… A lo que yo me refería era a esto: Dice Vila-Matas: "Verdú cree que ha descubierto el mediterráneo. En el decálogo propone lo que ya llevé a cabo en El mal de Montano, por ejemplo. [...] Rinde pleitesía a los últimos avances de la tecnología punta, como si temiera no ser moderno. [...] Por lo que respecta a los manifiestos, me gustan sólo los que sean parecidos al que hizo Bolaño, aquel manifiesto irónico precisamente sobre los decálogos, hecho con mucho sentido del humor y gran distanciamiento. ¡Como noto faltar a Bolaño ante la memez actual!

    Y etcétera, etcétera. De ahí que me parezca tan interesante la cita que extraigo de la crítica en Letras Libres.

    Espero que haya quedado resuelto el asunto ;)

    Un abrazo.

  4. Kristopoulos dice:

    Pero nada se pasa más rápido que la actualidad, amigo mío. A mí me gusta Nocilla por lo que tiene de clásico no por sus supuestas novedades (que no son tales). También a Cortázar le fastidiaba que lo que la gente adoraba de Rayuela eran los pasajes más tradicionales: la carta de la Maga, la muerte de Rocamadour. Ya sabía él que lo más novedoso es lo que más pronto se pasa de moda. ¿Quién puede comparar los pasajes de Morelli -un coñazo- con los de Rocamadour?

  5. agustín dice:

    Ah, vale Ibrahim, es que como ya dije, no leí Quimera de este mes. Gracias de veras por la aclaración.

    Kristo, no seré yo quien te lleve la contraria. Quizá tengas razón. Sea una cosa u otra, todos jugamos a quinielistas de lunes.
    Un saludo

  6. Ibrahím B. dice:

    Kristopoulos, tu confesión me parece reveladora de un error muy frecuente en nuestros días en el panorama literario: el hecho de que una obra de calidad se identifique necesariamente con el carácter perdurable.

    Damas y caballeros, si queremos hacer una narrativa realista para con esta sociedad en constante devenir (a mi juicio, única opción deontológicamente correcta: el compromiso con el tiempo de cada cual), es obvio que nos arriesgamos a que nuestros presupuestos estéticos carezcan de validez en un plazo de tiempo relativamente corto. Y qué queréis que os diga, a mí no me importa si dentro de diez años interpreto el proyecto Nocilla como algo obsoleto -igual que ocurre con las tecnologías, ¿no?, y sin embargo nadie falta el respeto al creador de MS-DOS-, puesto que tendré claro la importancia que en su momento tuvo, y el horizonte de expectativas que
    descubría. He aquí pues un ejercicio de modestia que hay que aprender de otras disciplinas creativas como la publicidad. Si no, echad un ojo a webs como http://www.ibelieveinadv.com/. Están llenas de plausible creatividad, pero si algo tienen claro los creativos de dichos anuncios, es que sus obras dejarán de tener validez en no demasiado tiempo, lo cual no exime el genio, claro.

  7. agustín dice:

    Ibrahim, ya que hablas de publicidad, en mi nuevo post de Club Cultura Fnac, abordo un anuncio que ponen a hora en la tele que me parece magistral.
    Está en:
    http://www.clubcultura.com/diariode/1753/agustinfernandezmallo.html
    Un abrazo

  8. Esteban Bang dice:

    Es importante que pongan el anuncio "a hora", Agustín, porque de otro modo saldría des-com-pa-sa-do… no comment "hacedor"…

  9. agustín dice:

    ¡Vaya, qué prisas llevo con los a-horas!
    El Error positivo.

  10. wilco dice:

    Tommy: can you hear or feel or do I smash the mirror?

    Abuelito, dime tú, qué sonidos son los que oigo yo

    Así todo el rato.

    Cansa. No puedo con todos.

    Todo está en los libros, ¿qué es? ¿una insignia?

    Regresaré a Benet en cuánto pueda, voy acumulando lecturas pendientes, gracias agustín, lo dejé aparcado por ahí.

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