Junio, 2008


29
Jun 08

USA Travel [3]

La cámara de mi ordenador me acaba de hacer esa foto. Escribo desde
una cabaña alquilada en el desierto de Mojave, entre Los Ángeles y Las
Vegas, sólo hay la casa de la dueña, casetas de latón y madera, vacías;
la casa de la dueña también está vacía, viene sólo a darle la llave a
los clientes y se larga. Son las 12:37 de la madrugada. Lipton Hotel.
Una choza que era la parada del tren en el año 1910. Hay fotos de
pioneros en todas las paredes. Buscadores de oro. Delante, sólo el
desierto, una cadena de montañas al fondo, y un tren de mercancías que
mide una milla, que casualmente está pasando ahora a 20 metros de esta
cabaña en dirección Este. La locomotora pone “Union Pacific, Building
America”. En el desierto sólo hay árboles Joshua, y unas cucarachas
negras. El desierto. Hemos cenado en otra cabaña, al lado, que atiende
un cocinero que viene del pueblo más cercano, a 24millas, también sólo
para abrirla si hay clientes, hacerles la cena, hamburguesas o
chuletas, y largarse de nuevo a su pueblo. 90 dólares, cervezas
incluidas. Estamos solos. El suelo de la cabaña-bar es de moqueta
estampada con dibujos de parquet antiguo, marrón y vetas, un simulacro
que jamás había visto. Hay una mesa de billar, una tele, un perro boxer
muy gordo, una máquina de marcianitos, y las paredes son de madera de
verdad. Aquí se llega tras 40 millas de carretera secundaria de asfalto
color rojo tipo pista de tenis. Acabo de salir al porche a fumar un
cigarrillo, veo al fondo, un resplandor, son las Vegas y la autopista
que la une con Los ángeles. Observo la caravana de luces que no tiene
fin conduce hacia la ciudad de juego, un cordón umbilical de juego y
corrupción, es muy simple, hormigas luminosas, en cierto modo asusta.
Parece el éxodo de Encuentros En La 3ª Fase, quizá todos se estén
yendo, y nosotros no nos hayamos enterando. Hemos llegado al atardecer,
en el jardín de cactus que hay entre la cabaña y la vía del tren hemos
encontrado una tumba. La lápida es el volante de un coche. Cuando
llegamos no había nadie, la señora, de edad indeterminada, llegó
caminando por la carretera con un bastón metálico de esos que terminan
en tres pequeñas patas; tiene las rodillas recién operadas, unos tajos
tremendos, es obesa, muy rubia, cara de niña o muñeca, con gafas
sobredimensionadas, irando a Rappel. No habla, sólo da las llaves dice
el precio y se larga. Tiene un aire a la de Misery, pero en mayor (no
es broma).
Parece que nosotros leemos el mundo en formato jpg, y ella en bmp, (mapa de bits), que es más básico, arqueológico.
Nos
hemos sentado en el porche de la cabaña a tomar una botella de vino
californiano que traía Ester. Hemos estado hablando de algo que ocurrió
esta tarde, en la autopista.

LO QUE OCURRIÓ EN LA AUTOPISTA:
El letrero ponía GAS.
Entramos a repostar, pero al llegar la gasolinera y el RESTAURANTE
estaban abandonados; la cartera no tiene salida. Nos bajamos a hacer
fotos. Sólo hay una caravana estática y unos coches antiguos pero en
uso, aparcados. Al lado, un poblado que en España sería de gitanos.
Aquí, no lo sabemos. Aina se ha alejado hacia los surtidores
abandonados, hace fotos, era una figura que se iba. De repente hemos
pensado, ¿quién puede vivir aquí? ¿Qué clase de vida tendrá? Tras un
silencio, nos damos cuenta de que algo no funciona. Hay ahí gente,
metida en sus caravanas, y por como viven, no parece recomendable
incomodarlos. Hacemos señas a Aina para que regrese, pero no se da
cuenta, sigue fotografiando surtidores abandonados. Cuado se reúne con
nosotros, apuramos el paso hasta el coche. De pronto, aparece por la
carretera un pick-up, directo hacia nosotros, dos tipos dentro, un
rubio gordo con cara de motero retirado, otro moreno con una barba que
se le perdía bajo el volante. Se detiene, nos miran, se meten hacia las
caravanas. Al instante aparece un trailer de 16 ruedas, nuevo, también
se mete hacia las caravanas. Obviamente no va repostar, ¿qué ha un
trailer nuevo en esas gasolinera vacía? No sabemos a qué va. Luis dice
que por aquí procesan determinadas drogas dentro de camiones, para
evitar a la poli. Arrancamos, salimos a toda pastilla. Fiable, este
Toyota Corolla.

a

s

f

v

f

b

ñ

Atravesar estos desiertos equivale a preguntarse por la existencia
desde siempre del rizoma, pero también por, ¿cómo es posible que
alguien pudiera atravesar miles de kilómetros para instalar un poblado
aquí, en mitad de este espacio seco y vacío? La respuesta está en ¿cómo
es posible que hagamos lo imposible para poner el pie en planetas
inhóspitos, inútiles, al fin y al cabo simbólicos, por ejemplo Marte?
O, ¿por qué se conquista una playa en verano? Playa= territorio hostil, no hay sombra, no hay comida. Una materialización de otra cosa
llamada voluntad. Su materia


25
Jun 08

USA Travel [2]

 

