24
Sep 14

En Liber y en Cosmopoética

-El próximo día 2 de octubre estaré en la Feria Liber, Barcelona, en mesa redonda con Manuel Vilas, Lucía Lijtmaer y Alberto Olmos. A Las 20h, aquí programa y detalles:

http://ferialiber.com/programacion-completa/jueves-2-de-octubre/

-El próximo 4 de octubre estaré en Cosmopoética, invitado a dar una conferencia acerca de poesía y ciencia -o algo así-. Presenta el poeta y periodista Sergio C. Fanjul. Aquí programa y detalles:

http://www.cosmopoetica.es/invitados/


23
Sep 14

El más extraño texto de Bioy y Borges

En mi columna mensual de El Cultural

(a lo que Bioy y Borges dedicaban ciertos fines de semana)

Para leer aquí:

http://www.elcultural.es/revista/opinion/Bioy-Borges-y-la-leche-acida/35160


20
Sep 14

Limbo en Uruguay

Dos entrevistas de Limbo en medios de Uruguay:

(por Ramiro Sanchiz)

http://ladiaria.com.uy/articulo/2014/9/realismo-complejo/

(por Nelson Díaz)

http://www.carasycaretas.com.uy/limbo-la-nueva-novela-de-agustin-fernandez-mallo/


12
Sep 14

Pensar el yo como se piensa el sol (en Formentor)

El conocido ensayo La parte maldita, obra en la que el heterodoxo e influyente antropólogo  francés Georges Bataille desarrolla teorías acerca de los intercambios simbólicos y económicos que se han dado y se dan entre las diferentes culturas, arranca con la ocurrencia de que el sol nos alumbra constantemente con un aporte de energía potencialmente infinita, energía que necesariamente estamos obligados a gastar si no queremos morir por un empacho de energía. Así, el gasto, el derroche, el sacrificio incluso, no son elecciones políticas, sociales o religiosas sino inevitables procesos que nos definen en tanto que humanos que crean y articulan sociedades y culturas.

Pensando en todo eso me sorprendió darme cuenta de que ese sol que nos regala infinita energía y alimento es también el único punto del Universo al cual, so pena de quedarnos ciegos, no podemos mirar directamente. Es el único punto cuya visión directa nos es negada, convirtiéndose así en algo absoluta y virtualmente negro. Hay para nosotros una negación estética del sol como experiencia directa. Sólo nos es posible observarlo en diferido a través de diversas técnicas de representación -fotografías y películas hoy mayormente, y dibujos en la antigüedad-. El sol como ficción, la más cercana y radical ficción.

Y de pronto he pensado en el sol como se piensa en el yo: ese punto que llevamos dentro y del que todos hablamos pero que nadie ha podido observar directamente. El yo como punto de infinita energía y no obstante ilocalizable, el yo como objeto sólo representable mediante técnicas en diferido: textos, cuadros, gestos y expresiones varias.

En estas ideas (y otras, pero son otro cantar), fundamentaré mi intervención este fin de semana en las Conversaciones de Formentor, donde hablaré de la obra, Visión desde el fondo del mar, de Rafael Argullol (Edit. Acantilado)


11
Sep 14

En Letras Libres

Este mes, septiembre, Letras Libres publica un artículo mío acerca de redes e información.


11
Sep 14

Argentina, Limbo en Feria del Libro de Córdoba

Esta entrevista que me hicieron ayer (Feria del Libro de Córdoba):

http://vos.lavoz.com.ar/libros/agustin-fernandez-mallo-si-no-existieran-mentiras-no-podriamos-vivir


1
Sep 14

la última vez que estuve en Montevideo

La última vez que estuve en Montevideo (julio 2010) hice esto:

https://www.youtube.com/watch?v=tbWI47VF0Iw


1
Sep 14

Leche argentina

(de mapa de revista Aerolineas Argentinas)

Milk (Jeff Wall)


31
Ago 14

fotos presentación en CCE Córdoba-Argentina

Fotos, que hizo Emilio Ruis Mateo, de la presentación de Limbo ayer en Centro Cultural de España en Córdoba. Presentó Julieta Fantini. Una organización y presentación fantásticas.


28
Ago 14

Huelga General

Hoy amaneció muy frío y silencioso Buenos Aires. Es día de Huelga General, de modo que no hay actividades de prensa ni nada. Podría decirse que es mi día libre.

En la última huelga general que viví, hace años, había hecho esto:

http://blogs.alfaguara.com/fernandezmallo/2010/09/29/objeto-punzante/

Hoy, sin esas pretensiones -de hecho, como se verá, sin pretensión alguna-, se me ocurrió salir y caminar hasta el barrio de Palermo. 8km ida y vuelta. Partí a las 9 de la mañana.

Atravesé unas vías de tren que parecían un conducto vaciado.

Al pasar por la una calle llamada Bulnes vino a mi cabeza la primera vez que escalé la cara Oeste del Naranjo de Bulnes, por la vía Leiva, 500mts, debía de tener 17 años, era verano. Un día tengo que recuperar las fotografías de aquella ascensión.

En una librería llamada Crack-Up compré los diarios del cineasta Jonas Mekas, Ningún lugar adonde ir.

Caminé un poco más y en una librería llamada Eterna Cadencia compré un libro de cuentos, Informe sobre ectoplasma animal (Roque Larraquy y Diego Ontivero)

Al salir de la librería, una imagen, por su extraña geometría y su silencio me alteró. Cientos de palomas, como muertas, como dormidas. O esperando algo. Sus cuerpos, dispuestos en horizontal sobre las molduras de la casa. Y en vertical, árbol arriba. Parecen nudos de árbol, los bultos que quedan cuando se cortan las ramas.

Por algún motivo -y mientras continúo entre casas de inicios del siglo 20 tomadas hoy por negocios hipsters-, pienso en escritores argentinos que son amigos. Y dejo claro que no es que piense en escritores argentinos a los que conozco personalmente sino en aquellos a los que considero amigos. Por ejemplo en Sergio Chejfec y Andrés Neuman. No sé por qué el día de hoy produce ese efecto en mí pero deduzco de ello que esta caminata es para mí algo familiar, un objeto cercano, algo que tiene que ver con lo sentimental, aunque no podría señalar dónde exactamente radican los nodos principales ni los porqués de tal familiaridad.

Bajo por la calle Jorge Luis Borges, colorida como las escamas de un pez carpa, y al final, cuando desemboca en Avenida Santa Fe, el zapato de un bebé cuelga de un tronco. Es un árbol de acera, me refiero a uno de esos árboles disminuidos que hay en todas las ciudades del planeta -parecen el mismo árbol, nunca crecen-, y de los que nadie conoce su raza; son árboles de marca blanca, por así decirlo.

A las 6 de la tarde estaba de regreso. Hambriento y con dolor en las piernas, junto al hotel, en una cafetería-restaurante que tiene los camareros más antipáticos que haya conocido, comí una pizza individual. Afuera, la ciudad parecía despertar en ese momento. Un coche atropella a un peatón.