Mayo, 2008
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May 08
Un 1 de Mayo Cualquiera
Tras hacer que curro un rato por la mañana pero sin currar, decido salir a ver isla. La idea es ir a un auto-Mac Donalds de costa, comprar lo propio e ir a unas rocas a comer. De camino a por la Vespa, veo esta arqueología. Esa oquedad del centro parece ser sin duda el vestigio de un lavabo, un cuarto de baño; voy a imaginar todos los champús y geles ahí, en reposo, como esperando que ocurriera esto, el derribo.

Kilómetros por bulevares derrotados de costa. Es el paisaje que más me gusta de Mallorca, esa profusión de construcciones al tun-tun, sin orden estético, anarquía de estilos, ese aire de nomadismo y precariedad y que ahora no gusta nada a la gente por esa nostalgia de lo perfecto (bien sea urbana o ruralista).
En estos lugares hay otro concepto de los horarios comerciales, ergo del propio Tiempo. Temporada alta: abierto día y noche. Temporada baja: cerrado día y noche. Como en las minas: otro carácter.
Observemos esas bellezas:





Llegamos al Mac Donalds, comprobamos que hay muchos coches en la cola, así que decidimos irnos a una pizzería que está cerca, en una curva, que se llama La Ópera. Caen un capaccio, una ensalada y media pizza (+ Cocacola Zero y caña). Charlamos con la simpática camarera, María, recién conocida.
Objeto encontrado nº1: Antes de irnos me llevo la nota de nuestra comanda que ella dejó sobre la mesa sin querer. Tiene unos iconos rarísimos, como de rotaciones y grupos de simetría (Javier Moreno haría con ellos algúna teoría matemática de restaurantes mutantes),

además, los iconos de camarero parecen tener un fusil en vez de una bandeja. Pienso en una hoja de maniobras del ejército, tácticas cifradas de asalto y cosas así.
Compramos 2 Magnum de chocolate. Al lado hay un chiringuito que vende desde cocodrilos hinchables hasta llaveros del naranjito. Aina ve la camiseta de su vida [objeto encontrado nº2]. Se la compra.
Nos vamos a una cala cercana a comer los helados al sol.
Atención: Objeto encontrado nº3: “el paraguas y la máquina de escribir sobre una mesa de operaciones”:

Carrito atado con candado. Paisaje: dos proyectiles de cañón pirata en la arena.
Foto del objeto encontrado nº2:

Alguna gente se está bañando cerca, suena muy lejos lo del chiki-chiki, le pregunto a Aina si cree que los peces beben agua, ella responde que sería como si nosotros bebiéramos aire, así que concluye que no, que los peces no beben agua. Me gusta esa respuesta. Recuerdo en ese momento algo que decía Félix de Azúa en su libro sobre las ciudades, La Invención de Caín: ” El ascenso de la burguesía y la Revolución Francesa serían fenómenos incomprensibles sin la existencia de los teatros”. Creo que es una buena reflexión para el Día del Trabajo, aunque no sé muy bien por qué. Se termina el Magnum, qué poco duran.
De regreso: Objeto encontrado nº4:

“Número 7 de cinta aislante sobre cristal destrozado”. Qué diría Witt si lo viera.
Objeto encontrado nº5: “el tiempo a veces hace muy grande cada segundo”

Hago una foto más:

siempre he querido ir a ese sitio pero nunca he ido, en una isla no hay que agotar los recursos de ocio antes de tiempo. ¿A que parece que esas personas de la derecha son de una peli? ¿No hay una extraña soledad en esta escena? ¿No hay algo que suena a inoperante?
De vuelta, en casa, me fijo bien en el objeto encontrado nº2. No me había dado cuenta de que propone un acertijo,

dice: “No soy nadie sin mi HOFFEE por la mañana”.
Claro -me digo-, ponen HOFFEE en vez de COFFEE porque quien lo dice es el gran David Hasselhoff mientras empuña una taza de café. Normalmente me desagradan los juegos de palabras, pero éste me gusta. Creo que es un buen trabajo final para un zángano Día del Trabajo.
Antes de cerrar este post, oigo en la calle gritos que no sé si son por una manifestación sindical o por algo del fútbol.
Una última foto:

Por ahí, en algún lugar de ese paisaje hay un edifico que es mi centro de trabajo, pero sólo yo sé distinguirlo en esa foto. Eso me provoca la sensación de tener un secreto; todo día necesita al menos un secreto para seguir llamándose día. Por la foto veo que el cristal de la ventana necesita una limpieza, no me había fijado; necesitamos ver las cosas en sus representaciones para detectar la realidad. Eso me sorprende mucho.
Termina con esa imagen mi Día del Trabajo. Veo que las medidas del rectángulo de la ventana son, sospechosamente, muy parecidas a las de un billete de 5 euros.