Lectura de poemas en el Cervantes. Allá Vamos. Vicente nos va enseñando las instalaciones. Son muy grandes, me recuerdan mucho a la arquitectura del mejicano Barragán, un “minimalismo indígena”. Tiene varias plazas interiores. En una, bastantes los adoquines del suelo están grabados con nombres, son los benefactores que donaron dinero para la construcción. En USA ser benefactor de centros artísticos desgrava mucho, o incuso el coleccionismo, algo que no ocurre en España, donde los artistas dependen casi exclusivamente del dinero del Estado. Ese es uno de los motivos por los que aquí hay tantas fundaciones y becas y residencias para aristas. Eso es positivo porque, además, lleva a que se desarrolle un arte menos dirigido, más ecléctico.
Comparto mesa con el poeta de Nuevo Mexico, Tony Mares. Tiene poemas que hablan del espacio-tiempo, sobre todo los originales en inglés. Vicente presenta el acto con un montaje muy chulo de Power Point, que trata de el muro como inscripción, como piel, tanto en la poesía de Tony como en la mía. El acto rueda bien, lo pasamos bien. El público, variopintísimo [razas, edades, sexos, vestimenta, extracción social, etc], se compone de estudiantes de español. Tras el acto le doy al bibliotecario un par de ejemplares de mis libros de poemas y de las nocillas, me hace ilusión que estén ahí. Aunque esa donación no me desgrave a Hacienda.
Vamos a cenar con Erin, una rubia de Kansas City, que vivió en Barcelona y que trabaja también en el Cervantes. El restaurante está en la calle principal de Abuquerque, que era en su día la Ruta 66. En este país es imposible no engordar. Tony Mares habla de su amistad con Ángel González, con Ramón J Sender, de cómo era Albuquerque hasta los años 60, que aquí se llevaba pistola hasta hace poco, etc.

 

 

 

Dos poemas de Tony:


FED EX BLUES

Inescrutable mensaje de Fed Ex:

“Llame al número 800 y diga
los cinco dígitos del número de envío”. Llamo.

Voz del programa: “Diga el número despacio”.
Y digo: 0 0 0 5 0.

Voz del programa: “Usted dijo 37186”.
No, digo, no. No dije tal cosa.

Voz del programa: “Por favor, repita el número”.
Esta vez, hablo sin pelos en los números: 0 0 0 5 0.

Voz del programa: “No le he entendido.
Por favor, use los números de su teclado”.

Uso las almohadillas del teléfono, marco 00050.
Voz del programa: “Usted no ha presionado el signo #”.

Marco 00050 y presiono almohadilla.
Voz del programa: “Usted debe decir el número.

Pronuncie despacio para confirmar”.
Y digo: 0 0 0 5 0.

Voz del programa: “Usted ha dicho 49263”.
No, digo, no. No he dicho tal cosa.

Voz del programa: “Por favor, repita los números”.
Y digo: marimorena. Bluf. Argggg. Zinkomatón. Atchís.

Voz del programa: “Usted ha dicho 00050.
Su envío está próximo a su destino final.

Lo recibirá en breve.
Si tiene preguntas, por favor,

utilice nuestro sistema automático de voz.
Practique su pronunciación.
Gracias”.

MARY CASSATT

Ella pinta el reflejo
de una pelirroja mirándose
en un espejo dorado. Yo miro el reflejo
de la pintura de la mujer
mirándose a sí misma en el espejo dorado

en una pantalla de televisión. Mi reflejo allí,
Mi imagen, pelo gris, ojos vidriosos,
una vaga versión de mí, observa
cómo miro el reflejo de la imagen, píxels
escupidos por el cañón de electrones, de la pintura
de Mary Cassatt de una mujer mirándose a sí misma
en el espejo. Me observa fija, oscuramente,
esta imagen de mí mismo, mi cuerpo desencarnado.

En estas palabras, querido lector, ¿ves
sólo letras, un alfabeto presto a olvidar
garabateado por la sombra de una sombra?
¿O sacan las palabras fuera del sombrero mágico
de tu cabeza un conejo misterioso,
a ti mismo en el espejo dorado, recién nacido, crudo?
¿Te alcanzan las palabras, te agarran de la mano,
tirándote hacia dentro de la pintura, de ésta?

 

Traducciones de VicenteLuisMora. Ambos poemas están tomados de With the Eyes of a Raptor (2004)

a

b

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Discutiendo sobre la pertinencia o no del jamón en un kit de supervivencia cuando te vas al desierto.

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25
Jun 08

USA Travel [1]

No sé si esto tendrá algún interés para alguien. Iré dejando cuando pueda apuntes, cosas varias mientras se desarrolle el viaje.

Hay ciudades que vistas desdel cielo parecen no tener raíz. Cuando te aproximas en avión a Albuquerque sólo ves un desierto sobre el que han colocado una serie de cubos, también marrones como el desierto. Esos cubos son casas, planta baja y como mucho una altura, que están sobre un “lecho” [diría un cocinero] formado por cuadrículas, que responden al trazado de las calles. Una de esas calles, que atraviesa la ciudad de parte a parte, es la que fuera la Ruta 66. Río Grande la atraviesa en perpendicular.
No hay raíz, soplas desde el aire y, como si se tratara del Monopoly, las casas vuelan; hasta el tablero del Monopoly vuela. ¿Albuquerque? Una alfombra que alguien colocó en el desierto. También alguien podría un día sacudirla, casas y personas, todo, saltarían por los aires.
Saltar por los aires. En Albuquerque está el museo el National Atomic Museum. En los años 50, a esta ciudad se le llamaba, la Ciudad Atómica, y era donde había más investigadores de por kilómetro cuadrado de USA. A pocos kilómetros al norte están Los Álamos, donde se llevó a cabo la primera bomba atómica a las órdenes Oppenheimer. Proyecto Manhattan.
Pero en Manhattan, Nueva York, hay un parque llamado Central Park, quienes lo construyeron hicieron una prospección geológica para construir simbólicamente “arriba” lo mismo que había existido “abajo” hace millones de años. El resultado fue que encontraron hielo, y una concha marina que tenía una forma curiosa: rectangular. Por lo demás, estaba vacía, como Central Park por las noches. También bajo tierra todo es oscuridad, y más si es tierra de hace millones de años, porque ir hacia atrás en el tiempo oscurece fotogramas en vez de iluminarlos, aunque los historiadores se empeñen en imaginar que es lo contrario; sólo el futuro, construye, acumula la luz.
Un día me colé por la noche en Central Park. Noté un temblor en la suela de los zapatos. Sólo eso. No me pareció poco.
(a desarrollar)

***************

Estamos en el Motel, pasan cosas, pasan cosas. Fuera comienza soplar viento. Ruido de vasos de plástico y papeles en el parking. Pasamos a un silbido cada vez más modulado, casi antropofónico, procede de las rendijas del resto de habitaciones del motel. De todas menos de la nuestra. La nuestra es la agredida. Somos el centro del teclado del teléfono que hay en la mesilla de noche, el centro: un punto entre el 5 y el 8, pero no somos ni el 6 ni el 7, que están en la diagonal del teclado, lejos, muy lejos de nosotros. Estamos ilocalizados. Miro por la ventana, pasa una limusina destartalada, con abolladuras y parches sin pintar. Nunca había visto una limusina destartalada. Ahora pasa un pájaro que nunca había visto. Me atraen los pájaros. El silbido amplificado, antropofónico, de todas las habitaciones de este motel, [menos de la nuestra], nos está anunciando que todas están vacías [menos la nuestra].

Y de repente una idea: si somos el centro ilocalizable del teclado del teléfono, pero no somos ni el 6 ni el 7, que están muy lejos, qué clase de sudoku somos. Algún día harán teclados de teléfono que serán matrices de sudoku. Nunca he jugado la sudoku, ni sé ni de qué va ese juego del infierno, pero sé que ahora somos su centro. Deja de soplar el viento.
Aquí es imposible comer poco; se engorda.

sudoku

*****************
Desayuno huevos rancheros. Antes de regresar a la habitación me sirvo un café de la maquina del hall, es gratis. Desconozco su contenido.

CAJA NEGRA:

caja negra

CAJA NEGRA ENTRA EN BATALLA CON SERES Atari

atari game

TURBULENCIAS MÁS ALLÁ DEL ESPACIO INTERIOR

espacio interior

FATIGA DESPUÉS DE LA BATALLA
RESPIRA

Viendo esos pulmones, dime, ¿no da pena bebérselo?

……………………

Hacemos kilómetros hasta Santa Fe en un coche negro. Carretera US25. Normalmente las carreteras y autopistas separan el espacio en dos mitades especulares: a este y al otro lado del espejo. Pasan camiones. A mano izquierda, USA, casas pragmáticas, neones, fábricas; a la derecha, una reserva de indios; su territorio es virgen, sus poblados están tierra adentro, técnicamente no pertenecen a USA, tiene su policía y leyes propias. En uno de los limites del territorio los indios han construido un casino, una fuente de ingresos para las tribus como otra cualquiera, con el dinero envían a los hijos a las mejores universidades. Si algo iguala las dos partes del espejo es el dinero.

El casino, ese Xanadu varado.

casino indio

en la 66c66

66

Hemos estado todo el día por carreteras secundarias, explorando privatopías con formas de animales, carreteras que terminaban en rotondas inútiles, filmado vídeo para el documental Proyecto Nocilla que estoy preparando. Entramos y salimos varias veces de la Ruta 66, que ya no existe como tal, quedó tuneada por otras autopistas y carreteras. Hemos visto muchas urbanizaciones de lujo camufladas como casas de adobe, mimetizadas. Es curioso, parecen de la misma familia que la arquitectura rural ibicenca, pero en color tierra.

ibiza usaibiza usa

De repente me acuerdo por un segundo del libro “Walter Benjamin en Ibiza, Experiencia y Pobreza”, de Vicente Valero. ¿Qué pensaría Benjamin hoy de todo esto? ¿Podemos imaginar a Walter Benjamin en una Harley con sus gafas redondas y chupa de cuero? La imagen participa de lo grotesco, pero no es descartable.

Ya en Santa Fe. Repostando café descafeinado.

repostando café1 segundo después

Jim regenta la librería Allá, dice que es la que tiene más libros de español en todo el Estado. Está en una casa antigua, casi en e centro de Santa Fe, en el primer piso. Tiene aspecto de una de esas librerías de NY, de madera, plagada de estanterías, y libros en apariencia desordenados. Suelo y paredes como torcidos, desnivelados, todo un poco onírico. Jim cuenta que también es carpintero, y que ha hecho él casi todo el trabajo. Le echo unos 60 años. Su mujer, más joven, es profesora de Brasileño en la Universidad de Pensilvania. Casi todos los libros son latinoamericanos. Compro 2 revistas, una mejicana, Replicante, y otra peruana, Etiqueta Negra. Ambas ya las conocía y me gustan. Replicante es más alternativa, vendría a ser, salvando las distancias, el Ajoblanco en España. Tiene artículos con títulos raros como: “Mondo Zombi: a vida después de la vida”. O, “Radiaciones sonoras”, O, “Sexualidad y cine; los entornos”. La otra es más correcta, pero también interesante, artículos de Bellatín, Perec, Auster, Italo Calvino, Barthes. Jim nos enseña una casa de lectura que ha hecho para los niños, una especie de perrera muy chula, pero observo que no tiene luz. Mientras Vicente habla con él [parecen muy amigos], miro por la ventana que da a la calle. Santa Fe tiene pinta de poblado de western en semi-parque temático. Me gusta más la dureza sin contemplaciones de Albuquerque [¿Alguien vio la peli de Wenders Tierra de Abundancia?, pues eso].
Entramos en una tienda de ropa que haría las delicias de Germán Sierra o de Biel Lacomba: lo más barato es una camiseta tipo Zara de 350 dólares. Me gusta un traje de 4000. Mejor lo dejo, hoy paso.
Vemos una exposición del padre del paisajismo fotográfico americano, Ansel Adams, unas fotos de Yosemite Valley de los años 20. Increíble la calidad. Aina comenta que trabajaba con negativos de 30×20cm. Creo es la primera vez que estoy mirando una foto que tiene las mismas dimensiones que su negativo. Entro a por una Coca Cola Zero en un bar, hago una foto al espejo, que te convierte en cuadro con tal de poner ahí tu reflejo. El espejo se convierte en un artefacto que podemos asimilar a una caja negra, una caja maravillosa con 2 agujeros: por uno entras tú con tu reflejo, y por el otro sale un cuadro, y todo al mismo tiempo, entrada y salida simultáneas. Es la goma esta máquina.

máquina

Regreso solo a la expo de Adams, porque quiero ver bien las fotos de Yosemite Valley. Cuando llegó a España el libro Escaladas en Yosemite, en el año 81, de George Meyers, a los que comenzábamos a escalar nos cambió la vida. Aquellos tipos, unos hippies irreverentes que usaban pies de gato, y subían a la pared el radiocasete, y además escalaban las paredes más difíciles del planeta. Eran demasiado par ser reales, superhéroes. La única vez que me puse gafas de sol (esa macarrada insoportable en un hombre y esa maravilla galmurosa en una mujer), fue en la adolescencia, para imitar a os escaladores que salían en Escaldas en Yosemite. Créanme, mujeres, ya no hay hombres así.

[veo ahora en la tele el anuncio de un tipo al que le roban la identidad. Lleva una pegatina en el pecho que pone su nombre, y alguien viene corriendo y se la lleva también corriendo]

ab

Bibliabig wallb

Regresamos a Albuquerque, posible tormenta. Le comento a Vicente lo bueno que me pareció su libro Pasadizos, una autentico alarde de conexiones intraoperatorias. Vamos a suponer que lo que vemos es un cuerpo, y Pasadizos la operación quirúrgica que realiza impensables conexiones entre órganos. Por ejemplo, un ojo se empalma a un riñón derecho.

O como una carretera que llevara a dos continentes al mismo tiempo.

tormenta

Mientras rodamos, algo me llama a esta canción de Jesus and Mary Chain


17
Jun 08

Nueva entrada en el blog de FNAC [y VACACIONES al fin]

Antes de irme de vacaciones hasta mediados de julio, he puesto una entrada nueva en el blog de FNAC, “Revelación En El Cuadro Eléctrico”:


http://www.clubcultura.com/diariode/1753/agustinfernandezmallo.html

No creo que pueda atender el blog porque estaré viajando y sin conexión a la red asegurada [recordad Psicosis, lo mismo Norman me diseca].


Dejo, además, abajo, la información del acto que me lleva a USA.
¡Hasta la vuelta!

INSTITUTO CERVANTES

Fechas

20/06/2008
(19:00 h)

Lugar

National Hispanic Cultural Center (Albuquerque) / Centro Nacional de Cultura Hispana (Albuquerque)
1701 4th St SW
87102 Albuquerque Nuevo México
(ESTADOS UNIDOS)

Burque poético con Agustín Fernández Mallo y Tony Mares

Mesa redonda

En esta mesa redonda se pretende dar lugar a
una tertulia sobre poesía y reunir poetas nuevomexicanos con poetas
españoles y latinoamericanos, buscando un punto de encuentro cultural,
lingüístico y poéticos entre ellos.

Participantes

E. A. Tony Mares y Agustin Fernandez-Mallo

Dentro de

Burque poético. Ciclo de conferencias

17
Jun 08

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

Salamanca, viernes noche, inmediaciones de la Plaza Mayor, horas después de la sesión Fdez&Fdez, Eloy y yo terminamos de arreglar el estómago del casco antiguo con levadura de cerveza. Pasan unos guiris. Tengo hambre, saca una barra de esas energéticas que venden en las tiendas de pillados de lo natural; dicen que adelgazan pero son bombas calóricas. Lo que necesito. Manga corta, la camisa militar remangada, tengo frío, menos mal que la corbata me aprieta hasta la nuez. Bajo una estatua muy fea bebemos la cerveza en vasos de cartón que ponen Coca-Cola, a eso lo llamaría Venturi “un adorno fuera de contexto”. Hablamos, claro está, de la gente que pasa, de qué ocurriría si de repente Salamanca fuera Las Vegas. Hay un plan para dominar el mundo. Alguien tienen un plan para dominar el mundo. Un taxista habla de una piscina llena de barro. Un contendor de basura se mueve cuesta abajo. Alguien desenrolla toda la cinta VHS de Faces; cuando la tiene entre sus manos, no sabe para qué. Ahora unos guiris piden la hora. Se la damos. Hablamos de una de la mejores canciones de Migala, Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj, nos alejamos silbándola. Las 5 de la madrugada. La voz de Cortázar.


12
Jun 08

Entrevista sobre Carne de Píxel, por Marta Agudo

Dejo un extracto de la entrevista que me hizo Marta Agudo.

Está entera en:

http://www.ambitocultural.es/detalle_entrevista_0605id01.htm


MA:Con
el tiempo has ido acentuando un elemento del que carece Carne de Píxel:
el sentido del humor, quizá excepto cuando escribes que “sin que lo
supieras, de cada hotel de Nápoles me llevaba papel higiénico, una
muestra, digamos, para al regresar escanearlo y ver manar en la
pantalla del PC el azar ordenado en un surtido de puntos negros sobre
blanco, mapa de píxeles en los que leer una cifra, un vacío que siendo
profano en cierto modo es sagrado”. En cambio, con el tiempo el humor
se ha convertido en un sello de tu poesía, a pesar de que tú no lo
vivas así. ¿Qué grado de boutade o seriedad hay, por ejemplo, en el uso del término “Nocilla” o cuando abres un libro con el “lema” de los payasos de la tele?

AFM: Boutade, nada. Pero me interesa desde siempre el humor. En mi primer libro, Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del Tractatus,
hay mucho humor. Es más, creo que en el siglo veintiuno no es posible
hacer una obra de arte, en la disciplina que sea, que no tenga ningún
rasgo humorístico. Con la caída de las grandes utopías, ya no podemos
ponernos muy serios con nada y, si lo hacemos, siempre quedamos un poco
ridículos, afectados, con una sensación de darnos demasiada importancia
en un mundo en el que sabemos que no hay verdad absoluta posible. Y ahí
entra lo humorístico, es decir, la capacidad de una obra para
autoparodiarse. Si falta eso, creo que a fecha de hoy será una obra
fallida. Cuando hablo de humor lo hago en en el sentido duchampiano y
hasta dadaísta si quieres, absurdo, que es el más inteligente. No hablo
del humor de Los Morancos, claro está, aunque con Los Morancos un poeta
de verdad podría hacer un poemario como la copa de un pino.


MA:
Esta incorporación de lo cotidiano junto con las referencias cultas a
que apelas en este libro: Canetti, San Juan de la Cruz, Valente,
¿responde a la equivalencia de todas las realidades o a una postura
ante la realidad?

AFM:
Creo que has dicho una frase clave para mí: la equivalencia de todas
las realidades. El otro día estaba con Eloy Fdez. Porta, (dicho sea de
paso, uno de los teóricos que creo que cambiarán el paradigma de la
crítica), y ambos coincidíamos en que la literatura natural para
nosotros y para ya mucha gente es la transversal, es decir, la que
atraviesa la baja y alta cultura sin reparar en jerarquía. Son los
modelos horizontales o rizomáticos frente al clásico modelo vertical o
arbóreo. Tú lo has dicho: la equivalencia de todas las realidades;
además, me gusta que uses el plural ya que realidades hay muchas.


MA: Como podrá observar el lector, en Carne de Píxel abundan las enumeraciones, el conglomerado de imágenes. ¿A qué responde
este recurso, a la búsqueda de puntos en los que fijar la realidad, a
la neuralgia de tu universo?

AFM: Pues no lo sé. Supongo que la enumeración nos salva del caos, o del
aparente caos. Siempre me he preguntado por qué los humanos
clasificamos tanto, categorizamos, separamos, ordenamos. Había una
frase, creo que en Martín Fierro, que decía que Dios creó el uno, la
unidad, y que el resto ya es cosa de los humanos. Siempre me ha
parecido muy misterioso que para las matemáticas existan infinitos
números naturales. Hay un cuento de Borges, El Informe de Brodie,
en el que hay una tribu que sólo sabe contar hasta tres. Cuentan: uno,
dos, tres, infinito. ¿No es genial que el infinito comience ahí, que se
nos salve de él a la vuelta de la esquina, en tu cuarto dedo de la mano
derecha?


MA:Resulta llamativo el uso constante de corchetes en Carne de píxel,
que supongo responden al deseo de expresar esas realidades y tiempos
que se superponen a la vivencia de un momento. ¿Si no existe presente,
el pasado es una ficción, qué nos queda?

AFM: Bueno, es que yo creo que sí existe el presente. Es más, creo que es lo
único que existe. Hasta cuando recordamos estamos actualizando el
presente, ya que lo hacemos desde el ahora, pues se trata de una
re-construcción actual, en otro contexto. Por eso quizá me interesa
tanto el haiku, porque es puro presente, como una ecuación matemática,
que describe, por definición, algo que no tiene tiempo verbal: ni
pasado ni futuro, sólo presente.


12
Jun 08

Curiosa RESEÑA en Letras Libres

Encontré esta curiosa reseña de las 2 nocillas en Letras Libres. COPIO Y PEGO UN EXTRACTO.

Las imágenes son cosa mía [extraídas de diversos archivos sobre el artista Dan Graham], no achaquen pifia alguna al reseñista o a la revista.

Se encuentra entera en http://www.letraslibres.com/index.php?art=12985

JUNIO DE 2008

Nocilla Dream y Nocilla Experience, de Agustín Fernández Mallo

por Rafael Lemus

1

La escena es tan hermosa que provoca náuseas.

Un hombre -o una mujer, da lo mismo- afina su perfil en Facebook.

O envía un sms.

O seduce a un adolescente en -digamos- Second Life.

Mejor: un hombre lee un texto, un texto cualquiera, en internet.

Un hombre lee un texto en internet y una frase lo arrastra a la siguiente y, de pronto, un link lo dispara a otro texto, profusamente ilustrado, que no tarda en rebotarlo a un blog que reproduce un video, copiado de otro sitio, para terminar comprando, nueve o dieciséis clicks más tarde, un boleto de avión -o una computadora más potente- en un inesperado pliegue de la red.

Lo hermoso: cuando el hombre vuelve a la cama, tiene a su lado, sobre el buró, una anacrónica novela costumbrista. O, ay, romántica. O elementalmente histórica.

Eso le gusta: que los libros contemporáneos no lo parezcan. Que todo cambie pero no la literatura. Que las obras literarias, buenas o malas, se mantengan lineales, sucesivas, coherentes, humanistas, reconfortantes, reaccionarias.

Ese hombre es, por lo pronto, casi todos los hombres.

A

2

¿Qué hacer? Esta pregunta debería flotar pesadamente en los pasillos literarios. ¿Qué hacer: escribir las obras desfasadas que el público medio demanda o intentar otra cosa? ¿Qué hacer: continuar produciendo libros o practicar una escritura que rebase los bordes del libro? ¿Qué hacer: defender una tradición ilustre o ponerse -no sin enojo- a la hora del mundo? ¿Qué hacer: Literatura -así: con mayúscula- o una escritura que, para decir mejor el presente, renuncie incluso, sobre todo, a lo literario? ¿Qué hacer: novelas capaces de comunicar todavía la cartilla humanista o aceptar que algo ha cambiado y ejercer, para decirlo de algún modo, una escritura posthumanista?

Sería absurdo exigirle a todo escritor una respuesta.

Es necesario que toda escritura esté consciente de estas disyuntivas.

B

3

Lo primero que debe decirse -y de paso: aplaudirse- de Agustín Fernández Mallo (La Coruña, 1967) es que el hombre está decidido. En vez de dudar, responde. No, no es posible escribir hoy como se escribía hace cuarenta o doscientos años. Sí, sí hay manera de escribir otra literatura ¿Cómo? Antes de intentar demostrarlo, sus dos libros de narrativa se obstinan en convencernos de que algo grave ha ocurrido. Las múltiples citas sobre cibernética, física y tecnología recogidas en Nocilla Dream están ahí para señalarnos: las cosas han cambiado drásticamente y la Literatura, por carambola, ha envejecido. Los fragmentos de entrevistas y de noticias pop reunidos en Nocilla Experience insisten: las cosas se transformarán violentamente y, a menos que algo se modifique en la escritura, la literatura no hallará espacio en la nueva realidad. Escribe, finalmente, Fernández Mallo: “antes creábamos desde el conocimiento, ahora desde la información”; hemos pasado “de una metafísica del pincel a una metafísica del pixel”.

¿De qué tratan ambos libros? Me temo que la pregunta correcta sería: ¿cómo están construidos? Tanto Nocilla Dream como Nocilla Experience están construidos fragmentariamente: hay cabos de historias, digresiones truncadas, trozos de otros textos. Nada avanza, crece y se consuma porque todo está allí sólo un momento: cuando algo empieza a fijarse, cambia el tono, el personaje, el escenario. Se ha hablado, para explicar la disposición de los fragmentos, de rizomas y de zapping. Podría hablarse, también, de internet: ambas obras parecen imitar, todavía lerdamente, los procedimientos de la red -la oferta simultánea de textos diversos, la información desprovista de contexto, la escritura de posts y no de obras. ¿Que qué libro es mejor? Tres respuestas: 1) el primero: porque sus citas son más contundentes, y sus anécdotas, más atractivas; 2) el segundo: porque, a pesar de ofrecer una suerte de desenlace, es más opaco y, por lo mismo, más radical, menos literario; 3) ambos o ninguno: porque los dos libros son, salvo diferencias de gradación, semejantes.

C

D

5

Dos digresiones.

La primera: ante este tipo de obras, los lectores ortodoxos suelen acusar: ¡formalismo, formalismo! Si uno les presta atención, lo que parecen querer decir es que estas obras, obsesionadas con sus propios mecanismos, dicen apenas nada. Señor, señora: ocurre justo lo contrario. Quienes se obstinan en pulir sus piezas y se regodean con las convenciones heredadas -muchas de ellas ya desprovistas de sentido- son los narradores más tradicionales, autores de un arte relamido. El arte progresista, por llamarlo de algún modo, cree, ha creído siempre, en la expresión. Su estrategia: renunciar a las viejas formas para crear otras capaces de decir el presente. Su propósito: fundar un nuevo realismo, y después dinamitarlo.

La segunda: ante este tipo de obras, los lectores más astutos suelen vociferar: ¡pero si no hay nada nuevo aquí! Para ejemplificar, podrían decir que el afán de Fernández Mallo de fundir ciencia y literatura no es novedoso, como tampoco lo son los fragmentos ni el zapping ni las citas concebidas como ready-mades. Señor, señora: tiene usted razón -hay ecos de Raymond Roussel y Marcel Duchamp y, digamos, David Markson y Mario Bellatin en las obras de Fernández Mallo. Señor, señora: usted se equivoca -el arte progresista no está obligado a ser nuevo sino actual. No importa si se apela a una tradición; importa que esa tradición todavía signifique. No importa si uno abreva de este o aquel autor; importa que esos autores estén vigentes. ¿Todo esto -la escritura conceptual y posthumanista- ya se hace en otras partes, en otros idiomas? Así está bien: abollemos nuestra tradición como otros abollan la suya. Que algo -un juego, un atentado- haya sido ya practicado en una literatura no supone que no deba ser ejercido al interior de otra. Por el contrario: hay que hacerlo. Renovadamente. Piénsese, para no pensar demasiado, en el Boom latinoamericano, que exportó a destiempo, pero por fortuna, las técnicas de cierta literatura anglosajona. No se piense, mejor, en el Boom. ¡Mierda!

E


11
Jun 08

Fdez&Fdez en Salamanca

VIERNES 13 DE JUNIO, BIBLIOTECA DE CASA DE LAS CONCHAS, A LAS 22h

AfterPop Fernández&Fernández

EN EL MARCO DE LAS ACTIVIDADES DEL CICLO “PALABRAS EN ACCIÓN”

A


7
Jun 08

Texto del CONGRESO DE MÁLAGA “MUTANTES”

Como en la página de crítica literaria Afterpost ya han colgado el resumen de congreso Nueva Narrativa de Málaga, pongo el texto íntegro de lo que dije.

ÓRDEN DE MAGNITUD
agustín fernández mallo,

mayo 2008

[trascripción de lo que dije en el congreso Mutaciones, Nueva Literatura, Málaga, 23 mayo 2008, Instituto Municipal del Libro. Comparto mesa "Ciencia, Tecnología y Literatura" con Javier Fernández, Juan Francisco Ferré, Vicente Luis Mora y Germán Sierra]

Se me ha pedido que hable de literatura, ciencia y tecnología. Empezaremos por los extraterrestres.

1
Una ecuación clásica que pretende determinar la probabilidad de vida extraterrestre se le atribuye al astrónomo Drake. La ecuación es sencilla:

n= NPhvi

N= número de estrellas de nuestro entorno galáctico
P= fracción de esas estrellas que tienen planetas
h= fracción de estrellas que tienen planetas habitables
v= fracción de esos planetas en los que ha aparecido vida
i= probabilidad de que esa vida haya evolucionado hacia una inteligencia.

Los primeros términos de la ecuación son más o menos sencillos de evaluar, pero los últimos, [h,v,i] van ganando en complejidad. Finalmente la ecuación parece imposible de evaluar. Hemos ido de lo simple [contar estrellas] a lo complejo [la probabilidad de una inteligencia]. Tras acotar las posibilidades nos hemos quedado con una región muy reducida del espacio. Podemos representarlo gráficamente de esta manera:

A

Este esquema estructural,
SENCILLO→ COMPLEJO
puede ser reconocible en determinados mecanismos clásicos que ayudan al escritor a armar una novela; en concreto, se me ocurre el tema del objeto. Creo recordar que era Italo Calvino quien decía que es muy peligroso introducir un objeto en una narración, hay que estar muy seguro de lo se quiere hacer con él, ya que todo objeto narrado es como un monopolo magnético que atrae hacia sí al resto del cuerpo de la novela.
De hecho, añado, cuando describimos un objeto por escrito, siempre es para atribuirle más dimensiones que las puramente espaciales [temporales, atemporales, históricas, anecdóticas, incluso psicológicas], lo vamos haciendo un ente complejo, un planeta con vida inteligente en miniatura, que en ocasiones se convierte en piedra angular de una trama de 500 páginas. Caso paradigmático sería la magdalena proustiana. Acotando el espacio físico hasta enfocar justo ese objeto, éste se hace endiabladamente importante y difícil de narrar, diríamos que casi imposible en toda su magnitud.

2
Veamos otro caso, el inverso.
Supongamos que queremos estudiar la rotación terrestre desde un punto de vista estrictamente gravitatorio newtoniano. Estudiar la Tierra en su conjunto es algo que parece imposible. La Tierra es un objeto muy complejo de por sí, y rápidamente comenzamos a eliminar partes o subconjuntos de ella que no nos parecen relevantes para el estudio que tenemos entre manos.
Nos da igual que el planeta tenga ríos muy largos o muy cortos.
Nos da igual que el planeta tenga un núcleo magmático a mucha temperatura.
Nos da igual que posea corrientes de aire capaces de derribar edificios.
Nos da igual que sobre ese planeta vivan millones de personas.
Nos da igual que posea una campo magnético que rota con el tiempo.
Etc.
Finalmente, reducimos el planeta Tierra a una masa puntual que rota alrededor de otra masa puntual que es el Sol.

Hemos hecho el siguiente viaje: COMPLEJO→SENCILLO

Si representamos el proceso, como antes, por superficies de acotamiento, vemos que cuanto más acotamos el espacio de estudio, más fácil se hace ese estudio, como una diana a la que cuanto más pequeño le hiciéramos el centro más fácil fuera dar de pleno en ese centro. Una antidiana.

B

En la novela, este proceso me parece parecido al que se efectúa en la transformación PERSONA→ PERSONAJE.
Es decir, a la complejidad casi infinita que requiere una personalidad para narrarla, le vamos eliminando cuestiones que consideramos accesorias para llegar poder dibujar un personaje que aún así, en la mayoría de los casos, sigue siendo complejo, pero abordable.
Célebres personajes que siguen este mecanismo podrían ser Leopoldo Bloom, de Ulises, imbricado en su entorno de manera indisociable. Juan Pablo Castel, el personaje del El Túnel, de Sábato, que está imbricado de manera indisociable al agujero negro que tiene por cerebro. O el reciente Enjuto Mojamuto, grado cero del geek, místico contemporáneo por antonomasia, imbricado en su entorno internauta. La virtud de este último radica en ser un perfecto resumen y simplificación de un universo muy complejo, infinitamente filamentoso, que se extiende más allá del brazo con el que maneja el ratón.

Antes de continuar hagamos un paréntesis, vamos a detenernos un momento en el problema de la distancia al foco:
[a] cuando sobrevolamos la superficie terrestre con un avión, ésta se nos aparece geométricamente sencilla, las divisiones entre ciudades y campos, así como los distintos accidente geográficos parecen trazados una sencillez casi naif.

[b] cuando nos acercamos mucho a la Tierra, tanto que la vemos a vista de microscopio, más allá del nivel celular, de nuevo lo observado se nos aparece con una sencillez que parece imposible.

[c] cuando estamos en la escala intermedia, es decir, la distancia con la que observamos nuestra cotidianidad, el mundo ya no es tan simple, ya no está tan bien rotulado: aparecen las personas, las relaciones, las fronteras mal definidas, lo impuro, lo salvaje, etc

3
Olvidémonos por un momento de los dos casos anteriores y del último paréntesis y hagámonos la pregunta: ¿Qué significa dar en el blanco? ¿Cuándo es justo decir que algo ha dado en el blanco?

Supongamos que vamos en un avión, sobrevolando Francia, y nos dicen que tenemos que tirar un proyectil sobre Francia para impactar con él en Francia. Evidentemente, acertaremos seguro ya que las dimensiones del blanco son mucho mayores de las del proyectil.

Supongamos ahora que tenemos una losa tan grande como un estadio de fútbol, y tenemos que acertar con ella a una hormiga que pasea por el césped. Evidentemente también acertaremos seguro porque las dimensiones del blanco son mucho menores que las del proyectil.

[Evidentemente, en virtud del principio del movimiento relativo hubiera bastado con
el ejemplo del proyectil sobre Francia con tal de imaginar ahora que es
Francia quien "cae" hacia el proyectil y no a la inversa]

Concluimos que tiene sentido hablar de “dar en el blanco” cuando las dimensiones del proyectil y del blanco son parecidas o están dentro de mismo orden de magnitud, ya que si no, el resultado es evidente.

C

Es el momento de poder enunciar ya la pregunta que venía buscando, ¿cuándo se pude decir que una novela da en le blanco?: Cuando lo que refleja y cómo lo refleja tiene dimensiones parecidas que la sociedad a la que se dirige. Cuando la novela está en el mismo orden de magnitud que su blanco. Entonces, hace impacto poético. Esto equivale a decir que el sistema novela-sociedad se vuelve complejo [que no complicado], se está en la escala intermedia, la orgánica, la que antes describíamos como la impura. El orden de magnitud de quien mira es similar al orden de magnitud de lo mirado. Evidentemente, no hablamos de un “realismo”, sino de un pulso interno similar entre novela y sociedad.

Y hoy para estar en esa escala de impacto poético es necesario utilizar el modelo social en que vivimos, la red, el modelo de red. Red horizontal. Mapa. Y móvil, red móvil. Unos nodos ubicuos unidos por links estirables, links de chicle. Pasamos de un modelo de literatura Inmueble a literatura Mueble.

Por lo demás, los 2 ejemplos iniciales [la vida extraterrestre, y el estudio gravitatorio del planeta], responderían a dos formas clásicas de acercarse a ciertos aspectos en la novela, al objeto y al personaje, dos maneras parciales, altamente platónicas, que no tienen muy en cuenta la complejidad de una sociedad en red.

ACLARACIÓN
Como han observado, no he hablado gran cosa de ciencia, tecnología y literatura, si no que he hecho un caso práctico de cómo me acerco yo a la literatura a través de de sencillas analogías con conceptos científicos. He puesto en práctica un ejemplo de un proceso de pensamiento en el que las ciencias y la literatura se mueven a golpes de símiles y metáforas, avanzan sobre un mapa al mismo tiempo que crean un territorio. Eso es lo único que me interesa del acto ensayístico, su facultad creadora y, en última instancia, poética.
Me he centrado en el ámbito ensayístico, en la teorización de ciertas estructuras, porque de cómo aplico las ciencias a la prosa y la poesía creo que hay suficientes muestras en mis novelas y poemarios, y además, son procesos que veo como estrictamente poéticos y por lo tanto muy difícilmente explicables. Sobre la tecnología, nada tengo que decir que no haya dicho ya en muchos otros foros últimamente. Cuando venía en el avión venía pensando qué decir que no hubiera dicho ya hasta la saciedad en los últimos tiempos. No sé si por ir sobrevolando el Planeta, se me ocurrió la idea de la vida extraterrestre, y fui tomando estas notas, por el mismo orden que las he expuesto, lo que da una idea aún más clara, si cabe, del pensamiento, del mapa en bruto que intentaba dibujar. Por lo demás, estos esbozos podrían llevarse mucho más lejos, no creo que sea difícil. Yo no lo haré porque ahora estoy cansado. A ver si alguien se anima.
Gracias.


6
Jun 08

MÁLAGA VIRGEN [Resumen congreso Narrativa Mutante por Afterpost]

 

a

 

 

Bueno, ya salió el primer resumen, en este caso muy competente, del Congreso de Narrativa de Málaga. Lo firma Miguel Espigado, y está en la página de crítica literaria Afterpost:

http://afterpost.wordpress.com/2008/06/05/mutaciones-una-nube-de-tags/

Francamente interesante.

 LA REGIÓN EN CUESTIÓN, MUTADA:

 la región